La AOG Patagonia 2026, séptima edición de la exposición que el IAPG organiza en Neuquén, dejó en su acto inaugural uno de los datos más relevantes de la semana. El presidente del instituto, Ernesto López Anadón, anunció que la entidad hizo, a pedido de la Secretaría de Energía, la evaluación de los recursos técnicamente recuperables de Vaca Muerta.
El estudio arrojó 258 billones de pies cúbicos de gas y 30.600 millones de barriles de petróleo. “Son muy abundantes y superan con creces los 100 años de consumo de gas y petróleo de Argentina”, afirmó el titular del IAPG ante el auditorio del Espacio DUAM.
Para López Anadón, ese volumen define el perfil del desarrollo: “Por eso decimos que Vaca Muerta es un proyecto neto de exportación por muchos años por venir”. Pero aclaró que no se trata de los recursos más grandes del mundo. “Estamos compitiendo por inversiones y por mercados con desarrollos en otras regiones del planeta”, advirtió.
Sin Vaca Muerta, la Argentina importaría
El directivo planteó qué pasaría sin esa producción. “Sin estos recursos no convencionales, Argentina estaría importando todos los días del año gas y petróleo por un valor de unos 30.000 millones de dólares al año”, señaló. Y agregó que la cifra crecería con el declino de los yacimientos convencionales.
Hoy el escenario es el opuesto. La industria estima que el saldo de la balanza comercial energética rondará este año los US$10.000 millones, y que en el futuro podría llegar a entre US$30.000 y US$40.000 millones. “Es un aporte importantísimo a la economía”, resumió.
La exposición llega con una producción de petróleo cercana al millón de barriles diarios, empujada por el no convencional. Aun así, López Anadón pidió no olvidar al convencional. Sus crudos, algo más pesados que los de Vaca Muerta, son “fundamentales para balancear la carga de nuestras refinerías y también para aumentar la producción de gasoil”.
También destacó que los analistas internacionales ya tienen en cuenta a la Argentina cuando calculan la oferta global de energía. “Estamos en el mapa de la energía a nivel global”, afirmó. Según su mirada, ese salto se explica por tres factores.
Tecnología, eficiencia y clima de negocios
El primero es la aplicación de alta tecnología en las operaciones. El segundo, la eficiencia operativa: “Esto lo recalco fuertemente, porque es uno de los puntos donde se centra la competitividad de la cuenca neuquina y de las otras cuencas, sobre todo cuando enfrentemos competencia a nivel global”.
El tercero es un nuevo clima de negocios: “Un clima adecuado, consolidado por la Ley de Bases, también por herramientas como el RIGI, y sobre todo con un diálogo muy fluido público-privado y con respeto al inversor”. Para el titular del IAPG, ese punto fue clave.
Ese marco, explicó, permitió invertir en yacimientos, plantas de tratamiento, oleoductos, gasoductos, plantas de separación de líquidos, proyectos de gas natural licuado, puertos y fertilizantes. “Es crecimiento con inversión, con trabajo y con una excelente articulación público-privada”, dijo.
Cadena de valor y empleo
Un estudio anterior del IAPG determinó que las 37 principales operadoras se abastecen de cerca de 10.000 proveedores, el 80% de ellos pymes. Esas firmas, repartidas entre Neuquén y otras provincias, les facturan en promedio unos US$4000 millones al año. Con más actividad, esa cadena de valor crecerá y llevará mejoras económicas a todo el país.
En empleo, el sector registra unos 70.000 trabajadores directos. Los indirectos van de 250.000 a 300.000 y, si se suman los inducidos, sobre todo en las zonas de actividad, la cifra se duplica. Como la demanda seguirá creciendo, la AOG presenta planes de capacitación para operaciones, construcción y servicios.
López Anadón comparó el rol de la industria con el del campo. “Durante muchos años el agro fue el sostén de las cuentas públicas en todo el país. Entonces es justo ahora que nuestra actividad también sirva para fortalecerlas”, sostuvo.
“El mundo necesita gas y petróleo”
Según el titular del IAPG, Vaca Muerta traccionará la economía con inversión, empleo, más recaudación y una mejora en la balanza comercial. A ese saldo lo definió como un problema endémico de la Argentina desde siempre.
Y llamó a aprovechar el momento: “El mundo necesita litio, cobre para completar la electrificación, necesita alimentos para una población creciente y necesita gas y petróleo para su seguridad energética”. La Argentina, añadió, puede ofrecer todo eso a través del agro, la minería y la industria de los hidrocarburos.
Esta séptima edición reúne a más de 550 empresas expositoras en unos 25.000 metros cuadrados, cifras récord para la AOG Patagonia. López Anadón las describió como “una pequeña muestra del conjunto total” de una industria “de la cual nos sentimos profundamente orgullosos”.