Trump admitió que la nafta seguirá aumentando hasta noviembre por la guerra con Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que los precios del petróleo y la gasolina podrían mantenerse elevados hasta las elecciones legislativas de noviembre, en una admisión poco habitual sobre el impacto económico y político de la guerra con Irán.

Durante una entrevista televisiva, el mandatario señaló que los valores podrían sostenerse en niveles actuales o incluso subir levemente, lo que marca un cambio respecto de su discurso previo, en el que calificaba el aumento como un fenómeno transitorio.

El reconocimiento llega en un contexto en el que el mercado energético internacional atraviesa una fuerte volatilidad, impulsada por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz.

Suba de combustibles y presión interna

Los datos del mercado reflejan el impacto directo en los consumidores. El precio de la nafta en Estados Unidos superó los 4 dólares por galón durante gran parte de abril, muy por encima de los niveles registrados a comienzos de año.

En febrero, los valores se ubicaban por debajo de los 3 dólares por galón, mientras que en los últimos doce meses no habían superado los 3,25 dólares, evidenciando la magnitud del salto en pocas semanas.

Este escenario comienza a erosionar la percepción pública sobre la gestión económica, en especial en un país donde el costo del combustible tiene un fuerte peso en la vida cotidiana y en la evaluación política.

Trump admitió que la crisis energética podría extenderse hasta las elecciones legislativas de noviembre.

Bloqueo de Ormuz y escalada del conflicto

En paralelo, Trump anunció que la Armada de Estados Unidos avanzará con un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, con el objetivo de interceptar embarcaciones que realicen pagos a Irán para transitar por la vía marítima.

La decisión se produjo tras el fracaso de las negociaciones entre ambos países, lo que dejó sin efecto los intentos de alcanzar un acuerdo de paz y profundizó la incertidumbre en la región.

Según precisaron fuentes militares, el alcance del bloqueo se limitará a buques vinculados a puertos iraníes, mientras que el tránsito hacia otros destinos no será interrumpido, en un intento por evitar un colapso total del comercio.

Efecto en el precio del petróleo

El conflicto ya tuvo consecuencias concretas en el mercado. La interrupción parcial del tránsito en el estrecho impulsó una suba cercana al 50% en los precios del petróleo, reflejando el temor a una restricción en la oferta global.

Desde Irán, las autoridades advirtieron que las medidas impulsadas por Washington podrían agravar aún más la situación, con impacto directo en los consumidores estadounidenses.

Incluso, dirigentes iraníes ironizaron sobre la situación y señalaron que los actuales precios podrían resultar bajos en comparación con los niveles que se alcanzarían si se profundiza el conflicto.

Costos políticos y dudas estratégicas

El frente interno también muestra señales de desgaste. La guerra en Medio Oriente afectó la imagen del presidente, con encuestas que reflejan un creciente rechazo de la opinión pública a la intervención militar.

La caída en los niveles de aprobación genera preocupación dentro del Partido Republicano, ante la posibilidad de perder el control del Congreso en las próximas elecciones de medio término.

En ese escenario, legisladores de la oposición cuestionaron la efectividad de la estrategia. Advirtieron que el bloqueo difícilmente logre modificar la postura iraní y podría, por el contrario, intensificar las tensiones.

Un conflicto sin resolución inmediata

Analistas y dirigentes coinciden en que el conflicto no tendrá una resolución rápida. Incluso dentro del oficialismo reconocen que los objetivos en Irán podrían requerir un esfuerzo prolongado en el tiempo.

La falta de una salida clara mantiene en vilo a los mercados y refuerza la incertidumbre sobre la evolución de los precios del crudo y su impacto en la economía global.

Mientras tanto, la administración estadounidense enfrenta el desafío de sostener su estrategia en el plano internacional sin agravar el costo político interno en un año electoral decisivo.

Buques petroleros se alejan del Estrecho de Ormuz por decisión de EEUU

Los petroleros internacionales comenzaron a evitar el Estrecho de Ormuz en las horas previas a la implementación de un bloqueo marítimo por parte de Estados Unidos, una decisión que eleva la tensión en Medio Oriente y genera preocupación en los mercados energéticos globales.

El movimiento de los buques responde al fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que no lograron sostener un acuerdo para poner fin al conflicto, dejando en una situación frágil el cese del fuego que había sido alcanzado semanas atrás.

El presidente Donald Trump anunció que la Armada estadounidense iniciará un operativo para bloquear el acceso a puertos iraníes, lo que marca una escalada significativa en la disputa geopolítica y amenaza con impactar en el flujo global de crudo.

Bloqueo y alcance de la medida

El Comando Central de Estados Unidos confirmó que las fuerzas militares comenzarán a aplicar el bloqueo a partir de las 10 del lunes, afectando todo el tráfico marítimo con destino u origen en puertos iraníes.

Según detallaron, la medida será aplicada de manera imparcial a embarcaciones de todas las banderas, incluyendo aquellas que operen en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, zonas clave para el comercio energético internacional.

