Gracias a la baja de regalías, Santa Cruz reactivó más de seis equipos petroleros

Había algo distinto en el aire ese día en la locación de CGC, en la Cuenca del Golfo San Jorge: no era solamente una torre de perforación recién montada, sino la confirmación de que una apuesta fiscal, tomada meses atrás en medio de dudas, empezaba a mostrar números. El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, lo dijo sin vueltas frente a trabajadores y ejecutivos de la compañía: la baja de regalías que definió su gestión ya permitió reactivar más de seis equipos en la provincia.

Vidal arrancó reconociendo algo que en la industria pocos dicen en público: hoy invertir en yacimientos convencionales es una decisión cuesta arriba. La comparación con Vaca Muerta aparece siempre, y no juega a favor de la Cuenca del Golfo San Jorge.

“No es fácil tomar la decisión de invertir en yacimientos convencionales porque mucho más competitivo es, por ejemplo, Vaca Muerta, en donde sabemos que la inversión que se hace se recupera rápidamente y sobre esa inversión se generan ganancias extraordinarias”, admitió el gobernador en rueda de prensa.

Asimismo, el mandatario explicó que esa diferencia de rentabilidad es la que obliga a la provincia a moverse distinto. Si el mercado no genera por sí solo el incentivo para reactivar equipos, entonces hay que construirlo desde la política pública con herramientas concretas de incentivo fiscal.

La quita del 3% que reactivó equipos

Ahí entra la decisión que Vidal reivindicó como el corazón de su gestión energética: la quita de tres puntos de regalías aplicada a la mayoría de las operadoras que trabajan en yacimientos santacruceños desde hace varios meses.

“Esto se suma también a otros equipos de terminación, de pulling, de workover, que se han levantado en distintos yacimientos después que la provincia firmó una baja, una quita de regalía del 3% en la mayoría de los yacimientos”, detalló el mandatario

El gobernador fue enfático en marcar que no se trató de una improvisación. Según contó, la provincia sabía de antemano qué efecto podía generar esa reducción y decidió avanzar de todas formas, asumiendo el costo fiscal que implicaba en el corto plazo.

Más equipos, más empleo, más regalías

Para Vidal, el resultado se mide en tres variables que se retroalimentan entre sí: actividad, trabajo y recaudación provincial. Cada equipo que vuelve a operar en la cuenca arrastra, detrás, una cadena completa de proveedores y mano de obra local.

“Levantar un perforador es más actividad, es generación de empleo, es más producción, más regalías para la provincia”, resumió el gobernador, en una de las frases que más resonó entre los trabajadores presentes en el acto.

El contexto de precios internacionales también ayuda, aunque Vidal evitó hacer de eso una bandera permanente. Con el barril por encima de los 94 dólares, la ecuación económica de cada pozo mejora, pero la provincia sabe que esa variable no depende de ella.

Una actividad cíclica que exige cautela

El gobernador fue claro en no vender el momento actual como una tendencia garantizada. La historia de la Cuenca del Golfo San Jorge está llena de subas y bajas abruptas ligadas al mercado internacional del petróleo.

“Esta es una actividad muy pero muy cíclica con respecto a su funcionamiento, porque está muy marcada por los precios del mercado internacional siempre, y sabemos que esta es una actividad que tiene buen precio en el mercado, pero de un día para otro te levantás y tuvo una caída drástica”, advirtió Vidal.

En este sentido, subrayó que esa cautela es la que obliga a la provincia a sostener el esquema de incentivos mientras dure la ventana favorable. La condición, aclaró, es que las operadoras respondan con inversión efectiva y no solo con anuncios.

Vienen más equipos

Vidal adelantó que la reactivación no se agota en lo que ya está en marcha ya que la provincia mantiene conversaciones abiertas con distintas operadoras que deben presentar nuevos planes de perforación para sumar equipos adicionales a la cuenca.

“Viene otro equipo, vienen más equipos. Estamos discutiendo justamente con las distintas operadoras, nos tienen que estar presentando un nuevo plan de perforación. Se estaría hablando de un equipo de perforación más”, confirmó el mandatario santacruceño.

La vuelta de San Antonio Internacional a la provincia, después de años de ausencia, es para Vidal otra señal de que la estructura de servicios empieza a recomponerse en una cuenca que compite en desventaja frente a la escala que hoy tiene el no convencional neuquino.

Antes de cerrar, y ante una pregunta directa sobre qué cede la provincia para sostenerse frente a Vaca Muerta, el gobernador defendió el trabajo del ministerio de Energía, Jaime Álvarez: “No es fácil tomar la decisión de quitar regalías en este momento tan delicado, pero claro está que acá están los resultados. Por la quita de regalía hemos logrado subir más de seis equipos. Ya esto es importante para el presente y también para lo que se viene”.

Crown Point sale al mercado para financiar su expansión en la Cuenca del Golfo San Jorge

Crown Point anunció que saldrá al mercado para financiar sus operaciones en la Cuenca del Golfo San Jorge. La compañía emitirá una nueva emisión de Obligaciones Negociables Clase X (MEP-INFRA) y Clase XI (Dólar Linked). Ambas clases tendrán un plazo de hasta 36 meses y contemplan una tasa de interés fija a licitar, con pagos trimestrales.

Los fondos obtenidos permitirán a la compañía continuar financiando su plan de inversiones, enfocado en la Cuenca del Golfo San Jorge, y avanzar en la extensión de los plazos de su estructura de deuda.

“Esta emisión nos permite consolidar la transformación operativa y financiera de la compañía, en un contexto de crecimiento de la industria de los hidrocarburos en Argentina”, señalaron desde la compañía.

Un plan de inversiones en expansión

La emisión se enmarca en la estrategia de crecimiento que Crown Point Energía viene desplegando en sus activos de la Cuenca del Golfo San Jorge, principalmente en Chubut, provincia en la que opera las concesiones El Tordillo y La Tapera-Puesto Quiroga desde diciembre de 2025.

Para 2026, la compañía prevé una campaña de cinco pozos en El Tordillo, con una inversión de 21,6 millones de dólares, a la que se sumarán otros 16,2 millones de dólares destinados a reparación de pozos, trabajos sobre instalaciones y abandono. En conjunto, proyecta invertir 37,8 millones de dólares en sus concesiones chubutenses durante el año.

