Pablo González puso la lupa sobre los números de YPF. El expope de la empresa de mayoría estatal apuntó contra la gestión de Horacio Marín y lanzó una fuerte advertencia respecto de la evolución financiera de la petrolera.

En diálogo con eolomedia, el también diputado nacional subrayó que la empresa incrementó su deuda de forma acelerada durante el último año, mientras registró pérdidas trimestrales, flujo de caja negativo y ventas de activos estratégicos.

Asimismo, González afirmó que el pasivo creció en un contexto donde los balances no logran mostrar resultados positivos y la compañía enfrenta vencimientos significativos en 2026. Además, cuestionó la decisión de desprenderse de negocios rentables -como Profertil y Metrogas- para cubrir desequilibrios financieros.

La preocupación central pasa por el deterioro de los números de YPF desde diciembre de 2023 y la falta de explicaciones claras por parte del directorio encabezado por Marín. En este sentido, González planteó que el relato oficial contrasta con cifras que muestran un retroceso financiero y operativo.

González y su mirada sobre la deuda de YPF

González aseguró que la deuda de la compañía volvió a ser protagonistas en los últimos trimestres. “La deuda había bajado después del 2020, que estaba en unos 8 mil millones y logramos logramos reducirla a 6 mil”, señaló.

Sin embargo, la tendencia se revirtió de forma marcada. Según explicó, la crisis económica y la necesidad de importar combustibles impulsaron un aumento inicial a 6.800 millones de dólares. Pero el verdadero salto se dio luego del cambio de gestión.

En declaraciones a este medio, el extitular aseguró que “desde diciembre del 2023 a la fecha aumentó 2.800 millones de dólares”, y remarcó que no existen argumentos sólidos que justifiquen este incremento.

También cuestionó el desempeño operativo de la compañía. “No hay mucha explicación porqué los últimos tres trimestres fueron registrando pérdidas”, sostuvo y resaltó que durante el primer trimestre de 2025 la petrolera facturó 4.600 millones de dólares, pero aun así “registra una pérdida de diez millones de dólares”.

La situación financiera se agrava al observar los flujos de caja negativos, aspecto clave para evaluar la sostenibilidad de una empresa con inversiones intensivas como YPF. González detalló que el flujo operativo fue “negativo en ese trimestre por 957 millones de dólares, en el segundo fue negativo por 325 millones de dólares, y en el último trimestre fue negativo por 759 millones de dólares”.

YPF bajará su actividad en el fracking de Vaca muerta.

Venta de activos y gasto en indemnizaciones

Otro punto crítico planteado por González es el desprendimiento de activos estratégicos mientras aumentan las pérdidas. Según afirmó, la empresa desvalorizó su patrimonio para acelerar ventas de campos y negocios rentables.

Recordó que apenas asumió el actual directorio se produjo una desvalorización por 2.288 millones de dólares, operación previa a la venta de activos convencionales y participaciones empresarias.

Además, resaltó que la salida de áreas maduras implicó fuertes erogaciones. “En indemnizaciones se gastaron 1.100 millones de dólares”, señaló, lo que presiona aún más los resultados y la capacidad de inversión futura.

Para González, las decisiones actuales comprometen el equilibrio económico de YPF. Sostuvo que “se aumentó la deuda, se pagaron indemnizaciones. Ahí hay siete mil millones, más o menos”.

La gravedad del cuadro se proyecta hacia el año próximo. El expresidente remarcó que YPF deberá afrontar vencimientos inmediatos: “El año que viene tiene, en el primer trimestre, vencimientos por dos mil doscientos sesenta y seis millones de dólares”.