No obstante, se aclaró que la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz se mantendrá para los buques que no tengan relación con puertos iraníes, en un intento por evitar una interrupción total del tránsito marítimo global.

Respuesta de Irán y riesgo militar

La reacción de Irán no se hizo esperar. La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier embarcación militar que se acerque a la zona será considerada una violación del alto el fuego y enfrentará una respuesta contundente.

Este posicionamiento incrementa el riesgo de un enfrentamiento directo en una de las rutas más sensibles del comercio mundial, por donde circula aproximadamente un tercio del petróleo transportado por vía marítima.

En este contexto, la incertidumbre se trasladó rápidamente a las decisiones operativas de las navieras, que comenzaron a ajustar sus rutas para evitar posibles incidentes en la zona de conflicto.

Cambios de ruta por bloqueo del Estrecho de Ormuz

Datos de seguimiento marítimo mostraron que algunos buques continuaron operando en la región, aunque con extrema cautela. Entre ellos, los petroleros Shalamar y Khairpur, de bandera pakistaní, ingresaron al Golfo durante el fin de semana.

El primero se dirige a Emiratos Árabes Unidos para cargar crudo, mientras que el segundo tiene como destino Kuwait para transportar productos refinados, reflejando que parte de la actividad aún se mantiene.

Sin embargo, otros buques comenzaron a modificar sus trayectorias. El superpetrolero Agios Fanourios I optó por dar marcha atrás tras intentar ingresar al Golfo, quedando anclado cerca del Golfo de Omán a la espera de nuevas condiciones.

Impacto en el flujo de petróleo

A pesar de la creciente tensión, algunos movimientos evidencian que el comercio no se detuvo por completo. Tres supertanqueros cargados de petróleo lograron atravesar el Estrecho de Ormuz durante el sábado.

Estos buques fueron los primeros en salir del Golfo desde la implementación del alto el fuego, lo que sugiere que el flujo energético continúa, aunque bajo un escenario de alta volatilidad e incertidumbre.

El desarrollo de los acontecimientos en los próximos días será clave para determinar si el bloqueo deriva en una interrupción significativa del suministro o si se mantiene un equilibrio precario en una de las zonas más estratégicas del mercado petrolero.

Medio Oriente: por qué el petróleo se desplomó y qué anticipan los inversores

El mercado internacional del petróleo vivió el miércoles una de sus jornadas más volátiles del año. Tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un alto el fuego de dos semanas con Irán, el precio del crudo se hundió por debajo de los US$100 por barril, sacudiendo a inversores y operadores globales en un contexto ya atravesado por fuertes tensiones geopolíticas.

El movimiento se produjo luego de que Trump afirmara que Teherán había aceptado reabrir de inmediato y de manera segura el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más sensibles del planeta. Por allí circula cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, un punto crítico cuya eventual interrupción alimentó nerviosismo desde el inicio del conflicto.

Según datos de mercado, los futuros del Brent cayeron US$18,27, equivalentes a un 16,72%, ubicándose en US$91, mientras que el WTI retrocedió 18,13%, hasta US$92,47. Los precios del diésel europeo también sufrieron un derrumbe profundo de poco más del 20%, mostrando la sensibilidad de todo el complejo energético ante señales de desescalada.

Una volatilidad sin precedentes en el mercado energético

La caída inicial del Brent moderó su velocidad tras el reporte de un ataque contra el estratégico oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, pero la tendencia bajista se reanudó rápidamente. El crudo marcó un nuevo piso intradiario de US$90,40, reforzando la lectura de que los inversores estaban descontando una reducción de riesgo tras semanas de tensión extrema.

De acuerdo con el analista Giovanni Staunovo, de UBS, los operadores están priorizando la perspectiva de desescalada, lo que explica el fuerte desprendimiento de posiciones en petróleo. La tregua anunciada por Trump llegó además horas antes de su propio plazo límite para que Irán reabriera Ormuz o enfrentara ataques contra su infraestructura civil.

La situación dio un giro dramático luego de que el mandatario estadounidense publicara que se trataba de un “ceasefire de doble vía”. Irán respondió que detendría sus ataques si cesaban los bombardeos estadounidenses y que garantizaría un tránsito seguro en el estrecho durante las dos semanas de tregua.

Crown Point llega a Chubut.

Las negociaciones avanzan y el suministro podría normalizarse

Funcionarios iraníes aseguraron a Reuters que el país podría abrir el corredor marítimo de forma limitada y controlada entre jueves y viernes, previo a la reunión prevista entre representantes estadounidenses e iraníes en Pakistán. Se estima que entre 10 y 13 millones de barriles diarios quedaron retenidos detrás del Estrecho de Ormuz durante el pico del conflicto.

El analista Tamas Varga, de PVM Oil, sostuvo que la liberación del suministro debería producirse de manera gradual. Sin embargo, advirtió que la recuperación del equilibrio previo dependerá estrictamente de si el alto el fuego se transforma en un acuerdo duradero durante las negociaciones bilaterales.