El segundo eje de inversiones de la compañía se encuentra en Santa Cruz, donde opera las concesiones Piedra Clavada y Koluel Kaike y prevé perforar tres pozos adicionales, con un desembolso de 13,7 millones de dólares. Entre Chubut y Santa Cruz se concentra más del 95% del presupuesto de capital de Crown Point para 2026, que en conjunto asciende a 51,6 millones de dólares para el total de sus operaciones en Argentina.

Crown Point acelera en Chubut.

Crecimiento operativo y financiero

El impulso inversor acompaña una mejora sostenida en los indicadores de la compañía. En el segundo trimestre de 2026, Crown Point produjo 776.308 barriles equivalentes de petróleo (BOE), un 95% más que en el mismo período de 2025, y pasó de una pérdida de $6.320 millones a una ganancia de 13.112,7 millones de pesos.

A nivel patrimonial, el patrimonio neto de la compañía pasó de 2.449.465 miles de pesos al 31 de diciembre de 2025 a 23.828.588 miles de pesos al 30 de junio de 2026, mientras que el resultado del ejercicio acumulado a esa fecha alcanzó una ganancia de 21.342.760 miles de pesos, frente a 5.839.278 miles de pesos en el mismo período del año anterior.

Mejora en la calificación crediticia

Este desempeño fue reconocido semanas atrás por la calificadora FIX SCR S.A. (afiliada a Fitch Ratings), que elevó la calificación de Emisor de Largo Plazo de Crown Point a BBB+(arg) desde BBB(arg), con Perspectiva Positiva, y subió a A(arg) desde A-(arg) la calificación de las Obligaciones Negociables Clase VI y Clase IX.

La decisión contempló la reducción de los costos operativos a 40 dólares por BOE, la incorporación de los activos de El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, y la capitalización de 30 millones de dólares realizada por la compañía.

Para 2026, FIX SCR proyecta que Crown Point superará los 8.500 barriles de petróleo equivalente por día, con ingresos por encima de 220 millones de dólares y un margen de EBITDA mayor al 25%.

Por qué los proyectos de recuperación terciaria dejaron de ser una incógnita

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) dejó de ocupar un lugar casi experimental en los planes de las petroleras argentinas y empezó a convertirse en una herramienta concreta para extender la vida productiva de los campos maduros. El cambio no ocurrió de un día para otro: fue el resultado de años de pilotos, resultados y aprendizaje operativo.

En diálogo con eolomedia, Gerardo Tennerini, fundador de GtoG Energy, explicó que ese proceso permitió bajar la percepción de complejidad que durante años acompañó a los proyectos de EOR. La experiencia acumulada en distintos yacimientos mostró que, con un buen estudio del subsuelo, existen oportunidades para recuperar petróleo remanente que no fue barrido eficientemente.

“El que se registraran algunos éxitos muy contundentes, con incremento de producción del 30% a 40%, hizo que se ponga más foco en lo que es la recuperación terciaria”, ponderó el especialista.

Pecom pone el foco en la recuperación terciaria.

Del agua al polímero

La recuperación secundaria ya tiene un desarrollo importante en Argentina, particularmente en la Cuenca del Golfo San Jorge y la Cuenca Neuquina. El mecanismo consiste en inyectar agua coproducida para sostener la presión del reservorio y barrer parte del petróleo residual, aunque el agua puede desplazarse demasiado rápido por la formación.

El problema aparece cuando esa movilidad del agua impide un barrido eficiente del petróleo que quedó atrapado en la roca. Allí entran las técnicas de recuperación terciaria. En Argentina, la alternativa que logró mayor desarrollo es la inyección de polímeros, una tecnología que modifica el comportamiento del agua dentro del reservorio.

“La inyección de polímero es una tecnología madura que puede integrarse en una secundaria existente, y en este sentido no necesita cosas extraordinarias para aplicarse, y si está aplicada en el reservorio que todavía tiene un residual por recuperar, tiene posibilidades de ser un proyecto de muy buenas características”, consideró Tennerini.

La lógica de la inyección de polímeros es relativamente directa: aumentar la viscosidad del agua para reducir su movilidad dentro de la formación. De esa manera, el fluido puede realizar un barrido más eficiente y mejorar el desplazamiento del petróleo que con la inyección convencional de agua podría quedar sin producir. El objetivo es obtener petróleo incremental.

En los últimos años, esa experiencia se acumuló en distintos proyectos de EOR en Argentina. Manantiales Behr se convirtió en uno de los casos más importantes, mientras que Diadema, operado por Capsa, y El Corcobo, desarrollado por Pluspetrol, construyeron experiencias previas que permitieron entender mejor el comportamiento de la técnica en campos maduros.

“No es más que generar un aumento de la viscosidad en el agua y al perder movilidad dentro del reservorio, genera mejores barridos y puede empujar o mover el petróleo que está en la roca de manera más eficiente”, afirmó el especialista.

Los proyectos que marcaron el camino

La evolución de la recuperación terciaria también se puede seguir a través de los proyectos que fueron ganando escala. Manantiales Behr, que durante años estuvo bajo operación de YPF y ahora es expandido por PECOM, fue uno de los desarrollos más relevantes de los últimos seis o siete años en Argentina.

Antes de ese salto ya existían experiencias consolidadas. Diadema, de Capsa, mostró un comportamiento estable y una recuperación destacada, mientras que El Corcobo, de Pluspetrol, desarrolló durante años un esquema de inyección de polímeros con resultados que ayudaron a validar la tecnología para otros campos maduros.

Después apareció Chachahuén Sur, otro proyecto que desde 2022 y 2023 mostró un crecimiento relevante de la producción. Más recientemente, PECOM comenzó a expandir sus desarrollos en El Trébol, mientras que Pan American Energy avanzó con pilotos en Cerro Dragón y analiza una expansión de la recuperación terciaria.

