Había algo distinto en el aire ese día en la locación de CGC, en la Cuenca del Golfo San Jorge: no era solamente una torre de perforación recién montada, sino la confirmación de que una apuesta fiscal, tomada meses atrás en medio de dudas, empezaba a mostrar números. El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, lo dijo sin vueltas frente a trabajadores y ejecutivos de la compañía: la baja de regalías que definió su gestión ya permitió reactivar más de seis equipos en la provincia.

Vidal arrancó reconociendo algo que en la industria pocos dicen en público: hoy invertir en yacimientos convencionales es una decisión cuesta arriba. La comparación con Vaca Muerta aparece siempre, y no juega a favor de la Cuenca del Golfo San Jorge.

“No es fácil tomar la decisión de invertir en yacimientos convencionales porque mucho más competitivo es, por ejemplo, Vaca Muerta, en donde sabemos que la inversión que se hace se recupera rápidamente y sobre esa inversión se generan ganancias extraordinarias”, admitió el gobernador en rueda de prensa.

Asimismo, el mandatario explicó que esa diferencia de rentabilidad es la que obliga a la provincia a moverse distinto. Si el mercado no genera por sí solo el incentivo para reactivar equipos, entonces hay que construirlo desde la política pública con herramientas concretas de incentivo fiscal.

La quita del 3% que reactivó equipos

Ahí entra la decisión que Vidal reivindicó como el corazón de su gestión energética: la quita de tres puntos de regalías aplicada a la mayoría de las operadoras que trabajan en yacimientos santacruceños desde hace varios meses.

“Esto se suma también a otros equipos de terminación, de pulling, de workover, que se han levantado en distintos yacimientos después que la provincia firmó una baja, una quita de regalía del 3% en la mayoría de los yacimientos”, detalló el mandatario

El gobernador fue enfático en marcar que no se trató de una improvisación. Según contó, la provincia sabía de antemano qué efecto podía generar esa reducción y decidió avanzar de todas formas, asumiendo el costo fiscal que implicaba en el corto plazo.

Más equipos, más empleo, más regalías

Para Vidal, el resultado se mide en tres variables que se retroalimentan entre sí: actividad, trabajo y recaudación provincial. Cada equipo que vuelve a operar en la cuenca arrastra, detrás, una cadena completa de proveedores y mano de obra local.

“Levantar un perforador es más actividad, es generación de empleo, es más producción, más regalías para la provincia”, resumió el gobernador, en una de las frases que más resonó entre los trabajadores presentes en el acto.

El contexto de precios internacionales también ayuda, aunque Vidal evitó hacer de eso una bandera permanente. Con el barril por encima de los 94 dólares, la ecuación económica de cada pozo mejora, pero la provincia sabe que esa variable no depende de ella.

Una actividad cíclica que exige cautela

El gobernador fue claro en no vender el momento actual como una tendencia garantizada. La historia de la Cuenca del Golfo San Jorge está llena de subas y bajas abruptas ligadas al mercado internacional del petróleo.

“Esta es una actividad muy pero muy cíclica con respecto a su funcionamiento, porque está muy marcada por los precios del mercado internacional siempre, y sabemos que esta es una actividad que tiene buen precio en el mercado, pero de un día para otro te levantás y tuvo una caída drástica”, advirtió Vidal.

En este sentido, subrayó que esa cautela es la que obliga a la provincia a sostener el esquema de incentivos mientras dure la ventana favorable. La condición, aclaró, es que las operadoras respondan con inversión efectiva y no solo con anuncios.

Vienen más equipos

Vidal adelantó que la reactivación no se agota en lo que ya está en marcha ya que la provincia mantiene conversaciones abiertas con distintas operadoras que deben presentar nuevos planes de perforación para sumar equipos adicionales a la cuenca.

“Viene otro equipo, vienen más equipos. Estamos discutiendo justamente con las distintas operadoras, nos tienen que estar presentando un nuevo plan de perforación. Se estaría hablando de un equipo de perforación más”, confirmó el mandatario santacruceño.

La vuelta de San Antonio Internacional a la provincia, después de años de ausencia, es para Vidal otra señal de que la estructura de servicios empieza a recomponerse en una cuenca que compite en desventaja frente a la escala que hoy tiene el no convencional neuquino.

Antes de cerrar, y ante una pregunta directa sobre qué cede la provincia para sostenerse frente a Vaca Muerta, el gobernador defendió el trabajo del ministerio de Energía, Jaime Álvarez: “No es fácil tomar la decisión de quitar regalías en este momento tan delicado, pero claro está que acá están los resultados. Por la quita de regalía hemos logrado subir más de seis equipos. Ya esto es importante para el presente y también para lo que se viene”.