Genneia salió al mercado a buscar hasta US$30 millones y volvió con más del doble. La generadora de energías renovables colocó Obligaciones Negociables Verdes Clase L por US$70 millones, a una tasa fija del 6,25% anual y un plazo de tres años. La empresa lo describe como un nuevo hito en su estrategia de financiamiento.

La plata tiene destino definido: proyectos de almacenamiento de energía en baterías (BESS) enmarcados en los programas AlmaGBA y AlmaSADI. En esta última licitación, la compañía fue la principal adjudicataria, con siete proyectos por 421 MW.

La lógica es simple de explicar y compleja de ejecutar: guardar energía cuando sobra y entregarla en los momentos de mayor demanda. Con eso, Genneia busca aliviar las restricciones de la red eléctrica, bajar el riesgo de interrupciones y darle más estabilidad y confiabilidad al sistema.

Las condiciones del bono

Las ONs Verdes Clase L están denominadas y son pagaderas en dólares, con un interés fijo del 6,25% anual que se paga cada seis meses. El plazo es de 36 meses. Macro Securities actuó como organizador y colocador de la emisión.

Lo acompañaron 19 colocadores: Banco Provincia, Santander, Invertironline, Supervielle, Balanz, BST, Galicia, Mariva, Patagonia, Petrini Valores, Banco Industrial, ONE618, Cucchiara, Bull Market, Banco de Valores, CMF, ALYNK, Adcap y Banco Ciudad.

Los nuevos títulos se sumarán además al panel de Bonos Sociales, Verdes y Sustentables (SVS) de ByMA. La demanda permitió colocar 2,3 veces el monto que la compañía había fijado como objetivo inicial.

El mayor emisor de bonos verdes del país

Con esta operación, Genneia acumula US$1350 millones en bonos verdes colocados en el mercado local y en el internacional, una cifra que la mantiene como el mayor emisor de este tipo de deuda en la Argentina.

También es la mayor plataforma de energías limpias del país: concentra el 23% de la potencia renovable instalada, con el 21% de la capacidad eólica y el 28% de la solar, según cifras a septiembre de 2026.

La empresa apoya su crecimiento en tres pilares: generación renovable, almacenamiento en baterías e infraestructura de transmisión de alta tensión, a través de su participación en Transener. Con ese esquema apunta a acompañar el aumento de la demanda en un sistema eléctrico que está en plena transformación.