YPF terminó el segundo trimestre con los mejores números de su historia y el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, decidió contarlo con lujo de detalles en LinkedIn. No fue un simple parte de resultados: fue la foto de una empresa que, según su propia lectura, terminó de girar hacia el shale y ya no piensa en otra cosa que no sea exportar.

El EBITDA ajustado llegó a 2.800 millones de dólares en el trimestre, la cifra más alta en la historia de la petrolera. Marín remarcó que en la primera mitad de 2026 la compañía generó casi 4.400 millones de dólares, más de lo que YPF había reportado en todo 2023.

El resultado operativo también marcó récord, con 1.800 millones de dólares, mientras que la utilidad neta se ubicó en 1.205 millones de dólares, la segunda más alta de la historia de la empresa. El propio CEO aclaró que el trimestre de mayor ganancia neta sigue siendo el tercero de 2024.

Más equipos, más producción

La transformación que menciona Marín tiene un correlato muy concreto en el campo: la producción de shale llegó a 213 mil barriles diarios y ya representa el 80% de todo el petróleo que produce YPF. Es un salto que la compañía viene sosteniendo trimestre tras trimestre desde el lanzamiento del Plan 4×4.

Para sostener ese ritmo, la empresa sumó equipos de perforación en Vaca Muerta. Hoy opera 16 rigs, contra los 12 que tenía en diciembre pasado, y la proyección oficial es llegar a 21 equipos a comienzos de 2027. Marín lo planteó como el motor que explica buena parte de la mejora operativa del trimestre.

La solidez financiera acompañó ese crecimiento productivo. El flujo de caja libre alcanzó los 824 millones de dólares, uno de los tres mejores registros de la historia de YPF, y la liquidez cerró en 2.500 millones de dólares, el nivel más alto alcanzado hasta ahora por la compañía.

YPF logra un nuevo récord. Neuquén no detiene su producción.

Dos proyectos RIGI y una apuesta exportadora

El otro eje del posteo es el ingreso de YPF al RIGI con dos proyectos de escala inédita. En mayo, la empresa presentó la solicitud para LLL Oil, un desarrollo 100% propio que Marín describió como el mayor programa de exportación de petróleo en la historia argentina.

El proyecto prevé una inversión acumulada de 25.000 millones de dólares en 15 años y apunta a generar más de 100.000 millones de dólares en ingresos por exportación. La producción estimada para 2032 es de 240 mil barriles diarios, más del doble de lo que hoy produce YPF en shale.

A eso se suma Argentina LNG, donde la compañía ya firmó el marco regulatorio con Neuquén y sumó a Eni y XRG al desarrollo del upstream. Este jueves, YPF solicitó la adhesión al RIGI con una inversión de más de 51.000 millones de dólares, la mayor presentada hasta el momento bajo ese régimen.

Horacio Marín ponderó el potencial de Argentina en el GNL.

Refinerías al tope y una segunda mitad de año más intensa

El downstream de YPF también tuvo un trimestre atípico: el procesamiento en las refinerías llegó a 351 mil barriles diarios, el nivel de utilización más alto registrado por la compañía. Marín lo mencionó como parte del mismo proceso de eficiencia que atraviesa toda la operación.

En paralelo, el proyecto VMOS avanza al 80% y la compañía espera habilitarlo antes de que termine el año, con la primera exportación de petróleo proyectada para principios de 2027. Para los ductos asociados a Argentina LNG, YPF usó por primera vez una subasta inversa entre proveedores precalificados.

De cara a lo que resta del año, la empresa anticipa una aceleración en las inversiones, explicada por el avance de obra, el mantenimiento reprogramado para el segundo semestre y el desarrollo más rápido del núcleo sur de Vaca Muerta a través de LLL Oil.

Marín cerró su balance del trimestre con una idea que repitió varias veces en el texto: detrás de cada récord hay un equipo de empleados, contratistas y proveedores. “Vamos por más”, escribió, resumiendo en tres palabras el tono de todo el posteo.