El diputado nacional Juan Pablo Luque pidió asistencia al SEGEMAR para avanzar en la recategorización de las arenas de fractura de Chubut, un recurso que podría convertirse en un nuevo proveedor para Vaca Muerta. La iniciativa apunta a modificar su clasificación y abrir la puerta a una explotación industrial de mayor escala.
El planteo fue realizado durante una reunión de comisión en el Congreso, ante especialistas técnicos del organismo. Luque sostuvo que Chubut cuenta con yacimientos que reúnen características necesarias para producir arena destinada a la estimulación hidráulica, pero que hasta ahora no consiguió transformar esa disponibilidad en una actividad de peso.
El diputado puso el foco en una diferencia que considera determinante: la distancia hasta Vaca Muerta. Mientras las arenas utilizadas actualmente llegan desde Entre Ríos, con recorridos de unos 1.200 kilómetros por ruta, los yacimientos chubutenses se encuentran a unos 900 kilómetros del área neuquina, tomando como referencia el corredor entre Dolavon y Neuquén.
CHUBUT TIENE RECURSOS PARA GENERAR TRABAJO, SOLO HAY QUE GESTIONAR
En las últimas horas planteé en el Congreso una alternativa para poner en valor las arenas silíceas de Chubut, un recurso que tenemos en nuestra provincia y que hoy es muy demandado por Vaca Muerta.
Si logramos… pic.twitter.com/bltDUxRRWL
— Juan Pablo Luque (@luquejuanpablo) August 8, 2026
Un recurso que hoy llega desde otras provincias
Actualmente, Entre Ríos es el principal proveedor de arenas de fractura para Vaca Muerta. El material es trasladado por camión hacia Neuquén y representa una parte importante de la logística que sostiene las operaciones de fractura hidráulica. Río Negro también participa del abastecimiento, aunque con arenas consideradas de menor calidad.
“Hoy son cerca de 4 mil camiones por día los que llegan a Vaca Muerta para proveer de este recurso”, afirmó Luque. Para el legislador, ese movimiento muestra tanto la magnitud de la demanda como el problema logístico que enfrenta el desarrollo del no convencional, en un momento en que la actividad busca seguir aumentando sus niveles de producción.
La propuesta apunta a que Chubut pueda ocupar una parte de ese mercado. Luque remarcó que las arenas de la provincia tienen un alto contenido de cuarzo, una característica que les otorga dureza y que resulta relevante para su utilización en operaciones de fractura. Según explicó, existen yacimientos que ya fueron evaluados bajo estándares de calidad internacional.

El problema de la clasificación
El obstáculo no sería solamente productivo. Según explicó Luque, las arenas chubutenses están clasificadas actualmente como de tercera categoría y su utilización se concentra principalmente en la construcción. Esa clasificación también determina quién tiene potestad sobre el recurso y condiciona las posibilidades de avanzar con un desarrollo orientado a la industria petrolera.
“Debería ser considerado un insumo estratégico de primera categoría porque tiene un valor clave y su economía tiene un impacto real en la cadena de valor”, sostuvo el diputado. La consulta al SEGEMAR busca precisamente contar con respaldo técnico para determinar si corresponde revisar la clasificación de estos depósitos.
Para Luque, una nueva categorización permitiría que el Estado provincial tenga herramientas para ordenar el recurso, definir alternativas de explotación y promover una actividad que hoy permanece en una escala reducida. En Chubut existe una industria incipiente vinculada con las arenas, pero todavía lejos de los volúmenes que requeriría el mercado de Vaca Muerta.
La oportunidad que abre Vaca Muerta
El crecimiento de la demanda de arenas de fractura es uno de los argumentos centrales de la propuesta. Luque señaló que las necesidades de la industria podrían multiplicarse durante los próximos años, a medida que aumenten las etapas de fractura y la cantidad de pozos perforados en Vaca Muerta.
“Para 2030 se espera que se requieran 14 millones de toneladas anuales, multiplicando la demanda por tres”, explicó el diputado. En ese escenario, calculó que podrían circular unos 15.000 camiones hacia Neuquén. Para Chubut, el objetivo sería captar una parte de ese movimiento y transformar una materia prima disponible en una cadena de valor propia.
La oportunidad, según el legislador, no estaría solamente en la extracción de arena. También alcanzaría las tareas de preparación, procesamiento y transporte, con la posibilidad de generar puestos de trabajo en distintas etapas. “Son puestos de trabajo importantes los que se podrían generar”, señaló durante su exposición ante los especialistas del SEGEMAR.

La distancia que Chubut todavía no pudo aprovechar
El argumento logístico aparece como uno de los puntos más fuertes del planteo. Desde Dolavon hasta Neuquén hay cerca de 900 kilómetros, una distancia inferior a la que deben recorrer los camiones provenientes de Entre Ríos. Sin embargo, esa ventaja todavía no se tradujo en contratos de abastecimiento con YPF ni con otras operadoras.
“Pudiendo llegar de manera más directa a abastecer este recurso que hoy representa un cuello de botella para Vaca Muerta, no logramos ser para YPF y el resto de las operadoras una opción como proveedores”, cuestionó Luque. Para el diputado, el problema no está únicamente en la existencia del recurso, sino en la falta de desarrollo de una oferta a escala industrial.
Luque también apuntó contra la gestión provincial y sostuvo que durante los últimos años hubo anuncios que no terminaron de traducirse en proyectos concretos. “Nosotros deberíamos ser protagonistas de este agregado de valor y el desarrollo de esta industria en la provincia porque el recurso lo tenemos”, afirmó, al plantear que el próximo paso debería ser transformar esa disponibilidad en producción y empleo.