Chachahuén Sur también es un proyecto muy bueno que desde 2022/2023 ha demostrado un incremento importante de producción. Y lo más reciente son los desarrollos que están expandiendo PECOM en El Trébol y los pilotos y, posiblemente, desarrollo a gran escala de Cerro Dragón en PAE”, aseguró.

La sucesión de proyectos de recuperación terciaria permitió acumular información sobre los reservorios, las instalaciones necesarias y la operación diaria. Esa experiencia también ayudó a que las compañías entendieran que no todos los proyectos requieren soluciones extraordinarias y que la inyección de polímeros puede adaptarse a determinadas condiciones sin transformar por completo la infraestructura existente.

Para Tennerini, uno de los cambios más importantes estuvo relacionado con la percepción sobre la complejidad del EOR. Durante los primeros desarrollos existía la idea de que se necesitaban condiciones de operación muy exigentes, incluso en aspectos como la calidad del agua requerida para preparar e inyectar el polímero. La experiencia fue modificando esa mirada.

“Había como una sensación de que era muy complejo hacer un proyecto de recuperación terciaria, como que los requisitos eran muy específicos. Y bueno, todo eso con el aprendizaje y viendo modelos de operación que en el mundo se estaban aplicando, se bajó un poco esa sensación”, aseveró.

Una curva distinta a la de Vaca Muerta

La comparación entre la curva de aprendizaje del EOR y la que atravesó Vaca Muerta tiene un límite importante. En el shale, las empresas fueron estandarizando perforaciones, fracturas y diseños de pozos hasta convertir el desarrollo en una operación cada vez más repetible. En recuperación terciaria, en cambio, cada campo presenta condiciones particulares que obligan a estudiar el subsuelo.

El primer paso es determinar si existe suficiente petróleo residual como para justificar la inversión. Después hay que conocer cómo se distribuye ese petróleo dentro de la formación y si las características de la roca permiten que el polímero pueda mejorar el barrido. No alcanza, por lo tanto, con replicar una receta aplicada exitosamente en otro yacimiento.

“Se necesita un modelo y un estudio específico del subsuelo para saber si existe un petróleo residual que valga la pena inyectar polímeros y si se dan las características para poder que el polímero barra el petróleo remanente“, ponderó.

Esa diferencia explica por qué la recuperación terciaria no tiene una curva de aprendizaje idéntica a la de Vaca Muerta. El conocimiento acumulado sirve para reducir riesgos y mejorar los diseños, pero no elimina la necesidad de estudiar cada yacimiento. La estrategia depende de las propiedades de la roca, los fluidos y la distribución del petróleo remanente.

Tennerini señaló que los proyectos de EOR todavía requieren un nivel de modelado del subsuelo particularmente detallado. En Vaca Muerta existe también un fuerte trabajo geológico y de ingeniería, pero la escala industrial permite avanzar sobre una lógica más repetitiva de perforación, fractura y producción. En campos maduros, el desafío es encontrar dónde queda el petróleo recuperable.

“En los de recuperación terciaria todavía es un poco más complejo el modelado y la estrategia a encarar, y depende de cada campo específicamente, así que no hay como una curva de aprendizaje en ese sentido”, subrayó el especialista.

Manantiales Behr: el bloque que explica uno de cada dos barriles de recuperación terciaria

El paso hacia proyectos modulares

La experiencia acumulada sí está generando un cambio en la forma de diseñar los proyectos de recuperación terciaria. En lugar de intentar extender una misma estrategia sobre todo un campo desde el comienzo, las compañías están avanzando hacia desarrollos modulares, concentrados primero en las zonas donde las condiciones ofrecen mayores probabilidades de obtener petróleo incremental.

La idea es reducir el riesgo de masificar un proyecto de EOR antes de conocer cómo responderá cada sector del reservorio. Una zona puede tener excelentes condiciones para el barrido con polímeros y otra, dentro del mismo campo, presentar resultados mucho más débiles. Esa heterogeneidad del reservorio puede cambiar de manera importante el valor económico del proyecto.

“Se está migrando a hacer los proyectos de manera modular, que es ir barriendo pequeñas zonas de las mejores o las que tengan mejores propiedades o donde se espere que tenga mayor petróleo residual”, afirmó.

Ese enfoque permite que la recuperación terciaria avance sobre una superficie más acotada, mida resultados y luego incorpore nuevas áreas. La estrategia busca evitar inversiones demasiado grandes en sectores que podrían no responder como se esperaba. Para las operadoras, el aprendizaje deja de estar concentrado únicamente en la tecnología y pasa también por seleccionar mejor dónde utilizarla.

PECOM relanza Manantiales Behr.

La modularidad también cambia la manera de mirar los campos maduros. En lugar de considerar al yacimiento como una unidad homogénea, las empresas pueden identificar zonas con distintas oportunidades de recuperación y ordenar las inversiones según su potencial. El objetivo es concentrar primero los recursos donde el petróleo remanente y las propiedades del reservorio justifiquen el desarrollo.

“Se trata de ir más a la malla, al punto, a recuperar, y eso sí es una estrategia que se está viendo y la están siguiendo todas las compañías acá en Argentina“, aseveró.

El avance de la recuperación terciaria en Argentina queda así asociado a una combinación de resultados, conocimiento y una forma diferente de diseñar los proyectos. La inyección de polímeros es la técnica que concentra hoy la mayor cantidad de desarrollos, mientras otras alternativas, como los surfactantes y los métodos térmicos, permanecen en etapas más acotadas o específicas.

Los proyectos que ya demostraron resultados funcionan como referencia para una industria que busca extender la producción de yacimientos maduros. Manantiales Behr, Diadema, El Corcobo, Chachahuén Sur y los nuevos desarrollos de El Trébol y Cerro Dragón forman parte de esa evolución, mientras las compañías avanzan sobre las zonas con mejores condiciones para recuperar el petróleo que todavía permanece en la roca.

Powerhaus avanza con la exploración de uranio en la Cuenca del Golfo San Jorge

La Secretaría de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable de Chubut abrió una consulta pública por el proyecto minero “Malbec Centro“, que la empresa Powerhaus S.A.U. tramita en el departamento Escalante, a unos cien kilómetros de Comodoro Rivadavia. El aviso salió en el Boletín Oficial y fija diez días corridos para presentar observaciones.

