En el Precoloquio de IDEA realizado en Rosario, el presidente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), Carlos Ormachea, expuso la proyección y los desafíos que enfrenta la industria energética argentina. Según indicó, el sector exporta por 10.000 millones de dólares anuales y en 2024 cerrará con un superávit externo de 6.000 millones, impulsado por la producción de Vaca Muerta.

Durante el panel “La Argentina productiva: visión de los líderes”, Ormachea resaltó que la formación neuquina es un proyecto con vocación exportadora y celebró los cambios recientes en la política económica. Destacó que la actual administración permitió que los precios domésticos se fijen en base al mercado y se flexibilicen las exportaciones, condiciones que consideró clave para atraer inversiones y consolidar el crecimiento.

Energía abundante, precios de mercado y obras estratégicas

El titular de la CEPH remarcó que Argentina cuenta con una ventaja diferencial: energía abundante y barata. “Tenemos los recursos, el know-how y una cadena de valor establecida que demostró capacidad y voluntad de crecer”, sostuvo.

Ormachea repasó que en los últimos años se concretaron proyectos de infraestructura que impulsaron la actividad y que hay obras más ambiciosas en ejecución, con capacidad de ampliar aún más la producción y las ventas externas. Según estimó, si las condiciones de mercado se mantienen, en 2030 las exportaciones podrían trepar a 30.000 millones de dólares.

También valoró la sanción de la Ley Bases y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que a su entender favorecen el desarrollo y fortalecen el vínculo con los mercados internacionales. “Lo más importante es que se estableció la reconexión financiera con el mundo”, subrayó.

Reducir el costo del capital, una meta clave

Ormachea puso especial énfasis en la necesidad de bajar el costo del financiamiento para ganar competitividad internacional. “Cuando exportamos, competimos con el mundo, principalmente con Estados Unidos, y hoy tenemos una desventaja por el costo de capital”, advirtió.

En esa línea, consideró que el crecimiento de la industria dependerá de que la cadena de valor local pueda expandirse, incorporar tecnología y acceder a crédito más barato. Planteó que las operadoras tienen un rol importante para ayudar a sus proveedores, mediante alianzas estratégicas que les den previsibilidad en la demanda y les permitan obtener financiamiento.

Asimismo, señaló que el sector debe afrontar otros retos, como la incorporación de personal capacitado y la mejora de la infraestructura en las zonas de producción, factores que también impactan en la eficiencia operativa.

El presidente de la CEPH insistió en que el desarrollo de Vaca Muerta debe pensarse con un horizonte exportador. “No tiene sentido planificar la producción de hidrocarburos solo para el consumo interno a 80 años”, afirmó.