Catamarca suma un nuevo gigante del litio: Tres Quebradas tendrá capacidad para 40.000 toneladas por año

Catamarca dio un nuevo paso en la carrera por el litio con la aprobación del proyecto de LIEX S.A. en el Salar Tres Quebradas, en Fiambalá. La iniciativa, que ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), prevé una capacidad de producción de 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio y una inversión de 709 millones de dólares.

El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien confirmó que el Comité Evaluador dio luz verde al proyecto minero. La planta será desarrollada en uno de los salares más importantes del oeste catamarqueño y apunta a consolidar a la provincia como uno de los polos litíferos más relevantes del país.

Además de la planta de procesamiento, el proyecto contempla la construcción de pozos de extracción de salmuera, ductos de transporte, sistemas de purificación, caminos internos, tuberías, instalaciones auxiliares y obras de control de inundaciones necesarias para la operación integral del complejo minero.

Las mineras quieren acelerar en Salta.

Un proyecto con casi dos décadas de producción

Según la información presentada ante el Comité Evaluador, el Salar Tres Quebradas cuenta con recursos suficientes para sostener más de 19 años de producción efectiva. Esa proyección es uno de los factores que respaldó la aprobación del proyecto dentro del régimen de incentivos para grandes inversiones.

La iniciativa también tendrá un fuerte impacto en el empleo. Entre las etapas de construcción y operación, se estima la generación de 4.406 puestos de trabajo directos e indirectos, una cifra significativa para Fiambalá y para la economía de Catamarca en general.

En términos de exportaciones, las estimaciones oficiales indican que el proyecto podría generar ingresos cercanos a los U$S 400 millones anuales una vez que alcance su capacidad plena de producción. El carbonato de litio es uno de los minerales más demandados por la industria global de baterías y vehículos eléctricos.

El litio argentino despierta expectativas en el mundo.

Catamarca suma otro proyecto estratégico bajo el RIGI

Con la incorporación de LIEX, Catamarca ya reúne varios proyectos mineros aprobados bajo el RIGI. En el Salar del Hombre Muerto, la australiana Galan Lithium opera desde abril la planta Hombre Muerto Oeste, con una capacidad de 12.000 toneladas anuales de carbonato de litio, mientras que Rio Tinto avanza con la expansión del proyecto Fénix.

LIEX es una subsidiaria de la minera china Zijin Mining y se convierte en el tercer proyecto litífero aprobado en la provincia dentro del nuevo esquema de incentivos. La empresa se suma a un escenario en el que Catamarca busca ampliar su participación en la producción de litio del noroeste argentino.

La actividad no se limita a Catamarca. Rio Tinto también desarrolla el Proyecto Rincón, en Salta, con una capacidad proyectada de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería. Junto con Jujuy, las tres provincias integran el llamado Triángulo del Litio, una de las regiones con mayores reservas de este mineral estratégico en el mundo.

El litio impulsó otro salto de la minería: los minerales crecieron hasta 54% en mayo

La minería argentina volvió a mostrar señales de fortaleza durante mayo. El Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) registró un crecimiento interanual de 9,2%, impulsado principalmente por la expansión del petróleo, el gas natural y el litio, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses del año alcanzó una mejora de 7,8%, según informó el INDEC.

El desempeño del sector también dejó una señal positiva en la comparación mensual. La serie desestacionalizada mostró un incremento de 0,4% respecto de abril, mientras que la tendencia-ciclo avanzó 0,3%, lo que refleja que la actividad mantiene una trayectoria ascendente más allá de las variaciones propias de cada mes.

Detrás de esos números aparecen dos motores cada vez más determinantes para la producción minera. Por un lado, el crecimiento del petróleo no convencional, impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta. Por otro, la expansión sostenida del litio, que continúa ganando peso dentro del mapa exportador argentino y explica buena parte del avance de los minerales industriales.

Galar Lithium invertirá 200 millones de dólares en el Salar del Hombre Muerto.

El petróleo volvió a sostener el crecimiento

La categoría que reúne la extracción de petróleo crudo, gas natural y servicios de apoyo creció 6,7% frente a mayo de 2025 y acumuló una mejora de 5,6% en lo que va del año. Sin embargo, el dato más relevante volvió a concentrarse en el comportamiento del petróleo, que continúa siendo el principal impulsor de la actividad minera nacional.

