Rio Spirit, el suezmax que volvió a unir a Vaca Muerta y al Golfo San Jorge

La actividad exportadora de petróleo argentino registró en los últimos días una operación de gran escala en terminales marítimas del país, con la participación de un buque tanque de gran porte cargando crudo con destino a refinerías de Estados Unidos.

La Administración Portuaria Puerto de Comodoro Rivadavia autorizó la operación de carga del petrolero Rio Spirit en la monoboya ubicada frente a Caleta Córdova, en Comodoro Rivadavia.

El buque arribó procedente de Barber’s Point, Hawái, en condición de lastre para embarcar petróleo Escalante. Durante su estadía operativa, se realizó la transferencia del crudo hacia los tanques del buque.

La carga se realizó mediante el sistema offshore de la monoboya Caleta Córdova, que permite conectar los petroleros a través de mangueras especiales con los oleoductos terrestres que transportan el crudo desde los yacimientos de la región. Este mecanismo resulta clave para operar con buques de gran tamaño que no pueden ingresar a muelles convencionales.

El Rio Spirit es un petrolero de gran porte dedicado al transporte internacional de hidrocarburos. Navega bajo bandera de Bahamas y cuenta con 274,39 metros de eslora, 48 metros de manga y 23,20 metros de puntal, con un tonelaje de registro bruto de 81.394. Por sus dimensiones, integra la flota utilizada en rutas globales de exportación energética.

La operación forma parte del circuito de exportación del crudo y consolida el circuito exportador hacia los Estados Unidos.

En paralelo, el mismo buque también registró operaciones de carga en Puerto Rosales, en la provincia de Buenos Aires, donde realizó una maniobra de gran escala vinculada al sistema logístico energético nacional. Allí se concretó la carga de 142.500 metros cúbicos de crudo de Vaca Muerta con destino a Estados Unidos.

De esta manera, el circuito logístico que involucra a terminales como Caleta Córdova y Puerto Rosales permite conectar la producción petrolera argentina con los mercados internacionales, especialmente con refinerías del sistema energético estadounidense.

Comodoro impulsa el debate minero como alternativa productiva en Chubut

La discusión por la minería en Chubut vuelve a ganar protagonismo. La caída de la actividad petrolera abrió la puerta para que las autoridades debatan públicamente que los proyectos en la meseta tengan el visto bueno para dar respuesta a la falta de trabajo en la región.

Uno de los que levantó la mano fue Othar Macharashvili. El intendente de Comodoro Rivadavia encabezó este martes la apertura del LIV Período de Sesiones Ordinarias del Concejo Deliberante y sorprendió al dedicar un tramo central de su discurso a la minería.

En un mensaje político que buscó instalar agenda, el jefe comunal convocó a “discutir seriamente” la actividad extractiva como una alternativa productiva para Chubut y reclamó dejar atrás lo que definió como “doble discurso” en torno a esta temática.

Durante su exposición ante concejales, funcionarios, representantes sindicales y empresarios, Macharashvili sostuvo que la provincia no puede seguir postergando una discusión que podría convertirse en una oportunidad concreta de desarrollo.

“Necesitamos discutir seriamente sobre la minería en la meseta. No podemos seguir viviendo de espaldas a un debate que puede ser beneficioso en la búsqueda de alternativas productivas para nuestra provincia”, afirmó.

En ese marco, recordó que Comodoro Rivadavia tiene una identidad profundamente ligada a las actividades extractivas por su historia petrolera. “Nuestro petróleo es minería. Durante más de 100 años trajimos recursos del subsuelo, generamos empleo, financiamos desarrollo y construimos identidad productiva en torno a una actividad extractiva”, expresó.

El intendente también cuestionó las posturas contradictorias que, según indicó, suelen aparecer en el debate público. “No podemos celebrar el petróleo y por conveniencia política demonizar cualquier otra actividad”, sostuvo, y remarcó que el tema debe abordarse con “responsabilidad, conocimiento y sensatez”, lejos de la demagogia y del temor al costo político.

 

Comodoro y un debate provincial con impacto local

Macharashvili aclaró que la discusión sobre la minería no es exclusiva de Comodoro, sino que debe darse en el plano provincial. “Es una discusión que Chubut debe dar con madurez, con información técnica y con decisión política”, manifestó.

Sin embargo, remarcó que la ciudad podría ocupar un rol estratégico en caso de que la actividad avance en la meseta. En ese sentido, destacó la existencia de mano de obra calificada, empresas de servicios con experiencia en la industria energética y una estructura técnica consolidada tras más de un siglo de explotación hidrocarburífera.

