HNH Energy ya tiene lo que perseguía desde hace dos años: su Resolución de Calificación Ambiental. Este miércoles, la Comisión de Evaluación Ambiental de Magallanes aprobó por unanimidad el megaproyecto de amoníaco verde que el consorcio austríaco-danés planea instalar en la región, con 12 votos a favor y ninguno en contra.
La votación cierra una tramitación que se extendió por dos años y un mes ante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. HNH Energy está conformada por las renovables austríacas Austria Energy y Ökowing, junto al fondo de inversión danés Copenhagen Infrastructure Partners, que aportó buena parte del respaldo financiero al proyecto.
La empresa celebró el resultado y lo describió como el reflejo de “años de trabajo riguroso”, remarcando que un proyecto de esta magnitud “debe hacerse cargo no solo de cada una de sus partes, sino también de la forma en que se relacionan entre sí y con el territorio“.
Un complejo industrial de gran escala
El proyecto contempla una inversión de US$11.000 millones y se levantará en las comunas de Punta Arenas, Laguna Blanca y San Gregorio. Fue ingresado al Seia en julio de 2024 y ahora, tras superar todas las etapas, queda habilitado para avanzar hacia su construcción.
La iniciativa incluye una planta que producirá hidrógeno verde para transformarlo en amoníaco, además de una planta desaladora que abastecerá de agua al complejo. A esto se suma un parque eólico de 194 aerogeneradores y un puerto pensado para almacenar y exportar el producto final.
Según el cronograma de HNH Energy, la construcción arrancaría en 2027, una vez resueltas las etapas administrativas pendientes. La producción de amoníaco comenzaría recién en el segundo semestre de 2030, cuatro años después del inicio de las obras en terreno.
Empleo y etapas del proyecto
Para levantar el complejo se necesitarán cerca de 4 mil trabajadores durante la fase de construcción. Una vez que la planta entre en operación, hacia 2030, la dotación bajará a casi 1.800 personas encargadas de mantener en marcha la producción industrial.
El megaproyecto se ejecutará en dos etapas. La primera concentra casi toda la iniciativa: producción, acondicionamiento, almacenamiento, reconversión y transporte del amoníaco, junto a un parque eólico de 1,4 GW de capacidad instalada en esa fase inicial.
La segunda etapa ampliará ese parque eólico hasta los 2,1 GW, potencia con la que la planta podrá finalmente operar a su máxima capacidad de producción. HNH Energy insistió en que el vínculo con las comunidades de Magallanes fue clave durante todo el proceso de evaluación.

La mayor inversión aprobada por el SEIA
Este proyecto se transforma en una de las grandes apuestas por el amoníaco verde en obtener su aprobación ambiental en Chile, justo en un momento en que este tipo de iniciativas viene mostrando cierto enfriamiento, tanto en la discusión pública como en las decisiones corporativas del sector.
En términos de inversión, es además el monto más alto aprobado hasta ahora por el SEIA. El récord anterior lo tenía un proyecto de sulfuros de Codelco en la división Radomiro Tomic, aprobado en enero de 2016 por US$5.400 millones, bastante por debajo de lo que ahora suma HNH Energy.
No todos los proyectos de esta escala corren la misma suerte. En enero de este año, AES Andes desistió de continuar con su proyecto INNA, valorado en US$10.000 millones, luego de que su tramitación generara resquemores en la comunidad científica por su cercanía con observatorios astronómicos.
Otro caso es el de Total Energies, con un presupuesto de US$16.000 millones que lo convierte en la iniciativa más grande de toda la historia del Seia. Su tramitación, sin embargo, permanece suspendida hasta el 7 de diciembre próximo, sin fecha clara de reactivación.
Con una escala bastante menor, el proyecto Volta, de Mejillones Ammonia Energy, ya había sido aprobado por la Coeva de Antofagasta en diciembre del año pasado. Su operación comercial de amoníaco está proyectada para 2029, un año antes de que HNH Energy inicie la suya en Magallanes.