La Secretaría de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable de Chubut abrió una consulta pública por el proyecto minero “Malbec Centro“, que la empresa Powerhaus S.A.U. tramita en el departamento Escalante, a unos cien kilómetros de Comodoro Rivadavia. El aviso salió en el Boletín Oficial y fija diez días corridos para presentar observaciones.
El trámite corresponde al Expediente N°1062/2025-SAyCDS y se rige por la Ley XI N°35 y los decretos reglamentarios 185/09 y 1003/16, que regulan la evaluación de impacto ambiental en la provincia. La convocatoria lleva la firma de la Subsecretaría de Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable.
Malbec Centro no es un proyecto cualquiera: se trata de una exploración de uranio, algo poco frecuente en Chubut en los últimos años. Powerhaus busca confirmar si las formaciones sedimentarias de la Cuenca del Golfo San Jorge esconden mineralizaciones aprovechables, algo que hasta ahora solo se sospechaba por estudios geológicos regionales.
Uranio en campo de ovejas
El área comprende cuatro cateos, identificados como 9, 10, 11 y 12, ubicados dentro de establecimientos ganaderos como La Buena Fe, Cerro Tacho o Vista Alegre. Son campos dedicados históricamente a la cría de ovejas, en una zona donde conviven la producción rural y la actividad petrolera desde hace décadas.
Un dato llama la atención: los directivos de Powerhaus S.A.U. figuran con casillas del dominio powerhausuranium.com, lo que deja bastante claro que no es una minera generalista, sino una compañía especializada puntualmente en la búsqueda de yacimientos de uranio.
La etapa de prospección ya tiene luz verde: la Secretaría de Ambiente la aprobó en enero, mediante la Disposición N°14/2026. Lo que ahora se somete a consulta es el paso siguiente, la exploración propiamente dicha, con trabajos de mayor detalle sobre el subsuelo.
Según el informe presentado por la consultora Clasto S.R.L., las tareas incluyen mapeo geológico, muestreo de suelos y rocas, calicatas y perforaciones con sistema diamantina o sónico. La empresa aclara que no prevé usar explosivos ni reactivos químicos de proceso, y que instalará un campamento transitorio en un campo cedido por un productor de la zona.

Qué dice el estudio ambiental
El proyecto se ubica dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge, en un ambiente de estepa árida, con vientos fuertes casi todo el año y precipitaciones que apenas superan los 280 milímetros anuales. Es un paisaje que ya convive con la industria petrolera desde hace más de un siglo.
El informe descarta que el área tenga áreas protegidas, sitios arqueológicos registrados o especies en peligro crítico de extinción dentro del polígono exploratorio. También ubica a la zona en la categoría de menor riesgo sísmico del país, según la clasificación del INPRES.
Para el ingreso a los campos, la empresa dice haber firmado acuerdos de servidumbre con los superficiarios directamente afectados, que incluyen compensaciones económicas por el paso de personal, la instalación del campamento y los trabajos exploratorios en cada parcela.
Cómo y dónde presentar observaciones
El informe de impacto ambiental completo puede consultarse en la sede de la Secretaría de Ambiente en Rawson, de lunes a viernes de 9 a 13, y también en la delegación de la Comarca Senguer San Jorge, en Comodoro Rivadavia. La documentación también está disponible en la web del organismo.
Quienes quieran hacer llegar sus observaciones tienen tres vías: un correo electrónico a participacionciudadana.chubut@gmail.com, una carta a Yrigoyen 42 de Rawson, o la presentación personal en esa dirección o en Tucumán 265, barrio Sarmiento, Comodoro Rivadavia.
El decreto reglamentario exige que cada presentación incluya datos personales completos: nombre, apellido, número de DNI, domicilio, ciudad y teléfono de contacto, además de la denominación del proyecto y el número de expediente. Si la observación se envía por escrito, tiene que estar firmada.

Un antecedente sensible
El uranio no es un mineral cualquiera para Chubut, una provincia donde la megaminería metalífera está restringida desde hace más de dos décadas por la exley 5001, hoy Ley XVII N°68. El propio informe ambiental aclara que esa norma no aplica a esta etapa, porque se trata de exploración y no de explotación.
La inversión estimada para el programa exploratorio ronda entre uno y dos millones y medio de dólares, según los cálculos de la empresa, y el trabajo de campo se proyecta a lo largo de dos años, sujeto a los resultados que se vayan obteniendo en cada campaña.
Recién si consigue la aprobación ambiental, Powerhaus podrá movilizar los equipos de perforación hacia la zona, dimensionados según lo que arrojen los primeros sondajes. La empresa habla de dos o tres cuadrillas rotativas de geólogos y ayudantes de campo.
Una vez cerrado el plazo de consulta pública, la Secretaría de Ambiente deberá analizar las observaciones antes de resolver si otorga la Declaración de Impacto Ambiental para esta segunda etapa. Recién con esa aprobación, Powerhaus podría empezar a perforar el subsuelo en busca de uranio.