En paralelo, compañías navieras buscan claridad sobre los protocolos logísticos y refinadores de distintas regiones ya solicitaron información sobre nuevas cargas disponibles, una señal de que el mercado está intentando evaluar la velocidad de normalización del comercio.

Impacto regional y advertencias sobre riesgos persistentes

La tregua no eliminó completamente el riesgo geopolítico. Varios estados del Golfo identificaron lanzamientos de misiles y drones, y emitieron advertencias a la población para refugiarse. Para el analista Vivek Dhar, del Commonwealth Bank, aún existe margen para que un “premium geopolítico” se mantenga en los precios del petróleo durante el corto y mediano plazo.

Trump afirmó que Estados Unidos recibió una propuesta iraní de 10 puntos, considerada por Washington como una base razonable para la negociación. El mandatario sostuvo que ambas partes están “bien encaminadas” hacia un entendimiento más amplio que incluya cuestiones comerciales y posibles alivios de sanciones.

En declaraciones posteriores, Trump señaló que Estados Unidos trabajará en conjunto con Irán para avanzar en una hoja de ruta que garantice un escenario de mayor estabilidad regional, una condición clave para la evolución futura del mercado energético.

Los inversores reacomodan sus estrategias tras el shock

La caída del petróleo reconfiguró en cuestión de horas las estrategias de inversores globales, que ahora buscan identificar oportunidades surgidas de la volatilidad extrema. Con la tregua en marcha y sin claridad sobre su sostenibilidad, muchos operadores optan por posiciones de más corto plazo, buscando capturar movimientos rápidos en activos desajustados por el conflicto.

Uno de los focos principales es la expectativa de un petróleo “más alto por más tiempo”. Aunque el precio retrocedió con fuerza, los futuros a seis meses se negocian alrededor de US$79, más altos que antes del conflicto. Analistas creen que incluso una tregua sostenida dejaría el crudo con un piso cercano a US$85 hacia fin de año.

Este escenario impulsó cierto optimismo entre inversores hacia compañías energéticas tradicionalmente relegadas, mientras que gigantes como Shell anticiparon mejores resultados en sus operaciones de trading.

La exploración offshore de Namibia se enfrenta a retos.

Monedas, bonos y oportunidades de arbitraje

La evolución del conflicto también repercutió en mercados cambiarios. Si el riesgo disminuye y el precio del petróleo se mantiene elevado, monedas de países productores como Canadá y Noruega podrían fortalecerse frente al dólar, según estimaciones de gestores globales.

En el mercado de deuda, la promesa de un alto el fuego provocó una fuerte caída en los rendimientos de bonos británicos y europeos. Aunque el alivio fue inmediato, algunos administradores sostienen que los rendimientos continúan demasiado altos frente a las expectativas de inflación.

La volatilidad también generó anomalías de precios entre sectores que normalmente no se mueven en conjunto. Especialistas señalan que en mercados dominados por el sentimiento, quienes detecten estas distorsiones podrían encontrar oportunidades tácticas significativas.

Vaca Muerta mueve los hilos del poder energético

La irrupción del shale volvió a alterar el reparto de poder en el mercado energético mundial. Ese cambio, que en Estados Unidos llegó de la mano del auge del Permian, también impulsó un proceso profundo en la Argentina, gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

El salto en la producción petrolera de los últimos años permitió atravesar crisis internacionales con un nivel de resiliencia inédito. En este marco, el consultor energético Daniel Gerold sostuvo que el país ingresó en una etapa donde la seguridad energética ya no depende únicamente del precio del barril.

En diálogo con Ahora Play, Gerold remarcó que la disponibilidad de shale no figuraba en ninguna proyección hace apenas dos décadas, pero su desarrollo transformó las posibilidades económicas del país y lo reposicionó frente a shocks internacionales.

Vaca Muerta y el nuevo equilibrio energético

Para Gerold, la clave está en observar el paralelismo con el proceso norteamericano. El consultor recordó que Estados Unidos, durante gran parte del siglo XX, dependió estructuralmente de las importaciones de crudo. La revolución del shale cambió todo.

“La irrupción del shale, que en Argentina es de Vaca Muerta y en Estados Unidos es de múltiples cuencas, el principal es Permian, hizo que un país históricamente importador hoy sea exportador neto y que se haya convertido en el primer productor del mundo. La Argentina no tiene esa escala, pero crece de forma sostenida e importante”, aseveró.

Ese crecimiento local comenzó a ser tangible a partir de 2021 cuando la explotación de recursos no convencionales se volvió rentable incluso con valores moderados del barril. Desde entonces, la rentabilidad solo mejoró, lo que consolidó un salto productivo decisivo.

“Desde 2021 el shale argentino es económico a precios razonables, y con valores más altos es aún más competitivo. A diferencia de crisis pasadas, como la de 1973, hoy el país no está mal parado. En la guerra de Ucrania, pese al dolor global, la situación fue mucho menos grave”, consideró.