El trámite corresponde al Expediente N°1062/2025-SAyCDS y se rige por la Ley XI N°35 y los decretos reglamentarios 185/09 y 1003/16, que regulan la evaluación de impacto ambiental en la provincia. La convocatoria lleva la firma de la Subsecretaría de Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable.

Malbec Centro no es un proyecto cualquiera: se trata de una exploración de uranio, algo poco frecuente en Chubut en los últimos años. Powerhaus busca confirmar si las formaciones sedimentarias de la Cuenca del Golfo San Jorge esconden mineralizaciones aprovechables, algo que hasta ahora solo se sospechaba por estudios geológicos regionales.

Uranio en campo de ovejas

El área comprende cuatro cateos, identificados como 9, 10, 11 y 12, ubicados dentro de establecimientos ganaderos como La Buena Fe, Cerro Tacho o Vista Alegre. Son campos dedicados históricamente a la cría de ovejas, en una zona donde conviven la producción rural y la actividad petrolera desde hace décadas.

Un dato llama la atención: los directivos de Powerhaus S.A.U. figuran con casillas del dominio powerhausuranium.com, lo que deja bastante claro que no es una minera generalista, sino una compañía especializada puntualmente en la búsqueda de yacimientos de uranio.

La etapa de prospección ya tiene luz verde: la Secretaría de Ambiente la aprobó en enero, mediante la Disposición N°14/2026. Lo que ahora se somete a consulta es el paso siguiente, la exploración propiamente dicha, con trabajos de mayor detalle sobre el subsuelo.

Según el informe presentado por la consultora Clasto S.R.L., las tareas incluyen mapeo geológico, muestreo de suelos y rocas, calicatas y perforaciones con sistema diamantina o sónico. La empresa aclara que no prevé usar explosivos ni reactivos químicos de proceso, y que instalará un campamento transitorio en un campo cedido por un productor de la zona.

Santa Cruz pone primera en uranio.

Qué dice el estudio ambiental

El proyecto se ubica dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge, en un ambiente de estepa árida, con vientos fuertes casi todo el año y precipitaciones que apenas superan los 280 milímetros anuales. Es un paisaje que ya convive con la industria petrolera desde hace más de un siglo.

El informe descarta que el área tenga áreas protegidas, sitios arqueológicos registrados o especies en peligro crítico de extinción dentro del polígono exploratorio. También ubica a la zona en la categoría de menor riesgo sísmico del país, según la clasificación del INPRES.

Para el ingreso a los campos, la empresa dice haber firmado acuerdos de servidumbre con los superficiarios directamente afectados, que incluyen compensaciones económicas por el paso de personal, la instalación del campamento y los trabajos exploratorios en cada parcela.

Cómo y dónde presentar observaciones

El informe de impacto ambiental completo puede consultarse en la sede de la Secretaría de Ambiente en Rawson, de lunes a viernes de 9 a 13, y también en la delegación de la Comarca Senguer San Jorge, en Comodoro Rivadavia. La documentación también está disponible en la web del organismo.

Quienes quieran hacer llegar sus observaciones tienen tres vías: un correo electrónico a participacionciudadana.chubut@gmail.com, una carta a Yrigoyen 42 de Rawson, o la presentación personal en esa dirección o en Tucumán 265, barrio Sarmiento, Comodoro Rivadavia.

El decreto reglamentario exige que cada presentación incluya datos personales completos: nombre, apellido, número de DNI, domicilio, ciudad y teléfono de contacto, además de la denominación del proyecto y el número de expediente. Si la observación se envía por escrito, tiene que estar firmada.

El uranio se muestra como una opción posible para Chubut.

Un antecedente sensible

El uranio no es un mineral cualquiera para Chubut, una provincia donde la megaminería metalífera está restringida desde hace más de dos décadas por la exley 5001, hoy Ley XVII N°68. El propio informe ambiental aclara que esa norma no aplica a esta etapa, porque se trata de exploración y no de explotación.

La inversión estimada para el programa exploratorio ronda entre uno y dos millones y medio de dólares, según los cálculos de la empresa, y el trabajo de campo se proyecta a lo largo de dos años, sujeto a los resultados que se vayan obteniendo en cada campaña.

Recién si consigue la aprobación ambiental, Powerhaus podrá movilizar los equipos de perforación hacia la zona, dimensionados según lo que arrojen los primeros sondajes. La empresa habla de dos o tres cuadrillas rotativas de geólogos y ayudantes de campo.

Una vez cerrado el plazo de consulta pública, la Secretaría de Ambiente deberá analizar las observaciones antes de resolver si otorga la Declaración de Impacto Ambiental para esta segunda etapa. Recién con esa aprobación, Powerhaus podría empezar a perforar el subsuelo en busca de uranio.

Las operadoras del Golfo San Jorge evalúan compartir equipos para bajar costos

Ninguna compañía de la Cuenca del Golfo San Jorge puede justificar hoy, en soledad, la llegada de un equipo especializado de fractura o cementación. Por eso, entre las operadoras que operan en la región empezó a circular una idea concreta: compartir esos recursos para bajar costos.

“Se conversa, todavía no hay nada materializado. Creo que hay oportunidades en fractura. Hoy tal vez ningún operador tiene capacidad para tomar un equipo mensualizado, pero sí compartiendo se puede hacer algo”, explicó Adolfo Storni, gerente general de Capsa.

El planteo no es nuevo, pero según el directivo empezó a ganar terreno en el último tiempo. La falta de escala individual de cada operadora convencional obliga a pensar en esquemas conjuntos para acceder a tecnología y equipamiento que, de otra forma, quedarían fuera de alcance.

Ya existen dos comisiones del IAPG trabajando en una primera etapa de esta cooperación, con foco inicial en unificar la logística y, en una segunda instancia, avanzar hacia una gestión compartida de recursos técnicos entre las operadoras.

El fracking de Vaca Muerta sigue en valores top.

El caso de los pozos inyectores

El ejemplo más claro que dio Storni sobre esta lógica de cooperación entre operadoras tiene que ver con los pozos inyectores, clave para sostener la producción secundaria en yacimientos maduros como los del Golfo San Jorge, pero con un costo que ninguna empresa quiere afrontar sola.

