Loma Campana marcó un hito sin precedentes para la industria energética argentina al alcanzar en diciembre una producción de 100.000 barriles diarios. El logro posiciona al yacimiento como el primero de Vaca Muerta en romper esa barrera simbólica y refuerza el rol estratégico del shale neuquino dentro del mapa petrolero nacional y regional.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó el récord a través de sus redes sociales y subrayó el valor del trabajo conjunto. “Loma Campana alcanzó en diciembre una producción de 100.000 barriles diarios y se convirtió en el primer yacimiento de Vaca Muerta en alcanzar esta cifra histórica para la energía argentina”, afirmó en LinkedIn.
Marín remarcó que el resultado es fruto de una alianza sostenida con Chevron y del compromiso de los equipos de YPF. “Estamos demostrando con hechos que el Plan 4×4 es el motor de nuestra transformación”, sostuvo, al tiempo que ratificó el objetivo de “generar 30.000 millones de dólares para 2030” a partir del desarrollo del no convencional.
El récord de Loma Campana se inscribe en un contexto de fuerte crecimiento del shale oil. En noviembre de 2025, la producción total de petróleo en la Argentina alcanzó los 843.069 barriles diarios, con un incremento interanual del 12,47%. Aunque hubo una leve baja mensual, Vaca Muerta volvió a sostener el impulso del sector.
En ese mes, Loma Campana ya había quedado a un paso del hito al registrar 92.742 barriles diarios. Esa cifra representó un crecimiento mensual del 7,84% y le permitió desplazar a La Amarga Chica como el bloque más productivo del país, consolidando su liderazgo dentro del portafolio de YPF y del shale neuquino.

El liderazgo de Vaca Muerta en la producción nacional
La magnitud del aporte de Loma Campana explica por qué Vaca Muerta se convirtió en el corazón productivo del petróleo argentino. El bloque representa el 11% de todo el crudo del país, mientras que La Amarga Chica aporta el 10% con 84.600 barriles diarios, y Bandurria Sur completa el podio con 61.622 barriles por día.
Los tres desarrollos pertenecen a YPF y están ubicados en la misma formación geológica, una señal clara de la centralidad que adquirió el no convencional neuquino. Esta concentración de producción también refleja el grado de madurez alcanzado por los proyectos shale, tanto en términos técnicos como operativos.
El propio Marín sintetizó esta realidad al afirmar: “Vaca Muerta es una realidad, el petróleo es una realidad. Con la inversión que estamos haciendo en el VMOS, eso marca que se van para arriba las exportaciones fuertemente”. Para el ejecutivo, el país ingresó en una etapa de expansión sostenida del crudo.
Las proyecciones oficiales de YPF apuntan a un escenario aún más ambicioso. Según Marín, hacia 2030 la Argentina podría exportar 750.000 barriles diarios o incluso más, generando ingresos anuales cercanos a los 20.000 millones de dólares solo por ventas externas de petróleo.
Este crecimiento, explicó, estará acompañado por un cambio estructural en la infraestructura. “Si hoy miras toda la evacuación, es mercado interno y un poco de exportación. Las obras que se están haciendo agrega todo y sumarán los 20.000 millones tranquilamente por año de exportación”, aseguró, en referencia a proyectos como el oleoducto de Sierra Grande.