“Si estamos a la altura de las circunstancias y damos el debate con honestidad y sin condicionamientos, observaremos que esta actividad podría representar una oportunidad concreta para nuestra ciudad”, señaló. Además, subrayó que los trabajadores especializados y las pymes locales podrían convertirse en protagonistas de un eventual desarrollo minero.

Para el jefe comunal, la provincia necesita ampliar su matriz productiva, generar empleo privado y fortalecer sus recursos genuinos para sostener áreas clave como educación, salud y seguridad. “Chubut necesita crecer y ampliar sus horizontes productivos”, insistió.

 

Controles ambientales y licencia social

Uno de los ejes centrales del discurso estuvo vinculado al impacto ambiental, principal foco de resistencia social frente a la minería. En este punto, Macharashvili aclaró que no promueve “una minería sin reglas”, sino un esquema con controles estrictos.

“Hablo de una minería con auditorías independientes, monitoreo permanente, con el aporte de nuestra Universidad y de sus mejores profesionales, cuidando y controlando el uso del agua, con participación ciudadana real y transparencia absoluta”, detalló.

El intendente sostuvo que, si otros países pueden producir bajo estándares ambientales rigurosos, Chubut también está en condiciones de hacerlo. Por eso, planteó que el debate debe involucrar a trabajadores, sindicatos, sectores productivos y a la comunidad en general.

La definición política del mandatario local se da en un contexto marcado por la dependencia histórica del petróleo. En ese sentido, afirmó que Comodoro “no puede seguir dependiendo exclusivamente del barril” y que llegó el momento de tomar decisiones “con coraje” para reconfigurar el futuro productivo de la ciudad.

 

Posturas a favor

Tras el discurso, el concejal Marcos Panquilto expresó su posición sobre el planteo del Ejecutivo municipal y reclamó mayor participación ciudadana en el proceso.

“Con respecto al discurso en la apertura de sesiones del intendente Othar Macharashvili quiero dejar en claro mi posición. Sobre la minería: si de verdad quieren abrir el debate, hagámoslo en serio. Propongo que la provincia convoque a un plebiscito para que sea el pueblo el que decida si quiere o no desarrollo minero. Basta de discusiones cerradas entre dirigentes”, afirmó.

Además, remarcó que antes de avanzar es indispensable garantizar reglas claras, controles ambientales estrictos y transparencia. “Los dirigentes tenemos la obligación de asegurar desarrollo sustentable. La decisión final debe ser del pueblo”, concluyó.

Por su parte, Marina Barrera, vicepresidenta del Partido Justicialista de Chubut, aseveró: “Gobernar no es juntar votos para la próxima elección; es tener el coraje de construir el futuro de los que hoy están olvidados”.

“Mi reconocimiento a Othar Macharashvili por poner las necesidades reales de Chubut y el trabajo de nuestra gente por encima del ‘costo político’. Mientras el petróleo en Comodoro declina, la minería responsable es la llave para que nuestros pibes no tengan que emigrar”, subrayó.

El plan de PECOM para reactivar Cañadón Perdido tras 30 años

Después de más de tres décadas sin nuevas perforaciones, el yacimiento Cañadón Perdido vuelve a ocupar un lugar central en la agenda energética de Chubut. La reactivación, impulsada por PECOM, marca un hito para la Cuenca del Golfo San Jorge y para una región que busca recuperar protagonismo productivo.

El anuncio fue presentado en Comodoro Rivadavia, en el marco de un plan de inversiones que contempla desembolsos por unos 70 millones de dólares en 2026, destinados a la perforación de 32 nuevos pozos. La iniciativa se suma a un esquema más amplio que, considerando gastos operativos, podría alcanzar los 180 millones de dólares.

La reactivación se apoya en un contexto de mayor competitividad para la producción convencional. Entre los factores clave se destacan los incentivos fiscales provinciales, la eliminación de aranceles a la importación de insumos estratégicos y la reducción de derechos de exportación, que mejoraron las condiciones para atraer nuevas inversiones.

El proyecto prevé una primera etapa con la operación del equipo VV51 y la perforación inicial de 28 pozos, combinando inyectores y productores. Los trabajos comenzarán en El Trébol y luego avanzarán hacia Campamento Central y Cañadón Perdido, con foco en la recuperación secundaria mediante inyección de polímeros.

PECOM busca recuperar un bloque histórico

El área registra producción desde fines de la década de 1920. Entre 1928 y 1960 tuvo una etapa de explotación primaria, mientras que en los años noventa se reactivó a través de técnicas de recuperación secundaria. Sin embargo, el abandono progresivo derivó en una fuerte caída productiva durante los últimos años.

