Naturgy cerró el primer semestre de 2026 con un Ebitda de 2.975 millones de euros, un 5% más que en el mismo período del año pasado. El beneficio neto trepó un 6%, hasta los 1.215 millones, pese a un contexto internacional atravesado por la incertidumbre geopolítica.
La energética viene de un semestre exigente, con un mercado energético todavía sensible a cualquier sobresalto internacional. Aun así, la compañía logró sostener el ritmo de crecimiento que viene mostrando desde el arranque de su Plan Estratégico 2025-2027, sin resignar disciplina en la gestión.
Detrás de esos números hay un modelo de negocio integrado que la empresa repite como mantra en cada balance: generación, distribución y comercialización funcionando como un engranaje. Esa estructura, dicen en la compañía, es la que amortigua los golpes cuando el escenario se pone difícil.
Un balance más sólido
El balance financiero también mejoró en el semestre. La deuda neta bajó a 11.745 millones de euros al cierre de junio, contra los 12.317 millones registrados a fines de 2025, apoyada en una fuerte generación de caja durante esos seis meses.
La ratio deuda neta sobre Ebitda quedó en 2,2 veces, un nivel que le da a Naturgy margen de sobra para salir a buscar nuevas oportunidades de crecimiento, sin descuidar la disciplina financiera que la compañía repite que la caracteriza desde hace años.
Esa solidez no es un dato menor. Es, en gran medida, la que sostiene la decisión que más entusiasmo generó entre los accionistas en las últimas semanas, y la que explica por qué el mercado empezó a mirar distinto a la compañía.
El dividendo que celebran los accionistas
El Consejo de Administración aprobó el pago de un primer dividendo a cuenta del ejercicio 2026 de 0,60 euros por acción, que se abonará el próximo 29 de julio. La retribución está atada al mantenimiento del rating BBB, algo que hoy no aparece en riesgo.
A eso se suma otro hito: el free float de la acción ya supera el 46%, el nivel más alto en los más de 180 años de historia de la compañía. Naturgy lo presenta como el cumplimiento de un compromiso asumido hace tiempo con sus inversores.
“Naturgy vuelve a demostrar la solidez de su modelo de negocio y su capacidad para cumplir sus compromisos incluso en un entorno muy exigente”, resumió Francisco Reynés, presidente ejecutivo de la compañía, al presentar los resultados semestrales ante el mercado.
La compañía eleva sus previsiones y mira a 2026
Con ese respaldo, la compañía elevó sus previsiones para 2026. El Ebitda anual superará ahora los 5.500 millones de euros, un 4% más de lo previsto originalmente, y el beneficio neto se ubicará por encima de los 2.100 millones, un 10% más.
Ambas cifras quedan por encima del consenso que manejaba el mercado antes de este anuncio. La deuda neta, en tanto, se reducirá hasta los 13.000 millones de euros al cierre del año, un 4% menos que en la proyección anterior de la compañía.
Las inversiones del semestre se concentraron en redes de distribución y en proyectos de generación renovable, los dos ejes de crecimiento del plan vigente. En renovables, la capacidad instalada llegó a 8,4 GW, con otros 1,3 GW adicionales en construcción para lo que resta del año.
El propio mercado del gas mete algo de ruido en el horizonte: la evolución de los precios internacionales anticipa un invierno complejo, y la compañía ya trabaja para garantizar la seguridad de suministro de cara a los próximos meses del año.