Trump admitió que la nafta seguirá aumentando hasta noviembre por la guerra con Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que los precios del petróleo y la gasolina podrían mantenerse elevados hasta las elecciones legislativas de noviembre, en una admisión poco habitual sobre el impacto económico y político de la guerra con Irán.

Durante una entrevista televisiva, el mandatario señaló que los valores podrían sostenerse en niveles actuales o incluso subir levemente, lo que marca un cambio respecto de su discurso previo, en el que calificaba el aumento como un fenómeno transitorio.

El reconocimiento llega en un contexto en el que el mercado energético internacional atraviesa una fuerte volatilidad, impulsada por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz.

Suba de combustibles y presión interna

Los datos del mercado reflejan el impacto directo en los consumidores. El precio de la nafta en Estados Unidos superó los 4 dólares por galón durante gran parte de abril, muy por encima de los niveles registrados a comienzos de año.

En febrero, los valores se ubicaban por debajo de los 3 dólares por galón, mientras que en los últimos doce meses no habían superado los 3,25 dólares, evidenciando la magnitud del salto en pocas semanas.

Este escenario comienza a erosionar la percepción pública sobre la gestión económica, en especial en un país donde el costo del combustible tiene un fuerte peso en la vida cotidiana y en la evaluación política.

Trump admitió que la crisis energética podría extenderse hasta las elecciones legislativas de noviembre.

Bloqueo de Ormuz y escalada del conflicto

En paralelo, Trump anunció que la Armada de Estados Unidos avanzará con un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, con el objetivo de interceptar embarcaciones que realicen pagos a Irán para transitar por la vía marítima.

La decisión se produjo tras el fracaso de las negociaciones entre ambos países, lo que dejó sin efecto los intentos de alcanzar un acuerdo de paz y profundizó la incertidumbre en la región.

Según precisaron fuentes militares, el alcance del bloqueo se limitará a buques vinculados a puertos iraníes, mientras que el tránsito hacia otros destinos no será interrumpido, en un intento por evitar un colapso total del comercio.

Efecto en el precio del petróleo

El conflicto ya tuvo consecuencias concretas en el mercado. La interrupción parcial del tránsito en el estrecho impulsó una suba cercana al 50% en los precios del petróleo, reflejando el temor a una restricción en la oferta global.

Desde Irán, las autoridades advirtieron que las medidas impulsadas por Washington podrían agravar aún más la situación, con impacto directo en los consumidores estadounidenses.

Incluso, dirigentes iraníes ironizaron sobre la situación y señalaron que los actuales precios podrían resultar bajos en comparación con los niveles que se alcanzarían si se profundiza el conflicto.

Costos políticos y dudas estratégicas

El frente interno también muestra señales de desgaste. La guerra en Medio Oriente afectó la imagen del presidente, con encuestas que reflejan un creciente rechazo de la opinión pública a la intervención militar.

La caída en los niveles de aprobación genera preocupación dentro del Partido Republicano, ante la posibilidad de perder el control del Congreso en las próximas elecciones de medio término.

En ese escenario, legisladores de la oposición cuestionaron la efectividad de la estrategia. Advirtieron que el bloqueo difícilmente logre modificar la postura iraní y podría, por el contrario, intensificar las tensiones.

Un conflicto sin resolución inmediata

Analistas y dirigentes coinciden en que el conflicto no tendrá una resolución rápida. Incluso dentro del oficialismo reconocen que los objetivos en Irán podrían requerir un esfuerzo prolongado en el tiempo.

La falta de una salida clara mantiene en vilo a los mercados y refuerza la incertidumbre sobre la evolución de los precios del crudo y su impacto en la economía global.

Mientras tanto, la administración estadounidense enfrenta el desafío de sostener su estrategia en el plano internacional sin agravar el costo político interno en un año electoral decisivo.