La producción de petróleo crudo aumentó 19,2% interanual y acumula un crecimiento de 17,6% durante los primeros cinco meses del año. En cambio, el gas natural mostró un avance mucho más moderado, con una mejora de 5,5%, mientras que los servicios de apoyo para la extracción retrocedieron 21,4%, constituyendo el principal dato negativo dentro del segmento hidrocarburífero.

Las cifras oficiales muestran además el cambio estructural que atraviesa la producción argentina. En mayo se extrajeron 3,05 millones de metros cúbicos de petróleo no convencional, un volumen 38,5% superior al registrado un año antes. En contraste, la extracción de crudo convencional cayó 9,5%, una diferencia que refleja el creciente protagonismo de Vaca Muerta dentro del sector energético.

Récord de exportaciones: Vaca Muerta envía dos millones de barriles desde Puerto Rosales

 

Litio y minerales industriales mantuvieron el impulso

Otro de los pilares del crecimiento fue la extracción de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que registró una suba interanual de 42,9% y acumuló un incremento de 34,2% entre enero y mayo. Dentro de ese grupo sobresalieron especialmente la producción de litio, la extracción de sal y los minerales destinados a la industria química, actividades que continúan expandiéndose al ritmo de la demanda industrial y energética global.

La categoría de minerales para la fabricación de productos químicos fue una de las que más creció dentro del informe. En mayo registró una suba interanual de 54,2%, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses alcanzó un incremento de 52,9%. El principal aporte volvió a estar explicado por el carbonato de litio y otros minerales de litio, cuya producción aumentó 57,3% respecto del mismo mes de 2025.

También se destacó la extracción de sal, que exhibió el mayor crecimiento entre las principales actividades relevadas por el INDEC. La producción avanzó 128,9% en la comparación interanual y acumuló una mejora de 98,4% en lo que va del año, impulsada principalmente por el incremento de la producción de salmuera destinada a procesos industriales.

En paralelo, la extracción de minerales metalíferos mostró un comportamiento más moderado. El índice creció 1,5% frente a mayo del año pasado y acumuló un avance de 1,3%. Dentro del segmento sobresalió el aumento de 3,2% en la producción de plata y oro en concentrados, aunque el bullón doré registró una caída de 4,7%.

Posco acelera en el litio

Algunas actividades todavía no logran recuperarse

El informe también dejó en evidencia que no todos los rubros evolucionan al mismo ritmo. La extracción de rocas ornamentales cayó 19,7% interanual y acumula una baja de 6,1% en los primeros cinco meses del año. La mayor contracción correspondió a la producción de piedra laja, que registró un desplome de 95,7% respecto de mayo de 2025.

Otro segmento que permaneció en terreno negativo fue la extracción de piedra caliza y yeso, cuyo índice retrocedió 14,1% interanual. La principal incidencia estuvo vinculada a la menor producción de roca caliza destinada a la elaboración de cal y cemento, aunque el clínker mostró una mejora de 6,7% en el mismo período.

La extracción de arcilla y caolín también registró un desempeño desfavorable. El indicador descendió 13,1% frente a mayo de 2025 y acumula una retracción de 14% en el año. Entre los productos con mayores bajas figuró la zeolita natural y el limo arcilloso para ladrillos y cerámicas, con una caída de 44,5%.

La minería argentina alcanzó un superávit récord de U$S 3.558 millones

La minería argentina continúa consolidando su expansión durante 2026. De acuerdo con el último informe de la Secretaría de Minería, las empresas que integran la cartera nacional de proyectos registraron un superávit comercial de U$S 556 millones en mayo, un resultado que representó un crecimiento interanual del 34,9% y se ubicó un 21% por encima del promedio registrado en los últimos 24 meses.

El desempeño acumulado durante los primeros cinco meses del año fue aún más significativo. El saldo comercial positivo alcanzó los U$S 3.558 millones, lo que implica un incremento del 89,3% frente al mismo período de 2025. Para Camilo Hereñú, director de Economía Minera, estos resultados constituyen un “récord histórico para el acumulado de los primeros cinco meses de un año”.

Las cifras reflejan el fortalecimiento de un sector que mantiene un elevado nivel de exportaciones mientras sostiene un volumen relativamente bajo de importaciones, consolidando a la actividad como uno de los principales generadores de divisas para la economía argentina.

Oro, litio y plata concentran casi todas las exportaciones

Durante mayo, los 19 proyectos mineros en producción exportaron por U$S 614 millones, monto que representó el 95,5% de las ventas externas totales de la minería argentina en ese mes.