Actualmente, el yacimiento cuenta con apenas 27 pozos activos y una producción cercana a los 68 metros cúbicos diarios. Con el nuevo piloto de inyección de polímeros, se espera quintuplicar ese volumen y alcanzar los 400 metros cúbicos por día en el corto plazo, equivalente a unos 2.500 barriles diarios.

De acuerdo con las proyecciones técnicas, los resultados de esta primera fase permitirán avanzar hacia una segunda etapa más ambiciosa. En ese escenario, la producción podría trepar hasta los 600 metros cúbicos diarios, con la perforación de unos 53 pozos adicionales y un desarrollo total cercano a las 80 nuevas perforaciones.

Además del impacto productivo, el proyecto tendrá un fuerte efecto en el empleo local. Se estima la generación de más de 100 puestos de trabajo directos e indirectos, junto con la reactivación de servicios asociados y actividad terciaria en toda la región.

Del “pensábamos que era un shampoo” al escándalo: la historia de la venta de Manantiales Behr

Manantiales Behr es el último bloque que le quedaba a YPF en Chubut y en la Cuenca del Golfo San Jorge. La joya del convencional es sinónimo de la recuperación terciaria y una de las áreas más productivas del país. Es por eso que la noticia que estaba en venta atrajo a diferentes compañías del país.

Rovella Capital, Grupo San Martín, PECOM y Capsa fueron quienes recorrieron las instalaciones del bloque durante octubre. El nombre de Rovella generó controversia desde el minuto uno. Nadie sabía quién estaba detrás de la firma y se asoció rápidamente a la constructora vinculada a los trabajos licitados por el Gobierno nacional.

Los días pasaron y las sospechas sobre Rovella fueron creciendo. La firma de Mario Rovella fue quien realizó la mejor oferta y encendió las alarmas en el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut. La cúpula del gremio salió rápidamente a exigirle a YPF que evalúe todas las ofertas y que tenga en consideración la historia petrolera de las compañías que competían por el activo.

El panorama incomodaba al Gobierno del Chubut. El Ejecutivo trataba de hacer equilibrio: por un lado, deslizaba que podía vetar al comprador de Manantiales Behr por ser dueño de recursos, pero, por otro lado, subrayaba que “nunca se metería en los acuerdos entre privados”.

Finalmente, en enero se conoció que YPF vendía Manantiales Behr por 575 millones de dólares. La transacción fue confirmada mediante un comunicado a la Comisión Nacional de Valores donde se detallaba que Limay Energía S.A., subsidiaria de Rovella Capital, abonaría “el 60% del capital al cierre de la transacción y el saldo restante dentro de los 12 meses posteriores al cierre”.

El dinero no aparecía y, en los últimos días, desde los distintos sectores de la Cuenca del Golfo San Jorge se empezaron a preguntar si Rovella podría hacerse cargo del pago. Los fondos nunca fueron acreditados y el directorio de YPF decidió revertir su decisión y venderle Manantiales Behr a PECOM.

Jorge Ávila sostuvo que, más allá de las diferencias con las autoridades, está en contra de la privatización de YPF.

“Creíamos que era un shampoo”

El nombre de Rovella Capital no generaba buenas sensaciones en la norte de la Cuenca del Golfo San Jorge. La firma contaba con la aprobación del gobernador de Chubut, Ignacio Torres, por lo que sorprendió cuando el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut – aliado del mandatario provincial- salió con los tapones de punta cuando se conoció que la empresa de Mario Rovella podía desembarcar en la cuna del convencional.

El gremio de petroleros convencionales dejó en claro más de una vez que prefería que PECOM o Capsa se quedaran con Manantiales Behr debido a su experiencia en la industria petrolera. “Cuando leímos que Rovella Carranza se iba a quedar con Manantiales, nosotros pensábamos que era un shampoo”, bromeó Ávila en la radio local La Petrolera.

El líder petrolero se reunió con la nueva cúpula que comandaría los destinos de la joya del convencional. Según Ávila, los empresarios se habían comprometido a activar un perforador, cuatro workover y tres pullings.

Las críticas del sindicato nunca cesaron: señalaron vínculos con Santiago Caputo, recordaron que el nombre estaba relacionado con la Causa Cuadernos y cuestionaron en más de una oportunidad su nula experiencia en el sector petrolero.

Los vínculos con el Gobierno del Chubut

En la Cuenca del Golfo San Jorge se preguntaban por el origen del interés de Rovella Capital por la industria energética. Las pymes regionales no sabían quiénes eran los interlocutores y pedían que alguien se comunicara con ellos para saber su manera de trabajar. “Tuvimos que googlear quiénes eran porque ni siquiera tenían una página web”, subrayaron desde el entramado pyme a eolomedia.