YPF mantendrá las naftas congeladas aunque caiga el precio del petróleo

El CEO de YPF, Horacio Marín, defendió el congelamiento del precio de las naftas por hasta 45 días y aseguró que la medida fue pensada “para la gente”. También adelantó que los valores se sostendrán aun si cae el precio del barril, una posibilidad creciente tras la reciente volatilidad global en el mercado energético.

La decisión, impulsada por la petrolera estatal y luego acompañada por las privadas, surgió en un contexto de fuerte caída del consumo interno, que transformó una demanda antes inelástica en un mercado más sensible a los aumentos. Según explicó, YPF enfrentaba además restricciones para exportar combustibles por el elevado nivel de azufre en parte de su producción.

Marín detalló que la compañía aplicó un hedge —un mecanismo de cobertura financiera— para estabilizar los valores y evitar un impacto mayor en el bolsillo de los usuarios. Enfatizó que esto solo es posible dentro de un esquema de libre mercado, donde las empresas pueden administrar riesgos sin intervención estatal directa.

Una medida que impulsó YPF

El presidente de YPF aclaró que no existe ninguna forma de regulación oficial detrás del congelamiento, sino un acuerdo privado entre productoras de crudo y refinadoras. Este pacto, vigente desde el 1 de abril, fija un límite temporal de 45 días para los precios de la nafta y el gasoil en todo el país.

Durante su intervención en una conferencia del Atlantic Council en el Palacio Libertad, Marín reiteró que, aun si el mercado internacional retrocede, la empresa mantendrá los valores actuales. Según afirmó, “baja el barril, mantenemos los precios”, una postura que busca brindar previsibilidad en medio de la volatilidad global.

La iniciativa se inscribe en un escenario marcado por el impacto que tuvo la escalada bélica en Medio Oriente, que impulsó subas superiores al 20% en los surtidores desde fines de febrero. Ese aumento presionó sobre la inflación de marzo, complicando el objetivo del Gobierno de retomar la senda descendente luego de meses de tensión.

La importación tardía de GNL impactará de lleno en las tarifas

El conflicto en Medio Oriente volvió a poner a la energía en el centro de debate económico argentino. Con la llegada del invierno, el escenario se pone desafiante para Argentina debido a los costos crecientes, importaciones tardías de GNL y decisiones fiscales que definirán la magnitud del impacto sobre consumidores e industrias.

En este sentido, el consultor Daniel Gerold explicó que los ajustes pendientes en energía eléctrica y gas natural son estructurales y responden tanto al precio internacional como a la necesidad de importar insumos más costosos para cubrir el pico de demanda invernal. El especialista remarcó que esta situación podría tensionar el equilibrio entre tarifas, subsidios y abastecimiento.

Asimismo, Gerold subrayó que la clave pasará por la velocidad y profundidad con que el Gobierno avance en la quita de subsidios, algo que ya afecta a una parte significativa de los usuarios. “Queda una corrección relevante por delante”, sostuvo, al analizar el impacto de las importaciones de GNL y gasoil en los costos del sistema.

Las importaciones tardías de GNL

En diálogo con Ahora Play, el consultor destacó que mientras el gas local promedia entre 3,5 y 3,6 dólares por millón de BTU, el GNL importado podría alcanzar los 22 dólares. El gasoil, utilizado para generación eléctrica, trepa incluso más: entre 35 y 37 dólares.

“El gas natural licuado, si hoy se importara para el próximo invierno, ya estamos un mes y pico tarde en la compra, va a valer 22 dólares el millón de BTU. En aquella crisis de 2022 valía 30. El gasoil vale 35 o 37 dólares el millón de BTU para generar energía eléctrica”, consideró Gerold.

Además, el especialista advirtió que estos valores volverán más costoso el funcionamiento del sistema eléctrico, obligando al Gobierno a decidir si absorbe una parte del incremento para contener tarifas o si prioriza el objetivo de mantener el superávit fiscal.

Las tarifas vuelven al centro de la escena.