“Tenemos que trabajar los cuatro operadores, meter algún colega de Santa Cruz, y que ese tipo de equipo se dedique a hacer pozos inyectores y mejorar la impulsión en toda la cuenca”, planteó el gerente de Capsa, en el marco 28ª Jornadas Técnicas de Petróleo y Gas del Golfo San Jorge que organizó el Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG).

El razonamiento es simple: hay tecnología que permite construir un pozo inyector en pocas horas, a un costo mucho menor al actual, pero ningún operador puede sostener ese equipo trabajando todo el año en soledad. “Compartirlo es la única manera de amortizarlo”, aseveró el directivo de Capsa.

“Hay equipos que vienen de otros territorios, que se puede hacer un pozo inyector muy rápido, en pocas horas. Esa tecnología está, y es algo que tenemos que mirar entre todos, porque ningún operador va a poder traer un equipo de eso y usarlo todo el año”, agregó.

Un mapa de proveedores que también cambió

La discusión sobre compartir equipos se da en paralelo a una transformación más amplia del mapa de proveedores de la cuenca. En los últimos años, varias compañías internacionales de servicios petroleros decidieron dejar la región, y ese lugar lo empezó a ocupar un clúster de firmas locales.

“Acá hubo una reconfiguración de las empresas de servicio. Se fueron muchos internacionales, sabemos los nombres, las empresas americanas, francesas, se fueron de la cuenca, se fueron algunas que eran nacionales también”, contó Storni.

Para el directivo, esa salida abrió una oportunidad concreta para el empresariado de la zona, más chico en escala, pero con menores costos de estructura que una compañía con oficinas en Buenos Aires y una central corporativa en el exterior.

“Hoy hay todo un clúster de empresas locales, que es una oportunidad porque la empresa local tiene que ser más eficiente que un tipo que es corporativo, que tiene una oficina en Buenos Aires y una central en Houston”, explicó.

Financiamiento, el otro punto pendiente

El esquema de compartir equipos y el crecimiento del clúster local conviven, sin embargo, con una brecha de acceso al financiamiento que Storni no dejó pasar. Las operadoras grandes emiten deuda en mercados internacionales; los proveedores más chicos todavía no llegan a ese nivel.

“Las empresas grandes tienen acceso al financiamiento. Las empresas locales tienen más problemas de financiamiento. Tienen que construir un capital de trabajo lo más barato posible”, aseguró el gerente de Capsa, marcando el límite que enfrenta buena parte de la cadena de proveedores.

En este sentido, Storni manifestó que esa diferencia de espalda financiera es uno de los motivos por los que la cooperación entre operadoras cobra más sentido: permite bajar costos sin que cada empresa, grande o chica, tenga que asumir sola la inversión en equipamiento especializado.

Un pozo somero pasó de costar 500 mil a 1.200.000 dólares

Adolfo Storni, gerente general de Capsa, fue contundente al describir uno de los problemas más difíciles de gestionar en el día a día de una compañía: la inflación en dólares. No es un impuesto, no es un costo laboral, no es algo que se negocie con un sindicato. El ejecutivo la catalogó como una variable que se lleva puesto todo el esfuerzo que se realiza en otros frentes.

“A veces hablamos de los impuestos nacionales, hablamos de impuestos provinciales, hablamos de la mano de obra, hablamos de los proveedores, y después por algo que nadie controla, la inflación en dólares, porque la devaluación no acompaña a la inflación, te mató todo lo que hiciste”, explicó Storni en el marco de 28ª Jornadas Técnicas de Petróleo y Gas del Golfo San Jorge que organizó el Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG).

Asimismo, el gerente general de Capsa remarcó que esta distorsión no es nueva en la historia argentina, pero que en los últimos años tomó una dimensión particular. La brecha entre la evolución de costos y la inflación real en moneda dura golpeó de lleno a la Cuenca del Golfo San Jorge, justo cuando la actividad necesitaba previsibilidad para volver a crecer.

Un pozo somero como ejemplo

El ejemplo que utilizó Storni para graficar el fenómeno fue puntual y contundente. Habló de los pozos someros, la perforación típica en la región, y del salto que sufrieron sus costos en apenas unos años, sin que la productividad ni la complejidad técnica hayan cambiado en la misma proporción.

“Los pozos someros a nosotros nos costaban, hasta hace pocos años, 500.000 dólares. Hoy van 1.200.000. Acá hubo una inflación en dólares impresionante, por ese desfasaje entre la devaluación y la inflación que no desapareció”, detalló el directivo de Capsa.

En este marco, recordó que, en otros periodos, la inflación en dólares llegaba a picos del 15% o el 20% anual, un número que hoy se redujo pero que sigue sin desaparecer del todo y remarcó que ese proceso todavía no está “domado” por el Gobierno nacional, aunque reconoció una tendencia a la baja.

Un fenómeno que resta competitividad

Storni remarcó que la consecuencia directa de este desfasaje es la pérdida de competitividad frente a otros países productores y frente a la propia Cuenca Neuquina, donde los costos de perforación también son altos, pero responden a otra lógica productiva y de escala.

Además, el gerente de Capsa fue claro respecto al mecanismo: la mano de obra se ajusta por inflación en pesos, mientras que el precio del petróleo cotiza en dólares. Cuando la devaluación no acompaña esa inflación local, se genera un desfasaje que golpea directo al margen operativo de cada pozo. “Es una cuenta que es cada vez es menos competitiva”, subrayó.

Frente a este escenario, Storni planteó que el sector no puede quedarse esperando que la macroeconomía se ordene sola. La reducción de costos operativos pasa también por decisiones puntuales: tiempos de perforación, reutilización de materiales y eficiencia energética en cada locación. “Junto a la baja del costo operativo, también tenemos que bajar el costo del pozo, tenemos que bajar el costo de las reparaciones. Hay iniciativas posibles para hacer rendir más la inversión”, aseveró.