Si bien la información sobre Rovella no abundaba, los actores de la industria coincidían que la firma había contratado a exprofesionales de YPF que “conocían a Manantiales Behr como la palma de su mano”. Asimismo, se dejaba en claro que un actor relevante de la región habría impulsado una alianza estratégica para que la empresa pueda comprender mejor el funcionamiento del sector y competir con operadoras ya consolidadas.

Había otro vinculo que también generaba sospechas. Tal como informó econojournal, la firma posee una especie de alianza local con la constructora Choele Choel SRL, con quien tercerizó algunos proyectos de infraestructura en la provincia como una serie de ampliaciones en el aeropuerto de Comodoro Rivadavia.

Choele Choel es conducida por Facundo Ponce, un empresario que dio sus primeros pasos profesionales dentro del negocio de la construcción en Rovella Carranza –donde trabajó durante siete años– y es hermano de Federico Ponce, ministro de Hidrocarburos de Chubut de la administración de Torres.

Horacio Marín confirmó que YPF se va de Chubut.

“Marín hizo negocios”

La venta de Manantiales Behr comenzó “torcida”. Horacio Marín confirmó que julio de 2024 que PECOM había presentado “una gran oferta” por Manantiales Behr, pero que no era el momento de vender el bloque. Seis meses después, el área tenía el cartel de venta dejando en offside al Sindicato de Petroleros Privados y al ministro de Hidrocarburos de Chubut quienes aseguraban que YPF seguiría operando en la provincia en los próximos años.

La premisa del pope de la empresa de mayoría estatal era tener una salida “ordenada, prolija y ejemplar”. Nada de eso ocurrió con el último activo en la Cuenca del Golfo San Jorge.

Según denunció el líder de petroleros convencionales, “Marín hizo un negocio con Manantiales Behr” y lo responsabilizó por paralizar la actividad en el bloque. También apuntó que el presidente de YPF solo le importó el dinero prometido y nunca se preocupó por “saber si la empresa tenía fondos para hacer el pago o si tenía experiencia en el rubro”.

 

El intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Mascharasvilli, también salió al cruce: “YPF y Horacio Marín jugaron al Monopoly con un “fondo de garantía” que parecía más billete de juguete que respaldo real. Y cuando se juega así, las consecuencias no quedan en el tablero: impactan de lleno en nuestra ciudad”.

“Manantiales Behr no es una obra en carpeta ni un pliego de licitación. Es un yacimiento estratégico que sostiene miles de familias en Comodoro. Lo que pasó con Rovella fue inadmisible: una constructora jugando a ser operadora petrolera, sin respaldo verdadero, dejando incertidumbre y equipos en pausa. Las decisiones mal tomadas desde un escritorio tienen consecuencias concretas en nuestra ciudad”, afirmó.

Lo cierto es que el directorio de la empresa de mayoría estatal decidió este miércoles que PECOM, quien presentó la segunda mejor oferta, se quedará con Manantiales Behr.

El brazo brazo petrolero del grupo Pérez Companc ya se había quedado con los clústers El Trébol – Escalante y Campamento Central – Cañadón Perdido. Ahora sumará a su cartera uno de los bloques más productivos del país y un símbolo de la recuperación terciaria.

Más de 20 pymes quedaron fuera del negocio petrolero en la Cuenca del Golfo San Jorge

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) de servicios petroleros atraviesan uno de los momentos más complejos de los últimos años en la Cuenca del Golfo San Jorge. La salida de grandes operadoras, los cambios en los contratos y la reconfiguración productiva impactaron de lleno en la actividad. El escenario se traduce en menor demanda, incertidumbre laboral y dificultades financieras.

La transición que comenzó tras la salida de YPF y el avance de nuevos operadores dejó a muchas pymes en una situación vulnerable. La pérdida de volumen, el retraso en los pagos y la renegociación de contratos se volvieron parte del día a día para decenas de firmas locales.

En diálogo con eolomedia, Héctor Boris Mansilla, vicepresidente de la Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge, analizó el presente del sector, las consecuencias del cambio de operadores y las perspectivas para las empresas regionales.

Reconfiguración de la cuenca y concentración empresaria

“El formato que se dio en Chubut con la salida de YPF, también se repitió en Santa Cruz Norte. Eso generó una concentración con dos aristas: por un lado, una actividad sobredimensionada y, por otro, la necesidad de un ajuste que, más allá de cómo se haga, era inevitable”, afirmó el empresario.

Según Mansilla, este proceso no solo impactó en Chubut, sino también en Santa Cruz, especialmente en la zona norte, que mantiene un vínculo productivo directo con Comodoro Rivadavia. La reorganización del mapa petrolero redujo el margen de maniobra de muchas empresas.

Uno de los efectos más visibles fue la revisión de costos impulsada por algunas operadoras, que solicitaron una baja en las tarifas de los servicios tras asumir áreas maduras.

