La caída de la producción de gas de Tango Energy durante 2025 no respondió a una pérdida de recursos ni a un deterioro operativo. Por el contrario, la compañía mantiene disponibilidad de gas, que destina mayormente a generación eléctrica propia, mientras que la caída en los volúmenes reportados obedece a un acuerdo contractual firmado previamente.

Según la reseña informativa presentada ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), la caída de la producción de gas se explica por “el acuerdo de cesión de reservas suscripto en diciembre de 2024”, cuando la gestión aún estaba en manos de Aconcagua Energía. Ese entendimiento implicó la transferencia de la producción gasífera de Río Negro a Vista Energy.

Este punto resulta clave: Tango no dejó de tener gas ni de operar activos gasíferos. La disminución en las estadísticas responde a un cambio en la asignación contractual de la producción, en el marco del Farm-Out Agreement entre Vista Energy y Tango Energy.

Qué implica el Farm-Out Agreement y cómo impactó en el gas

El Farm-Out Agreement es un contrato habitual en la industria petrolera mediante el cual una empresa cede parte de sus derechos sobre un área a otra compañía, a cambio de inversiones o compromisos financieros. En este caso, el acuerdo fue firmado en diciembre de 2024 bajo la gestión de Aconcagua.

Ese convenio definió que la totalidad de la producción de gas en Río Negro quedara bajo la órbita de Vista, lo que explica la caída estadística en los registros de Tango durante 2025, sin que ello implique una pérdida real de recursos o capacidad productiva.

Además, durante 2025, el vínculo contractual atravesó tensiones por incumplimientos financieros. Vista ejerció derechos previstos en el contrato, incluyendo la retención de producción de hidrocarburos, lo que reforzó el impacto en los volúmenes contabilizados por Tango.

Producción: caída del gas, pero no de la disponibilidad

Los datos oficiales muestran que la producción de gas de Tango Energy cayó un 95% interanual en 2025. Sin embargo, esta cifra debe interpretarse en el contexto del acuerdo contractual y no como una merma operativa.

De hecho, la empresa continúa utilizando gas en sus operaciones, principalmente para autoabastecimiento energético, lo que le permite sostener parte de su actividad con generación eléctrica propia.

En paralelo, la producción de petróleo tuvo una dinámica diferente. En el corto plazo, incluso registró incrementos vinculados a cambios en las condiciones del mismo acuerdo con Vista, que redujeron el porcentaje de crudo retenido por la contraparte.

Una empresa atravesada por la reestructuración financiera

El desempeño de Tango durante 2025 estuvo fuertemente condicionado por su situación financiera, que derivó en un proceso de reestructuración integral de pasivos. La compañía enfrentó dificultades para acceder a financiamiento y debió renegociar compromisos con acreedores.

En ese contexto, se registraron incumplimientos sobre obligaciones negociables y deuda comercial. La empresa suspendió pagos y avanzó en una propuesta de reestructuración que incluyó canjes de deuda y nuevos esquemas de financiamiento.

Este escenario explica, en parte, las decisiones contractuales adoptadas previamente, incluyendo el acuerdo de cesión de reservas firmado en 2024, que permitió reconfigurar compromisos y relaciones con socios estratégicos.

Capitalización y cambio de control

La reestructuración financiera estuvo acompañada por un proceso de capitalización que modificó la estructura accionaria de la compañía. Tango pasó a convertirse en accionista controlante tras una inyección de capital de aproximadamente 36 millones de dólares.

Este movimiento permitió recomponer el patrimonio y estabilizar la operación en un contexto complejo. También implicó un cambio en la conducción estratégica, orientado a recuperar eficiencia y redefinir el perfil productivo.

En paralelo, los acuerdos con Vista fueron renegociados, extendiendo plazos y ajustando condiciones, lo que permitió sostener la relación contractual en un marco más flexible.

Producción, ingresos y márgenes

En 2025, la producción total de hidrocarburos mostró una leve caída interanual, explicada casi exclusivamente por el gas. El petróleo, en cambio, se mantuvo relativamente estable dentro de un portafolio de activos maduros.

Los ingresos por ventas crecieron un 11%, impulsados principalmente por la evolución del tipo de cambio. Sin embargo, los costos operativos aumentaron un 29%, afectando la rentabilidad.

El EBITDA reflejó esta presión, con una caída significativa frente al año anterior. Esto evidencia que, si bien la empresa logró estabilizar su frente financiero, aún enfrenta desafíos para mejorar su desempeño operativo.