Loma Campana llegó a los 100 mil barriles diarios.

Del déficit al superávit energético en tiempo récord

La comparación con el pasado cercano deja al descubierto la magnitud del proceso. En 2022, la Argentina registró un déficit energético de entre 4000 y 5000 millones de dólares, principalmente por las importaciones de GNL, gasoil y otros combustibles. Para el Banco Central, aquello implicó un drenaje de reservas que complicó toda la macroeconomía.

Gerold recordó incluso un diálogo directo con el entonces presidente de la entidad, quien le consultó cómo enfrentar la necesidad crítica de destinar 2000 millones de dólares mensuales a la importación de gas en pleno invierno. Según el especialista, la respuesta era tan simple como dura: no había alternativas, porque no importar hubiese significado un colapso económico.

Pero la historia cambió rápidamente. La construcción del Gasoducto Perito Moreno (exNéstor Kirchner), sumada al aumento de la producción en Vaca Muerta, permitió reducir importaciones en un 80% y fortalecer la balanza comercial del sector.

“El año pasado el saldo energético fue positivo en 7000 u 8000 millones de dólares. Es un cambio extraordinario en solo tres años, explicado por la caída de las importaciones y el aumento de las exportaciones de petróleo, propano, butano y algo de gas”, destacó.

Un recurso estratégico, pero no inmune a los efectos globales

Aunque la Argentina esté mejor posicionada, Gerold advirtió que la economía local igual deberá enfrentar las consecuencias de un ciclo alcista en los precios de los combustibles y los alimentos. Los aumentos internacionales del maíz y el trigo, señaló, podrían trasladarse con fuerza a toda la cadena productiva.

También subrayó que este contexto exige comprender que los precios locales aún no reflejan la totalidad del shock externo. Por eso, aunque la disponibilidad de shale mitigue parte del impacto, el país sigue siendo sensible a la volatilidad global.

Asimismo, manifestó que el Gobierno hoy cuenta con más herramientas para amortiguar estos golpes: mayor recaudación por retenciones, impuesto a las ganancias, regalías provinciales y un margen de maniobra fiscal ampliado por el superávit energético.

Vista sigue marcando el rumbo del shale.

Los efectos fiscales y la estrategia oficial

Gerold ponderó en que existe un beneficio concreto en recaudación, tanto para Nación como para las provincias productoras. Sin embargo, expresó dudas sobre el uso que el Gobierno hará de esos recursos.

“Hay un margen adicional y hay ahorros fiscales y de divisas que se están destinando a otros aspectos. Hay más recaudación por derechos de exportación, más impuesto a las ganancias y más regalías. Pero no estoy seguro de que el Gobierno utilice esto para compensar el shock”, subrayó.

Los nuevos ganadores del mercado energético

En lo que respecta al mapa global, Gerold reconoció que Estados Unidos atraviesa una situación privilegiada. Su consolidación como primer exportador mundial de GNL y su capacidad para abastecer a Europa le otorgan un peso estratégico enorme en el escenario internacional.

“Estados Unidos es uno de los grandes ganadores de esta situación. Su economía está sólida, produce volúmenes récord y exporta más gas natural licuado que Qatar. Además, tiene proyectos en expansión y abastece a toda Europa. El poder de Estados Unidos en materia energética es muy grande”, remarcó.

Rusia también aparece como un actor fortalecido, mientras que el sudeste asiático y Europa figuran entre los principales perdedores. Para América Latina, el impacto es dispar: algunos países exportadores como Brasil, Venezuela, Colombia y la propia Argentina emergen como beneficiarios relativos del shock global.

Exxon y Qatar Energy ponen en marcha Golden Pass LNG y alivian la tensión del mercado

La alianza entre Exxon Mobil y Qatar Energy alcanzó un hito clave en Estados Unidos con la primera producción de LNG en la planta de Golden Pass LNG, ubicada en Texas. La empresa informó que el proyecto avanza hacia su etapa operativa después de varios años de construcción y demoras. El inicio de actividades se da en un contexto global marcado por una oferta restringida.

Según Exxon, la terminal prevé despachar su primer cargamento durante el segundo trimestre del año, consolidándose como uno de los proyectos de exportación más grandes de Estados Unidos. El mercado internacional sigue de cerca el avance, ya que las tensiones en Medio Oriente afectaron directamente el abastecimiento mundial. Qatar, uno de los mayores productores, enfrenta una caída repentina en su capacidad.

La interrupción del suministro global se profundizó tras el conflicto en la región, que redujo temporalmente la producción de Qatar y tensionó los flujos hacia Asia y Europa. La aparición de nuevos volúmenes desde Estados Unidos busca aliviar parcialmente la presión sobre los precios, que se dispararon en las últimas semanas. En este escenario, el avance de Golden Pass LNG cobra mayor relevancia.