“Los contratos y los estándares de calidad y seguridad que tenía YPF quedaron un poco en el camino. Se incorporaron empresas con otro nivel de prestación. Algunas todavía no tienen la actualización como operadores, pero fueron seleccionadas de contratos que se distribuyeron en forma proporcional desde YPF”.

El dirigente explicó que, en varios casos, las nuevas operadoras respetaron los acuerdos originales mientras avanzaban en negociaciones más acordes a sus planes de inversión. Sin embargo, aclaró que ese comportamiento no fue uniforme y que depende, en gran medida, de la estrategia de cada compañía.

“Hay operadoras que rescindieron contratos, otras que no se manifestaron y algunas que directamente no solicitaron servicios. También se retrasaron pagos. Estamos buscando un piso real para saber cuál va a ser la actitud frente al desafío de aumentar la producción”.

Jorge Ávila sostuvo que se terminaron los despidos en Chubut.

Más de 20 pymes fuera del sistema

La incertidumbre contractual se convirtió en una de las principales preocupaciones del sector. La falta de definiciones claras dificulta la planificación, afecta la inversión en equipos y limita la posibilidad de sostener el empleo.

Mansilla estimó que el impacto se refleja en el cierre de empresas y en la pérdida de capacidades técnicas acumuladas durante décadas. A su entender, el número de firmas afectadas creció en paralelo a la reconfiguración productiva.

“Arrancamos con quince empresas y ahora, sumando lo que incide en Santa Cruz Norte, podemos hablar fácilmente de 22 afectadas. Y no solo son empresas: nadie habla de los profesionales, técnicos y oficiales especializados que sostuvieron estas firmas y que hoy pagan un alto costo”.

El dirigente remarcó que, más allá de la atención puesta en los trabajadores sindicalizados, existe una franja de personal calificado que quedó fuera del debate público. Ingenieros, supervisores y técnicos especializados enfrentan un escenario de escasas oportunidades laborales en la región.

El Trébol es una de las áreas que genera expectativa entre las empresas.

La alternativa de migrar hacia Vaca Muerta apareció como una opción para algunas compañías tras la pandemia. Sin embargo, el proceso no resultó sencillo y estuvo condicionado por barreras técnicas y regulatorias en Neuquén.

“El cambio de operadores fue un golpe certero para la economía de las compañías que crecieron con YPF y PAE. Son muy pocas las que pudieron emigrar a Neuquén, porque el no convencional requiere otra estructura y otras condiciones para trabajar”.

Para Mansilla, la dinámica del shale demanda mayor escala, inversiones más elevadas y una logística distinta, lo que deja afuera a muchas pymes tradicionales del convencional. Frente a esa realidad, varias empresas optaron por reducir su actividad y esperar una recomposición del mercado.

“Los que estamos en la franja de las pymes vemos que llegó el momento en que los yacimientos maduros tienen que vivir de lo que producen. Tarde o temprano van a recurrir a empresas con mejor precio, calidad y seguridad. Si los números no cierran, van a entender que el objetivo es producir y hacerlo rentable”, subrayó.

Acuerdo bajo presión: la paritaria petrolera en Chubut cerró con una suma $380 mil y un bono extraordinario

El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut alcanzó un nuevo acuerdo paritario con las cámaras empresariales, en un contexto marcado por la caída de actividad y la incertidumbre en el sector. El entendimiento contempla sumas no remunerativas, un bono extraordinario y una revisión futura, con el objetivo de sostener el ingreso de los trabajadores durante los próximos meses.

La negociación se desarrolló durante varias semanas, con cuartos intermedios y discusiones intensas entre las partes. Según explicó el gremio, las condiciones económicas y la retracción de inversiones obligaron a priorizar un esquema transitorio, que permita garantizar ingresos sin comprometer la continuidad laboral en una región golpeada por la baja en la actividad hidrocarburífera.

El acuerdo establece el pago de una suma mensual de 380.000 pesos no remunerativos a partir de febrero, que se mantendrá hasta la apertura de la próxima paritaria. Además, se incorporó un bono extraordinario de 500.000 pesos, que será abonado en dos cuotas, durante los meses de abril y julio.

En diálogo con La Petrolera, el secretario general del sindicato, Jorge Ávila, destacó el esfuerzo realizado durante la negociación y explicó los principales puntos del acuerdo. En ese sentido, afirmó: “Es una paritaria dura, compleja, pero logramos un cierre que lleva algo para la gente. Son 380 mil pesos mensuales desde febrero y un bono de 500 mil pesos en dos cuotas, para reforzar el bolsillo de los trabajadores en estos meses difíciles”.