El informe muestra además una fuerte concentración de las exportaciones en tres minerales estratégicos, que en conjunto explican el 99,9% del total comercializado al exterior.

El oro volvió a liderar ampliamente las ventas internacionales con exportaciones por U$S 382 millones, equivalentes al 62,1% del total. En segundo lugar se ubicó el litio, que aportó U$S 187 millones y alcanzó una participación del 30,4%, mientras que la plata completó el podio con U$S 45 millones, representando el 7,3% de las exportaciones.

El crecimiento del sector responde a una combinación de factores. Por un lado, los elevados precios internacionales de los metales, especialmente del oro y la plata, fortalecieron el valor de las exportaciones. Al mismo tiempo, la producción de litio continúa expandiéndose a partir de la incorporación de nuevos proyectos y ampliaciones de capacidad, mientras los emprendimientos metalíferos sostienen elevados niveles de producción.

Más allá de Vaca Muerta, Neuquén sigue creciendo.

Las importaciones acompañan la expansión de los proyectos

Durante mayo, las importaciones mineras totalizaron U$S 59 millones, un incremento del 31,9% respecto del mismo mes del año anterior. Sin embargo, el informe aclara que este crecimiento está estrechamente vinculado con las inversiones necesarias para desarrollar nuevos proyectos y ampliar las operaciones existentes.

El 56,1% de las compras externas correspondió a proyectos que ya se encuentran en producción, mientras que otro 36,4% fue realizado por cinco emprendimientos que actualmente atraviesan su etapa de construcción.

En cuanto a la composición de las importaciones, el 45,9% estuvo destinado a bienes de capital, el 34% a bienes intermedios y el 16,1% a piezas y accesorios para equipamiento industrial, reflejando el peso de las inversiones destinadas a mejorar la capacidad operativa del sector.

El litio concentró el 56,3% de todas las importaciones mineras, impulsado principalmente por la ampliación de plantas industriales y el desarrollo de nuevos proyectos que buscan incrementar la producción argentina del mineral.

Un modelo exportador con mayor eficiencia

Uno de los indicadores más destacados del informe oficial es la evolución del ratio entre importaciones y exportaciones (M/X). Durante los primeros cinco meses de 2026, este indicador se ubicó en apenas 6,8%, mejorando significativamente frente al 12,7% registrado en igual período del año pasado.

En términos prácticos, esto significa que por cada cien dólares que genera la minería argentina mediante exportaciones, el sector necesita importar solamente alrededor de siete dólares en bienes y equipos, consolidando una elevada capacidad de generación neta de divisas.

El análisis por segmento muestra diferencias importantes. Los proyectos metalíferos dedicados a la producción de oro, plata y cobre presentan un ratio de apenas 3,5%, mientras que el litio alcanza el 18%. Esta brecha responde al intenso proceso de expansión que atraviesa esta industria, donde la construcción de nuevas plantas y la ampliación de operaciones demandan mayores importaciones de equipos, tecnología e insumos para incrementar la capacidad productiva.

La mina de litio Cauchari Olaroz busca alcanzar 85.000 toneladas anuales

El Gobierno nacional aprobó la incorporación al RIGI del proyecto de ampliación de Cauchari Olaroz, una de las operaciones de litio más relevantes de Argentina. La iniciativa contempla una inversión de US$ 1.166 millones y apunta a incrementar significativamente la capacidad productiva del yacimiento ubicado en el departamento Susques, en la provincia de Jujuy.

La medida fue oficializada a través de la Resolución 825/2026 del Ministerio de Economía y alcanza a Minera Exar Sucursal Dedicada (EXARSD), la unidad operativa encargada de ejecutar la expansión del proyecto. La aprobación incorpora a la iniciativa dentro de los beneficios previstos por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.

El desarrollo se localiza en el salar de Cauchari Olaroz, una de las áreas de mayor potencial dentro del denominado Triángulo del Litio, región compartida por Argentina, Chile y Bolivia que concentra una porción significativa de los recursos mundiales de este mineral estratégico.

Una ampliación para más que duplicar la producción

El objetivo principal del proyecto consiste en aumentar la capacidad de producción de carbonato de litio equivalente desde las actuales 40.000 toneladas anuales hasta alcanzar las 85.000 toneladas por año. De concretarse, la expansión posicionará al complejo entre los desarrollos de mayor escala de la región.