Capacidad de producción y reparto de volúmenes

El presidente y CEO de Golden Pass, Alex Savva, destacó que la primera producción marca la finalización del proceso de construcción, comisionamiento y puesta en marcha del primer tren de licuefacción. La compañía prevé que la planta, una vez completada, podrá producir hasta 18 millones de toneladas anuales, reforzando la posición exportadora de Estados Unidos en el mercado global del LNG.

Para la fase inicial, Train 1 añadirá 6 millones de toneladas anuales de nueva capacidad. El reparto del volumen se definió según la participación accionaria: QatarEnergy, con el 70% del proyecto, recibirá poco más de 4 mtpa, mientras que Exxon Mobil, propietaria del 30%, tendrá acceso a cerca de 2 mtpa. Ambas empresas afirmaron que el logro refuerza su compromiso con la seguridad operativa.

Exxon indicó que el avance refleja un trabajo sostenido en seguridad y eficiencia para alcanzar operaciones completas en los próximos meses. La compañía señaló que Golden Pass LNG fortalecerá la capacidad energética estadounidense y su rol como proveedor confiable en un mercado global cada vez más volátil. Al mismo tiempo, busca contribuir a estabilizar precios y cubrir la demanda creciente.

Impacto de la fuerza mayor en Qatar

El proyecto de Golden Pass LNG, valuado en 10.000 millones de dólares, atravesó demoras y sobrecostos desde su inicio en 2019, incluidos problemas derivados de la quiebra del contratista principal. La puesta en marcha del primer tren abre la etapa definitiva para que la terminal envíe sus primeros cargamentos desde Sabine Pass, lo que aportará estabilidad en un mercado presionado por disrupciones.

La empresa comunicó que la planta está preparada para sostener operaciones de licuefacción y cumplir con sus objetivos comerciales y estratégicos. Las interrupciones desde Qatar impulsaron con fuerza los precios asiáticos e incluso llevaron a algunos países a recurrir nuevamente al carbón o restringir exportaciones para enfrentar la emergencia energética.

TotalEnergies cambia su estrategia: alerta por la guerra y apuesta al gas y petróleo

El CEO de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, advirtió que una prolongación de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán por más de tres o cuatro meses podría generar un riesgo sistémico para la economía global, debido al impacto sobre el suministro energético.

Durante su participación en CERAWeek en Houston, el ejecutivo explicó que la mayor preocupación no radica únicamente en el mercado de petróleo, sino en el abastecimiento de combustibles refinados, que enfrenta tensiones adicionales.

Según detalló, la situación se agravó por la decisión de China de restringir exportaciones de diésel, gasolina y jet fuel, con el objetivo de garantizar el suministro interno. Esta medida generó un escenario crítico en regiones como el Sudeste Asiático, donde el acceso a combustibles comienza a volverse insostenible.

Impacto en el comercio energético global

El conflicto en Oriente Medio ya provocó daños en infraestructura energética clave y afectó la circulación marítima en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado (GNL) a nivel mundial.

Las tensiones en esta vía de transporte llevaron el flujo de crudo y GNL a niveles cercanos a la paralización, encendiendo alertas en los mercados internacionales.

En paralelo, TotalEnergies reafirmó su estrategia de diversificación, con inversiones en electricidad, energías renovables y generación a partir de gas natural, impulsadas por el crecimiento de la demanda energética asociada a la inteligencia artificial.

En ese marco, la compañía firmó acuerdos de largo plazo para abastecer con energía solar a los centros de datos de Google en Texas, y también un contrato a 15 años para suministrar electricidad renovable desde su parque solar en Ohio.

Giro hacia el petróleo y el gas en EE.UU.

Sin embargo, en el mercado estadounidense, TotalEnergies decidió redirigir su estrategia. La compañía acordó reasignar cerca de 1.000 millones de dólares desde proyectos de offshore wind hacia el desarrollo de petróleo y gas.

La decisión se enmarca en el contexto de políticas impulsadas por el gobierno de Donald Trump, orientadas a fortalecer la producción de combustibles fósiles y limitar el avance de la energía eólica offshore.

Como parte del acuerdo, Estados Unidos reembolsará a TotalEnergies los fondos invertidos en concesiones eólicas, mientras que la compañía se comprometió a no desarrollar nuevos proyectos en ese segmento dentro del país.

En paralelo, la empresa invertirá cerca de 928 millones de dólares en 2026 para expandir el proyecto Rio Grande LNG en Texas, además de avanzar en el desarrollo de petróleo convencional en el Golfo de Estados Unidos y en la producción de shale gas.

Pouyanné remarcó que la energía eólica offshore no es actualmente la alternativa más competitiva en términos de costos en el mercado estadounidense, reforzando el giro hacia el oil & gas en un contexto de creciente incertidumbre energética global.

