El Grupo Techint cerró los últimos dos años con un resultado parejo en las licitaciones energéticas más relevantes de la Argentina: ganó cuatro y perdió otras cuatro. Un dato que contrasta con la hegemonía que supo tener el holding de Paolo Rocca en el sector durante gran parte de la última década.

El marcador incluye los proyectos de infraestructura más grandes vinculados a Vaca Muerta: oleoductos, gasoductos, ductos de reversión y la provisión de caños de acero sin costura que exige toda esa obra de ingeniería. En conjunto, mueven una cifra que ronda los 5.000 millones de dólares entre lo ganado y lo perdido en apenas dos años.

La paridad numérica esconde, sin embargo, una asimetría de fondo. La derrota más reciente y más costosa, la construcción del gasoducto de Argentina LNG, vale sola más que dos de las cuatro obras que Techint-Sacde logró retener en el mismo período.

BTU busca acelerar con los trabajos en los gasoductos.

 

 

Las cuatro licitaciones que ganó Techint

La más grande de las cuatro fue el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), adjudicado en diciembre de 2024 por 2.500 millones de dólares. Es la obra de infraestructura energética más importante construida en el país en los últimos 50 años y quedó en manos de la UTE Techint-Sacde sin mayores sobresaltos ni competencia real.

En febrero de 2026, Oldelval le adjudicó a Techint E&C la construcción de Duplicar Norte, un ducto de 209 kilómetros valuado en 400 millones de dólares que amplía la capacidad de transporte entre Neuquén y Río Negro. Fue la última gran victoria del holding antes de la seguidilla de derrotas.

Techint-Sacde también ganó dos renglones de la Reversión del Gasoducto Norte, con ofertas cercanas a los 198.000 millones de pesos, y Tenaris se quedó con la provisión de caños para VMOS por 180 millones de dólares, tras vencer a un fabricante indio en esa oportunidad.

Techint y Sacde terminaron la construcción de los 100 KM de la reversión del Gasoducto Norte

Las cuatro que se le escaparon

La derrota más resonante llegó esta semana. El consorcio YPF-ENI-XRG le adjudicó a Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos el gasoducto de Argentina LNG, valuado en 1.200 millones de dólares, tras una oferta un 15% más baja que la de Techint-Sacde.

Antes, la UTE Sicim-Víctor Contreras le había ganado a Techint-Sacde la licitación del gasoducto San Matías, del proyecto de GNL de Southern Energy (SESA), por unos 530 millones de dólares. Techint tampoco se quedó con la planta compresora de esa misma obra.

Tenaris perdió la provisión de caños para ese mismo gasoducto frente a la india Welspun, en un episodio que escaló hasta cruces públicos con el presidente Javier Milei. Y en noviembre pasado, BTU le había ganado a Techint-Sacde el primer renglón de la Reversión del Gasoducto Norte.

Sumando lo confirmado, Techint retuvo obras por al menos 3.080 millones de dólares en los últimos dos años, entre VMOS, Duplicar Norte y los caños de VMOS, además de los pesos de los dos renglones del Gasoducto Norte que sí ganó.

Del otro lado, las licitaciones perdidas suman al menos 1.730 millones de dólares confirmados, entre Argentina LNG y el gasoducto de SESA, sin contar el valor de los caños que se llevó Welspun ni el del renglón de la Reversión del Gasoducto Norte que ganó BTU.

En términos de cantidad, el resultado es parejo. En términos de relevancia estratégica, la pérdida de Argentina LNG pesa más que cualquiera de las victorias: es la obra que define quién construye la puerta de salida del gas de Vaca Muerta hacia el mundo.

Oldelval inició la construcción de Duplicar Norte, un proyecto clave para ampliar el transporte de crudo desde Vaca Muerta hacia Allen con mayor capacidad.

Nuevos jugadores en la cancha

Pumpco, subsidiaria de MasTec y controlada por Jorge Mas, dueño del Inter Miami de Lionel Messi, buscó entrar al mercado argentino durante años sin éxito, con intentos que no prosperaron. Ahora es la empresa que más terreno le ganó a Techint, con dos adjudicaciones en menos de seis meses.

Sicim, Víctor Contreras, Bonatti, Contreras Hermanos y Welspun completan el pelotón de compañías italianas, estadounidenses e indias que le disputan a Techint un negocio que supo manejar casi en soledad. Ninguna había construido antes infraestructura energética de esta escala en el país.

La construcción del gasoducto de Argentina LNG todavía depende de la decisión final de inversión del consorcio YPF-ENI-XRG, esperada para fines de este año o comienzos de 2027. Recién ahí se sabrá si el consorcio ganador empieza a mover maquinaria en el terreno.

Quedan además licitaciones pendientes de definición vinculadas a otros tramos de infraestructura para el proyecto SESA y para eventuales ampliaciones futuras de VMOS, donde Techint-Sacde volverá a competir cuerpo a cuerpo con Pumpco, Bonatti y Sicim por los próximos contratos millonarios del sector energético.

El próximo capítulo de esta pulseada se conocerá recién cuando avancen las obras adjudicadas durante 2026, el año en que el Grupo Techint dejó de ganar casi todo lo que salía a licitación en la industria energética de la Argentina.