Para alcanzar esa meta, la empresa prevé incorporar nueva infraestructura destinada a la extracción y procesamiento de salmuera. El plan contempla la construcción de pozos adicionales, la ampliación de las áreas de evaporación y el montaje de una nueva planta industrial para el tratamiento del mineral.

La ejecución de estas obras demandará una planificación de largo plazo. El cronograma aprobado establece un período de desarrollo de 90 meses, con inicio formal en julio de 2026 y una puesta en marcha prevista para diciembre de 2028, cuando comenzarán las operaciones asociadas a la nueva capacidad instalada.

Río Tinto acelera en su producción de litio

El proceso de aprobación y los beneficios del régimen

La solicitud para adherir al RIGI fue presentada por la compañía el 9 de mayo de 2026. Esa fecha quedó establecida como el momento oficial de incorporación al régimen, según lo dispuesto en la resolución emitida por el Ministerio de Economía.

Cinco días más tarde, el Comité Evaluador de Proyectos RIGI recomendó su aprobación luego de verificar el cumplimiento de los requisitos técnicos, económicos y legales establecidos por la normativa vigente. El avance del trámite permitió acelerar el acceso a los beneficios previstos para inversiones de gran escala.

Entre ellos se encuentran incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios destinados a mejorar las condiciones de financiamiento de proyectos intensivos en capital. La resolución también instruyó al Banco Central y a ARCA para implementar los mecanismos operativos correspondientes dentro del régimen.

Inversión comprometida y condiciones específicas

La aprobación incorpora obligaciones concretas para la empresa. Uno de los requisitos establece que EXARSD deberá acreditar la ejecución del 40% de la inversión mínima comprometida durante los primeros dos años de desarrollo del proyecto.

Además, la compañía tendrá plazo hasta el 1 de julio de 2030 para completar la totalidad de la inversión comprometida en activos computables. El cumplimiento de esos hitos forma parte de las condiciones necesarias para mantener los beneficios otorgados por el régimen.

Otro aspecto relevante de la resolución es la separación formal entre el proyecto de ampliación y la operación ya existente en Cauchari Olaroz. La normativa establece que los incentivos otorgados bajo el RIGI sólo podrán aplicarse a las nuevas inversiones vinculadas a la expansión, sin extender sus beneficios a la infraestructura previamente desarrollada por la compañía en el salar jujeño.

Sal de Oro proyecta producir 23.000 toneladas anuales de litio

El Gobierno nacional aprobó la incorporación de la segunda etapa del proyecto Sal de Oro al RIGI, una decisión que suma un nuevo impulso al desarrollo de la industria del litio en Argentina. La iniciativa, impulsada por Posco, prevé una inversión de US$ 208 millones destinada a ampliar la capacidad productiva del complejo ubicado en la Puna.

Con esta expansión, el proyecto agregará una capacidad de producción de 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio, uno de los insumos más demandados por la industria global de baterías. Además, se estima que la nueva fase permitirá generar exportaciones por más de US$ 300 millones anuales una vez que alcance su operación plena.

La aprobación fortalece la posición de Sal de Oro dentro del mapa minero argentino. El emprendimiento se desarrolla en el Salar del Hombre Muerto, una de las áreas con mejores condiciones geológicas para la producción de litio y uno de los activos estratégicos de Posco fuera de Asia.

Un proyecto clave para la estrategia global de Posco

La compañía surcoreana desembarcó en Argentina en 2018 con el objetivo de desarrollar una cadena de valor vinculada al crecimiento de la movilidad eléctrica y el almacenamiento energético. Desde entonces, avanzó con un programa de inversiones escalonado para ampliar su capacidad de producción en el país.

En 2023 comenzó formalmente la construcción de la segunda fase del proyecto, orientada específicamente a la producción de carbonato de litio. La decisión implicó ampliar significativamente los desembolsos previstos y elevar la inversión comprometida para el desarrollo de Sal de Oro hasta los US$ 1.600 millones.

La estrategia de la empresa contempla además nuevas expansiones en los próximos años. Según las proyecciones corporativas, la inversión acumulada podría alcanzar los US$ 4.000 millones hacia 2030, en línea con el crecimiento esperado de la demanda global de minerales críticos para la transición energética.

Producción y exportaciones desde la Puna

Actualmente, Posco opera instalaciones tanto en la Puna argentina como en la localidad salteña de General Güemes, donde cuenta con una planta destinada al procesamiento de litio. La construcción de las instalaciones correspondientes a la segunda etapa avanzó durante los últimos años y se espera que alcancen plena capacidad operativa durante 2026.

