El presidente de Tenaris para el Cono Sur, Javier Martínez Álvarez, señaló que la transición energética se ha convertido en la gran agenda global, transformando tanto el sector industrial como el energético.
En este contexto, Tenaris ha adoptado una estrategia integral que incluye energía renovable, tecnologías avanzadas y eficiencia operativa. “Estamos en un mundo que está cambiando rápidamente, y la transición energética se complementa con una nueva prioridad: la seguridad energética”, destacó Martínez Álvarez en el marco del 23° Seminario ProPymes.
Las oportunidades de la transición
El directivo resaltó los avances de la compañía en sostenibilidad, destacando la construcción de dos parques eólicos, uno ya en operación y otro próximo a finalizar, que permitirán abastecer entre el 80% y el 90% de las necesidades eléctricas de su planta industrial.
Además, mencionó la implementación de un horno eléctrico innovador desarrollado con tecnología de Tenova, otra empresa del Grupo Techint. “Es un proyecto que combina tecnología de punta, eficiencia energética y reducción de emisiones en tiempo récord, como nos gusta hacerlo”, aseguró.
Un mundo en reconfiguración
El líder de Tenaris analizó los cambios vertiginosos del panorama global, marcados por eventos como la guerra entre Rusia y Ucrania, el COVID-19 y la transición hacia energías renovables. Según Martínez Álvarez, estos sucesos han generado una reconfiguración en el comercio internacional y en la forma en que los países priorizan sus agendas energéticas.
“Vemos un mundo que se organiza según sus propios intereses. Europa sigue una agenda de transición energética muy marcada, mientras que Estados Unidos tiene una postura más variable”, reflexionó.

El rol de Argentina en el escenario global
Martínez Álvarez también destacó la importancia de que Argentina aproveche sus recursos energéticos. “El desarrollo de Vaca Muerta es crucial para posicionarnos como un actor relevante en el mercado mundial. Tenemos una ventana de oportunidad única, y debemos actuar con rapidez”, subrayó.
Según el ejecutivo, el desarrollo del petróleo en Vaca Muerta impulsa otras oportunidades, como el gas y las energías renovables. “Es un ciclo virtuoso donde cada avance potencia al siguiente: primero el petróleo, luego el gas y finalmente las energías como la eólica e incluso el hidrógeno”, agregó.
Competitividad e integración internacional
En el contexto del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas de suministro, Martínez Álvarez hizo un llamado a las empresas y al gobierno para aprovechar estas oportunidades con sofisticación e inteligencia. “Integrarnos al mundo no es solo una decisión económica; es una estrategia que requiere calibrar los desafíos y las oportunidades”, afirmó.
Un ejemplo de este enfoque es el trabajo conjunto con Pymes locales, como la empresa marplatense QYM, que está desarrollando centros de generación eléctrica para la industria minera. “Esto demuestra que, tanto grandes empresas como Pymes, pueden adaptarse y aprovechar las oportunidades del sector energético”, aseguró.
Martínez Álvarez enfatizó la necesidad de que Argentina desarrolle una estrategia de desarrollo energético a largo plazo, centrada en la competitividad, la sostenibilidad y la integración global. “El país tiene el potencial para liderar en el mercado energético global, pero esto requiere estabilidad, inversión y una visión clara de futuro”, consideró.