Dos empresas presentaron sus propuestas técnicas en el marco de la licitación pública nacional e internacional para privatizar la importación y comercialización de Gas Natural Licuado (GNL). El proceso concluirá el lunes próximo con la apertura del Sobre 2, que incluirá las propuestas económicas.
Pese a la producción proveniente de Vaca Muerta, la Argentina debe importar cerca de 20 buques de GNL cada invierno debido a la falta de infraestructura interna para transportar el gas producido en el país.
La licitación es gestionada por Energía Argentina (ENARSA) y busca delegar en el sector privado la gestión del combustible que ingresa por la terminal de regasificación de Escobar durante los meses de mayor demanda.
El objetivo es seleccionar a un “agente comercializador–agregador” encargado de la importación de GNL y de su comercialización como gas regasificado en el mercado interno. Esta figura reemplazará la operatoria estatal que tradicionalmente desempeñaba ENARSA, transfiriendo la responsabilidad del abastecimiento a un operador privado.
Transmisión en vivo
La información fue confirmada por el Ministerio de Economía y ENARSA. Según el cronograma oficial, el lunes 13 de abril a las 9 se realizará la apertura del Sobre 2 mediante transmisión por streaming en el canal de YouTube de la empresa. La adjudicación del contrato está prevista para el martes 21 de abril.
Esta licitación se enmarca en las reformas promovidas por el Gobierno Nacional bajo la Ley Bases, que habilita la privatización de activos y actividades de ENARSA y la desinversión de operatorias que pueden ser ejecutadas por el sector privado.
El Poder Ejecutivo sostiene que esta política permitirá retirar al Estado de operatorias comerciales que podrían gestionarse con mayor eficiencia desde el ámbito privado.
La privatización del GNL
En paralelo, el Gobierno avanza con otras iniciativas similares. El martes 14 de abril se abrirán las ofertas técnicas para la venta del paquete accionario estatal en CITELEC, la firma que controla a TRANSENER. El objetivo es reemplazar la intermediación estatal por un esquema de competencia y reglas claras en toda la cadena energética.
El proceso también ocurre en medio de cambios regulatorios: modernización del sistema de información del GLP, reasignación del sistema de transporte de gas y adecuación de la norma de calidad de naftas para reducir el impacto del precio del crudo en surtidor.
Con la privatización de la operatoria del GNL en Escobar, las autoridades buscan reducir la carga administrativa estatal y transferir el riesgo comercial a privados, manteniendo la infraestructura de regasificación bajo un esquema tercerizado durante el invierno.