Liminar Energía S.A se consolida como principal accionista de Crown Point

Crown Point Energía S.A. anunció a la Comisión Nacional de Valores (CNV) una modificación en la composición accionaria de su controlante, Crown Point Energy S.A: la empresa argentina Liminar Energía SA pasó a detentar el 91,04% del capital accionario, en tanto que el 8,96% restante corresponde a accionistas que operan en la bolsa de Toronto Stock Exchange Venture.

En línea con los planes de inversión previstos y la apuesta por la expansión local, Liminar Energía SA, compañía liderada por Pablo Peralta, uno de los principales accionistas del Grupo ST y de Prestige Auto (Mercedes-Benz Argentina), ejerció casi la totalidad (99,28%) de una oferta para comprar nuevas acciones ordinarias de Crown Point Energy Inc. El resultado obtenido lo posiciona como principal accionista de la empresa que controla a Crown Point Energía en Argentina.

Desde la compañía detallan que la operación permitió a Crown Point Energía S.A. recaudar 30 millones de dólares que utilizó para cancelar un préstamo otorgado por Liminar a fines de 2025 para financiar parte de la compra de las concesiones El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, en la Cuenca del Golfo San Jorge, a unos 40 kilómetros al oeste de Comodoro Rivadavia.

Crown Point Energía actualmente opera en tres de las cuencas productoras más grandes del país: la Austral, la Neuquina y la del Golfo San Jorge.

Se reactiva El Tordillo

Tal como viene informando eolomedia, Crown Point comenzó a reactivar El Tordillo con la activación de un pulling y un workover. Asimismo, el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut destacó que la compañía se comprometió a subir un perforador el mítico bloque de la Cuenca del Golfo San Jorge.

“Cronw Point tiene un compromiso con el sindicato de sacar un perforador en este segundo semestre, que va a tener una campaña importante de pozos. Por lo tanto, el compromiso está para que salga el perforador”, afirmó Jorge Ávila, secretario general del gremio de petroleros convencionales.

Santa Cruz apuesta los pozos horizontales multilaterales para reactivar un yacimiento que lleva más de 20 años inactivo

Durante más de dos décadas, el área Sur Río Deseado Este permaneció prácticamente fuera del radar de la industria petrolera. El crudo estaba allí, pero las condiciones técnicas y económicas impedían desarrollar un proyecto rentable. Ahora, Santa Cruz apuesta a revertir ese escenario con una tecnología que todavía no tiene antecedentes de aplicación en la Argentina.

La primera señal llegó este miércoles con la apertura del Sobre “A” de la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 02/ENERMIN/2026, correspondiente al bloque ubicado en la Cuenca del Golfo San Jorge. En esta etapa se presentó un único oferente, Alianza Petrolera S.A., cuya documentación administrativa será evaluada antes de avanzar hacia la apertura de la propuesta económica.

Más allá del proceso administrativo, la atención de funcionarios y empresas estuvo puesta en otro aspecto. Si el proyecto avanza, marcará el desembarco en el país de una técnica utilizada con éxito en la provincia canadiense de Alberta, diseñada para producir crudos viscosos que hasta ahora no podían explotarse de manera rentable.

Una tecnología para cambiar la historia de los yacimientos maduros

El ministro de Energía y Minería de Santa Cruz, Jaime Álvarez, sostuvo que la provincia busca recuperar áreas que permanecieron inactivas durante años y que hoy vuelven a despertar interés gracias a la evolución tecnológica aplicada a la industria petrolera.

“Cuando en su momento se intentó poner a producir este yacimiento con las tecnologías disponibles, el proyecto no resultó económicamente viable. Hoy contamos con nuevas técnicas que nos permiten pensar en su desarrollo y en la recuperación de un área con gran potencial”.

La iniciativa forma parte de la estrategia impulsada por el gobernador Claudio Vidal, que busca devolver actividad a áreas maduras, atraer inversiones privadas y recuperar empleo en una provincia donde el petróleo convencional atraviesa un proceso de transformación luego de la salida de YPF de varios activos históricos.

El modelo canadiense que busca desembarcar en Argentina

La propuesta presentada por Alianza Petrolera incorpora un sistema de perforaciones horizontales con ramas multilaterales, una metodología que permitió extender la vida productiva de numerosos yacimientos maduros en Canadá. La diferencia con los métodos tradicionales radica en que aumenta significativamente el contacto del pozo con la formación productiva.

Álvarez explicó que la intención no es solamente incorporar una nueva herramienta de perforación. El proyecto también contempla adaptar equipos existentes en Santa Cruz y capacitar trabajadores locales para que esa experiencia permanezca en la provincia una vez finalizada la etapa inicial del desarrollo.

“Esperamos que el primer equipo y el personal capacitado sean santacruceños. Esto también abre una oportunidad para que nuestros trabajadores puedan llevar ese conocimiento a otras provincias donde existan yacimientos con características similares”.

La incorporación de especialistas provenientes de Canadá aparece como uno de los ejes del proyecto. La idea es que esos profesionales transfieran conocimientos sobre una técnica que todavía no se utiliza en Argentina y acompañen la formación de operarios, perforadores y técnicos santacruceños antes del inicio de las primeras perforaciones.

Una inversión que puede convertirse en un caso testigo

La iniciativa privada fue presentada por Alianza Petrolera S.A. junto a la canadiense Surcana Energy, una compañía especializada en este tipo de desarrollos. El proyecto apunta a comprobar si la experiencia acumulada en Alberta puede replicarse en la Cuenca del Golfo San Jorge, donde existen numerosos yacimientos maduros con características similares.

“Hemos identificado una oportunidad basada en experiencias con gran éxito en Canadá y es lo que queremos replicar justamente acá”, aseguró el vicepresidente de Alianza Petrolera, Pedro Martínez Cereijo, al explicar el origen de la propuesta. “Puede ser un cambio de paradigma en la forma de explotar y extraer este tipo de crudo en la Cuenca del Golfo”.

El ejecutivo explicó que, una vez concluido el proceso licitatorio y concretada la adjudicación, comenzará una etapa de reinterpretación sísmica, análisis de laboratorio y estudios geológicos para definir la ubicación del primer pozo exploratorio. Si el cronograma avanza según lo previsto, la perforación comenzaría durante el primer semestre de 2027.