Tensión en Ormuz: EE.UU. busca blindar el transporte de petróleo con seguros y fuerzas navales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el país ofrecerá garantías de seguro e incluso escoltas navales para asegurar el paso seguro de petroleros y otras embarcaciones a través del estrecho de Ormuz, con el objetivo de evitar una posible crisis energética derivada de la guerra con Irán. Trump comunicó el martes que la US International Development Finance Corporation (DFC) ofrecerá seguros “a un precio muy razonable” para facilitar el flujo de energía y comercio en el Golfo, y que la Marina estadounidense escoltará buques si resulta necesario.

“No importa qué suceda, Estados Unidos garantizará el FLUJO LIBRE de ENERGÍA para el MUNDO”, publicó Trump en redes sociales. El anuncio tuvo impacto inmediato en los mercados: el precio del Brent, referencia internacional del petróleo, se estabilizó en torno a 80 dólares el barril tras una jornada de volatilidad.

La decisión surge después de que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán interrumpieran el tráfico de crudo por el estrecho de Ormuz, ruta por la que transita una quinta parte del suministro energético mundial. El conflicto provocó que los principales clubes de seguro marítimo retiraran la cobertura por riesgos de guerra para barcos que ingresen al Golfo Pérsico, incrementando drásticamente los costos para los armadores que buscan otras alternativas de cobertura.

El gobierno estadounidense busca frenar la escalada de precios del petróleo resultante del cierre virtual del estrecho, considerado un corredor estratégico para el transporte de crudo. Un aumento sostenido en los precios de los combustibles podría convertirse en un riesgo político para Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró a la prensa que la administración había previsto el encarecimiento de la energía y anticipó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el secretario de Energía, Chris Wright, anunciarán un programa de contención de precios. Trump tenía previsto reunirse con ambos funcionarios en la Casa Blanca el mismo martes para abordar el tema.

El seguro político de la DFC está diseñado para cubrir pérdidas derivadas de guerras, violencia o inestabilidad política, aunque el presidente no especificó los detalles del mecanismo. Se informó que la medida busca sostener el comercio y reducir la incertidumbre para los operadores marítimos, en un contexto donde los precios del petróleo han sufrido aumentos abruptos por las hostilidades en Oriente Medio y la interrupción de una de las rutas más vitales para el suministro energético global.

Macron pide una coalición para asegurar las vías marítimas

Emmanuel Macron solicitó este martes la creación de una coalición internacional para proteger las vías marítimas esenciales, tras el aumento de tensiones en Oriente Medio que amenazan el tráfico por el estrecho de Ormuz. La decisión llegó después de que Estados Unidos e Israel atacaran objetivos en Irán, acción que el mandatario francés desaprobó por haberse realizado fuera del marco del derecho internacional, aunque señaló a Teherán como responsable final de la situación debido a su programa militar y respaldo a milicias en la región.

Durante un discurso televisado, el presidente de Francia advirtió sobre la gravedad de la crisis surgida en el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial. Macron enfatizó que tanto el Canal de Suez como el mar Rojo se encuentran igualmente bajo amenaza. En palabras del mandatario: “La historia nunca llora a los verdugos de sus pueblos. No se echará de menos a ninguno”.

El aumento de la tensión en el estrecho de Ormuz ha suscitado preocupación internacional por las posibles repercusiones en el suministro energético global. Macron explicó que Francia ha lanzado una iniciativa para conformar una coalición que reúna medios, incluidos recursos militares, con el objetivo de restaurar y mantener la seguridad en las rutas marítimas clave para la economía mundial. Al mismo tiempo, anunció un refuerzo del dispositivo militar francés en la zona, para contribuir a la protección de estas arterias estratégicas.

La propuesta de Macron surge en un contexto de creciente hostilidad entre Irán, Estados Unidos e Israel, donde los recientes acontecimientos han incrementado el riesgo de incidentes que puedan afectar la estabilidad del transporte marítimo en una región esencial para el comercio internacional.

Conflicto entre EEUU e Irán: cómo puede cambiar el mercado petrolero y el impacto en Argentina

La creciente inestabilidad geopolítica volvió a sacudir al mercado energético global tras el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el impacto de la misión “Epic Fury”. Este escenario reconfigura las expectativas sobre precios, flujos comerciales y abastecimiento de petróleo y gas en los próximos meses.

Según el análisis elaborado por la consultora Aleph Energy, el nuevo contexto de tensión regional vuelve a poner en primer plano los riesgos estructurales del sistema energético mundial, especialmente en zonas estratégicas para el comercio de hidrocarburos.

En las semanas previas al estallido del conflicto, el mercado ya mostraba señales de alerta. El precio del crudo había aumentado cerca de 10 dólares por barril, anticipando posibles interrupciones en la oferta y reforzando la volatilidad en los mercados internacionales.

Este movimiento previo reflejó la sensibilidad de los inversores ante cualquier indicio de inestabilidad en Medio Oriente, una región clave para el suministro global. Con el inicio de las acciones militares, ese escenario de incertidumbre se profundizó.

Para Argentina, el nuevo contexto abre una combinación de oportunidades y desafíos. La evolución de los precios internacionales tendrá un impacto directo sobre la balanza comercial energética y sobre las estrategias de inversión en el sector.

