El 19 de agosto la Secretaría de Trabajo de Río Negro clausuró de forma preventiva la mina de oro y plata Calcatreu, operada por la canadiense Patagonia Gold, tras una inspección en el yacimiento de Ingeniero Jacobacci. La medida paralizó de manera parcial las tareas en uno de los proyectos mineros más importantes de la provincia.

El freno generó ruido puertas adentro del sector: Calcatreu había arrancado su etapa productiva recién este año, con el primer despacho de oro y plata en junio, y era señalado como el emblema de la nueva minería metalífera rionegrina. La suspensión encendió una alarma que duró apenas seis días.

Ese lapso alcanzó para que la provincia y la empresa se sentaran a negociar. El miércoles 26 de agosto firmaron un acuerdo que permitió levantar la medida y reactivar las operaciones, aunque bajo condiciones más estrictas de contratación y capacitación de mano de obra local.

Qué exigió la provincia para reabrir

Para destrabar la clausura, Patagonia Gold deberá incorporar de forma gradual a 30 operarios rionegrinos y financiar la capacitación de otros 30 vecinos de la zona, con una inversión de hasta 2 millones de pesos por participante según el perfil requerido por el proyecto.

Además, la empresa quedó obligada a canalizar toda futura búsqueda de personal a través del Servicio de Empleo Rionegrino (SER) y la Bolsa de Empleo Municipal. Recién si esos canales se agotan sin resultados, la minera podrá convocar trabajadores de otras provincias.

El trasfondo tiene nombre y número: la ley 80/20, sancionada por Río Negro en 2025, exige que al menos el 80% del personal de actividades económicas estratégicas resida en la provincia. Según las autoridades, Calcatreu apenas llegaba al 70% de dotación rionegrina.

Río Negro inició la exportación de oro y plata de Calcatreu con destino a Canadá

Más allá del cupo laboral

La inspección no se quedó solo en el porcentaje de empleados locales también se detectaron incumplimientos de las ordenanzas de “compre local” del municipio de Ingeniero Jacobacci y falencias en higiene y seguridad que la firma tuvo que corregir.

Esas deficiencias afectaban puntualmente el sistema de emergencias del yacimiento, un capítulo sensible para cualquier operación minera que recién empieza a producir a escala. La empresa debió presentar un plan de subsanación antes de que la provincia autorizara el reinicio de tareas.

El malestar trascendió lo puntual porque Calcatreu no es un proyecto más: es la primera operación de metales preciosos de estas características en Río Negro, con 219 empleos directos y 220 indirectos, y una vida útil proyectada hasta 2033.

Producción en marcha, cuentas por hacer

Con la suspensión ya levantada, Patagonia Gold, que cotiza en la Bolsa de Toronto, trabaja en normalizar progresivamente sus operaciones. La compañía confirmó además su tercer envío de doré con oro y plata desde Calcatreu, con un contenido cercano a las 996 onzas de oro equivalente.

Ese tercer despacho casi duplicó el volumen del primero, de 518 onzas, enviado en junio, y confirma que la etapa de lixiviación y procesamiento avanza pese al parate. El yacimiento se ubica a unos 80 kilómetros de Ingeniero Jacobacci, en el Macizo de Somuncurá.

Desde el Gobierno de Río Negro remarcaron que la clausura no cuestionó la continuidad del proyecto ni la política de promoción minera. El director ejecutivo de Patagonia Gold, Christopher van Tienhoven, agradeció el diálogo con las autoridades que permitió resolver la suspensión.