Subsidios, tarifas y el riesgo para la industria

Gerold explicó que, aun cuando el Gobierno opte por un esquema mixto, habrá aumentos. “Algo van a aumentar, pero algo lo van a absorber”, señaló. Sin embargo, recordó que cerca del 50% de los consumidores ya no reciben subsidios y serán los primeros afectados por los mayores costos de importación.

El especialista destacó que algunos usuarios industriales podrían no convalidar los nuevos precios del gas, especialmente aquellos que dependen de un suministro continuo para sostener su actividad.

El caso de los combustibles

Consultado sobre la situación del mercado de combustibles, Gerold explicó que YPF decidió absorber temporalmente el mayor costo del petróleo y los combustibles, apostando a una futura baja de precios internacionales. Esa estrategia, según el consultor, funciona como un mecanismo de “autoestabilización”.

“En combustibles hay otro escenario, porque YPF decidió absorber durante un tiempo este mayor costo del petróleo y los combustibles. Cuando baje, si baja, va a recuperar lo que debió haber subido ahora. Es un esquema de autoestabilización”, subrayó.

Asimismo, Gerold aseguró que el panorama energético es “complejo, dinámico y con variables dislocadas”, una combinación que, a su juicio, pocas veces se vio en la historia energética mundial.

YPF y los combustibles: “Desde que empezó la guerra aumentamos un tercio de lo que correspondía”

El conflicto en Medio Oriente sigue presionando los precios internacionales del crudo y el mundo entró en una fuerte volatilidad. Argentina no es ajena a esta situación y Horacio Marín explicó que, pese a las subas de la cotización del Brent, YPF solo aplicó un tercio del ajuste que correspondía.

En diálogo con radio Mitre, el presidente y CEO de la empresa de mayoría estatal, reafirmó que la estrategia está enfocada en proteger al consumidor argentino evitando una corrección abrupta del precio en los surtidores.

Marín subrayó que trasladar el incremento total hubiese generado un impacto inmediato en la inflación y habría sido interpretado como una maniobra oportunista en medio de una crisis internacional.

Asimismo, el ejecutivo describió que la compañía se “congeló” en los valores de febrero, convencida de que el salto internacional sería transitorio y destacó que aplicar un aumento significativo con riesgo de revertirlo semanas después hubiera afectado la credibilidad de la empresa y alimentado la percepción de especulación.

Las razones detrás de la decisión

“Desde que empezó la guerra, YPF aumentó un tercio de lo que tendría que haber aumentado. Nos debemos al consumidor y no podíamos aplicar un ajuste tan grande. Si lo hacíamos y después bajaba, la gente iba a decir: ‘YPF especula’”, subrayó el pope de la empresa.

“Ganar unos millones más en una empresa que factura 20.000 millones de dólares es especulación. No estamos para eso, estamos para hacer lo que le conviene a la gente”, agregó.

Marín explicó que tanto YPF como el resto de las refinadoras actuaron con responsabilidad frente a la volatilidad internacional y reconoció que un traslado directo del Brent habría sido injustificado. “Lo que hicimos fue proteger al consumidor en un momento de enorme incertidumbre”, afirmó.

La visión sobre los precios futuros

Al analizar el escenario internacional, Marín señaló que la suba del Brent después de los ataques a infraestructuras energéticas generó una situación excepcional. Sin embargo, insistió en que YPF no podía responder con aumentos automáticos frente a una escalada cuyo alcance todavía es incierto.

Aunque el petróleo podría estabilizarse a un nivel más alto que antes del conflicto, el CEO indicó que eso no implica correcciones inmediatas en el mercado interno y ponderó que la política de precios de YPF seguirá siendo gradual y basada en criterios técnicos, no en variaciones diarias o semanales del mercado global.

También explicó que cualquier ajuste será analizado con cuidado y que la empresa prefiere evitar “picos bruscos” que afecten el poder adquisitivo y la inflación.

