La industria Oil&Gas busca constantemente bajar los costos y aumentar su eficiencia y Servicio Satelital tiene una propuesta que puede revolucionar el trabajo en los yacimientos. La compañía lanzó su robot Oli que representa un avance significativo en la industria satelital.
Su capacidad para operar de forma autónoma, reducir costos y adaptarse a diferentes entornos lo convierte en una herramienta invaluable para sectores como el petrolero y el minero.
Eduardo Lema, CEO de Servicio Satelital, explicó cómo el equipo logró combinar experiencia, innovación y tecnología para crear un producto único. Ahora, el desafío es demostrar su eficacia en el campo y consolidar su posición en el mercado global.
En diálogo con eolomedia, el directivo subrayó que la idea de Oli surgió de su vasta experiencia en el sector petrolero. Con 11 años en oil and gas y 25 en Servicio Satelital, identificó un problema clave: la logística y los costos asociados a las antenas satelitales en campañas exploratorias.
Las antenas tradicionales, conocidas como fly-away, son costosas (desde USD 15.000) y requieren transporte constante. Además, no son agnósticas: dependen de una frecuencia y tecnología terrestre específica. Esto multiplica inversiones y repuestos.
Oli nació para resolver estos desafíos. Con un desarrollo de más de tres años y medio, su algoritmo matemático es único. Permite que la antena funcione con cualquier satélite, frecuencia o plataforma terrestre, reduciendo costos y simplificando operaciones.
Lema detalló que el proceso de diseño y desarrollo fue intenso. “Tuvimos que trabajar mucho en la mecánica, la electrónica y, sobre todo, en el algoritmo matemático que hace que todo funcione”, afirmó. Este algoritmo es el corazón de Oli, ya que permite que la antena se mueva en tres ejes: azimut, elevación y polarización, de forma automática y precisa.

Automatización y precisión sin precedentes
Oli es un robot que automatiza el proceso de apuntar antenas satelitales. Con solo indicar el satélite deseado desde una app móvil, el robot ajusta automáticamente el azimut, la elevación y la polarización de la señal.
Esta innovación elimina la necesidad de intervención humana en el campo, evitando desajustes por viento o clima. Además, garantiza un rendimiento óptimo y minimiza el desperdicio de capacidad satelital, el recurso más costoso.
Lema destacó que Oli es versátil: puede usar platos de diferentes tamaños y adaptarse a entornos extremos, como los de la minería. Su capacidad para migrar entre satélites de forma remota es otro diferencial clave, ahorrando tiempo y costos operativos.
“Imaginate tener cientos de antenas y necesitar migrar de satélite. Con Oli, desde una central, podés mover todas las antenas a la vez, sin necesidad de enviar personal al campo”, consideró Lema. Esto no solo reduce costos, sino también riesgos asociados a la movilización de personas en zonas remotas y complejas.
Expectativas y proyección
Satelital tiene grandes expectativas con Oli. Lema aseveró que han invertido significativamente en su desarrollo y esperan una recepción positiva del mercado. Aunque es un producto único, su potencial de optimización logística y de costos lo hace atractivo para el sector hidrocarburífero y minero.
El lanzamiento internacional se realizará en el Sat Show de Washington, donde empresas de todo el mundo podrán conocer esta innovación. A nivel local, aunque aún no han contactado a operadoras, planean demostraciones y pruebas piloto para validar su eficacia en el campo.
En este sentido, Lema ponderó: “No me creas, probalo. Los planes en Excel siempre funcionan, pero en el campo es donde se demuestra la verdadera eficacia”. Oli promete no solo revolucionar la conectividad satelital, sino también transformar la forma en que las industrias operan en entornos remotos y desafiantes.
La misión de Servicio Satelital
Además del sector petrolero, Oli tiene un gran potencial en la minería. Aunque en este sector la movilidad no es tan crítica como en el oil and gas, los entornos extremos (frío, calor, viento) hacen que el mantenimiento de las antenas sea un desafío.
“En minería, las empresas suelen subcontratar servicios para ajustar o reparar antenas. Esto implica trámites de seguridad, logística y tiempo. Con Oli, todo eso se evita”, señaló el CEO de Satelital. La capacidad de autocalibración del robot asegura que las antenas siempre estén perfectamente alineadas, maximizando su rendimiento y reduciendo costos operativos.
Satelital ya está trabajando en futuras versiones y mejoras para Oli. Lema menciona que están explorando integraciones con otras tecnologías y plataformas, así como la posibilidad de adaptar el robot para nuevos mercados.
“Estamos en un momento de transformación digital, y Oli es parte de esa ola. Queremos seguir innovando y ofreciendo soluciones que realmente agreguen valor a nuestros clientes”, subrayó el CEO.
Con su lanzamiento internacional en el Sat Show, Oli tiene la oportunidad de posicionarse como un referente en conectividad satelital. Las expectativas son altas, y el mercado está atento a cómo este robot puede cambiar las reglas del juego en industrias clave.