Crown Point Energy SA será la encargada de reactivar las áreas convencionales que quedaron vacantes tras la salida de Tecpetrol en Chubut. La compañía oficializó la adquisición de La Tapera y Puesto Quiroga, además de asumir el control de El Tordillo, y avanzará en un plan de trabajo que incluye nuevas perforaciones y operaciones de mantenimiento.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, celebró la llegada de la empresa al remarcar que el traspaso “ratifica el compromiso de nuestra gestión con el sostenimiento de la actividad en el sector y la preservación de las fuentes laborales”. El mandatario participó de una reunión en la Casa del Chubut junto al ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce; el presidente de Crown Point, Pablo Peralta; el titular de Petrominera, Héctor Millar; y el secretario general del Sindicato de Petroleros y diputado nacional, Jorge “Loma” Ávila.
Un salvataje para el empleo petrolero
La operación permitirá garantizar la continuidad laboral de más de 450 familias que dependen del yacimiento, según explicó Torres. “El compromiso de todas las partes fue determinante para que se avanzara en el traspaso del nuevo operador”, destacó. El gobernador también remarcó que la decisión de Crown Point refleja la voluntad de incrementar la actividad en el corto plazo, con el respaldo de un Estado que busca preservar los puestos de trabajo y ampliar la generación de empleo.
El compromiso de Crown Point
En línea con lo acordado, Crown Point Energy SA pondrá en marcha un plan de reactivación que contempla 28 workovers y nuevas perforaciones. Para ello se sumará un equipo de workover y, posteriormente, un equipo perforador, con el objetivo de sostener e incrementar la producción en el área.
La compañía se consolida así como el nuevo operador mayoritario, luego de absorber las participaciones de Tecpetrol, Pampa Energía e YPF, en un movimiento que marca un cambio clave en la dinámica del sector petrolero convencional en la provincia.