Aluar inauguró la quinta etapa de su parque eólico y ya tiene el más grande de la Argentina

En la meseta chubutense el viento no es una postal: es un recurso que sopla casi sin pausa y con una fuerza que pocos lugares del mundo pueden igualar. Durante años se habló de aprovecharlo a gran escala, pero recién en la última década las inversiones empezaron a convertir esa ventaja natural en energía concreta para la industria. Aluar dio este jueves un paso grande en ese camino.

En su complejo de Puerto Madryn, la única productora de aluminio primario del país inauguró la quinta etapa de su parque eólico, que con 582 MW de potencia instalada se convirtió en el parque eólico más grande de la Argentina.

La ceremonia reunió al gobernador Ignacio Torres, al presidente de la compañía, Javier Madanes Quintanilla, y al intendente Gustavo Sastre. También estuvieron el vicegobernador Gustavo Menna, el vicepresidente de Aluar, Federico Mérener, el gerente industrial Ángel Reyes, funcionarios provinciales, diputados y concejales.

119 aerogeneradores en una superficie como la de CABA

Con la nueva etapa, el complejo suma 119 aerogeneradores distribuidos en unos 200 kilómetros cuadrados, una extensión similar a la de la Ciudad de Buenos Aires. Su capacidad de generación eléctrica equivale al consumo de unos 600.000 hogares, cerca de dos millones de personas.

La inversión acumulada supera los 740 millones de dólares. Con esos números, el parque representa cerca del 12% de la capacidad eólica instalada del país y aprovecha factores de capacidad que, en la Patagonia, están entre los más altos del mundo.

“Es un hito para la matriz energética nacional”, dijo Torres, que habló de “años de trabajo y compromiso con el crecimiento de Chubut”. Y agregó: “Estamos aprovechando todo lo que demanda el mundo: extensión territorial, los mejores rindes de viento y la posibilidad concreta de industrializar nuestros recursos”.

Cinco etapas en menos de una década

El parque empezó a construirse en 2017 con 14 aerogeneradores y unos 50 MW. Fue creciendo por etapas hasta la cuarta, que entró en operación en 2024 con 18 equipos y 81 MW adicionales, y dejó al complejo con cerca de 246 MW.

La quinta fue, por lejos, la más ambiciosa. Sumó 56 aerogeneradores Goldwind de 6 MW cada uno, es decir, 336 MW nuevos, más que todo lo construido hasta entonces. Aluar había anunciado la obra en agosto de 2024, cuando celebró los 50 años de su primera colada de aluminio.

La ampliación incluyó además una nueva estación transformadora y una línea eléctrica privada de unos 34 kilómetros para llevar la energía desde el nuevo sector del parque hasta la planta. La obra fue autorizada por la Secretaría de Energía a comienzos de 2025.

Una planta que consume como una ciudad

El parque tiene un cliente central: la propia planta de aluminio de Puerto Madryn, que demanda unos 780 MW de potencia de manera continua. Producir aluminio exige electricidad las 24 horas, y el costo de esa energía define buena parte de la competitividad del negocio.

Durante décadas, esa demanda se cubrió con la central térmica propia del complejo y con la energía hidroeléctrica de Futaleufú, una represa que la empresa construyó en la cordillera chubutense para abastecer a la fábrica desde sus comienzos.

Con la nueva etapa, Aluar proyecta que cerca del 70% de la energía que consume provenga de fuentes renovables. Eso le permitirá reducir su dependencia de otras fuentes de generación y evitar la emisión de más de un millón de toneladas de dióxido de carbono por año.

Mérener aclaró que el parque no trabaja solo para la fábrica. “Estos 582 MW ya están alimentando el sistema eléctrico nacional y van a abastecer nuestra planta productiva de aluminio como también otros emprendimientos, desarrollos y consumidores de energía”, explicó.

Del aluminio exportado al viento

El vicepresidente de Aluar repasó más de medio siglo de historia de la compañía y puso la reinversión como la clave de su crecimiento. En 2016, recordó, la empresa asumió el compromiso de “transformar el viento en industria, en empleo y en nuevas oportunidades de desarrollo para toda una región”.

La ecuación, contó, es sencilla. “Más de 740 millones de dólares aplicados enteramente a este proyecto a lo largo de los años. Lo que generamos a través de la exportación del aluminio es lo que estamos reinvirtiendo en esta infraestructura de generación de energía”, detalló.

Reyes, gerente industrial de la Planta de Aluminio Primario, habló de lo que no se ve desde la ruta. “Parados hoy aquí vemos mucho más que infraestructura, torres, aerogeneradores. Vemos también años de trabajo constante y desafíos superados”, dijo, y definió al parque como una muestra “de hacia dónde miramos como compañía”.

Para el ejecutivo, el complejo es el resultado de una decisión de invertir con mirada de largo plazo en una matriz energética limpia, eficiente y sustentable, sostenida por el trabajo en equipo y el rigor técnico de quienes llevaron adelante cada una de las cinco etapas.

Torres: “Chubut tiene los mejores rindes de viento del mundo”

El gobernador aprovechó el escenario para defender su agenda de inversiones privadas. “Con decisión política y una inversión del privado se construyó una industria que hoy es modelo a nivel nacional”, sostuvo. “Ese es el perfil de desarrollo y trabajo que esta provincia necesita”.