Ávila también remarcó que, durante los primeros meses, los incrementos se percibirán sin los descuentos habituales, lo que permitirá una mejora directa en el salario de bolsillo. Según indicó, esta modalidad busca aliviar el impacto de la inflación y de los gastos estacionales, como el inicio del ciclo lectivo y el aumento del costo de vida.

El dirigente sindical sostuvo que el acuerdo es un anticipo de lo que se discutirá en la próxima paritaria anual, prevista para marzo. Allí, las sumas no remunerativas pasarían a integrarse al salario, bajo los nuevos porcentajes que se negocien con las empresas, en función del escenario económico y productivo.

Vaca Muerta y el tiempo de negociación.

Un acuerdo en medio de la caída de la actividad en Chubut

El contexto en el que se firmó la paritaria estuvo atravesado por una fuerte retracción de la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge. Ávila advirtió que muchas empresas redujeron operaciones y que, en algunos casos, ni siquiera existían interlocutores formales para avanzar en las discusiones, lo que complejizó aún más el proceso.

Desde el gremio señalaron que una de las principales preocupaciones fue evitar que la crisis impactara directamente en los salarios. Por ese motivo, se descartaron propuestas iniciales consideradas insuficientes y se insistió en la necesidad de incluir un bono que funcionara como respaldo económico para los trabajadores durante los meses más difíciles.

El secretario general recordó que las primeras ofertas rondaban los 180.000 pesos mensuales y no contemplaban el pago del bono. Frente a ese escenario, el sindicato endureció su postura y dejó en claro que no estaba dispuesto a resignar ingresos, aun en un contexto de menor actividad y reducción de inversiones.

“Nosotros no vamos a negociar nunca el salario de los trabajadores”, sostuvo Ávila, al explicar que el objetivo central fue recomponer el poder adquisitivo luego de los despidos y suspensiones registrados en distintos sectores. Según indicó, el acuerdo permite mejorar el panorama salarial sin generar mayor presión sobre las empresas.

De Comodoro Rivadavia a Hawai: así se concretó la exportación de crudo de Vaca Muerta y Chubut

El Puerto de Comodoro Rivadavia volvió a posicionarse como un punto clave de la logística energética nacional tras concretar una nueva exportación de petróleo crudo mediante un buque tipo Suezmax. La operación se realizó desde la monoboya de Caleta Córdova y tuvo como destino el mercado internacional, integrando producción de Vaca Muerta y de la Cuenca del Golfo San Jorge.

La maniobra estuvo a cargo del tanquero de bandera griega “María”, una embarcación de gran porte con más de 275 metros de eslora, preparada para transportar volúmenes significativos de hidrocarburos. El buque participó de una operación exportadora que combinó shale neuquino con petróleo convencional.

El proceso de carga se inició en Puerto Rosales, en la provincia de Buenos Aires, donde el petrolero incorporó cerca de 100.000 toneladas de crudo Medanito. Se trata de una variedad liviana y dulce, altamente valorada por refinerías del exterior por su calidad y facilidad de procesamiento.

Tras completar esa primera etapa, la embarcación continuó su recorrido hacia el sur del país. Frente a las costas de Comodoro Rivadavia, el Suezmax arribó a la monoboya de Caleta Córdova para sumar aproximadamente 40.000 toneladas de crudo Escalante, procedente de los campos de la Cuenca del Golfo San Jorge.

En los últimos años, Caleta Córdova se consolidó como una infraestructura estratégica para la operatoria de buques de gran porte. Su capacidad para atender embarcaciones tipo Suezmax y trabajar con tanques segregados permite ejecutar maniobras de alta complejidad técnica sin afectar la calidad de los distintos crudos embarcados.

La utilización de compartimentos independientes resulta clave para evitar mezclas entre calidades y cumplir con los estándares comerciales exigidos por el mercado internacional. Este sistema facilita el acceso a refinerías de alta complejidad, que demandan especificaciones precisas en la materia prima.

Operada por empresas especializadas, la monoboya forma parte de un esquema logístico-portuario que en los últimos años movilizó millones de toneladas de hidrocarburos. Este entramado posiciona al Puerto de Comodoro Rivadavia como un actor central dentro del mapa exportador energético argentino.

Con la carga completa, el buque “María” tiene previsto iniciar su travesía hacia Estados Unidos, con destino probable en refinerías de la costa oeste, entre ellas la planta de Par Hawaii Refining, que ya recibió crudo argentino en operaciones anteriores.

Diego Trabucco asumió al frente de la empresa que tomó el control de los activos de DLS

Nova Energy Argentina Ltd. Sucursal Argentina informó el inicio de una nueva etapa tras el cambio de control accionario de DLS Argentina Ltd. Sucursal Argentina, como resultado del ingreso de nuevos accionistas y la adopción de la denominación Nova Energy Argentina.

