YPF presentó en la Bolsa de New York su estrategia de transformación para convertirse en una de las 10 principales empresas de shale del mundo en esta década. El anuncio se realizó durante el Investor Day 2025, con la exposición del presidente y CEO Horacio Marín ante inversores internacionales.
La hoja de ruta se apoya en tres pilares: el desarrollo acelerado de Vaca Muerta, la expansión del negocio de gas natural licuado (GNL) y una transformación operativa y financiera enfocada en eficiencia, rentabilidad y escala. Todo el modelo está diseñado sobre un escenario de largo plazo con un precio del petróleo en torno a los 70 dólares.
Marín fue enfático al afirmar que la visión está clara: “YPF será una empresa de clase mundial en shale. Hoy ya tenemos 15.000 pozos identificados, de los cuales 9.000 son netos para YPF. Estamos construyendo una compañía resiliente, escalable y lista para exportar al mundo”.

Duplicar producción y reducir costos
La meta más ambiciosa es alcanzar en 2030 una producción neta de 1 millón de barriles equivalentes por día, con 475.000 barriles de petróleo y 70 millones de metros cúbicos de gas natural. Esto posicionaría a YPF como líder absoluto en América Latina y entre los 10 principales jugadores globales en shale.
Para lograrlo, el plan contempla la perforación de 6.400 pozos brutos (4.000 netos para la compañía) y el despliegue de 30 equipos de perforación. Se proyecta un lifting cost de apenas 5 dólares por barril, gracias a mejoras tecnológicas y contratos de largo plazo con proveedores.
El foco estará en el desarrollo intensivo del core hub de Vaca Muerta y en la expansión hacia el hub sur, donde YPF ya firmó nuevos acuerdos con la provincia de Neuquén. Todo el portafolio ha sido planificado pozo por pozo, con modelado matemático de productividad y curvas de aprendizaje.
Durante el evento, Marín recordó que en solo dos años duplicaron la producción de shale oil, pasando de menos de 90.000 a 190.000 barriles diarios netos. “Eso muestra de lo que somos capaces. No prometemos humo, mostramos resultados concretos”, afirmó.
El motor de la nueva YPF
El desarrollo del GNL es el complemento estratégico para monetizar el gas de Vaca Muerta. YPF impulsa tres proyectos: LNG 1 (con sistema tipo peaje, arranca en 2027), LNG 2 (con Shell, proyectado para 2030) y LNG 3, aún en etapa de negociación con socios internacionales.
Todos los proyectos se financiarán con project finance en un 70%. El volumen total previsto es de hasta 65 millones de m³ por día, con una participación de YPF del 25–30%. El flujo de caja libre será negativo hasta 2029, pero desde 2030 generará más de 1.000 millones de dólares anuales.
En paralelo, YPF lanzó su Centro de Inteligencia en Tiempo Real, único en América Latina, donde se procesan 35 millones de datos por pozo por día. El sistema aplica inteligencia artificial para anticipar fallas, optimizar producción y reducir el ciclo de perforación de 312 a 215 días.
Junto a Toyota se implementó el modelo Toyota Well, inspirado en la industria automotriz, que permitió ahorros de 400 millones de dólares en un año solo en downstream. Se espera que la eficiencia total acumulada alcance los 1.000 millones de dólares hacia 2029.
Transformación operativa
YPF también avanza con un programa de desinversión en campos maduros, con lifting costs que duplicaban el promedio. Ya abandonó o está finalizando operaciones en Mendoza, Neuquén, Santa Cruz y otras zonas, transfiriendo esos activos a operadores más eficientes.
La compañía busca concentrarse exclusivamente en el negocio shale, donde en 2030 el 88% del upstream estará basado en Vaca Muerta. A eso se sumará un margen de 13 dólares por barril en refinación y exportaciones crecientes por el nuevo oleoducto BEMO, que conecta Vaca Muerta con el Atlántico.
Durante su presentación, Marín expresó con énfasis: “No tengo dudas. Vamos a lograrlo. YPF va a estar entre las mejores del mundo. Esta es una empresa con ADN argentino, con pasión, y que ahora también tiene eficiencia, tecnología y visión de largo plazo”.
Para 2029, la compañía proyecta un EBITDA de 11.000 millones de dólares y flujo de caja libre sostenido. A partir de 2028, YPF comenzará a distribuir dividendos, siempre bajo un esquema de sostenibilidad y rentabilidad para el accionista.