Torres vinculó el crecimiento energético con el perfil exportador de Chubut y la necesidad de agregar valor a los recursos. “Chubut tiene los mejores rindes de viento del mundo”, afirmó, una ventaja que, a su juicio, puede convertir a la provincia en uno de los principales polos de energías renovables del país.

También pidió reglas estables. Llamó a definir “de qué manera se explotan esos recursos para el beneficio de la provincia de manera previsible, generando seguridad jurídica y demostrando al mundo que los que vienen a invertir en esta provincia tienen reglas claras”.

En lo personal, no ocultó el orgullo. “Aluar creció de la mano del crecimiento de la provincia y del crecimiento de Puerto Madryn”, dijo. “A mí en particular me llena de orgullo que tengamos el parque eólico más grande del país, porque eso es desarrollo, es progreso”.

Medio siglo en Puerto Madryn

Sastre puso el foco en la ciudad. Recordó que Aluar acompaña el crecimiento de Puerto Madryn desde hace más de cinco décadas. “En todos los ámbitos y coyunturas económicas que le tocó atravesar a nuestro país, desde que la empresa decidió instalarse acá, nunca dejó de invertir y crecer”, afirmó.

Para el intendente, el impacto excede el empleo directo e indirecto. “Más allá de generar tantos puestos de trabajo, también le da oportunidad a miles de personas que eligieron a esta ciudad para instalarse”, dijo, y destacó que la firma generó infraestructura clave para el crecimiento industrial madrynense.

“Este trabajo que ha generado la empresa lo ha compartido con todos los madrynenses”, completó el jefe comunal, frente a los aerogeneradores que desde ahora forman parte del paisaje cotidiano de la costa chubutense.

Aluar redujo a menos de la mitad su consumo de gas gracias a la energía eólica

Hace diez años, Aluar consumía unos 3,3 millones de metros cúbicos de gas natural por día. Hoy la cifra ronda los 1,3 millones. El dato lo dio María Victoria Canuglo, gerente de Ambiente y Gestión Integrada de la compañía, en la Jornada Carbono Chubut, organizada por el Poder Ejecutivo y la Legislatura provincial.

Fue durante el panel “Viento, sol y descarbonización“, moderado por el subsecretario de Servicios Públicos, Ezequiel Suaso. “La descarbonización es un eje estratégico fundamental para Aluar, que viene impulsando transformaciones ya hace muchos años”, arrancó Canuglo, que puso al parque eólico de la empresa como el proyecto emblemático de ese recorrido.

El parque llegó a 246 MW y en breve terminará la quinta etapa de ampliación en el predio de La Flecha, que sumará otros 336 MW de potencia eólica. Con eso, según la ejecutiva, se convierte en el parque más grande de la Argentina, con cerca del 13% de la capacidad eólica instalada del país.

Un predio del tamaño de la Capital

“Decía que es único porque imagínense que el predio de La Flecha tiene la superficie de la Capital Federal. Los 56 aerogeneradores fueron construidos y montados en un solo paso; realmente fue un desafío enorme y estamos muy orgullosos del resultado”, contó Canuglo sobre la obra de energía eólica en Chubut.

La nueva etapa evitará unas 580.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente. Y los números ya se ven: entre julio del año pasado y junio de este año, la compañía generó más de 800.000 MWh eólicos, lo que representa más de 300.000 toneladas de emisiones de CO₂ evitadas.

Para una exportadora, eso pesa. “En los mercados internacionales la huella de carbono es clave para nuestra competitividad exportadora”, explicó. Más del 50% de la producción de Aluar ya se hace con energía renovable, lo que le permitió lanzar una línea de aluminio de bajo carbono con emisiones tres veces inferiores al promedio global.

Aluar amplía su parque eólico.

Genneia y el límite de las líneas

Javier Gort, de Relaciones Institucionales Zona Sur de Genneia, recordó que la empresa concentra el 24% de la capacidad renovable instalada del país. Tiene siete parques eólicos, cuatro de ellos en Chubut, entre ellos Rawson, el primero en ingresar a gran escala al sistema interconectado nacional.

La compañía abastece a más de 100 grandes empresas a través del MATER. “Para las grandes empresas la energía es un insumo estratégico”, sostuvo Gort, y recordó que las renovables, caras cuando nacieron con la Ley 27.191, hoy compiten de igual a igual con cualquier otra fuente de generación.

“Las líneas de alta tensión de 500 kV que transportan energía eólica de Patagonia hacia el norte están totalmente colmatadas durante los picos de viento. Por ello, la estrategia clave es construir nuevas líneas de transporte e intensificar la creación de demanda energética local”, advirtió, y mencionó los data centers y el hidrógeno verde.

PAE, entre el petróleo y el viento

Fernando Guzmán Sieri, gerente ejecutivo de Ambiente de Pan American Energy, habló de una compañía que convive “en más de un mundo”. Cerro Dragón es su modelo de electrificación y automatización, mientras que en energía eólica ya suma más de 600 MW, con Garayalde y Chubut Norte 3 y 4 como proyectos locales.

La prioridad de PAE hoy son las emisiones de metano: en cinco años las redujo más de 30% a nivel global y más de 40% en la Cuenca del Golfo San Jorge. “Ambos mundos no son antagónicos, forman parte de una misma estrategia corporativa”, resumió sobre la convivencia entre hidrocarburos y renovables.