La operación fue realizada por una sociedad controlada por un grupo económico regional, conformado por Vientos del Sur S.A. y SGA Servicios S.A., junto con Aconcagua Energía Ltd., consolidando una nueva estructura accionaria con fuerte anclaje regional y una visión de largo plazo para el desarrollo del negocio.

Nova Energy Argentina continuará prestando los servicios de workover y pulling en las provincias de Chubut y Santa Cruz, manteniendo su operación en la Cuenca del Golfo San Jorge y operando desde su base en Comodoro Rivadavia, con foco en la continuidad operativa, la seguridad y la eficiencia de las operaciones.

En este contexto, Diego Trabucco fue designado Presidente y CEO de Nova Energy Argentina, quien señaló: “Iniciamos esta nueva etapa con una mirada de largo plazo sobre el Golfo San Jorge, con foco en la continuidad operativa, la seguridad y la eficiencia, y con el compromiso de fortalecer las operaciones, acompañar el desarrollo de nuestros equipos y generar valor sostenible para nuestros clientes y la región.”

La compañía continuará desarrollando sus actividades con un fuerte compromiso con el arraigo regional, la excelencia operativa y una visión industrial de largo plazo enfocada en fortalecer la sustentabilidad del negocio convencional.

Hay que recordar que DLS Archer informó que vendió su negocio de workover y pulling en las provincias de Chubut y Santa Cruz, que incluye 12 equipos de workover, 12 unidades de pulling y aproximadamente 750 empleados.

Comodoro: el deslizamiento del Cerro Hermitte dejó al descubierto un pozo petrolero

El 17 de enero será marcado como el día que le cambió la vida a más de 400 familias de Comodoro Rivadavia. El deslizamiento del Cerro Hermitte generó que se perdieran las viviendas ubicadas en los barrios Sismográfica, El Marquesado y Médanos.

Los informes del SEGEMAR advertían que la zona era inhabitable debido a los movimientos de la ladera del Cerro Hermitte y por la actividad que llevó adelante YPF en los inicios de la industria petrolera. Sin embargo, la construcción de viviendas avanzó en ese sector de Comodoro Rivadavia y hoy sufren las consecuencias del movimiento del suelo.

La problemática sacó a la luz un problema que lleva décadas sin obtener soluciones concretas: la falta de planificación urbana, la ocupación de terrenos geológicamente inestables y el abandono irregular de pozos petroleros.

Los vecinos tuvieron que abandonar sus viviendas y volver por turnos de 15 minutos para tratar de recuperar parte de sus pertenencias debido a la inestabilidad del terreno. En este marco, una persona encontró el pedazo de caño de un viejo pozo petrolero que salió a la superficie. Los habitantes del sector avisaron inmediatamente a las autoridades para que tomarán acciones.

Monitoreo y medidas preventivas

Si bien la zona fue declarada como inhabitable y es complicado acceder a determinados sectores por el movimiento del suelo, las autoridades realizan un monitoreo del terreno afectado con drones. Según pudo saber eolomedia, se trata de establecer un historial de los pozos que fueron cerrados de manera correcta y aquellos que fueron abandonados.

Asimismo, los especialistas señalan que lo que pasó es una pintura de lo que es Comodoro Rivadavia: barrios que crecieron de manera desordenada, instalaciones petroleras abandonadas y viviendas que fueron construidas en cercanías de un AIB.

En la zona, los servicios fueron cortados: Camuzzi es el proveedor de servicio de gas y la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) de la electricidad y el agua potable.

Un pozo que despertó alertas

El caño del pozo petrolero que ahora está a intemperie expuso otro tema olvidado en la Cuenca del Golfo San Jorge: la falta de gestión en el abandono de pozos y la falta de control por parte de las autoridades para evitar problemas en mediano y largo plazo.

Según fuentes consultadas, hay por lo menos una decena de pozos viejos en la zona afectada y la preocupación está basada en la integridad de esas instalaciones y la posibilidad de emanaciones de gas de los mismo. “El cierre de esos pozos estaba a cargo de YPF”, subrayaron desde la industria poniendo en foco el pasivo ambiental dejado por la empresa de mayoría estatal.

El último registro de pozos que fueron abandonados correctamente fue hace 15 años y se teme que el problema escale a otra dimensión.