Naftas con más bioetanol: el giro del Gobierno que puede frenar aumentos

La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación dispuso una actualización en la especificación técnica de calidad de las naftas, elevando el límite máximo de oxígeno permitido hasta 5,6%. La medida busca ofrecer mayor flexibilidad a la industria y contribuir a mitigar posibles incrementos en el precio de los combustibles en surtidor, con el propósito de resguardar al consumidor.

La Resolución 79/2026 no altera el corte obligatorio de bioetanol ni suma exigencias adicionales para las refinadoras. El objetivo central es adecuar la normativa vigente para que, cuando una compañía lo considere oportuno, pueda incorporar de manera voluntaria hasta 15% de bioetanol en las naftas, siempre dentro de los parámetros de calidad establecidos.

En términos operativos, esta modificación brinda a las refinadoras un margen más amplio para definir la composición de los combustibles. Si deciden sumar una mayor proporción de bioetanol, podrán disminuir en la misma medida la presencia del componente fósil derivado del petróleo en la mezcla final.

El ajuste técnico se vincula con que el contenido de oxígeno en las naftas está directamente relacionado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por esta razón, para habilitar mezclas superiores sin afectar los estándares de calidad, resultaba necesario actualizar ese parámetro específico.

La medida tampoco introduce cambios en el régimen vigente para el biodiesel, dado que la especificación técnica actual del gasoil ya contempla mezclas de hasta 20%.

Con esta decisión, el Gobierno Nacional avanza en un esquema de regulaciones claras, adecuaciones puntuales y mayor flexibilidad operativa, con el fin de favorecer un funcionamiento más eficiente del mercado de combustibles y consolidar la protección de los usuarios.

TotalEnergies cambia su estrategia: alerta por la guerra y apuesta al gas y petróleo

El CEO de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, advirtió que una prolongación de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán por más de tres o cuatro meses podría generar un riesgo sistémico para la economía global, debido al impacto sobre el suministro energético.

Durante su participación en CERAWeek en Houston, el ejecutivo explicó que la mayor preocupación no radica únicamente en el mercado de petróleo, sino en el abastecimiento de combustibles refinados, que enfrenta tensiones adicionales.

Según detalló, la situación se agravó por la decisión de China de restringir exportaciones de diésel, gasolina y jet fuel, con el objetivo de garantizar el suministro interno. Esta medida generó un escenario crítico en regiones como el Sudeste Asiático, donde el acceso a combustibles comienza a volverse insostenible.

Impacto en el comercio energético global

El conflicto en Oriente Medio ya provocó daños en infraestructura energética clave y afectó la circulación marítima en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado (GNL) a nivel mundial.

Las tensiones en esta vía de transporte llevaron el flujo de crudo y GNL a niveles cercanos a la paralización, encendiendo alertas en los mercados internacionales.

En paralelo, TotalEnergies reafirmó su estrategia de diversificación, con inversiones en electricidad, energías renovables y generación a partir de gas natural, impulsadas por el crecimiento de la demanda energética asociada a la inteligencia artificial.

En ese marco, la compañía firmó acuerdos de largo plazo para abastecer con energía solar a los centros de datos de Google en Texas, y también un contrato a 15 años para suministrar electricidad renovable desde su parque solar en Ohio.

Giro hacia el petróleo y el gas en EE.UU.

Sin embargo, en el mercado estadounidense, TotalEnergies decidió redirigir su estrategia. La compañía acordó reasignar cerca de 1.000 millones de dólares desde proyectos de offshore wind hacia el desarrollo de petróleo y gas.

La decisión se enmarca en el contexto de políticas impulsadas por el gobierno de Donald Trump, orientadas a fortalecer la producción de combustibles fósiles y limitar el avance de la energía eólica offshore.

Como parte del acuerdo, Estados Unidos reembolsará a TotalEnergies los fondos invertidos en concesiones eólicas, mientras que la compañía se comprometió a no desarrollar nuevos proyectos en ese segmento dentro del país.