Para medir, la empresa contrastó cálculos con imágenes satelitales, drones y cámaras FLIR, en línea con la Resolución 58 provincial. Sobre la compensación de emisiones, fue claro: “Reducir, evitar, compensar”, en ese orden. Canuglo coincidió y dijo que Aluar evalúa tecnologías como la captura de carbono.

Chubut y una posibilidad de la mano de las renovables.

Sol para los pueblos aislados

Sebastián de la Vallina, gerente general de EPECH, la empresa provincial creada por ley el año pasado, planteó el otro frente: Chubut tiene 28 pueblos aislados que dependen de motores a gasoil y a gas. La compañía también obtuvo licencia como comercializadora del mercado eléctrico mayorista.

El primer paso es Paso de Indios, con un parque fotovoltaico híbrido de 2,8 MW, baterías de 5 MWh y 4.680 paneles. “Le dará al vecino un sistema 100% renovable y confiable las 24 horas, eliminando los cortes continuos”, prometió. El ahorro de gasoil será del 78%, más de 600.000 litros anuales.

El plan es replicarlo en las 28 localidades con una inversión de US$25 millones para sumar 34 MW renovables. “Se repagan con el propio ahorro de combustible”, explicó De la Vallina. Hoy Chubut gasta $2.700 millones mensuales en gasoil para generación eléctrica, y se buscará un esquema de financiamiento público-privado.

Ante una pregunta del público sobre la biomasa forestal, el gerente respondió: “Se está evaluando retomar el proyecto de generación con biomasa en El Maitén, aprovechando los residuos de raleo y poda de los bosques para aportar energía limpia y reducir el riesgo de incendios”.

PCR abastecerá con energía eólica el 75% de la demanda del Parque Empresarial Austral

PCR firmó un contrato de suministro de energía renovable con el Parque Empresarial Austral, el hub de innovación, tecnología y negocios de la Universidad Austral. A través del acuerdo, la compañía abastecerá cerca del 75% de la demanda eléctrica del predio con energía eólica.

La electricidad provendrá de la reciente ampliación del Parque Eólico Mataco–San Jorge y del Parque Eólico Vivoratá, ambos integrantes del conjunto generador Luz de Tres Picos S.A.

El acuerdo de suministro comenzó a regir el 1° de agosto de 2026 y tendrá una vigencia de un año, hasta julio de 2027. Contempla una energía contratada de 600 MWh anuales, que permitirá al Parque Empresarial Austral avanzar en sus objetivos de sostenibilidad con abastecimiento de origen renovable.

Con este contrato, PCR reafirma su estrategia de acompañar a empresas e industrias en sus procesos de descarbonización. La compañía ofrece soluciones energéticas orientadas a reducir la huella de carbono y a promover una matriz energética más limpia y eficiente.

“En PCR trabajamos para que cada vez más empresas puedan avanzar en sus objetivos de sostenibilidad a través del acceso a energía renovable. Este acuerdo con Parque Empresarial Austral refleja nuestro compromiso de acompañar a nuestros clientes en sus procesos de descarbonización, ofreciendo soluciones energéticas confiables que generan valor tanto para su operación como para el ambiente”, afirmó Ariel Costanzo, director de Energías Renovables de PCR.

Por su parte, Belén Aliciardi, líder de ESG del Parque Empresarial Austral, sostuvo: “Entendemos la sostenibilidad como una dimensión estratégica de la gestión y como un factor cada vez más relevante para la competitividad de las empresas. Incorporar energía de fuentes renovables es una decisión dentro de una agenda ESG más amplia, que busca reducir nuestro impacto ambiental, establecer objetivos medibles y generar valor de largo plazo para toda la comunidad que forma parte de Parque Empresarial Austral”.

Mediante su negocio de energías renovables, PCR continúa consolidando su presencia en el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER). Allí suministra energía limpia a compañías comprometidas con la transición energética y el desarrollo sostenible.

Grenergy recibe nuevas palas para su parque eólico Kosten

El Parque Eólico Kosten funciona en Pampa del Castillo, en Chubut, desde 2021. Tiene una potencia instalada de 24 MW y forma parte del recorrido de Grenergy Renovables por la Patagonia, donde ingresó en 2017.

Fundada en 2007, la empresa española compró el proyecto ese mismo año, cuando resultó adjudicado en el Programa RenovAr con una oferta de 59,41 dólares por MWh, uno de los proyectos eólicos que la Secretaría de Energía asignó entonces en Chubut.

Kosten se desarrolló hasta ponerse en marcha con siete aerogeneradores: seis unidades del modelo 3.4M114 y una del 3.6M114, fabricados por Senvion, instalados a 93 metros de altura de buje sobre el predio patagónico.

Estas turbinas fueron adaptadas especialmente para el sitio, que registra picos de viento frecuentes. Incorporan un mecanismo de corte suave que optimiza la curva de potencia bajo esas condiciones, algo pensado a medida del recurso eólico local.

Nuevo equipamiento para sostener la operación

Esta semana llegaron tres palas eólicas adicionales con destino al parque, transportadas por el buque Cóndor Valparaíso desde Zárate, Buenos Aires. Las piezas, de fibra de vidrio, pesaron en conjunto 48.700 kilogramos, un volumen habitual para este tipo de componentes de gran porte.