Fracking en retirada: Chubut no logró llegar a las mil fracturas en todo 2025

Chubut cerró su peor año en su historia en industria petrolera. El 2025 será recordado como un año negro marcado por el retiro de empresas, programas de retiros voluntarios y el cierre de pymes históricas vinculadas al convencional. El impacto fue directo sobre el empleo, la cadena de servicios y la estructura productiva de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Los indicadores fueron pálidos y los actores de la parte norte de la cuenca esperan que 2026 ofrezca una salida para un camino que hoy aparece lleno de obstáculos. La caída del convencional no comenzó en 2025: los vaivenes se arrastran desde hace al menos tres años y se profundizaron con la falta de nuevas inversiones.

Las etapas de fractura son un buen termómetro para medir el deterioro del aparato productivo. Si bien el fracking se utiliza tanto en pozos no convencionales como, en menor escala, en pozos convencionales, en estos últimos su aplicación puede resultar clave para sostener o mejorar la productividad de campos maduros.

Según el informe elaborado por Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage, el pico de actividad en Chubut se registró en 2022, cuando se superaron las 1.400 punciones. En 2025, en cambio, se alcanzó el nivel más bajo del período analizado.

Los datos procesados por eolomedia indican que en 2020 se realizaron 1.301 etapas de fractura, en 2021 se desarrollaron 1.618 punciones, en 2022 se llegó a 1.472 operaciones, en 2023 se completaron 1.306 fracturas, en 2024 se registraron 1.240 punciones y en 2025 se contabilizaron apenas 927 operaciones.

La Cuenca del Golfo San Jorge frente a una nueva oportunidad.

El registro por operadoras

El informe del presidente de la Fundación Contactos Petroleros establece que Pan American Energy (PAE) domina ampliamente la parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge. La operadora de Cerro Dragón solicitó 6.778 etapas de fractura en los últimos cinco años, lo que representa el 86% del total.

En el mismo período, YPF quedó en segundo lugar. La empresa de mayoría estatal, que el viernes firmó su salida del convencional en Chubut, requirió 616 operaciones, equivalentes al 8% de las punciones del lustro.

El tercer puesto fue para Tecpetrol, que también vendió sus activos en la cuenca y solicitó 244 etapas de fractura. Luego se ubicaron Capsa con 81 operaciones, Capex con 64 y Capetrol con 46 punciones.

El 2025 marcó además el debut de Pecom en el convencional. La compañía del Grupo Pérez Companc, que asumió el clúster El Trébol–Escalante a fines de 2024, solicitó 20 etapas de fractura durante el año pasado.

El cierre del listado correspondió a Pilgrim, con ocho punciones –todas en 2025–, y a Colhue Huapi, con siete fracturas.

Las medidas de fuerza se suspenden en Vaca Muerta.

El servicio en el convencional

En el segmento de operaciones especiales, Chubut sufrió el deterioro de equipos, personal y cantidad de compañías dispuestas a prestar servicios. La reducción del mercado terminó de expulsar a varios jugadores históricos.

Calfrac fue la empresa con más operaciones en los últimos cinco años, con 3.041 punciones. Es una de las tres compañías que aún continúan activas en la provincia.

En segundo lugar, se ubicó Latitud 45, que completó 2.016 operaciones y proyecta crecer en 2026.

Aunque no presta servicios desde marzo de 2021, Baker Hughes completa el podio con 1.117 etapas de fractura realizadas antes de su salida del país.

La base que la empresa tenía en el barrio Industrial de Comodoro Rivadavia hoy apenas conserva un par de camionetas y un cartel de “se vende”, una postal que resume el retroceso del sector.

Detrás se ubicó Halliburton, que anunció su retiro del convencional en marzo de 2025 y cerró el lustro con 923 punciones. En el terreno, donde se solían ver los equipos del gigante petrolero, solo quedaron un par de camiones viejos.

San Antonio Internacional (SAI) se mantuvo activa con 691 operaciones, mientras que SLB cerró el listado con 76 fracturas registradas hasta marzo de 2020.

El último año de Chubut

Entre 2024 y 2025, la actividad cayó un 27,5%. En 2024 se habían contabilizado 1.240 etapas de fractura y en 2025 se desarrollaron 899 punciones, lo que implica una diferencia de 341 operaciones.

La baja alcanzó a casi todas las operadoras, con la única excepción de Capex. La firma pasó de 25 fracturas en 2024 a 35 en 2025.

Colhue Huapi registró la mayor caída porcentual, con un descenso del 60%, al pasar de cinco etapas en 2024 a dos en 2025. Capsa también mostró un fuerte retroceso, con una baja del 59%, al reducir sus operaciones de 32 a 13.

YPF registró una caída del 47%, al pasar de 1.105 operaciones en 2024 a 808 en 2025. En tanto, PAE redujo su actividad un 27%, con 297 fracturas menos entre un año y otro. Tecpetrol cerró con una baja del 14%, al pasar de siete operaciones en 2024 a seis en 2025.