La empresa Blue Sky Uranium y su operadora de riesgo compartido Ivana Minerales (IMSA) pusieron en marcha un programa de perforación diamantina de 1.200 metros en el blanco Ivana Este, ubicado a unos 10 kilómetros al noreste del depósito de uranio y vanadio Ivana, dentro del distrito Amarillo Grande, en Río Negro.

Esta campaña constituye la primera evaluación sistemática en Ivana Este bajo la alianza estratégica con una subsidiaria de Corporación América Group (COAM). Nikolaos Cacos, presidente y CEO de la compañía, señaló que el inicio de los trabajos marca un hito clave en la exploración del potencial ampliado del distrito.

Según explicó el ejecutivo, la empresa apunta a testear objetivos de alta prioridad que comparten características geológicas con el depósito Ivana, lo que podría abrir nuevas oportunidades para ampliar el sistema mineralizado hacia el este.

Geología y perspectivas del blanco Ivana Este

La interpretación geológica sugiere que la Formación Chichinales, unidad que contiene la mineralización en Ivana, se prolonga hacia el sector de Ivana Este. Los especialistas identificaron condiciones propicias para la presencia de uranio, principalmente areniscas y conglomerados permeables cercanos a la discordancia con el basamento cristalino regional.

Aunque parte de la secuencia sedimentaria fue erosionada entre ambos sectores, la empresa considera que el marco geológico preservado mantiene el potencial para encontrar mineralización a escasa profundidad. Esta interpretación incentiva la perforación inicial para validar la continuidad de las unidades favorables.

Los datos actuales definen el objetivo mediante tres factores: profundidades entre 10 y 30 metros, una arquitectura geológica adecuada y respuestas geofísicas compatibles con unidades sedimentarias porosas, consideradas clave para alojar mineralización de interés económico.

El uranio se muestra como una opción posible para Chubut.

Detalles técnicos del programa 2026

El plan de trabajo 2026 incluye aproximadamente 1.200 metros de perforación diamantina, con pozos de reconocimiento de unos 50 metros de profundidad. Estos sondeos buscan interceptar mineralización somera de uranio y estudiar la transición entre las unidades sedimentarias y el basamento.

Para mejorar el modelo geológico, la empresa ejecutará uno o dos pozos adicionales de 100 metros, destinados a evaluar la continuidad de las unidades hacia el este. En esa zona, el basamento se ubica a mayor profundidad y podría albergar horizontes mineralizados similares a los hallados en Ivana.

La perforación diamantina permite obtener testigos continuos, esenciales para caracterizar texturas, estructuras y alteraciones. Esta información resulta crítica para ajustar el modelo de exploración, definir nuevas áreas de interés y planificar etapas posteriores con mayor precisión técnica.

Avances recientes y respaldo financiero del proyecto

La compañía ya completó una fase inicial de perforación en el blanco Ivana Gateway, donde alcanzó 1.188,5 metros perforados hasta fines de febrero de 2026. Los resultados de laboratorio se encuentran en análisis y se espera que estén disponibles hacia finales de abril, lo que permitirá ajustar los próximos pasos del plan exploratorio.

El desarrollo del distrito cuenta con el respaldo financiero de Abatare Spain (COAM), que aportará hasta 35 millones de dólares para obtener una participación indirecta del 49,9% en el depósito Ivana. Este compromiso de capital consolida la continuidad de los trabajos y refuerza la alianza estratégica.

Además, COAM tiene la opción de elevar su participación al 80% mediante la finalización de un estudio de factibilidad y el financiamiento de hasta 160 millones de dólares para el desarrollo y construcción del proyecto. Este flujo de inversión posiciona a Blue Sky como un actor clave en el descubrimiento de uranio en Argentina, con un horizonte orientado al abastecimiento local e internacional.