El desarrollo del gas en Vaca Muerta comienza a delinear una nueva etapa para la matriz energética argentina. Con la mirada puesta en el GNL y la exportación, las empresas del sector ajustan sus estrategias para ganar escala y posicionarse en un mercado cada vez más competitivo.

En ese escenario, Pampa Energía definió un plan de crecimiento que apunta a transformar su perfil productivo. La compañía prevé incrementar su producción de gas en 10 millones de metros cúbicos diarios en los próximos tres años, según confirmó Horacio Turri, director de Exploración y Producción, durante el evento Vaca Muerta Insights.

Un mercado con nuevas señales de precio

El crecimiento proyectado por la empresa se apoya en cambios regulatorios recientes y en la dinámica del mercado interno. Según Turri, la demanda local de gas mueve entre 7.000 y 8.000 millones de dólares anuales, aunque presenta una fuerte estacionalidad que obliga a repensar las inversiones.

En ese contexto, destacó las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional, especialmente en el mercado eléctrico. La posibilidad de que los generadores se autoabastezcan y accedan a precios vinculados al gas importado introduce una señal clave para el desarrollo del sector.

Este esquema permitirá a la compañía cubrir una mayor parte de la demanda de sus centrales térmicas, lo que se traduce en un incremento estimado de 3,5 millones de metros cúbicos diarios en sus necesidades de gas.

Pampa Energía comenzó a exportar gas a Chile.

 

Más producción y acceso al mercado de invierno

El plan de expansión también incluye la participación en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, una obra clave para mejorar la evacuación de gas desde Neuquén hacia los principales centros de consumo.

A partir de esta ampliación, se habilitarán 14 millones de metros cúbicos adicionales de capacidad de transporte, con destino principalmente al Gran Buenos Aires y Bahía Blanca. En ese marco, Pampa busca asegurarse alrededor de 3,5 millones de metros cúbicos mediante un esquema de prepago que implicará una inversión cercana a los 240 millones de dólares.

La estrategia se complementa con su participación en proyectos de GNL, que podrían aportar entre 2,5 y 6 millones de metros cúbicos adicionales en distintas etapas. Con todos estos factores combinados, la empresa apunta a consolidar el incremento total de 10 millones de metros cúbicos diarios en el corto plazo.

Rincón de Aranda es uno de los proyectos clave de Pampa Energía.

Rincón de Aranda, el frente petrolero de Pampa Energía

En paralelo al crecimiento gasífero, la compañía avanza en el desarrollo de su activo en la ventana petrolera de Vaca Muerta: Rincón de Aranda.

El proyecto, que comenzó su etapa inicial entre fines de 2024 y principios de 2025, ya alcanzó una producción cercana a los 22.000 barriles diarios, apoyado en instalaciones tempranas diseñadas para acelerar el arranque.

Actualmente, la empresa construye una planta definitiva de tratamiento de crudo con capacidad de 45.000 barriles diarios. El plan contempla una fuerte actividad de perforación: 40 pozos ejecutados durante este año, con 26 ya completados, y un objetivo de sumar otros 25 pozos perforados y completados en 2026.

La meta es alcanzar los 28.000 barriles diarios hacia fines de 2026 y escalar a 45.000 barriles a mediados de 2027, una vez que la infraestructura esté plenamente operativa.

El desarrollo total del bloque contempla alrededor de 320 pozos, con una diferenciación productiva entre las zonas norte y sur. La menor productividad del sector norte explica su presentación dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), en busca de mejorar su viabilidad económica.