En paralelo, la empresa invertirá cerca de 928 millones de dólares en 2026 para expandir el proyecto Rio Grande LNG en Texas, además de avanzar en el desarrollo de petróleo convencional en el Golfo de Estados Unidos y en la producción de shale gas.

Pouyanné remarcó que la energía eólica offshore no es actualmente la alternativa más competitiva en términos de costos en el mercado estadounidense, reforzando el giro hacia el oil & gas en un contexto de creciente incertidumbre energética global.

Horacio Marín: “Va a ser un año de un petróleo más alto de lo esperado”

El conflicto en Medio Oriente volvió a tensionar el mercado energético global y empujó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril. Con la mirada puesta en lo que pasará con los combustibles, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anticipó que 2026 podría cerrar con valores más altos del crudo respecto de las previsiones iniciales.

Durante una entrevista con El Cronista Stream, el ejecutivo explicó que la compañía sigue de cerca la evolución del mercado internacional, pero advirtió que la compañía no traslada automáticamente las subas del crudo a los surtidores.

En este sentido, Marín detalló que la empresa utiliza una fórmula propia para definir los ajustes, que contempla la estructura de costos de la compañía y la forma en que se adquiere el petróleo, con contratos que normalmente se calculan mediante promedios y no mediante valores spot del mercado internacional.

“Nosotros no trasladamos los precios en forma inmediata. Los hacemos con una fórmula matemática que llamamos moving average. Lo que hacemos es una forma en la cual, teniendo en cuenta nuestra estructura de costos, no trasladar picos y valles o volatilidades al precio en forma inmediata”, explicó.

El directivo remarcó que el objetivo es evitar cambios abruptos en los surtidores cuando el mercado internacional presenta movimientos muy bruscos en pocos días.

“Ayer (por el domingo) se hablaba de 120 dólares y hoy (por este lunes) llegó a 101. Entonces, ¿qué significa? ¿Que aumento el domingo el precio a 120 y el lunes lo bajo a 101? Capaz que mañana (por el martes) está más alto o más bajo, yo no lo sé”, señaló.

YPF logró un nuevo récord en el fracking de Vaca Muerta.

Cómo impacta el conflicto en el precio del petróleo

El CEO de YPF explicó que uno de los factores centrales que hoy observa el mercado energético es la situación del estrecho de Ormuz donde cualquier interrupción en ese punto genera efectos directos sobre la oferta global de crudo y termina presionando los precios internacionales.

“El estrecho de Ormuz te da la idea de que cuando se afecta el abastecimiento mundial, que es más o menos el 15%, los precios reaccionan. Cuando retirás ese volumen del mercado, todos empiezan a pelear por una escasez”, describió.

Consultado sobre las perspectivas para el resto del año, Marín sostuvo que el contexto internacional podría sostener precios más elevados del petróleo respecto de lo que se proyectaba inicialmente.

“Yo creo que sí, también por la guerra. Va a ser un año de petróleo más alto. Igual es muy difícil establecer el valor del precio del petróleo”, afirmó.

El mercado según Marín

El ejecutivo recordó que incluso las grandes compañías internacionales tienen dificultades para anticipar la evolución del mercado energético global. “Una de las petroleras más grandes del mundo tiene más de 200 economistas y nadie puede predecir el precio del petróleo”, aseveró.

En ese marco, explicó que la compañía se preparó para operar incluso en escenarios de precios bajos, con el objetivo de evitar cambios bruscos en los planes de inversión.

“Vos te tenés que preparar siempre para precios bajos para que la compañía no sufra cambios de inversiones, que son muy nefastos para todos”, sostuvo.

“Si esto queda con precios de 100 por tres meses, seguramente vamos a tener un precio de gasoil y de nafta mucho más alto como lo tiene todo el mundo”, agregó.

