El ministro de Hidrocarburos de Chubut, Federico Ponce, destacó el anuncio de inversión de más de u$s 1.200 millones de Pan American Energy (PAE) en Cerro Dragón. El proyecto apunta a sostener la actividad en una cuenca madura.

En diálogo con ADNSUR, Ponce calificó la noticia como “sumamente positiva”. Además, remarcó que se trata del único proyecto de petróleo convencional presentado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). “En términos de importancia para la cuenca, esto representa más trabajo, más inversiones y más actividad”, señaló el ministro. También vinculó el proyecto con la necesidad de revertir años de caída productiva en el Golfo San Jorge.

Según explicó, el 40% de la inversión prevista deberá ejecutarse durante los primeros dos años. Esa primera etapa contempla alrededor de 100 pozos nuevos y unas 600 intervenciones de workover. Ponce sostuvo que ese nivel de actividad tendrá un impacto directo sobre el empleo. “Lo que va a permitir es esta recomposición laboral, que hace tanto tiempo se viene castigando”, afirmó.

El ministro también describió el contexto productivo de la cuenca, afectada por años de declino y por la madurez de sus yacimientos. A su vez, destacó señales recientes de estabilización. “Lo que permitieron es estabilizar esa curva y, de alguna manera, recomponer algo de actividad o sostenerla”, explicó. Como ejemplo, mencionó el crecimiento de la cantidad de equipos de perforación. “Se pasó de cinco a ocho perforadores en menos de un año”, indicó Ponce.

Recuperación terciaria, el eje para Cerro Dragón

Para el funcionario, la recuperación terciaria tendrá un papel central dentro de la inversión anunciada por PAE. Esta tecnología permitirá aumentar el factor de recuperación de los yacimientos maduros. “Este RIGI es recuperación terciaria. Va a permitir duplicar la capacidad de recuperación terciaria”, afirmó.

Ponce consideró que esa expansión permitirá sostener la producción y generar actividad incremental durante los próximos años. El objetivo será aprovechar mejor los recursos de Cerro Dragón mientras avanza el estudio del potencial no convencional. “Está el no convencional a lo lejos, se están haciendo los primeros estudios, pero eso demora alrededor de 10 años”, explicó.

En ese escenario, el ministro planteó que la recuperación terciaria funcionará como una herramienta de transición para la cuenca. “Es ganar escala en la recuperación terciaria”, resumió.

También señaló que el proyecto puede favorecer el regreso de inversiones al petróleo convencional. Según Ponce, durante los últimos años buena parte de los capitales se orientaron hacia Vaca Muerta por sus mejores condiciones económicas.

Qué cambia con el RIGI

Ponce también explicó los incentivos que incorpora el RIGI para el proyecto. Entre ellos mencionó beneficios aduaneros y la eliminación de retenciones y derechos de exportación. Estos beneficios alcanzan a insumos y mercaderías necesarios para construir y poner en marcha las instalaciones. También contemplan condiciones particulares vinculadas con el impuesto a las Ganancias.

El ministro destacó además la seguridad jurídica como otro elemento relevante para los inversores. “Ningún gobierno que venga va a poder impedir a este proyecto en particular que exporte o importe”, sostuvo.

Para Ponce, las nuevas condiciones pueden mejorar el atractivo del petróleo convencional. En particular, permitirían sostener inversiones y actividad en una cuenca que atraviesa una etapa de madurez productiva.