Tras el desembarco, las estructuras pasaron por un proceso de lavado antes de iniciar el traslado terrestre. El recorrido hacia el predio del parque, ubicado a unos 40 kilómetros, se hace por Ruta 3, la vía que conecta gran parte de la logística eólica de la región patagónica.

Este tipo de reposición de componentes es parte de la operación normal de cualquier parque eólico en funcionamiento, donde las palas están sometidas a un desgaste constante por la intensidad y frecuencia del viento en la zona.

Reemplazar o sumar palas no implica necesariamente una ampliación de potencia: en muchos casos responde al mantenimiento propio de equipos que llevan varios años trabajando bajo condiciones climáticas exigentes, algo habitual en la Patagonia.

Un contexto de expansión eólica en Chubut

Kosten no está solo en la región. A pocos kilómetros funcionan otros proyectos como Chubut Norte III y IV, de Genneia y Pan American Energy, y Manantiales Behr, de YPF Luz, todos alimentados por el mismo recurso eólico que caracteriza a esta parte de la provincia.

Más al norte, cerca de Puerto Madryn, Aluar completó el montaje de La Flecha, un parque de 336 MW que se convirtió en el más grande construido en una sola etapa en el país, reflejo del ritmo de inversión que atraviesa el sector renovable.

Chubut concentra buena parte de esa expansión gracias a vientos que están entre los más intensos y constantes del país, una condición que sigue atrayendo capitales extranjeros hacia proyectos eólicos de distinta escala.

Grenergy y su huella en la región

Grenergy no solo opera en la Argentina: mantiene proyectos activos en Chile, Perú, México y Colombia, y continúa desarrollando plataformas que combinan generación solar con sistemas de almacenamiento de energía, una tendencia que crece en toda la región.

El caso de Kosten fue, en su momento, la puerta de entrada de la compañía al país, y su financiamiento contó con el respaldo de un banco alemán, un antecedente que marcó el camino para otros proyectos renovables desarrollados después en la provincia.

La llegada de nuevos componentes confirma que la operación del parque sigue activa, en una provincia que combina la producción de petróleo y gas con un desarrollo eólico que crece año tras año, entre las regiones más importantes del país.

Toyota y YPF Luz suman concesionarios a su alianza de energía renovable

Toyota Argentina y YPF Luz profundizan la alianza estratégica que sostienen desde 2018 para abastecer con energía renovable a la planta productiva de Toyota en Zárate. Gracias a este acuerdo, la automotriz ya consumió energía limpia equivalente al gasto anual de más de 133.000 hogares argentinos.

Ahora, cuatro concesionarios oficiales de la marca se suman al esquema de suministro renovable de YPF Luz, ampliando el alcance de la iniciativa: Zento (Lanús, Adrogué y Canning), BHASSA (La Pampa), Allianz (San Luis) y Jorge Ferro (Ciudad de Buenos Aires). En total, el acuerdo ya cubre seis puntos de venta y deja abierta la puerta a sumar nuevos concesionarios en el futuro.

El contrato tiene una vigencia de cinco años y contempla el suministro de aproximadamente 900 MWh anuales de energía eólica y solar, generada en los parques Los Teros y Manantiales Behr, y en el parque solar Zonda, todos operados por YPF Luz, compañía líder en generación eléctrica en Argentina. Ese volumen equivale al consumo de 250 hogares argentinos por año y permite evitar la emisión de 400 toneladas de gases de efecto invernadero, aproximadamente.

La sumatoria de concesionarios se añade al acuerdo vigente con Toyota Argentina, que garantiza el abastecimiento con energía limpia del 100% de la planta industrial de Zárate, la fábrica automotriz más grande del país, con una producción anual de 180.000 unidades entre Hilux, SW4 y Hiace. Desde 2018, la planta acumula un consumo de 479.100 MWh de energía renovable provista por YPF Luz.

Con esta iniciativa, Toyota Argentina avanza en uno de los objetivos más ambiciosos de su plan Objetivos Ambientales Globales 2050: reducir las emisiones de CO2 a lo largo de todo el ciclo de vida de sus productos, no solo durante la producción, sino también en etapas previas y posteriores a la fabricación de los vehículos.

En sus inicios, la alianza entre YPF Luz y Toyota abastecía únicamente la producción de vehículos en la planta de Zárate. Más tarde se extendió a distintos eslabones de la cadena de proveedores y, con esta nueva etapa, también llega a la comercialización y a los servicios al cliente, con soluciones energéticas confiables, competitivas y de largo plazo.

Genneia cerró el semestre con ventas por U$S 110 millones y completó su plan solar

Genneia terminó el segundo trimestre de 2026 con ventas netas por 110,5 millones de dólares, un 16,5% más que un año atrás. El salto no fue casualidad: la compañía puso en marcha varios parques solares en la región de Cuyo, una de las zonas con mayor radiación del mundo, y eso movió para arriba toda la facturación del trimestre.

El EBITDA ajustado llegó a U$S 82,9 millones, con una suba del 17,4% interanual. Detrás de ese número está la maduración de proyectos que venían de años de obra: Anchoris, San Rafael y San Juan Sur empezaron a aportar ingresos plenos justo cuando el viento, paradójicamente, dio menos que el año pasado.

