El debate sobre la posible privatización de YPF reapareció durante la presentación de la ley ómnibus del gobierno de Javier Milei. En su versión inicial, la empresa figuraba entre las compañías sujetas a privatización, aunque luego fue retirada del proyecto ante la falta de apoyos legislativos. En ese contexto, Horacio Marín fue consultado sobre su posición personal.
El presidente y CEO de YPF contó que la misma pregunta surgió internamente cuando asumió la conducción. Pero aclaró que su rol no es intervenir en decisiones que corresponden a la política. Según explicó, su prioridad es exclusivamente la generación de valor para la compañía y sus accionistas.
En diálogo con radio Splendid, Marín recordó que las modificaciones estructurales de YPF requieren un amplio consenso institucional y que los empleados no son quienes deben involucrarse en ese tipo de definiciones.

Horacio Marín: “no soy quien decide su futuro”
Durante la entrevista, el ejecutivo relató cómo respondió cuando sus propios equipos le preguntaron por la eventual privatización. “¿A vos te parece que yo puedo opinar si tu amigo tiene que vender o comprar acciones? No. Yo soy un empleado de YPF y mi trabajo es generar valor para YPF”, afirmó.
El CEO remarcó que cualquier discusión sobre privatizar o no la compañía es una decisión que corresponde al Ejecutivo y al Congreso. Recordó que, por ley, un cambio de ese tipo exige más de dos tercios de aprobación en ambas cámaras, lo que lo convierte en un debate estrictamente político.
“Es una discusión del Estado, no de los empleados”
Marín insistió en que no le corresponde influir sobre decisiones de propiedad estatal. “Si el presidente Milei piensa que hay que privatizar, está en todo su derecho porque es el accionista. Es una discusión del Estado, no de los empleados de YPF. Todos los días tengo que venir a generar valor para YPF. Ese es mi trabajo”, aseguró.