La minería atraviesa un escenario más favorable que el de un año atrás, impulsada por la implementación del RIGI y los recientes cambios regulatorios vinculados a la Ley de Glaciares. Así lo planteó el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, durante una jornada sobre competitividad de la cadena de valor minera.

El dirigente empresario consideró que el sector logró posicionarse en un lugar diferente dentro de la agenda económica nacional. “Hoy el sector está bastante mejor que hace un año porque se ha avanzado con los proyectos del RIGI y la reciente modificación de la Ley de Glaciares”, sostuvo Cacciola frente a empresarios y representantes de proveedores.

Además, remarcó que estos avances deben ser interpretados como señales positivas para el desarrollo de nuevas inversiones. Según explicó, la consolidación de reglas más claras y previsibles es uno de los factores que pueden permitir que la minería gane escala y mejore su competitividad frente a otros mercados internacionales.

Río Negro busca impulsar la minería.

Proveedores y estándares internacionales

Uno de los ejes centrales de la exposición estuvo enfocado en el desarrollo de proveedores mineros. Para Cacciola, las compañías demandan estándares internacionales de operación y seguridad que deben ser cumplidos por toda la cadena de valor para poder integrarse al negocio.

El presidente de CAEM explicó que las empresas buscan “estándares de clase mundial” y aclaró que no se trata únicamente de una discusión vinculada a costos o precios. “Esto no es una cuestión de precio, es una cuestión de riesgo bajo”, afirmó durante su exposición.

En ese sentido, vinculó la competitividad con la necesidad de alcanzar niveles de “cero accidentes”, avanzar en certificaciones y profundizar procesos de digitalización y automatización. También sostuvo que las exigencias que se aplican a las empresas mineras deben extenderse de igual manera a los proveedores locales.

Educación, ciencia e integración regional

Cacciola también destacó la necesidad de fortalecer el vínculo entre la industria, el sistema educativo y el sector científico. A su entender, la formación técnica y la innovación serán determinantes para que Argentina pueda desarrollar proveedores capaces de competir en proyectos de gran escala.

“Nos tenemos que poner a trabajar y no hay otro camino”, señaló el titular de la cámara minera, quien insistió en la importancia de concentrarse en los temas estructurales que condicionan el crecimiento de la actividad en el país.

Otro de los puntos que remarcó fue la necesidad de lograr una verdadera integración federal minera. Para Cacciola, el desafío pasa por garantizar que el desarrollo de la actividad tenga impacto concreto en las comunidades y regiones donde se ejecutan los proyectos extractivos.

La Mesa Federal Minera y el reclamo tributario

En ese marco, recordó el lanzamiento de la Mesa Federal Minera realizado el 7 de mayo en San Juan. Según explicó, el objetivo será elaborar un documento consensuado que permita definir prioridades y ordenar el trabajo conjunto entre provincias, empresas y proveedores.

El dirigente señaló que uno de los principales temas será revisar la carga impositiva que enfrentan las compañías. “Las provincias van a tener que hacer un esfuerzo para que las empresas puedan competir”, advirtió al referirse al peso de Ingresos Brutos, sellos y tasas municipales.

Para Cacciola, cumplir con estándares internacionales no alcanza si luego la estructura tributaria termina afectando la competitividad. “No sirve cumplir con los estándares si después con la carga tributaria no somos competitivos; no nos van a contratar”, sostuvo.

El desafío social de la minería

El presidente de CAEM también planteó que la expansión de la actividad traerá aparejados nuevos conflictos sociales y económicos. En ese contexto, consideró que la capacidad para administrar y resolver esas tensiones será clave para consolidar el crecimiento del sector.

“Las crisis del crecimiento van a traer conflicto”, afirmó Cacciola, quien remarcó que el éxito de la industria dependerá de la forma en que se enfrenten esos desafíos y de la capacidad para generar beneficios visibles en términos de empleo y desarrollo regional.

Finalmente, el dirigente volvió a insistir en que la minería argentina todavía enfrenta el desafío de consolidar legitimidad social. “Si no hacemos las cosas bien, la gente se va a aburrir de nosotros”, advirtió. Y concluyó con una definición que buscó transmitir urgencia: “Hay que ponerse a trabajar y la oportunidad es ahora”.