Más de treinta empresas del Clúster de Proveedores para la Minería y la Energía de Cuyo (CProMEC) se reunieron con la UTE Quintana Energy-TSB, una de las operadoras que impulsa la exploración de Vaca Muerta en territorio mendocino. El encuentro contó con la participación de funcionarios provinciales.

El objetivo fue que las firmas locales conocieran de primera mano la proyección del proyecto en Cañadón Amarillo, sus próximas etapas y los bienes y servicios que va a demandar la operación. Así se abrió un canal concreto para que las empresas mendocinas puedan meterse desde temprano en la inversión.

La reunión surgió a pedido de la propia operadora. La idea es simple: si la empresa avisa con tiempo qué va a necesitar y cuándo, esa inversión se convierte en trabajo real para las pymes de la zona, no solo en un anuncio.

Un proyecto que ya mueve la aguja

Quintana Energy-TSB lleva adelante uno de los proyectos más relevantes de Vaca Muerta en Mendoza. En Cañadón Amarillo comprometió una inversión de 44 millones de dólares para el plan piloto exploratorio y ya completó una campaña de sísmica 3D sobre 202,5 kilómetros cuadrados, la primera en la provincia desde 2017.

Esos resultados permitieron avanzar en la planificación de dos pozos piloto, cuya perforación podría arrancar antes de lo previsto originalmente. Las áreas fueron adjudicadas a la UTE dentro del Proyecto Andes de YPF, que también incluyó la prórroga de tres concesiones por diez años.

El paquete de compromisos suma, además, un proyecto de almacenamiento subterráneo de gas en El Portón y la continuidad de la explotación convencional en la zona, dos frentes que van a necesitar también de proveedores locales.

El rol del Estado como articulador

La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, fue clara sobre el límite de la gestión provincial: “No podemos determinar con qué empresa debe contratar cada operador, pero sí podemos trabajar junto con ambas partes para que los proveedores mendocinos estén en condiciones de ser elegidos por sus capacidades”.

Latorre remarcó que Mendoza no arranca de cero: tiene empresas de servicios con trayectoria dentro y fuera de la provincia, incluso en otros países. Por eso, dijo, hay que coordinar los tiempos de la oferta y la demanda antes de que las inversiones estén en marcha.

El gobernador Alfredo Cornejo también participó del encuentro y destacó que la organización de los proveedores funciona como garantía para sostener las políticas de desarrollo energético más allá de los cambios de gestión.

Empresas que ya se están preparando

El Clúster se constituyó como asociación civil en mayo de 2026 y arrancó su etapa operativa en junio. Reúne a 32 compañías especializadas en metalmecánica, montajes electromecánicos, obras eléctricas, ensayos no destructivos y servicios ambientales, entre otros rubros vinculados a la energía y minería.

El vicepresidente de CProMEC, Julio Totero, contó que las firmas fundadoras cuentan con un diagnóstico de la Universidad Nacional de Cuyo sobre sus capacidades y tecnología, y que en conjunto emplean a unos 4.000 trabajadores en la provincia.

El presidente de TSB SA, Claudio Urcera, se comprometió a facilitar el vínculo entre las empresas mendocinas y el entramado productivo neuquino: “Queremos contribuir a abrir el mercado neuquino para que exista una relación más fluida entre los proveedores de ambas provincias”.

El encuentro estuvo abierto también a compañías que todavía no integran el Clúster, con la idea de sumar cada vez a más firmas del sector privado mendocino a las oportunidades que trae la expansión de Vaca Muerta.