La producción en Vaca Muerta sigue sumando jugadores que dejan atrás la etapa de prueba y entran en una fase de crecimiento concreto. Entre ellos aparece GeoPark, la petrolera independiente con más de dos décadas en América Latina y una sólida base en Colombia, que eligió la formación neuquina como plataforma de expansión y hoy empieza a mostrar números que respaldan esa decisión.

Según el reporte operativo del tercer trimestre de 2026, publicado este jueves en Bogotá, la compañía promedió 2108 barriles equivalentes de petróleo por día brutos en la Argentina entre julio y septiembre. Es un salto del 50,6% frente a los 1400 del segundo trimestre, un ritmo que no muestra ningún otro país de su portafolio.

El impulso vino de Loma Jarillosa Este, donde la empresa conectó cinco pozos nuevos del Pad 1030. Allí completó 180 etapas de fractura hidráulica y puso en producción los cinco pozos, lo que llevó la producción bruta actual del bloque a más de 5000 barriles equivalentes diarios, más del doble del promedio trimestral.

geopark aumentó sus reservas hidrocarburíferas.

Loma Jarillosa Este, el bloque que empuja el crecimiento

La distancia entre el promedio del trimestre y el dato actual tiene una explicación simple: los pozos se fueron sumando durante el período, así que su aporte completo todavía no aparece en el promedio. Si ese caudal se sostiene, el impacto se notará de lleno en los resultados de GeoPark del cuarto trimestre.

En el mismo bloque, la compañía terminó y probó un pozo sumidero para la disposición del agua de producción. Es una obra menos vistosa que una fractura, pero clave en el shale: cada pozo de Vaca Muerta devuelve agua junto con el petróleo, y sin un lugar seguro para reinyectarla el desarrollo se frena.

El otro activo de la empresa en la cuenca, Puesto Silva Oeste, sumó un paso relevante. El 13 de octubre obtuvo la aprobación del estudio de impacto ambiental para su planta central de procesamiento, la instalación que permitirá tratar el crudo del bloque y que destraba buena parte de su desarrollo futuro.

GeoPark pone primera en Vaca Muerta.

La perforación en modo factoría

Lo que más mira el mercado es lo que viene. GeoPark confirmó que en el cuarto trimestre de 2026 iniciará su campaña de perforación en modo factoría en la Argentina, con el arranque del primer pad. El esquema apunta a perforar pozos en serie, con equipos y cuadrillas fijos, para bajar costos y acortar tiempos.

En paralelo, la compañía empezará a despachar petróleo por oleoducto hacia plantas de procesamiento de terceros. La evacuación es uno de los cuellos de botella habituales para los operadores medianos en Vaca Muerta, que dependen de infraestructura ajena mientras construyen la propia o esperan nuevas ampliaciones de transporte.

El reporte llega con la cuenca en niveles récord de producción y a días de la AOG Patagonia 2026, que reunirá a la industria en Neuquén desde el lunes. Para GeoPark, el desafío pasa por convertir el salto de este trimestre en una curva sostenida a partir de la perforación continua.

Colombia, la base de GeoPark

A nivel consolidado, la producción de GeoPark promedió 27.973 barriles equivalentes diarios, un 2,6% más que en el trimestre anterior. Colombia sigue siendo el corazón del negocio: el bloque Llanos 34 aportó 15.393 barriles netos por día, apoyado en proyectos de inyección de agua que ya explican casi el 20% de su producción.

En el bloque CPO-5, el pozo exploratorio Milano 1X encontró 22 pies de espesor neto productivo en la formación Mirador y promedia 1000 barriles diarios en prueba. En Llanos 123, la producción creció 11,6% y el pozo Toritos Norte 2 rinde 1100 barriles diarios con apenas 5% de agua.

La empresa operó con ocho equipos de perforación y reparación durante el trimestre. En Colombia perforó y completó ocho pozos, y para los próximos tres meses prevé entre siete y ocho más, incluidos cuatro pozos de relleno en el campo Tigana y dos pozos exploratorios en otros bloques.

GeoPark avanza con Vaca Muerta.

Venezuela, la próxima frontera

Además de la Argentina, GeoPark avanza con su desembarco en Venezuela a través del bloque Bare. La compañía trabaja con PDVSA para cumplir los requisitos contractuales, regulatorios y técnicos, con la meta de cerrar la operación y empezar a operar antes de fin de 2026, sujeto a las aprobaciones correspondientes.

El plan para Bare apunta a una reactivación gradual de un campo maduro, empezando por la puesta en marcha de pozos. Los equipos técnicos de ambas empresas ya evaluaron el yacimiento y revisaron instalaciones e infraestructura, y GeoPark se adjudicó el contrato de línea de base ambiental del bloque.

La transición en el bloque Bare incluye un programa de integración entre áreas, la contratación anticipada de servicios críticos y el armado de las capacidades organizativas, comerciales y operativas necesarias. La compañía busca garantizar un traspaso seguro y ordenado apenas se complete la transacción.