El desafío de volver rentable un recurso conocido

La inversión inicial rondará los US$ 10 millones e incluirá la perforación de dos pozos exploratorios junto con todos los estudios asociados. El primero demandará una inversión cercana a US$ 3,5 millones, un costo superior al habitual debido al aprendizaje que implica introducir una técnica inédita para la industria petrolera argentina.

Martínez Cereijo aclaró que el proyecto no contempla fractura hidráulica. La propuesta se basa en una nueva forma de perforar y producir petróleo convencional mediante ramas multilaterales, una metodología desarrollada en Canadá hace aproximadamente una década para aumentar la productividad de reservorios maduros sin modificar las características del yacimiento.

“Esto no es no convencional, acá no hay fractura. Es diferente la forma en la cual se perfora y se explota. Surgió en Canadá hace diez años y todavía son pocos los lugares del mundo donde se utiliza”, explicó el directivo de Alianza Petrolera.

Una apuesta que también involucra a proveedores y trabajadores

Desde CAPPEMA, la cámara que reúne a proveedores de los sectores energético, minero y ambiental de Santa Cruz, destacaron que el proyecto puede generar nuevas oportunidades para empresas locales, tanto durante la etapa exploratoria como en un eventual desarrollo comercial del área.

La presidenta de la entidad, Carina Mendoza, sostuvo que la incorporación de nuevas inversiones repercute sobre toda la cadena de valor de la industria. Además del movimiento que genera para contratistas y prestadores de servicios, consideró que también impulsa el empleo, el comercio y la capacitación de trabajadores especializados dentro de la provincia.

“Cualquier desarrollo que se lleve adelante beneficia a toda la comunidad. Impacta en las empresas, en los comercios, en los trabajadores y en toda la economía regional”, afirmó Mendoza al referirse al potencial del proyecto para Santa Cruz.

Mientras la Comisión de Pre-adjudicación analiza la documentación presentada por Alianza Petrolera, el Sobre “B”, que contiene la propuesta económica, permanecerá cerrado hasta la siguiente etapa del proceso. Si la iniciativa supera esa instancia y los resultados de la exploración acompañan las expectativas, Sur Río Deseado Este podría convertirse en el primer campo argentino en aplicar esta tecnología y abrir el camino para recuperar otros yacimientos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge.

En dos semanas, Burgwardt y Expro anunciaron su salida de Chubut

La crisis de las empresas de servicios petroleros en la Cuenca del Golfo San Jorge sumó un nuevo capítulo. Apenas dos semanas después de que Expro comunicara que dejará de operar en la región, Burgwardt notificó oficialmente que también abandonará Comodoro Rivadavia.

En diálogo con La Voz del Sindicato, el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Jorge Ávila, confirmó que ambas situaciones ya están siendo abordadas por el gremio. Mientras Burgwardt pone en riesgo alrededor de 125 puestos de trabajo, Expro dejará otros 28 trabajadores que deberán ser reubicados si se quiere evitar un nuevo golpe sobre la actividad.

“La semana que viene va a ser difícil, pero estamos trabajando para llevarle tranquilidad a la gente. Vamos a garantizar que los retiros se hagan como corresponde y vamos a hacer todo lo posible para sostener la continuidad laboral”, afirmó Ávila.

Dos salidas en menos de dos semanas

La salida de Burgwardt abrió una negociación para definir indemnizaciones y buscar alternativas laborales para quienes queden desafectados. El dirigente gremial manifestó que la empresa notificó que no pretendía continuar con su contrato y el gremio comenzó inmediatamente a intervenir para ordenar el proceso.

En este marco, Ávila insistió en que el sindicato no impedirá que una empresa abandone un contrato si considera que ya no puede sostenerlo. Sin embargo, aclaró que la prioridad pasa por defender a los trabajadores y evitar que la crisis termine trasladándose directamente al empleo.

“Nosotros no le impedimos a una empresa que se vaya. Lo que hacemos es trabajar para que la gente pueda seguir teniendo trabajo. Siempre pusimos el hombro cuando una empresa dejó la Cuenca y esta vez vamos a hacer lo mismo”, señaló.

El dirigente explicó que el escenario se volvió todavía más complejo con la confirmación de la salida de Expro, que llegó mientras el sindicato aún intenta resolver la situación de Burgwardt. Para el gremio, la sucesión de retiros refleja el deterioro que atraviesa el sector de servicios petroleros en la región.

La Cuenca pierde empresas y se achican las alternativas

Ávila recordó que el proceso no comenzó ahora. En los últimos años también dejaron la Cuenca del Golfo San Jorge compañías como Halliburton, Weatherford y Calfrac, una tendencia que fue reduciendo la cantidad de empresas disponibles para absorber personal cuando alguna contratista decide retirarse.

Según explicó, esa pérdida de actores termina afectando directamente las posibilidades de sostener el empleo. Cada empresa que deja la región implica menos alternativas para reubicar trabajadores y una mayor competencia por los pocos contratos que siguen activos.

“Hoy tenemos, no sé si llegamos a diez empresas de operaciones especiales en la Cuenca. Si seguimos perdiendo empresas, lo único que hacemos es rifar quién se va y quién se queda”, advirtió el secretario general.

El dirigente sostuvo que la preocupación es todavía mayor porque la mayor parte de los trabajadores afectados pertenece a sectores que difícilmente sean absorbidos por otras compañías. Personal de limpieza, seguridad, administración y bases operativas aparece entre los grupos con menos posibilidades de conseguir una reubicación inmediata.

El desafío inmediato pasa por evitar nuevos despidos

En el caso de Burgwardt, el sindicato trabaja sobre un esquema que contempla retiros para los empleados con mayor antigüedad y reubicaciones para los trabajadores más jóvenes. Ávila considera que una indemnización puede representar una salida razonable para quienes están próximos a jubilarse, pero no para quienes recién comenzaron su carrera en la actividad.

Al mismo tiempo, el gremio abrió una negociación para encontrar alternativas para el personal de Expro, aunque reconoció que el margen de maniobra es cada vez más reducido por la escasez de empresas que permanecen operando en la Cuenca.

