Vaca Muerta entró en una etapa en la que ya no alcanza con mostrar buenos pozos. Las operadoras tienen que probar que pueden sostener la escala, conseguir el financiamiento y sacar la producción de la cuenca neuquina. Tras la salida de varias multinacionales, las petroleras de capital nacional ganaron peso, y los planes de inversión para 2027 empiezan a mostrar quién está dispuesto a acelerar.

Pluspetrol puso su número sobre la mesa. En el Panel de CEOs de la AOG Patagonia, el country manager Julián Escuder confirmó que la compañía invertirá 1950 millones de dólares en 2027, la cifra más alta en la historia de la operadora. Lo definió como un “año bisagra” para su desarrollo no convencional.

El dinero irá, sobre todo, a dos bloques: Bajo del Choique y La Calera. El plan combina más actividad de perforación con obras de infraestructura de superficie, porque en la cuenca ya quedó claro que sin plantas ni ductos los barriles nuevos no tienen por dónde salir.

Hoy la empresa produce unos 100.000 barriles equivalentes, pero 17.000 provienen de El Corcobo, un yacimiento convencional que pasará a manos de Pecom. La meta para el año próximo es volver a esa cifra, aunque esta vez con barriles que salgan exclusivamente de Vaca Muerta.

Vaca Muerta arrancó 2026 con un récord histórico de fracturas y máxima actividad

El activo que dejó ExxonMobil

La apuesta tiene un origen concreto: la compra de los activos de ExxonMobil, cerrada a fines de 2024 por más de US$1700 millones. El paquete incluyó Bajo del Choique-La Invernada, otros bloques del norte de la formación y el 21,3% del oleoducto Oldelval. Pluspetrol se impuso a las ofertas de PAE y de la sociedad entre Vista y Tecpetrol.

Frente a sus pares, Escuder no disimuló la satisfacción. “Sabíamos que estábamos comprando el mejor de los mejores activos de Vaca Muerta”, dijo sobre el bloque, ubicado en la ventana de black oil, donde la productividad de la roca terminó de confirmarse con cada pozo que se fue perforando.

Los números lo respaldan. Hay pozos que arrancan con 3000 barriles diarios y en poco tiempo superan el millón y medio de barriles acumulados. Escuder los describió como “realmente excepcionales”. Hoy Bajo del Choique ya aporta 50.000 barriles diarios de crudo y se convirtió en el activo estrella de la compañía.

Para 2027, el cronograma de perforación prevé tres equipos en Bajo del Choique, dedicados al petróleo, y dos en La Calera, donde el foco está en la ventana de gas rico y condensados. Además, la compañía presentó al RIGI el desarrollo de Bajo del Choique-La Invernada, con una inversión estimada en US$12.240 millones a 25 años.

Pluspetrol comienza a ver la vida siguiente de Vaca Muerta.

La Calera y el desafío del gas

En paralelo, Pluspetrol avanza con el midstream de gas en La Calera, un área que combina crudo y gas condensado. La ampliación de la planta de procesamiento busca monetizar ese gas rico, que es justamente lo que distingue a la concesión dentro de la formación.

Con las obras, cuyo contrato EPC ya fue adjudicado, la planta podrá procesar 50.000 barriles de líquidos y 17 millones de metros cúbicos de gas por día. Según Escuder, las nuevas instalaciones estarán disponibles para el sistema en enero de 2028.

El proyecto avanza por etapas y necesita el acuerdo de los socios del bloque. Sin esa ampliación, la producción chocaría contra un cuello de botella y el gas no tendría cómo llegar a los gasoductos troncales. Desde mayo de 2025, con el gas de La Calera, Pluspetrol es además el principal exportador de gas a Uruguay.

Pluspetrol presentó su informe de sustentabilidad.

Cómo se paga el récord

Un plan de esta escala no se sostiene solo con caja. Pluspetrol, una empresa de capitales argentinos que no cotiza en bolsa, salió a los mercados internacionales y locales y consiguió más de 2000 millones de dólares en deuda, apoyada en la calidad crediticia que mantiene a nivel global.

Escuder explicó que la operadora financió casi el 100% de su desarrollo combinando fondos propios y acceso al mercado de capitales. La ecuación de los próximos años, sin embargo, dependerá de una variable que la compañía no controla: el precio internacional del crudo.

Si las cotizaciones acompañan, la empresa espera que la necesidad de fondeo externo baje con fuerza después del pico de inversión de 2027, cuando las plantas estén operativas y la producción en Vaca Muerta siga en alza, según anticipó Escuder ante sus pares del sector.