Solar ya pesa 28% de los ingresos totales de la empresa, casi el doble que hace apenas doce meses, cuando representaba 13%. La energía eólica, en cambio, retrocedió 8,3% por menores vientos y por la migración de los contratos de Rawson I y II al esquema MATER tras el vencimiento de sus PPAs originales.

Un plan que llegó a la meta

La compañía completó su plan de expansión renovable 2025-2026 con la puesta en operación comercial de cuatro parques solares: San Rafael (180 MW), San Juan Sur (129 MW), Lincoln (20 MW) y Junín (20 MW). En total, 349 MW nuevos que entraron al sistema entre mayo y junio.

Con esa incorporación, Genneia llegó a una capacidad instalada total de 2,1 GW, repartidos entre generación eólica, solar y térmica. La empresa lo describe como un hito: es la primera compañía del sector en Argentina en superar los 1,8 GW de potencia renovable propia.

El resultado, sin embargo, no vino gratis. Durante el trimestre, el flujo de caja libre fue negativo en U$S 30 millones, consecuencia directa de la ejecución de obra: 59 millones de dólares en capex, gran parte destinados a terminar San Rafael, San Juan Sur y los proyectos de baterías que ya arrancaron.

Genneia inaugura el Parque Solar Anchoris y suma 180 MW en Cuyo

Deuda bajo control, pese al ritmo inversor

El apalancamiento neto se mantuvo estable en 2,8 veces, el mismo nivel del trimestre anterior. Es un dato que la compañía remarca porque viene sosteniendo un plan de inversión de casi U$S 2.000 millones desde 2016, sin que eso disparara el endeudamiento por encima de los límites que exigen sus bonos.

La deuda bruta consolidada llegó a U$S 1.084 millones, con 99% denominada en dólares. Casi todos los ingresos de Genneia también están dolarizados, algo que la propia empresa destaca como una cobertura natural frente a la volatilidad cambiaria argentina.

En paralelo, la compañía recibió dos mejoras de calificación crediticia: Moody’s la subió a B1 y S&P a B, ambas con perspectiva estable. El movimiento acompañó la suba de la nota soberana argentina, que también ganó un escalón en ambas agencias durante junio y julio.

La mirada puesta en las baterías

Con el plan solar ya cerrado, Genneia empezó a correr detrás de otro objetivo: el almacenamiento de energía. La empresa se adjudicó 421 MW en la licitación AlmaSADI, quedándose con cerca del 60% de todo lo que se licitó, y ya tiene ocho proyectos de baterías en construcción por un total de 461 MW.

La inversión estimada para ese portafolio de BESS ronda los US$335 millones, con puesta en marcha proyectada para el segundo semestre de 2027. El proyecto Maschwitz, el más avanzado, ya cuenta con financiamiento asegurado del BID.

Mientras tanto, avanza otro capítulo: la compañía sigue en proceso de cerrar la compra de una participación indirecta en Transener, la principal transportista de energía eléctrica de alta tensión del país. Genneia espera concretar esa operación antes de que termine agosto.

Si esa adquisición se concreta, el EBITDA combinado de ambas compañías treparía a US$338 millones, según estimaciones de la propia Genneia, aunque el apalancamiento conjunto subiría a 3 veces. La compañía ya adelantó que seguirá evaluando nuevos proyectos renovables en los próximos meses.

PCR canceló de forma anticipada una deuda de U$S 62,8 millones por el Parque Eólico del Bicentenario

Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) informó este martes a la Comisión Nacional de Valores que su subsidiaria PEBSA saldó, de manera anticipada y voluntaria, todo el saldo de capital que aún debía por el financiamiento del Parque Eólico del Bicentenario. La operación se concretó el 18 de agosto.

El monto cancelado ascendió a U$S 62,8 millones, una cifra que representaba lo que quedaba pendiente de un crédito mucho más grande, otorgado en 2018 para construir y poner en marcha el parque eólico ubicado en la provincia de Santa Cruz. El proyecto tiene una potencia instalada de casi 126 MW.

Ese financiamiento original había sido de U$S 108 millones, con un plazo de repago de hasta quince años. Lo prestaron cuatro entidades: la Inter-American Investment Corporation, que además actuó como agente del Inter-American Development Bank, y el banco alemán KFW junto con la agencia de crédito danesa EKF.

De dónde salió la plata para pagar

La empresa no usó caja propia del proyecto para cancelar la deuda. El dinero llegó a través de préstamos otorgados por partes relacionadas: la propia PCR y Luz de Tres Picos, otra compañía del mismo grupo económico dedicada también a energía.

Esos préstamos, a su vez, tienen un origen puntual y reciente. Salieron de la emisión internacional de Obligaciones Negociables Clase 1, que PCR y Luz de Tres Picos co-emitieron el 28 de julio de este año en los mercados de deuda.

El destino de esos fondos ya estaba anticipado en el Suplemento de Prospecto publicado el 13 de julio, donde la compañía había detallado que parte de lo recaudado se aplicaría justamente a refinanciar pasivos del grupo. La precancelación del crédito eólico confirma ese plan original.

Con un plazo de repago de hasta nueve años, esta inversión estratégica busca potenciar la infraestructura de energía renovable en la provincia de Buenos Aires.

