La definición sobre el futuro de Manantiales Behr transita su tramo final y hay una serie de interrogantes que mantiene en vilo a los actores de la Cuenca del Golfo San Jorge. Tal como informó eolomedia, YPF está evaluando internamente las tres ofertas más competitivas para desprenderse del yacimiento donde Rovella Carranza sería la favorita para quedarse con el mítico bloque del convencional.

En este sentido, el ministro de Hidrocarburos de Chubut, Federico Ponce, confirmó que la provincia tiene facultades para aceptar o rechazar la cesión del área. La potestad deriva del marco legal que regula las concesiones y establece que el “titular del recurso”, en este caso la provincia, debe convalidar cualquier transferencia.

Ponce explicó que la intervención provincial no alcanza a la negociación entre las empresas, pero sí al control final del operador que quedará a cargo del yacimiento. “La provincia puede admitir o denegar la cesión siempre y cuando no se cumplan las condiciones. Eso implica evaluar si la empresa es competente, si el compromiso de inversión está asegurado y si es conveniente para la provincia”, señaló en diálogo con Canal 12.

La inversión futura, el criterio decisivo para Chubut

El ministro fue enfático al aclarar que el monto que YPF reciba por la venta no será determinante para Chubut. “Nosotros no ponderamos cuánto se le paga a YPF. Eso es secundario. Lo que ponderamos es cuánto se va a invertir en la provincia”, afirmó, en línea con la política provincial de priorizar la actividad, el empleo y la continuidad operativa sobre el valor de la transacción.

En ese marco, recordó que el antecedente de 2024, cuando la provincia autorizó la transferencia del clúster El Trébol – Escalante a PECOM, se resolvió bajo los mismos parámetros: competencia técnica, capacidad de inversión y conveniencia para el territorio. Esas variables volverán a ser centrales en la evaluación del futuro adjudicatario de Manantiales Behr.

Ponce también señaló que Chubut participa del proceso de manera indirecta, a través del director provincial que integra el directorio de YPF. Si bien el Plan Andes II de la compañía proyectaba cerrar la transferencia para el 1 de enero, los plazos se extenderán. Sin embargo, para la provincia, el calendario no es el punto crítico.

“Si las condiciones están dadas, el traspaso se puede hacer”

“Lo importante es que el titular del recurso es la provincia. Entonces, si las condiciones están dadas, si aseguramos una transición ordenada y si la empresa que continúa viene con un plan de inversiones superador, está todo para hacer este traspaso”, afirmó Ponce. El ministro remarcó que no existe un requisito legislativo para avanzar con la cesión, ya que la autorización recae en el Poder Ejecutivo.

Recordó que, cuando se aprobaron las prórrogas de concesiones de YPF en 2013, se estableció expresamente la posibilidad de que la compañía transfiriera activos, siempre con la convalidación provincial. Según Ponce, la normativa vigente mantiene intactas esas prerrogativas.

Consultado sobre qué quedará de YPF en Chubut tras la salida de sus áreas maduras, el ministro indicó que la compañía mantendrá sus ramas de downstream, principalmente vinculadas a combustibles. Pero fue más allá y planteó que la retirada de YPF del upstream convencional no es una novedad reciente.

“YPF no se está yendo hoy. Se está yendo desde hace 10 años”, afirmó. Recordó que, cuando comenzó su carrera en la industria, la empresa invertía alrededor de 1.200 millones de dólares anuales en la provincia, mientras que este año destinará menos de 200 millones. “Esta caída fue progresiva. Hace 10 años que se viene yendo”, remarcó.

En este escenario, Ponce planteó que la llegada de un nuevo operador puede resultar positiva si garantiza inversión, actividad y empleo. “No tenemos que tenerle miedo a lo nuevo; tenemos que tenerle miedo a las empresas que no quieren invertir”, aseguró.