Asimismo, aclaró que cualquier ajuste dependerá de cómo el precio internacional vaya impactando en la estructura de costos de la compañía. “Nosotros vamos viendo semana a semana, día a día, todas las cosas. A medida que ese precio vaya afectando, vamos a ir viendo cómo lo vamos a trasladar a los precios”, explicó.

Chevron apuesta por DAPSA y redefine su estrategia en la región

Destilería Argentina de Petróleo S.A. (DAPSA) anunció la firma de un acuerdo estratégico con Chevron Products Company para la comercialización de combustibles en la región. La alianza marca el inicio formal de una relación orientada a potenciar el crecimiento de la compañía argentina mediante el acceso a los commodities de la petrolera estadounidense.

El entendimiento establece, además, que ambas compañías evaluarán áreas adicionales de integración en el negocio, entre ellas la expansión de la logística de abastecimiento. El objetivo es acompañar el proceso de regionalización de DAPSA con una estructura operativa más eficiente, que le permita competir con una propuesta de valor diferencial en los mercados vecinos.

La estrategia de DAPSA y Chevron

Desde la compañía explicaron que el acuerdo contempla condiciones comerciales especialmente diseñadas para facilitar el crecimiento regional. La estrategia apunta a replicar el modelo local de DAPSA en otros países, sumando operadores que compartan valores de gestión, cercanía con el cliente y una visión de trabajo conjunto basada en sinergias operativas.

DAPSA cuenta con más de 50 años de trayectoria en el mercado argentino. Actualmente opera una red de aproximadamente 200 estaciones de servicio en todo el país y posee una terminal portuaria en Dock Sud con más de 140.000 metros cúbicos de capacidad de almacenamiento, interconectada con las principales refinerías y terminales portuarias regionales.

La empresa también concentra cerca del 10% de la producción local de lubricantes y alrededor del 60% del mercado de grasas lubricantes. Estos indicadores reflejan el peso que tiene DAPSA dentro del sector energético argentino y explican por qué la alianza con Chevron representa un paso relevante dentro de su estrategia de crecimiento sostenido.

Una alianza que apunta a la regionalización

Para DAPSA, el acuerdo con Chevron constituye un hito dentro de su proceso de expansión regional. La compañía busca trascender las fronteras argentinas y ampliar su red de estaciones de servicio en otros países de la región, apoyándose en la calidad de los productos y en una propuesta comercial competitiva y flexible.

Fuentes de la empresa indicaron que incluso se analiza la posibilidad de un rebranding regional, que unifique la totalidad de los desarrollos bajo una misma bandera. Si bien todavía no existen definiciones concretas, la iniciativa forma parte del plan para consolidar una identidad regional coherente y reconocible en los distintos mercados.

La compañía aclaró que este nuevo desarrollo estratégico no modificará su operación local. DAPSA continuará comercializando productos de origen argentino a través de su red de estaciones de servicio en el país, garantizando la continuidad de su oferta actual y el abastecimiento habitual de sus clientes y operadores.

En relación con las proyecciones futuras, desde DAPSA señalaron que aún no es posible revelar todos los detalles del acuerdo por razones estratégicas y de confidencialidad. Sin embargo, destacaron el entusiasmo por las oportunidades que abre esta alianza y el trabajo en curso para sumar nuevos socios regionales.

Refinería Aconcagua de Enap cumple 70 años de operaciones 

La Refinería Aconcagua de Enap, primera en entrar en operaciones en Chile, cumplió este miércoles 70 años desde su inauguración, período en que ha cumplido un rol fundamental en el abastecimiento de combustibles del país.

Inaugurada el 12 de noviembre de 1955, la Refinería Aconcagua cuenta con una capacidad instalada de 102.000 barriles diarios de petróleo crudo, lo que la posiciona como una de las principales fuentes del abastecimiento energético nacional. Junto al Terminal Marítimo Quintero, que entró en operación al mismo tiempo, producen, almacenan y entregan la mayor parte de los combustibles que consume la zona centro-norte, con una operación que trabaja un equipo de más de 800 personas.

