El domingo se firmó el acuerdo de paz social en la Cuenca del Golfo San Jorge y los actores de la industria buscan que la actividad no siga cayendo en la región.

En este sentido, el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Jorge Ávila, destacó la firma del documento entre el Gobierno de la provincia, municipios, operadoras y gremios en defensa de la región. El objetivo principal es mantener activos los equipos perforadores y evitar nuevos despidos en el sector.

Aunque las condiciones siguen siendo complejas por factores internos y externos, el dirigente sindical remarcó que el entendimiento alcanzado representa una herramienta fundamental para garantizar estabilidad y abrir un espacio de diálogo sostenido.

El acuerdo implica compromisos concretos por parte de las operadoras, el Gobierno provincial y los sindicatos. En particular, se buscará que se mantenga el mayor número posible de equipos de perforación activos. “Necesitamos entre 7 y 8 perforadores funcionando para garantizar estabilidad laboral no solo para los operarios, sino también para las empresas de servicios especiales como cementación”, explicó el dirigente.

En diálogo con La Petrolera, Ávila alertó que si no se recupera ese nivel de actividad, empresas clave del sector podrían abandonar la región. “Ya se fueron Halliburton, Baker, SLB. Si no logramos sacar los perforadores a trabajar, cementación desaparece”, advirtió, subrayando que la salida de estas compañías pone en riesgo a toda la cadena de servicios asociados a la producción.

Además, se acordó mantener la actividad de workover y pulling, es decir, las tareas de mantenimiento de pozos. También se pondrá en marcha un plan de operaciones especiales que permita sostener el trabajo de las empresas contratistas y técnicos especializados.

 

Evitar despidos en el Golfo San Jorge

Consultado sobre el impacto del acuerdo en el empleo, Ávila fue claro: “Los despidos se tendrían que terminar. Aunque nunca los podemos garantizar, este es un intento para evitar que se profundicen”. Reconoció que la estabilidad también dependerá del comportamiento del precio del barril de crudo. “Si el barril sube, todos los acuerdos serían innecesarios. Si baja, buscaremos cómo sostener la Cuenca como lo venimos haciendo hasta ahora”, resumió.

El líder petrolero señaló que uno de los principales costos del acuerdo fue alcanzar consensos entre empresas que atraviesan procesos de reestructuración, venta o retiro de la cuenca. “Algunas operadoras no querían firmar. Otras están vendiéndose y no quieren asumir la cantidad de trabajadores actuales”, dijo. A eso se sumó el esfuerzo económico para financiar retiros voluntarios de personal con mucha antigüedad.

El acuerdo contempla también la posibilidad de reincorporar, en un futuro cercano, a trabajadores que hayan salido recientemente del sistema. “Muchos de los que se fueron podrían volver si las operadoras invierten y aumentan los niveles de perforación y mantenimiento”, aseguró Ávila.

En ese sentido, pidió a todas las partes que cumplan con lo firmado. “No sirve firmar si después no se respeta lo acordado. Este esquema de competitividad solo puede funcionar si todos asumen su parte”, enfatizó.

Próxima reunión en Buenos Aires

El gremio continuará esta semana las negociaciones en Buenos Aires para seguir ajustando detalles del acuerdo. Según Ávila, el encuentro será “duro y difícil”, ya que uno de los objetivos será consolidar un nuevo esquema de competitividad que permita sostener la actividad sin vulnerar derechos laborales.

El mensaje final del sindicalista fue claro: “Pedimos que las operadoras hagan un esfuerzo tan grande como el que hizo el sindicato. Así, la mayor cantidad de trabajadores podrá seguir en sus puestos, y la Cuenca del Golfo San Jorge podrá tener un horizonte más estable”.