La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este domingo la salida del país del buque que transporta la primera carga de gas licuado de petróleo (GLP) con destino al exterior. El anuncio se produce dos semanas después de que la funcionaria comunicara la firma de un acuerdo de comercialización, sin brindar mayores detalles.

“Orgullosa de compartir este momento: zarpó desde Venezuela el buque Chrysopigi Lady con el primer cargamento de gas licuado de petróleo”, expresó Rodríguez a través de su canal de Telegram. Sin embargo, no precisó cuál será el país receptor de esta primera exportación.

La dirigente chavista destacó que, junto a los trabajadores de la estatal PDVSA, el país alcanzó un hito histórico al concretar por primera vez la exportación de este tipo de combustible. Según indicó, se trata de un paso relevante para el fortalecimiento del sector energético nacional.

El pasado 16 de enero, Rodríguez había anunciado la firma de un contrato que habilita a Venezuela a exportar gas licuado de petróleo por primera vez en su historia. En esa oportunidad, tampoco especificó la duración del acuerdo ni la identidad de la contraparte.

Desde hace varios meses, el Gobierno venezolano venía adelantando gestiones para avanzar en la exportación de gas, pese a las sanciones impuestas por Estados Unidos a la industria petrolera en 2019, que limitaron el acceso del país a los mercados internacionales.

En paralelo, el jueves pasado la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, impulsada por Rodríguez, con el objetivo de promover la inversión privada y extranjera en el sector energético.

La iniciativa legislativa se da en un contexto internacional marcado por el interés del presidente estadounidense, Donald Trump, en reactivar la infraestructura energética venezolana. Tras los cambios aprobados, se habilita la participación privada en actividades primarias como exploración, extracción, transporte y almacenamiento.

Además, la reforma contempla mecanismos alternativos para la resolución de conflictos, incluyendo instancias de mediación y arbitraje, lo que busca ofrecer mayor seguridad jurídica a los inversores.

Rodríguez presentó el proyecto días después del operativo militar en el que Estados Unidos capturó al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y luego de que Trump afirmara que la comercialización del petróleo venezolano se realizará bajo supervisión estadounidense, tras un acuerdo bilateral por 500 millones de dólares.