Enap, una historia de crecimiento

En el marco de la celebración de siete décadas, la presidenta del Directorio de la estatal, Gloria Maldonado, relevó el rol de esta operación a lo largo de su historia como centro neurálgico de producción y distribución de combustibles y la proyección como protagonista en la transición hacia una matriz más sostenible, siempre anclado en el compromiso de las trabajadoras y trabajadores.

“Desde el Directorio, celebramos que este aniversario nos encuentra en un momento de madurez organizacional, con una estrategia clara: nuestro plan Enap 2040. En este compromiso, Refinería Aconcagua ocupa un lugar central, tanto por su capacidad técnica, como por su potencial de liderar la transición energética desde lo local hacia lo global, y qué mejor muestra de ello es el desarrollo que hemos hecho de nuevos combustibles como el diésel renovable”, señaló Maldonado.

La estatal está impulsando proyectos emblemáticos como la producción del Diésel Renovable Enap en la planta de Concón, iniciativa pionera en América Latina que ha permitido transformar aceite usado de cocina en combustible renovable avanzado, reduciendo hasta en 80% las emisiones de CO₂ equivalente, lo que reafirman el compromiso de la compañía con la innovación, la eficiencia energética y el cuidado del medioambiente.

“Nuestro diseño estratégico asigna a la Refinería Aconcagua un papel relevante en el futuro de Enap. Junto con ser clave en el suministro actual de combustibles, aspiramos a que sea un espacio donde podamos innovar en el desarrollo energético, equilibrando tradición y vanguardia. Estamos convencidos de que, con visión, disciplina operacional y valores compartidos, seguiremos transformando desafíos en oportunidades y escribiendo el próximo capítulo de la energía en Chile”, señaló el gerente general, Julio Friedmann.

Energía que mueve a Chile

  • A los pocos años del descubrimiento del petróleo en 1945 en Tierra del Fuego, en la Región de Magallanes, era cada vez más imprescindible para el desarrollo del país contar con una refinería de crudo.
  • A fines de la década del 40, Valparaíso y San Antonio se disputaban palmo a palmo su construcción. En mayo de 1949 el gobierno del presidente Gabriel González Videla determinó que fuera en el entorno de Valparaíso.
  • En 1953 la refinería comenzaba a adquirir forma. La logística para movilizar equipos de gran tamaño era compleja y demandaba una precisa planificación. La Torre Fraccionadora de Topping, por ejemplo, fue transportada por tierra desde Valparaíso, atravesando sectores como Reñaca, causando gran expectación entre los habitantes del sector.
  • El desembarco de las estructuras mayores tuvo lugar en las cercanías de Playa Amarilla de Concón, y su traslado a la planta se hizo con apoyo de grúas y tractores, maniobras que marcaron un hito en la ingeniería nacional.
  • Simultáneamente, la construcción de los primeros estanques de agua y las fundaciones del horno, junto al montaje del Topping, avanzaban con rapidez.
  • La tarde del sábado 12 de noviembre de 1955, la refinería fue finalmente inaugurada por el presidente Carlos Ibáñez del Campo.

 

Pymes vs YPF: denuncian que el micropricing las deja sin margen para sobrevivir

La incertidumbre se volvió parte de la rutina para cientos de pequeñas y medianas empresas proveedoras de la industria energética. En medio de un escenario de baja actividad y fuerte capacidad ociosa, muchas pymes denuncian que la política de precios dinámicos de YPF, conocida como “micropricing”, agrava aún más su situación financiera y operativa.

La medida permite modificar el precio de los combustibles varias veces al día, sin previo aviso público. Para las pymes que dependen del transporte para abastecer obras y servicios, esto implica operar a ciegas. “No se puede planificar ni calcular un costo real de logística. Vamos a cargar sin saber cuánto vamos a pagar”, señaló el dueño de una empresa de servicios industriales de Neuquén.