Las exportaciones petroleras alcanzaron un récord.

Un mercado condicionado por la geopolítica

De acuerdo con Aleph Energy, uno de los principales focos de preocupación es el rol de Irán como quinto productor mundial de petróleo, con una producción cercana a los cuatro millones de barriles diarios. Una parte relevante de ese volumen se canaliza hacia los mercados asiáticos.

Además, por el Estrecho de Hormuz circula aproximadamente un tercio del tráfico mundial de petróleo y cerca de un quinto del comercio global de gas. Cualquier interrupción en esa vía impacta de forma inmediata en los precios.

Los informes de la consultora advierten que, en escenarios de bloqueo parcial o demoras logísticas, los mercados tienden a sobrerreaccionar. Esto genera subas abruptas que no siempre responden a una escasez real, sino a expectativas y movimientos especulativos.

En este contexto, el petróleo Brent y el WTI ya habían pasado de la franja de 60 a 70 dólares por barril antes del inicio formal del conflicto. La evolución posterior dependerá del grado de afectación real sobre la infraestructura y el transporte.

En paralelo, el mercado del gas natural licuado mostraba una relativa estabilidad previa. Sin embargo, la incertidumbre sobre el tráfico marítimo y la seguridad regional introduce un nuevo factor de presión sobre las cotizaciones.

Aleph Energy también remarca que, en gas, las zonas productoras y consumidoras están más equilibradas, con Norteamérica, Rusia y Medio Oriente como grandes exportadores, y Europa y Asia como principales demandantes.

Argentina LNG: YPF, Eni y XRG avanzan hacia la inversión final para exportar gas al mundo

Impacto en Argentina y perspectivas hacia 2026

Para la Argentina, el informe señala efectos diferenciados según la evolución de los precios. Si el valor del crudo se mantiene elevado, el país podría mejorar su balanza comercial energética en 2026 gracias al aumento de las exportaciones.

Antes del conflicto, el alza de 10 dólares por barril ya había incrementado en unos 1.300 millones de dólares la proyección del saldo energético, llevándolo a cerca de 10.000 millones. Con el nuevo escenario, esa cifra podría ampliarse en un monto similar.

En cambio, un aumento sostenido en el precio internacional del gas implicaría mayores costos de importación durante 2026. Esto afectaría especialmente los meses de mayor demanda, aunque también podría fortalecer proyectos de gas licuado en el largo plazo.

La consultora advierte que estos efectos combinan impactos coyunturales y estructurales. A corto plazo, predominan la volatilidad y la incertidumbre. A mediano plazo, se redefinen estrategias de abastecimiento e inversión.

En sus proyecciones, Aleph Energy subraya que el comercio mundial de GNL sigue mostrando una fuerte interdependencia regional, con Medio Oriente orientado a Asia y Estados Unidos consolidando su rol como proveedor de Europa.

El petróleo de Vaca Muerta hace historia en Australia

La producción del petróleo de Vaca Muerta continúa ampliando su presencia en los mercados internacionales. En las últimas horas, un buque petrolero cargado en Puerto Rosales partió con destino a Australia, lo que significa la apertura de nuevas rutas comerciales para shale oil.

Según informó Argenports, la operación se realizó en el sitio 1 de la terminal operada por Otamerica. Allí amarró el buque Green Azure, de bandera portuguesa, que zarpó con una carga cercana a las 65.000 toneladas de crudo.

Este nuevo despacho se enmarca en el notable crecimiento de los envíos de petróleo argentino hacia el mercado australiano. Durante 2025, las exportaciones alcanzaron aproximadamente 2,15 millones de barriles, muy por encima de los 420.300 barriles registrados en 2024, cuando comenzó a consolidarse esta ruta comercial.

La mayor parte del volumen corresponde a crudo Medanito. El destino principal es la refinería ubicada en Geelong, en el estado de Victoria, sobre la costa sur australiana.

Esta planta, operada por Viva Energy, cuenta con una capacidad de procesamiento cercana a los 120.000 barriles diarios y se consolidó como uno de los principales puntos de recepción del petróleo argentino en la región Asia-Pacífico.

Puerto Rosales y la infraestructura logística

El crecimiento de los envíos hacia destinos lejanos volvió a poner en primer plano el rol estratégico de Puerto Rosales dentro del sistema exportador energético. Desde esta terminal se canaliza una porción cada vez mayor de los embarques destinados al exterior.

El esquema logístico integra oleoductos, sistemas de almacenamiento en tanques y operaciones marítimas con buques de gran porte. Esta articulación permitió sostener un ritmo creciente de cargas, en paralelo con el aumento de la producción no convencional.

Durante 2025, la terminal registró un fuerte incremento en las exportaciones, con Estados Unidos como principal mercado de destino. La ampliación de la capacidad operativa y las mejoras en infraestructura resultaron clave para acompañar esta expansión.