Qué pasa ahora con las garantías del proyecto

Con la deuda saldada por completo, el siguiente paso administrativo tiene que ver con las garantías que PEBSA había constituido en 2018 a favor de los acreedores internacionales, habituales en este tipo de financiamientos de proyecto de infraestructura energética.

Según el comunicado firmado por Juan I. Giglio, responsable de Relaciones con el Mercado de PCR, esas garantías se liberarán en el transcurso de las próximas semanas, una vez que los bancos y agencias involucradas completen los trámites correspondientes tras el pago total.

El parque eólico, parte de una estrategia más amplia

El Parque Eólico del Bicentenario forma parte de la apuesta de PCR por diversificar su matriz de negocios hacia las energías renovables, un sector donde el grupo viene sumando activos en la Patagonia desde hace varios años.

La empresa ya había informado hechos relevantes vinculados a este mismo financiamiento en 2016, 2017, 2018 y 2020, lo que muestra el seguimiento constante que exige este tipo de operaciones de project finance ante el organismo regulador.

Con esta precancelación, PCR reduce su exposición a deuda en moneda extranjera con organismos multilaterales y consolida el rol de las Obligaciones Negociables como principal herramienta de financiamiento corporativo del grupo durante 2026.

“Contratar renovables hoy es una decisión sin riesgo”

Hasta hace poco, alcanzaba con decir que una energía era limpia para venderla. Hoy no. La energía renovable dejó de ser un diferencial suficiente si no viene acompañada de precio y eficiencia.

“El atributo verde ya no es suficiente. Digo, muchas empresas sí necesitan energía renovable para cumplir con sus estándares, pero no alcanza que sea solo verde“, sostuvo Gustavo Castagnino, director de Asuntos Corporativos de Genneia, en el marco del evento “Energía: La oportunidad de ser más eficientes”, organizado por La Nación.

La energía renovable ya no alcanza

El argumento se repite en cada charla que tiene con clientes corporativos. Si la energía limpia fuera cara, el negocio no cerraría. Por eso, dice, hoy el foco está puesto en ofrecer el megavatio con menos costo del mercado, sin resignar el sello ambiental que las empresas necesitan mostrar.

Esa combinación, sostiene, es la que explica el crecimiento sostenido de los contratos corporativos de energía en el país. Genneia acumula casi cien acuerdos firmados con compañías de rubros muy distintos entre sí, desde automotrices hasta mineras.

“Nosotros tenemos casi 100 contratos corporativos con empresas de lo que se te ocurra: automotrices, siderúrgicas, minería, agro, etcétera, etcétera, que compran nuestra energía. Hay un mercado muy grande corporativo, va a seguir creciendo”, detalló el ejecutivo.

Contratos sin riesgo, con estabilidad a largo plazo

Para Castagnino, firmar un contrato de abastecimiento renovable no es una apuesta arriesgada, sino todo lo contrario: es una forma de blindarse frente a la volatilidad de precios del mercado eléctrico en los próximos años.

“No tomás riesgo contratando, sobre todo con empresas como Genneia. Primer dato: contractualización a largo plazo, estabilidad, buenos precios, competitividad, eficiencia”, aseguró y destacó que hoy, además, se suman las baterías para dar más estabilidad al sistema.

El crecimiento de la demanda corporativa, explica, va atado directamente al desempeño de la economía. Si el consumo eléctrico general aumenta, la necesidad de generación renovable también lo hará, incluso sin contar el impacto que puedan tener la minería o los centros de datos.

“Argentina va a necesitar mucha energía, solamente sin sumar minería, data centers que van a necesitar una cantidad gigante de energía. El sector corporativo es hoy el gran driver del crecimiento de las renovables”, afirmó Castagnino.

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El cuello de botella de la infraestructura eléctrica

Construir un parque solar o eólico ya no es el problema. El desafío, dice el directivo, está en otro lado: en la capacidad del sistema para transportar esa energía desde donde se genera hasta donde se consume, algo que hoy limita el crecimiento del sector.

“Podés tener generación renovable muy rápido: en un año construís un parque solar, en dos años uno eólico. Necesitás los caños, los cables, para que esa energía llegue a la demanda. Ese es el gran desafío”, destacó.

Castagnino menciona un avance concreto: la reciente licitación para empezar a construir líneas de alta tensión en el AMBA, que luego se extenderán hacia la Patagonia y Mendoza. Esas obras, dice, permitirán que más generación limpia efectivamente llegue al consumo.

Según el ejecutivo, ya hay empresas privadas dispuestas a poner capital en esa infraestructura, además de líneas de financiamiento internacional disponibles. El Estado, sostiene, debe ocupar el rol de planificador: definir por dónde sí y por dónde no.

“Ahí vas a tener a los privados invirtiendo, sin duda va a haber competencia, y eso va a bajar el costo de la construcción de esas líneas”, proyectó Castagnino sobre el futuro de la red de transporte eléctrico.

Financiamiento internacional para seguir invirtiendo

La compañía no frenó sus inversiones en los últimos años y, según adelanta Castagnino, tampoco planea hacerlo ahora. Genneia se sostiene, en gran parte, gracias a un acceso a financiamiento verde que pocas empresas argentinas logran conseguir en el contexto actual.

“Genneia es el principal emisor de bonos verdes de Argentina, casi 1.000 millones de dólares en los últimos cinco o seis años, bonos verdes locales e internacionales y mucho financiamiento de bancos de desarrollo”, aseguró el directivo con cierto orgullo.

