Aconcagua Energía informó oficialmente a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que, al 30 de junio de 2025, su patrimonio neto consolidado resultó negativo en 179.374.678 de pesos. El hecho relevante, comunicado el 12 de agosto, confirmó los números adversos del trimestre y ratificó que la compañía se encuentra en pleno proceso de reestructuración financiera.
En la notificación, firmada por el director y apoderado Javier Basso, la empresa señaló que está implementando acciones orientadas a recomponer su patrimonio neto. Entre ellas se destacan el canje de pasivos financieros y comerciales por nuevos instrumentos con plazos extendidos, la formalización de acuerdos con acreedores estratégicos y la potencial capitalización por parte de un inversor estratégico.
“El objetivo es fortalecer la estructura patrimonial y financiera, preservar el valor de los activos y garantizar la continuidad operativa de largo plazo”, se indicó en el comunicado oficial.
La advertencia de Aconcagua Energía
Tal como informó eolomedia, el propio CFO de la compañía, Javier Basso, ya había anticipado semanas atrás la magnitud de la crisis durante el evento “Credit Update #2 Aconcagua Energía”. En esa ocasión, explicó que la situación financiera es insostenible sin un proceso de reestructuración profundo.
“Si no logramos hacer este proceso, lamentablemente la compañía tiene que ir a un proceso de quiebra y eso es justamente lo que queremos evitar”, afirmó.
Basso repasó el peso que representa el contrato FODA con Vista Energy, que obliga a entregar el 40% del petróleo y el 100% del gas extraído de ciertas áreas. Si Aconcagua no logra cumplir, Vista puede retomar esas concesiones, que representan el 80% de la producción. “Esto dejaría a Aconcagua aproximadamente con el veinte por ciento de la producción actual, pero con el cien por ciento de los costos totales”, advirtió.
A la presión contractual se suman las obligaciones financieras: “La compañía está en el nivel de unos doscientos sesenta millones de dólares de deuda financiera exigible, aproximadamente doscientos millones son en deudas de obligaciones negociables y otros sesenta millones de dólares entre pagarés, bancos y deuda comercial”, precisó.
En cuanto a las proyecciones, reconoció que los ingresos resultantes no alcanzan para cubrir costos, inversiones y vencimientos: “Estamos previendo para el dos mil veinticinco que aún monetizando el cien por ciento de la producción, el EBITDA difícilmente logre alcanzar los cuarenta millones de dólares”.

El plan de Tango Energy
En medio de este panorama, el fundador de Tango Energy, Pablo Iuliano, se presentó como el inversor estratégico que podría capitalizar Aconcagua y darle un rumbo distinto.
“Tango Energy está evaluando realizar una inyección de capital. Este aporte de capital está sujeto a los resultados de un proceso de due diligence y a la reestructuración exitosa de al menos el noventa por ciento de la deuda financiera y comercial de Aconcagua”, explicó.
El empresario aclaró que el desembolso no será para cancelar deuda acumulada, sino para recomponer la caja y relanzar la operación: “El aporte de capital tiene como único objeto poner en funcionamiento la compañía y de ninguna manera está destinado a cancelar deuda pasada”.
Mirada en el shale
Iuliano fue enfático en que la proyección de Tango apunta a transformar a Aconcagua en un actor con presencia en el shale de Vaca Muerta: “Una vez saneada la compañía y una vez que hemos desapalancado la compañía, tenemos que avanzar con el desarrollo para el crecimiento y ese desarrollo está en explotar los bloques de shale que van a permitir compensar el declino y hacer que la compañía pueda crecer en producción generando mejor resultado para sus accionistas”.
El plan incluye un nuevo equipo de gestión con más de 20 años de experiencia en operación de campos maduros y proyectos no convencionales. “Tenemos diseñado un plan de mejora de la performance y la eficiencia que está listo para ser desplegado ni bien tomemos control de Aconcagua”, anticipó.
El enfoque estará en la reducción de costos operativos, la disciplina financiera y la gestión de riesgos. “Entendemos desde Tango que la excelencia en la asignación de capital es clave para el futuro de la compañía”, sostuvo.