La minería argentina continúa consolidando su expansión durante 2026. De acuerdo con el último informe de la Secretaría de Minería, las empresas que integran la cartera nacional de proyectos registraron un superávit comercial de U$S 556 millones en mayo, un resultado que representó un crecimiento interanual del 34,9% y se ubicó un 21% por encima del promedio registrado en los últimos 24 meses.

El desempeño acumulado durante los primeros cinco meses del año fue aún más significativo. El saldo comercial positivo alcanzó los U$S 3.558 millones, lo que implica un incremento del 89,3% frente al mismo período de 2025. Para Camilo Hereñú, director de Economía Minera, estos resultados constituyen un “récord histórico para el acumulado de los primeros cinco meses de un año”.

Las cifras reflejan el fortalecimiento de un sector que mantiene un elevado nivel de exportaciones mientras sostiene un volumen relativamente bajo de importaciones, consolidando a la actividad como uno de los principales generadores de divisas para la economía argentina.

Oro, litio y plata concentran casi todas las exportaciones

Durante mayo, los 19 proyectos mineros en producción exportaron por U$S 614 millones, monto que representó el 95,5% de las ventas externas totales de la minería argentina en ese mes.

El informe muestra además una fuerte concentración de las exportaciones en tres minerales estratégicos, que en conjunto explican el 99,9% del total comercializado al exterior.

El oro volvió a liderar ampliamente las ventas internacionales con exportaciones por U$S 382 millones, equivalentes al 62,1% del total. En segundo lugar se ubicó el litio, que aportó U$S 187 millones y alcanzó una participación del 30,4%, mientras que la plata completó el podio con U$S 45 millones, representando el 7,3% de las exportaciones.

El crecimiento del sector responde a una combinación de factores. Por un lado, los elevados precios internacionales de los metales, especialmente del oro y la plata, fortalecieron el valor de las exportaciones. Al mismo tiempo, la producción de litio continúa expandiéndose a partir de la incorporación de nuevos proyectos y ampliaciones de capacidad, mientras los emprendimientos metalíferos sostienen elevados niveles de producción.

Más allá de Vaca Muerta, Neuquén sigue creciendo.

Las importaciones acompañan la expansión de los proyectos

Durante mayo, las importaciones mineras totalizaron U$S 59 millones, un incremento del 31,9% respecto del mismo mes del año anterior. Sin embargo, el informe aclara que este crecimiento está estrechamente vinculado con las inversiones necesarias para desarrollar nuevos proyectos y ampliar las operaciones existentes.

El 56,1% de las compras externas correspondió a proyectos que ya se encuentran en producción, mientras que otro 36,4% fue realizado por cinco emprendimientos que actualmente atraviesan su etapa de construcción.

En cuanto a la composición de las importaciones, el 45,9% estuvo destinado a bienes de capital, el 34% a bienes intermedios y el 16,1% a piezas y accesorios para equipamiento industrial, reflejando el peso de las inversiones destinadas a mejorar la capacidad operativa del sector.

El litio concentró el 56,3% de todas las importaciones mineras, impulsado principalmente por la ampliación de plantas industriales y el desarrollo de nuevos proyectos que buscan incrementar la producción argentina del mineral.

Un modelo exportador con mayor eficiencia

Uno de los indicadores más destacados del informe oficial es la evolución del ratio entre importaciones y exportaciones (M/X). Durante los primeros cinco meses de 2026, este indicador se ubicó en apenas 6,8%, mejorando significativamente frente al 12,7% registrado en igual período del año pasado.

En términos prácticos, esto significa que por cada cien dólares que genera la minería argentina mediante exportaciones, el sector necesita importar solamente alrededor de siete dólares en bienes y equipos, consolidando una elevada capacidad de generación neta de divisas.

El análisis por segmento muestra diferencias importantes. Los proyectos metalíferos dedicados a la producción de oro, plata y cobre presentan un ratio de apenas 3,5%, mientras que el litio alcanza el 18%. Esta brecha responde al intenso proceso de expansión que atraviesa esta industria, donde la construcción de nuevas plantas y la ampliación de operaciones demandan mayores importaciones de equipos, tecnología e insumos para incrementar la capacidad productiva.