Entre los organismos que le prestaron a la compañía menciona a los bancos de desarrollo de Francia, Canadá, Holanda y Alemania. Ese respaldo, sostiene, no es casual: responde a un historial de cumplimiento que la empresa construyó durante años de relación con esas entidades.

Genneia es la empresa líder en generación de energía renovable.

La ley 27.191 busca su prórroga en el Senado

Buena parte de ese crecimiento se apoya en un marco legal específico. La ley 27.191 de energías renovables fue la que permitió pasar de un 2% a un 20% de participación de las renovables en la matriz energética argentina en apenas una década.

“Nació en el gobierno de Cristina Kirchner, se votó por unanimidad, se impulsó muchísimo con el gobierno de Macri, se mantuvo con Alberto Fernández incluso con algunas mejoras, se mantuvo durante el gobierno de Milei“, repasó Castagnino sobre una norma que sobrevivió a distintas administraciones.

La ley venció el 31 de diciembre pasado y el sector espera que el Senado apruebe pronto su prórroga por veinte años más. Esa extensión, según explica, es la que da previsibilidad para meter capital en proyectos que recién se repagan después de dos décadas.

“Necesito estabilidad fiscal y jurídica para meter proyectos de 20 a 25 años, y aparte es el marco que necesita alguien que me va a financiar. Esta ley es un ejemplo de que puede haber políticas de Estado que se respeten y generen inversiones”, sintetizó.

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Baterías, más parques y el próximo paso pendiente

Genneia opera hoy 17 parques solares y eólicos en el país, con los que cubre el 24% de toda la potencia renovable instalada en Argentina. A esa base se suma ahora un salto fuerte en almacenamiento de energía, tras ganar buena parte de la última licitación de baterías.

“Salió una licitación para baterías en todo el país en nodos críticos, Genneia se quedó con el 60% de esas baterías, se empieza a invertir ahí. Eso sirve para el sistema y para ser más sólido y estable”, detalló Castagnino sobre el nuevo frente de inversión.

Consultado por la rentabilidad del negocio, no duda: sigue siendo atractivo pese al contexto. Lo que falta, insiste, es completar la infraestructura de transporte que permita que toda esa generación disponible llegue efectivamente a los usuarios finales.

“El gran título es: Argentina necesita más energía sin dudas. Hay financiamiento, hay apetito inversor, estamos listos para seguir invirtiendo. Falta infraestructura, es el próximo paso, pero sin dudas se está caminando en el sentido correcto”, afirmó Castagnino.

Jorge Brito: “Las expectativas para el sector energético son muy positivas”

En el marco del AmCham Energy Forum, Jorge Brito, presidente de Genneia, formó parte del panel “Capital para la energía argentina: condiciones e instrumentos”, junto con Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan para Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay.

En su disertación, Jorge Brito expresó: “Las expectativas para el sector energético, particularmente para las energías renovables, son muy positivas. Tanto los inversores internos como externos tienen una muy buena visión sobre ello y saben que la energía es el futuro”.

En ese sentido, remarcó el rol clave que tiene el financiamiento para el crecimiento de Genneia y el papel primordial que desempeñan los bonos corporativos, el project finance y la penetración de los bonos en el mercado local. Ante ese escenario, resaltó además lo fundamental que resulta la seguridad jurídica para poder invertir a largo plazo, como una de las condiciones clave para continuar impulsando el desarrollo de una matriz energética cada vez más eficiente y competitiva.

Energía solar, eólica y nuevos horizontes de demanda

“Desde Genneia hemos construido ya casi 2 GW entre energía solar y energía eólica y somos los principales players de energías renovables“, afirmó Brito. Si bien comentó que principalmente se apuntó a abastecer la demanda local, hoy en día la compañía sigue de cerca lo que ocurre también en materia de minería y de data centers. Aseguró que se trata de dos cuestiones que serán relevantes para el desarrollo de la Argentina que se viene y que necesariamente deberán estar acompañadas de inversiones energéticas.

Por último, en lo que respecta específicamente a los data centers, el presidente de Genneia precisó: “Que un data center esté energizado con renovables, y eventualmente funcionando además con backups como baterías, sería positivo no solo para el ecosistema sino para el desarrollo del país”.

Chubut apuesta a un proyecto de U$S 3.300 millones para convertirse en un hub digital

Durante años, Chubut fue identificada por su producción petrolera, la generación de energía eólica y la industria del aluminio. Ahora busca sumar un nuevo capítulo a esa matriz productiva. La provincia presentó un proyecto que apunta a convertirla en uno de los principales polos de infraestructura digital del país, apoyado en una inversión estimada en U$S 3.300 millones.

La iniciativa fue expuesta por el gobernador Ignacio Torres durante un encuentro realizado en la Embajada de Polonia, donde participaron representantes de empresas tecnológicas, organismos nacionales e inversores vinculados al desarrollo de centros de datos. El objetivo fue mostrar las condiciones que ofrece la provincia para captar inversiones asociadas al crecimiento de la inteligencia artificial.

El proyecto forma parte del programa Chubut Hub Digital 2030 y contempla la construcción de un Data Center en la Zona Franca de Trelew. Además de la infraestructura informática, prevé desarrollar nuevas conexiones de fibra óptica que permitan mejorar la conectividad internacional y transformar a la provincia en un nuevo nodo de telecomunicaciones.