Las quejas se multiplican en un contexto económico delicado. El último informe de septiembre del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP) reveló que más del 75% de las empresas del sector opera con un mínimo del 25% de su capacidad productiva sin utilizar.

“No podemos llevar toda la flota a las 4 AM”

La nueva modalidad de precios segmentados genera situaciones absurdas para los empresarios. Algunos horarios ofrecen descuentos de hasta 6% respecto a otros momentos del día. Pero aprovecharlos no es sencillo. “No podemos mover una flota de camionetas y combis a las 4 de la mañana solo para conseguir un precio más barato. Eso no es viable para una pyme”, criticó un proveedor del sector de transporte.

La operatoria, que se implementó inicialmente en grandes ciudades y estaciones de alto volumen, impacta especialmente en compañías que trabajan en zonas petroleras alejadas, donde la logística ya es costosa. Las empresas denuncian que esta práctica no solo encarece costos sino que desorganiza las rutinas de abastecimiento.

A esta tensión se suma la baja actividad en el sector. Según el GAPP, hay una caída interanual del 26% en la cantidad de equipos de perforación activos y un freno en las órdenes de compra. “La cadena de proveedores está atravesando un valle de actividad, con riesgos concretos sobre el empleo técnico y especializado”, alertaron desde la entidad.

Alta capacidad ociosa y poca previsibilidad

El relevamiento del GAPP detalló que el 53% de las empresas reportó niveles medios de capacidad ociosa, entre 25% y 50%, mientras que un 16% indicó niveles altos. Solo un 2% afirmó no tener capacidad sin usar. La falta de actividad también repercute en el empleo: un 42% de las empresas logró mantener su plantilla, pero un 23% debió suspender contrataciones y un 16% aplicó despidos.

Para los empresarios, este panorama vuelve más crítica la falta de previsibilidad en los precios de combustibles. “Cada litro que cargamos es una ruleta. Así no se puede hacer presupuesto, ni planificar recorridos, ni calcular márgenes. Es pegarle al aire”, graficó un gerente logístico de una pyme metalmecánica.

El micropricing se presenta como un mecanismo de eficiencia para las petroleras, pero para las pymes representa un golpe a la planificación financiera diaria. “En una empresa grande, un 5% más o menos en combustible es absorbible. Para nosotros, significa el sueldo de un empleado o el pago de un proveedor”, señaló otro empresario consultado por este medio.

Las pymes y un mercado debilitado

El informe de GAPP también advierte que un 68% de las empresas tiene alta preocupación por la falta de órdenes de compra, y un 56% está inquieto por la disminución en pedidos de cotización. A esto se suma la presión de la competencia externa, que creció del 46% al 52% en el corto plazo.

En paralelo, el 47% de las pymes logró revisiones contractuales bajo condiciones desventajosas, el 29% no consiguió actualizaciones y solo un 24% alcanzó ajustes adecuados. La tensión sobre la cadena de proveedores es evidente.

En ese marco, las pymes reclaman reglas de juego más claras y previsibles. “Necesitamos saber a qué precio vamos a cargar combustible. No se trata de pedir subsidios, se trata de poder trabajar sin que el costo cambie de un minuto a otro”, expresaron.

Pese al escenario adverso, las pymes sostienen su actividad con creatividad y sacrificio. “Hacemos malabares para no cerrar. Reorganizamos turnos, extendemos plazos, renegociamos con proveedores y tratamos de no despedir gente”, describió un empresario patagónico.

Desde GAPP remarcan que el entramado industrial nacional es clave para el desarrollo de la industria energética. Son cerca de 7.000 pymes que generan más de 200.000 empleos directos e indirectos y que representan el 75% del empleo del sector. Sin embargo, sin previsibilidad en costos clave como el combustible, la competitividad se erosiona.

“Somos aliados estratégicos de las grandes operadoras, pero necesitamos condiciones mínimas para trabajar”, afirmaron.