Durante años, el proyecto del Túnel Internacional de Agua Negra fue presentado como una obra destinada a fortalecer la integración entre San Juan y la Región de Coquimbo, en Chile. Sin embargo, el escenario cambió de manera significativa en los últimos años. El crecimiento de la minería del cobre en la cordillera transformó la discusión y colocó a la infraestructura logística en el centro de la agenda.
La reciente actualización de los recursos del Distrito Vicuña, considerado uno de los mayores descubrimientos cupríferos de las últimas décadas, volvió a impulsar el debate sobre la necesidad de contar con una conexión permanente hacia los puertos del Océano Pacífico. Para la industria minera, la disponibilidad de corredores eficientes se convirtió en un factor clave para la competitividad de los proyectos.
En ese contexto, la Secretaría de Minería de la Nación difundió un informe que identifica las limitaciones de la infraestructura vial en la región y señala como prioritaria la pavimentación del corredor de Agua Negra. El documento plantea que la mejora de la conectividad será determinante para acompañar el crecimiento esperado de la actividad minera en San Juan.
El impacto del proyecto Vicuña
Uno de los principales impulsores de esta nueva etapa es Vicuña Corp, la sociedad conformada por BHP y Lundin Mining para desarrollar los proyectos Josemaría y Filo del Sol. La compañía anticipó que la producción de ambos emprendimientos será exportada a través de puertos ubicados en territorio chileno.
La evaluación económica preliminar del proyecto contempla una inversión inicial de USD 7.000 millones y un desembolso total estimado en USD 18.000 millones durante la vida útil de la operación. Se trata de uno de los desarrollos mineros más ambiciosos de América Latina y con capacidad para modificar la escala productiva de la provincia.
Las proyecciones difundidas por la empresa indican una producción anual promedio de 395.000 toneladas de cobre, además de 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata durante los primeros 25 años. El volumen previsto incrementó la atención sobre las rutas de salida de minerales y concentrados hacia los mercados internacionales.

Un corredor estratégico para la minería
El consejero regional de Coquimbo, Pedro Valencia, sostuvo que el contexto actual es diferente al que existía cuando el túnel fue impulsado originalmente. Según explicó, el crecimiento de la actividad minera en San Juan genera incentivos concretos para avanzar en nuevas alternativas de conectividad binacional.
“La situación actual es diferente a la del 2018. Hoy San Juan tiene un claro interés en acceder a las costas del Pacífico. El auge minero en esa provincia puede impulsar esta conectividad y permitir que actores privados también colaboren”, señaló el funcionario.
La posibilidad de contar con una salida permanente hacia el Pacífico es vista por distintos sectores como una herramienta para reducir costos logísticos y mejorar la competitividad de los futuros proyectos mineros. El interés ya no se limita al transporte de pasajeros o al intercambio comercial regional, sino que incorpora necesidades de escala global vinculadas al desarrollo de minerales críticos.
El túnel sigue en pausa, pero gana respaldo
Mientras el debate vuelve a cobrar fuerza, el Paso de Agua Negra alcanzó un récord operativo. Hasta mayo de 2026 permaneció habilitado durante seis meses consecutivos desde el 26 de noviembre de 2025, una marca inédita para este corredor internacional ubicado en plena cordillera de los Andes.
Pese a ello, el proyecto del Túnel de Agua Negra continúa postergado debido a diferencias técnicas y presupuestarias surgidas en los últimos años. La obra contempla una inversión estimada en USD 1.500 millones, un plazo de construcción cercano a los nueve años y una capacidad superior a los 2.200 vehículos diarios.
El cónsul de Chile en San Juan, Mario Schiavone, aseguró recientemente que el proyecto mantiene vigencia. Paralelamente, comenzaron a circular versiones sobre una eventual reactivación de la Entidad Binacional Túnel de Agua Negra (EBITAN), organismo creado para impulsar la iniciativa.

La propuesta de un hub multipropósito
Desde organizaciones vinculadas al desarrollo regional, como CORPAN y ASIDUCAM, surgieron propuestas para ampliar el alcance original de la obra. La idea consiste en transformar al Túnel de Agua Negra en una infraestructura multipropósito capaz de albergar servicios estratégicos para la actividad económica de ambos países.
Entre las alternativas analizadas aparecen redes de fibra óptica, tendidos de energía eléctrica, transporte de agua desalada, ductos para combustibles y sistemas destinados al movimiento de minerales. El objetivo es aprovechar el corredor como una plataforma de integración logística y energética.
“Este escenario era solo cosa de tiempo, considerando la necesidad logística que enfrentan los más de 30 proyectos mineros proyectados en San Juan”, afirmó Carlos Ruiz Benítez. Además, el proyecto cuenta con antecedentes de financiamiento, ya que el BID aprobó créditos por USD 280 millones destinados a la primera etapa de la iniciativa.