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Un negocio que crece al ritmo de la inteligencia artificial

La expansión de la inteligencia artificial disparó una carrera global por construir nuevos centros de datos. Estas instalaciones requieren enormes cantidades de energía, disponibilidad de suelo, conectividad internacional y estabilidad regulatoria, factores que distintos gobiernos buscan combinar para atraer inversiones de largo plazo.

En ese escenario, Chubut intenta posicionarse aprovechando una ventaja que ya explotan otras industrias: su potencial para generar energía eólica. La provincia concentra algunos de los mejores factores de capacidad del mundo, una condición especialmente valorada por compañías que buscan reducir la huella de carbono de sus operaciones digitales.

El proyecto también contempla convertir a la provincia en un segundo punto de anclaje nacional para las telecomunicaciones mediante nuevas obras de fibra óptica. Esa infraestructura permitiría mejorar la salida internacional de datos y fortalecer la conectividad tanto para empresas tecnológicas como para otros sectores productivos.

“Nuestra provincia cuenta con ventajas comparativas muy importantes para este tipo de industrias, entre ellas los mejores rindes de viento del mundo, extensión territorial y energía a buen costo. Pero nada de eso tendría valor sin calidad institucional”, sostuvo Ignacio Torres durante su exposición.

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Green Capital mostró interés en desarrollar el proyecto

Uno de los datos más relevantes del encuentro fue el interés manifestado por Green Capital, firma internacional dedicada al desarrollo de proyectos vinculados con infraestructura sustentable y tecnología. La compañía analizó la propuesta presentada por la provincia y abrió la posibilidad de avanzar con capitales privados para el desarrollo del hub digital.

Si bien todavía no existe una decisión definitiva de inversión, la presencia de la empresa le otorgó otra dimensión a la presentación. En un mercado donde los grandes operadores evalúan múltiples destinos para instalar nuevos centros de datos, captar el interés de un desarrollador internacional representa un primer paso importante.

La iniciativa fue presentada ante el Gobierno nacional y se articula con organismos como ENACOM, además de empresas tecnológicas, cámaras empresarias y actores del sistema científico. La intención es consolidar un ecosistema capaz de acompañar una inversión de gran escala.

“Cuando hablamos de inteligencia artificial suele haber más incertidumbres que certezas, pero de lo que sí estamos seguros es de que representa una oportunidad económica enorme”, afirmó Torres al defender el potencial del proyecto.

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Energía, seguridad jurídica y conectividad

Los grandes Data Centers consumen cantidades crecientes de electricidad y necesitan garantizar abastecimiento durante las 24 horas del día. Ese requisito explica por qué la disponibilidad energética se convirtió en uno de los principales factores que analizan los inversores al elegir dónde instalar este tipo de infraestructura.

En ese punto, el Gobierno provincial sostiene que la combinación entre generación renovable, disponibilidad territorial y el marco normativo vigente puede transformarse en una ventaja competitiva frente a otros destinos de la región.

Torres también destacó el papel del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para ofrecer previsibilidad a proyectos que requieren desembolsos multimillonarios y plazos de recuperación de varias décadas.

“Estamos trabajando junto al Gobierno nacional para agilizar los procesos y desburocratizar todo lo necesario para que estas inversiones puedan llegar rápidamente”, señaló el mandatario.

El desafío de crear un nuevo perfil productivo

Más allá del anuncio, el proyecto también busca instalar un debate sobre el perfil productivo que podría desarrollar Chubut durante los próximos años. La demanda mundial de infraestructura para inteligencia artificial abrió oportunidades para regiones capaces de ofrecer energía abundante y competitiva.

La provincia sostiene que, además de los recursos naturales, cuenta con otro activo estratégico: la formación de profesionales. Torres destacó el papel de las universidades locales y consideró que el recurso humano será determinante para acompañar el crecimiento de una industria intensiva en tecnología.

La expectativa oficial es que la construcción de un centro de datos de gran escala genere un efecto multiplicador sobre otros proyectos vinculados con servicios tecnológicos, infraestructura energética y nuevas inversiones privadas.

“Toda inversión genera empleo, pero además trae infraestructura que abre la puerta a nuevos proyectos. El momento para avanzar es ahora”, expresó Torres durante el encuentro.

Una apuesta que todavía debe convertirse en obra

El proyecto todavía atraviesa una etapa de desarrollo institucional y búsqueda de inversores. Para avanzar será necesario completar estudios técnicos, consolidar el esquema de financiamiento y ejecutar las obras de conectividad y energía previstas para abastecer al complejo.

Durante la jornada realizada en la Embajada de Polonia también se firmó un Memorándum de Entendimiento (MoU) entre Green Capital y el Gobierno de Chubut. Del acto participaron representantes de empresas como Wärtsilä, Schneider, Envision y Ore Energy, que acompañan el desarrollo de soluciones tecnológicas y energéticas vinculadas al proyecto.

En paralelo, la provincia continuará promoviendo Chubut Hub Digital 2030 como una plataforma para captar inversiones relacionadas con la inteligencia artificial, los centros de datos y la infraestructura digital, un mercado que concentra parte de las mayores apuestas de capital que hoy se observan a nivel global.