El proyecto Josemaría consiguió uno de los avales regulatorios más importantes desde que comenzó su desarrollo. El Gobierno nacional aprobó el plan de expansión del sistema de transporte eléctrico que permitirá abastecer a la futura mina de cobre y rechazó todas las impugnaciones presentadas por provincias y otras empresas mineras durante el proceso administrativo.

La decisión quedó plasmada en la Resolución 330/2026, publicada este miércoles en el Boletín Oficial. Allí, el Directorio del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENREGE) otorgó el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública (CCyNP) para un paquete de obras estratégicas que se ejecutarán en San Juan y serán financiadas íntegramente por la compañía.

Con esta resolución, el organismo también confirmó que Vicuña Argentina tendrá prioridad sobre el 90% de la capacidad adicional de transporte que generen las nuevas instalaciones durante 25 años, un plazo equivalente a la vida útil estimada del emprendimiento minero.

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Las obras que abastecerán a Josemaría

El plan aprobado contempla la expansión eléctrica necesaria para acompañar la demanda inicial de 260 MW del proyecto. Entre las obras previstas figura la adecuación de la Estación Transformadora Nueva San Juan para su vinculación en 500 kV con Rodeo, la construcción de la playa de 500 kV de esa estación y una nueva Línea de Extra Alta Tensión de 500 kV entre Rodeo y Chaparro.

A ese paquete se suma la construcción de la nueva Estación Transformadora Chaparro, que operará en 500/220 kV y será el punto de conexión desde donde se alimentará el proyecto Josemaría. En conjunto, las inversiones sumarán una línea de aproximadamente 167 kilómetros que fortalecerá la red eléctrica de la región.

En los fundamentos de la resolución, el ENREGE sostuvo que el esquema responde al criterio de que “el beneficiario paga”, ya que el inversor privado asume el ciento por ciento del costo de construcción y del riesgo financiero, evitando trasladar esa carga al Estado o a los usuarios residenciales.

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El Gobierno rechazó las impugnaciones

Uno de los puntos centrales de la resolución fue el rechazo de todas las oposiciones presentadas durante la audiencia pública realizada el 3 de junio. Entre ellas figuraban los planteos del EPRE de San Juan, la Secretaría de Energía de La Rioja y distintas compañías mineras que cuestionaban el alcance de la prioridad otorgada a Vicuña Argentina.

Las provincias argumentaban que la iniciativa afectaba la planificación regional y los derechos sobre la infraestructura eléctrica. Sin embargo, el regulador respondió que el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) es de jurisdicción federal exclusiva y que las provincias no tienen facultades para impedir este tipo de obras.

También fueron desestimadas las presentaciones realizadas por empresas como Andes Corporación Minera, desarrolladora del proyecto Los Azules, y Golden Mining, vinculada al proyecto Hualilán. Ambas sostenían que la prioridad del 90% podía limitar el acceso de futuros emprendimientos a la capacidad de transporte.

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Una inversión privada con prioridad por 25 años

En la resolución, el ENREGE consideró que reconocer derechos prioritarios temporales constituye una herramienta necesaria para incentivar inversiones que difícilmente se ejecutarían sin un mecanismo de este tipo. Además, sostuvo que las obras no sólo beneficiarán a Josemaría, sino que también fortalecerán el sistema eléctrico nacional.

El organismo remarcó que el 10% de capacidad remanente será suficiente para atender nuevas demandas intermedias y destacó que la infraestructura incrementará la confiabilidad de la red de alta tensión en una zona donde se concentran algunos de los principales proyectos cupríferos del país.

Con el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública ya otorgado, la transportista Transener quedará a cargo de la operación y el mantenimiento de las nuevas instalaciones una vez concluidas las obras. Por su parte, Vicuña Argentina deberá gestionar las servidumbres administrativas de electroducto y cumplir con los requisitos técnicos exigidos para garantizar la estabilidad del sistema interconectado.