“Expro ya notificó que se va. Ahí hay 28 personas para sacar. Si nosotros no tenemos cómo ubicar esos 28 compañeros, ya empezamos a perder trabajadores”, alertó Ávila.

El dirigente también vinculó la decisión de varias contratistas con el deterioro de las condiciones económicas de los contratos y explicó que muchas empresas enfrentan licitaciones con tarifas más bajas y sin adicionales que antes permitían sostener la estructura operativa.

Petroleros quiere que la CEOPE abandone Chubut

La crisis petrolera en Chubut ya no golpea únicamente a la perforación o la producción. Ahora el foco está puesto en las operaciones especiales, un segmento que perdió a buena parte de sus principales compañías y que atraviesa un proceso de achicamiento que, según el Sindicato de Petroleros Privados, amenaza con dejar sin trabajo a decenas de operarios.

En ese escenario, el secretario general del gremio, Jorge Ávila, sostuvo que la CEOPE dejó de representar una salida para la Cuenca del Golfo San Jorge y afirmó que prefiere que los servicios pasen directamente a manos de las operadoras.

“Nosotros lo que podemos es que la CEOPE se vaya. No me interesa tenerla en una situación tan difícil. Prefiero que lo hagan las operadoras. Prefiero que lo haga Pan American, CAPSA o PECOM“, afirmó Ávila en diálogo con La Voz del Sindicato.

Menos empresas y más incertidumbre

El dirigente sindical describió un escenario que viene deteriorándose desde hace varios años y recordó la salida de Halliburton, Weatherford y Calfrac, mientras que ahora se suma la decisión de Expro de abandonar Comodoro Rivadavia. Para el gremio, cada empresa que deja la Cuenca reduce aún más las posibilidades de sostener el empleo.

“Hoy tenemos, no sé si llegamos a 10 empresas de operaciones especiales en la Cuenca. Si seguimos perdiendo empresas, lo único que hacemos es rifar quién se va y quién se queda”, sostuvo Ávila al describir la situación que atraviesa uno de los sectores más castigados de la industria.

Además, el secretario general reveló que Expro ya notificó oficialmente su salida y que esa decisión deja un nuevo frente abierto para el sindicato, que ahora busca reubicar a los trabajadores afectados antes de que se pierdan puestos laborales.

“Expro ya notificó que se va. Ahí hay 28 personas para sacar. Si nosotros no tenemos cómo ubicar esos 28 compañeros, ya empezamos a perder trabajadores”, aseveró.

Jorge Ávila pidió mantener los puestos de trabajo en Chubut.

La discusión por el modelo de trabajo

Para Ávila, la crisis también obliga a revisar un esquema laboral que durante años funcionó con elevados niveles de horas extras, adicionales y francos acumulados, pero que hoy, con una actividad mucho menor, dejó de ser sostenible para muchas empresas.

El dirigente recordó que hubo compañías donde los trabajadores llegaron a acumular hasta cinco años de vacaciones sin tomar y que los traslados terminaban generando jornadas con adicionales del 140%, 160% o hasta el 180%. A su entender, esa realidad ya no puede repetirse.

“No podemos seguir sosteniendo una actividad que genera sueldos altos para unos y bajos para otros. Hay que demostrar que eso terminó y que tenemos que encontrar un camino que nos sirva a todos”, consideró.

Ávila insistió en que la prioridad dejó de ser mantener esquemas salariales extraordinarios y pasó a ser la preservación del empleo y explicó que la caída de la perforación redujo drásticamente la demanda de servicios especiales y muchas bases operativas prácticamente dejaron de trabajar.

Operadoras en lugar de empresas de servicios

El sindicalista planteó que las propias operadoras podrían asumir las tareas que actualmente realizan las compañías de operaciones especiales. Desde su mirada, ese camino permitiría evitar nuevas quiebras y abrir una negociación distinta para sostener los puestos de trabajo.

“Las empresas de operaciones especiales están dejando el servicio y las que quieren hacerlo son las propias operadoras. Entonces no van a quedar empresas de operaciones especiales. ¿Con quién vamos a discutir después?”, se preguntó.

Ávila fue todavía más allá y aseguró que, si las empresas continúan funcionando bajo los costos actuales, muchas no podrán sobrevivir. En ese caso, advirtió, el conflicto dejará de ser salarial para convertirse directamente en un problema de pérdida de empleo.

“Si seguimos así vamos a fundir todas las empresas. Y los que se van a quedar sin trabajo son los trabajadores. Hoy la prioridad es defender lo que tenemos.”

La tecnología también cambió la industria

Otro de los cambios que mencionó el dirigente tiene que ver con la incorporación de nuevas tecnologías en los equipos petroleros. Según explicó, muchas tareas que antes requerían un importante esfuerzo físico hoy se realizan mediante sistemas mecanizados, modificando la organización del trabajo.

Ese proceso, indicó, también cambió el perfil de quienes ingresan a la actividad. Incluso recordó que, durante la reubicación del personal de Calfrac, varias mujeres fueron incorporadas a equipos donde años atrás era impensado desempeñarse.

“Hoy el trabajo cambió. Antes había que poner el hombro durante doce horas. Ahora la actividad se maneja con grúas y con otra tecnología. Eso hizo que muchas tareas sean distintas.”

Ávila señaló que el sindicato tuvo que gestionar nuevas oportunidades laborales para trabajadores que provenían de operaciones especiales y terminaron desempeñándose en equipos de workover o pulling, muchas veces en funciones completamente diferentes a las que realizaban anteriormente.

Una negociación que recién empieza

Para el gremio, el desafío inmediato pasa por evitar que la crisis continúe expulsando empresas de la Cuenca. La preocupación ya no está solamente en las compañías que cerraron, sino también en aquellas que sobreviven con contratos de corto plazo o con dificultades para afrontar sus costos operativos.

“Hay empresas que ya están changueando, que consiguieron un contrato por un mes y ni siquiera tienen plata para pagarlo. Nosotros tenemos que ver cómo defendemos la cantidad de trabajadores que todavía quedan dentro de la industria”, sostuvo Ávila.