La disponibilidad de mayores volúmenes exportables, producto del desarrollo sostenido en Neuquén, impulsó una mayor utilización de las instalaciones portuarias. Además, la modernización de los sistemas de despacho permitió reducir tiempos y mejorar la eficiencia de las operaciones.

El nuevo mercado de Vaca Muerta

Si bien Australia gana relevancia como mercado emergente, el mercado estadounidense continúa liderando los destinos del crudo argentino. La mayor parte de los embarques se dirige a refinerías ubicadas en la costa oeste, donde el petróleo de Vaca Muerta logró posicionarse por calidad y competitividad.

Este flujo constante explica gran parte del crecimiento exportador del sur bonaerense en el último año, en un contexto marcado por la expansión de la infraestructura de transporte entre Neuquén y el Atlántico.

El seguimiento de los buques que participan en esta operatoria permite observar una mayor regularidad en la conexión entre Sudamérica y Oceanía. El Green Azure figura entre los petroleros que operan de manera recurrente en este corredor comercial.

A comienzos de 2026, la embarcación fue reportada nuevamente en navegación hacia Geelong, lo que confirmó la continuidad de la ruta y la consolidación de los vínculos comerciales entre ambos países.

Tres buques exportarán crudo de Vaca Muerta hacia Estados Unidos

Vaca Muerta continúa batiendo récords de producción, exportaciones y gana presencia en los mercados internacionales. El shale argentino es el gran protagonista de la balanza comercial argentina y se prepara para seguir haciendo historia en este 2026.

La roca madre alcanzó en los últimos meses niveles históricos de extracción y despacho al exterior, impulsada por inversiones, mejoras operativas y mayor capacidad logística. Ese escenario favorable se refleja ahora en una nueva secuencia de exportaciones que tendrá como protagonista a Puerto Rosales..

Más de dos millones de barriles de petróleo provenientes de Vaca Muerta serán embarcados en los próximos días con destino a Estados Unidos. La operatoria se realizará en un período acotado e involucrará a tres buques de gran porte, que concentrarán sus cargas en la terminal ubicada en el sur de la provincia de Buenos Aires.

Según informó Argenports, el volumen total superará las 300 mil toneladas de shale oil. La mercadería será despachada desde la nueva terminal operada por Otamérica, una infraestructura clave para acompañar el crecimiento de las exportaciones y responder a la mayor demanda de servicios logísticos.

La magnitud de estos embarques resulta significativa incluso dentro del actual contexto de expansión del sector energético. Las cifras confirman el salto de escala que viene experimentando la logística vinculada a Vaca Muerta, con operaciones cada vez más frecuentes y de mayor volumen, orientadas principalmente al mercado norteamericano.

Tres buques y una misma ruta: Vaca Muerta-Estados Unidos

El primero de los buques en operar será el Moscow Spirit, un petrolero de 274 metros de eslora y bandera de Bahamas. La embarcación cargará cerca de 100 mil toneladas de crudo, que serán transportadas hasta puertos estadounidenses, en una travesía habitual para este tipo de exportaciones de larga distancia.

Por sus características técnicas y capacidad, el Moscow Spirit pertenece al segmento Suezmax, uno de los más utilizados para el comercio internacional de petróleo. Este tipo de buques permite optimizar costos y tiempos en rutas transoceánicas, consolidando la competitividad del crudo argentino en los principales mercados.

En la misma secuencia operará el Monique Glory, un petrolero de 250 metros de eslora y también con bandera de Bahamas. Esta nave embarcará un volumen similar de petróleo, reforzando el flujo continuo de exportaciones desde Puerto Rosales hacia el hemisferio norte.

Para fines de la próxima semana está previsto el arribo del Aqualegacy, un buque de 250 metros de eslora y bandera de Liberia. Con su carga, completará la serie de despachos programados, sumando un nuevo embarque de crudo proveniente de los yacimientos no convencionales de la cuenca neuquina.

En términos de flota, la operatoria combinará dos buques del tipo Aframax y uno del segmento Suezmax. Esta configuración es habitual en la región y permite ajustar los volúmenes transportados según la disponibilidad de embarcaciones y las condiciones operativas de la terminal.

De toneladas a barriles y el rol estratégico de Puerto Rosales

Desde el punto de vista técnico, las más de 300 mil toneladas previstas equivalen a poco más de dos millones de barriles de petróleo, considerando la densidad promedio del shale oil de Vaca Muerta. En términos prácticos, cada buque transportará cerca de 700 mil barriles hacia el mercado estadounidense.

Este tipo de operaciones requiere una coordinación precisa entre los sistemas terrestres y marítimos. El crudo llega desde Neuquén a través de oleoductos, se almacena en tanques de la terminal y luego se bombea a los buques bajo estrictos protocolos de seguridad y control ambiental.

Los tiempos de carga dependen del caudal disponible, las condiciones climáticas y las ventanas operativas del puerto. Cada etapa debe ser monitoreada de manera constante para garantizar la continuidad de los embarques y minimizar riesgos, en un contexto de creciente actividad exportadora.