El proyecto de uranio y vanadio más avanzado de Argentina dio un nuevo paso en su desarrollo. Blue Sky Uranium Corp. anunció que su empresa operadora de joint venture, Ivana Minerales S.A. (IMSA), firmó acuerdos estratégicos con M3 Engineering & Technology y el Saskatchewan Research Council (SRC) para avanzar con el Proyecto Ivana, ubicado en Río Negro.
Los contratos establecen el marco técnico para optimizar la recuperación metalúrgica, respaldar el diseño de ingeniería y avanzar en la evaluación económica del yacimiento. El objetivo es acelerar el camino hacia los estudios de Pre-Factibilidad y Factibilidad del emprendimiento.
El Proyecto Ivana se caracteriza por contar con mineralización superficial de uranio y vanadio, apta para minería a cielo abierto con baja relación de descapote y procesamiento convencional.
Además, el desarrollo posee acceso vial, cercanía con infraestructura ferroviaria y proximidad a puertos de aguas profundas sobre el Atlántico, condiciones que fortalecen su perfil competitivo dentro del mercado regional del uranio.

Avance técnico y respaldo internacional
“Con la ejecución de estos acuerdos nos mantenemos dentro de nuestro cronograma para avanzar en el Proyecto Ivana y liberar el valor potencial de este significativo depósito de uranio y vanadio”, afirmó Nikolaos Cacos, presidente y CEO de Blue Sky Uranium Corp.
El ejecutivo destacó además que la participación de M3 y SRC aporta experiencia de ingeniería y metalurgia de nivel internacional, clave para optimizar la recuperación de minerales y llevar el proyecto hacia una nueva etapa de desarrollo.
En ese marco, IMSA firmó un contrato con el Saskatchewan Research Council para ejecutar un programa integral de pruebas metalúrgicas en Canadá. La primera fase contempla el análisis de aproximadamente 900 kilogramos de material mineralizado proveniente del depósito Ivana.
Las muestras corresponden a mineralización de baja, media y alta ley y ya fueron enviadas a los laboratorios del SRC. Según la compañía, el inicio de los ensayos es inminente.
El programa incluirá caracterización mineralógica detallada, pruebas de beneficiación, ensayos de lixiviación en condiciones alcalinas y ácidas, además de análisis de extracción de uranio y vanadio y evaluación del consumo de reactivos.
Ingeniería para la factibilidad
Los resultados obtenidos durante esta etapa permitirán definir parámetros óptimos de procesamiento y podrían derivar en una segunda fase con pruebas de lixiviación en agitación, separación de minerales mediante solventes y estudios de filtración y manejo de relaves.
En paralelo, IMSA avanzó con acuerdos junto a M3 Engineering & Technology Corporation y M3 Argentina S.R.L. para la provisión de servicios de ingeniería, asesoramiento técnico y consultoría vinculados al programa de factibilidad del Proyecto Ivana.
M3 cuenta con trayectoria internacional en el diseño y desarrollo de instalaciones mineras y plantas metalúrgicas. Su trabajo incluirá la integración de los resultados metalúrgicos en el diseño del flowsheet de procesamiento y en la configuración futura de la planta.
La firma también participará en la evaluación de alternativas de procesamiento, coordinación multidisciplinaria de ingeniería minera y civil, además de estimaciones de costos de capital y operación para futuros estudios técnico-económicos.
La compañía tendrá además la tarea de asegurar que los resultados obtenidos por el SRC queden incorporados de manera efectiva en el desarrollo de ingeniería y en el diseño de procesos del proyecto.

El respaldo financiero del joint venture
En paralelo a los trabajos técnicos, el Proyecto Ivana continúa avanzando con estudios de línea de base ambiental, gestión de permisos, investigaciones hidrogeológicas y análisis de fuentes de agua.
Las próximas etapas prevén investigaciones geotécnicas, ingeniería minera y de procesos, además de estudios civiles necesarios para sustentar los futuros análisis económicos del desarrollo.
El proyecto opera bajo un esquema de joint venture entre Blue Sky Uranium y su socio Abatare Spain S.L.U. (COAM). Según el acuerdo vigente, COAM financiará gastos acumulados por US$ 35 millones para adquirir una participación indirecta del 49,9% en el depósito Ivana.
Además, la compañía posee la opción de incrementar su participación hasta el 80% mediante la finalización de un estudio de factibilidad y el financiamiento de hasta US$ 160 millones destinados al desarrollo y construcción del proyecto hasta alcanzar producción comercial.
La empresa conjunta también dispone de una opción de compra para adquirir el 100% de determinados objetivos de exploración, incluido Ivana Este, actualmente controlados por una subsidiaria de Blue Sky Uranium.