Los minerales de tercera categoría ocupan un lugar estratégico dentro de la actividad extractiva argentina por su fuerte vínculo con la construcción y el desarrollo de infraestructura. Se trata de recursos abundantes y de menor complejidad de explotación que, según establece el Código de Minería, incluyen arenas, gravas, arcillas, yeso, calizas y distintas rocas de aplicación.

A diferencia de los proyectos metalíferos o de los minerales considerados estratégicos, estas explotaciones suelen desarrollarse a menor escala y con una marcada presencia regional. Por ese motivo, las canteras vinculadas a los minerales de tercera categoría tienen un impacto directo sobre las economías locales y el abastecimiento de materiales para obras públicas y privadas.

En la provincia de San Juan, este segmento de la actividad minera cumple un rol central para garantizar la provisión de insumos destinados al crecimiento urbano y la infraestructura. Frente al creciente interés de propietarios y emprendedores, el Ministerio de Minería provincial reforzó las instancias de asesoramiento para quienes buscan iniciar un trámite minero.

El primer paso para iniciar un trámite minero

Desde la cartera minera explican que muchas de las consultas provienen de personas que poseen terrenos con potencial extractivo o canteras ya identificadas, aunque sin experiencia previa en el sector. En esos casos, el acompañamiento técnico apunta a ordenar la información disponible y orientar cada proyecto dentro del marco legal vigente.

El proceso de asesoramiento se desarrolla en dependencias de la Secretaría Técnica, ubicadas en el quinto piso de los núcleos 7 y 8 del Centro Cívico de San Juan. Allí, especialistas evalúan las características del recurso y determinan cuál es el encuadre normativo que corresponde según el Código de Minería argentino.

La evaluación inicial resulta clave porque permite definir qué tipo de explotación puede realizarse y cuáles serán los requisitos administrativos y ambientales que deberá cumplir el interesado. En muchos casos, la ubicación del terreno y las características geológicas son determinantes para avanzar con el expediente correspondiente.

San Juan impulsa la minería.

Requisitos ambientales y registro oficial

Una vez superada la etapa preliminar, el solicitante recibe información detallada sobre cómo iniciar formalmente un expediente de mina de tercera categoría. El procedimiento contempla aspectos técnicos, administrativos y ambientales que deben cumplirse para habilitar la actividad de manera legal.

Entre los requisitos más importantes aparece el informe de impacto ambiental, considerado indispensable para cualquier proyecto extractivo dentro de la provincia. Este trámite debe realizarse ante la Dirección de Evaluación Ambiental, organismo encargado de analizar las condiciones de cada emprendimiento minero.

Desde el Ministerio de Minería remarcan que uno de los objetivos principales es evitar que los interesados enfrenten el proceso sin acompañamiento. Por eso, además de brindar orientación general, se indica de manera precisa a qué oficinas acudir y cuáles son los pasos necesarios en función de cada caso particular.

La importancia de formalizar la actividad

Otro de los aspectos centrales del procedimiento es la inscripción en el Registro de Productores Mineros, un requisito obligatorio para formalizar la explotación. Según explican desde la provincia, esta herramienta permite ordenar la actividad y garantizar que las canteras operen dentro del marco regulatorio vigente.

La formalización también busca mejorar el control sobre las explotaciones y generar mayor trazabilidad sobre la producción de materiales utilizados por la industria de la construcción. En una provincia con fuerte actividad minera como San Juan, este segmento representa una parte relevante de la economía regional.

Desde el organismo provincial aseguran que el acompañamiento técnico no concluye con la apertura del expediente, sino que continúa durante todo el proceso administrativo. El objetivo es facilitar el avance de los trámites y reducir las dificultades para quienes buscan incorporarse formalmente a la actividad minera.