La compañía prevé que las sucesivas expansiones permitan incrementar progresivamente los volúmenes de producción. De acuerdo con sus estimaciones, el complejo podría alcanzar cerca de 50.000 toneladas anuales de productos de litio en las próximas fases de desarrollo.

La incorporación de Sal de Oro al RIGI se produce en un contexto de fuerte competencia global por atraer inversiones vinculadas a la transición energética. Para las provincias de Salta y Catamarca, el avance representa una nueva señal de confianza en una región que concentra algunos de los recursos más relevantes del denominado Triángulo del Litio, una de las mayores reservas mundiales de este mineral estratégico.

Del litio a la inteligencia artificial: qué propone el Súper RIGI que debate el Congreso

La Cámara de Diputados inició el debate en comisión del proyecto que crea el Súper RIGI, una nueva herramienta impulsada por el Poder Ejecutivo para captar grandes inversiones en actividades que todavía no tienen desarrollo en el país o que permanecen en etapas experimentales y piloto. La iniciativa fue presentada durante un plenario conjunto de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria y Ciencia y Tecnología.

La exposición principal estuvo a cargo de Daniel González, coordinador de Energía y Minería del Ministerio de Economía, quien definió al esquema como una evolución del régimen aprobado en la Ley Bases. Según explicó, el objetivo es generar condiciones para atraer proyectos que hoy no contemplan a Argentina entre sus posibles destinos de inversión.

El funcionario sostuvo que el nuevo régimen busca posicionar al país dentro del grupo de jurisdicciones más competitivas para desarrollos tecnológicos e industriales de gran escala. En ese sentido, señaló que muchos de los emprendimientos a los que apunta la iniciativa todavía no tienen una localización definida a nivel global.

Un esquema distinto al RIGI original

Durante su presentación, González destacó que el Súper RIGI tendrá una vigencia superior a la del régimen actualmente en marcha. Mientras el RIGI cuenta con una duración de dos años más una prórroga adicional ya aplicada, el nuevo esquema propone un período de cinco años con la posibilidad de extenderlo por un año más.

El funcionario remarcó que la diferencia principal radica en el tipo de proyectos que podrán acceder a los beneficios. Según indicó, el régimen vigente buscó acelerar decisiones de inversión en emprendimientos ya identificados, mientras que la nueva propuesta apunta a iniciativas que aún no existen en el país.

Asimismo, explicó que el programa será más restrictivo porque excluye expresamente a los proyectos vinculados con recursos naturales e infraestructura, sectores que sí forman parte del alcance del RIGI actual. La intención oficial es concentrar los incentivos en actividades asociadas a procesos de industrialización y desarrollo tecnológico.

Daniel González adelantó que Nación ampliará el RIGI a los proyectos incrementales de petróleo y gas.

Más valor agregado y mayores exigencias

De acuerdo con González, el nuevo esquema apunta a generar un impacto superior sobre la cadena de valor industrial, promoviendo la transformación de recursos y la creación de actividades de mayor complejidad productiva. Bajo esa lógica, sostuvo que el régimen podría traducirse en una mayor generación de empleo respecto de los proyectos tradicionales.

Otra de las diferencias centrales es el nivel mínimo de inversión requerido. El proyecto establece un umbral de US$1.000 millones, muy por encima de los US$200 millones exigidos por el régimen original. Además, no podrán incorporarse ampliaciones de emprendimientos existentes, una posibilidad contemplada actualmente por el RIGI.

Durante su exposición, González defendió los resultados obtenidos por el régimen vigente. Indicó que hasta el momento se registraron 39 proyectos y estimó que la cifra podría ubicarse entre 50 y 60 iniciativas antes del vencimiento previsto para julio de 2027.

El balance oficial del RIGI

Al detallar la composición de los proyectos adheridos, el funcionario señaló que 20 corresponden al sector minero, 13 a petróleo y gas, tres a energía eléctrica, dos a industria y uno a logística e infraestructura.

Según los datos presentados ante los legisladores, las iniciativas alcanzadas por el régimen se distribuyen en 13 provincias y representan inversiones por aproximadamente US$138.000 millones, con una proyección de 179.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos.

González aseguró que estos desarrollos tienen capacidad para incrementar significativamente las exportaciones argentinas. También sostuvo que, una vez consolidada la explotación de los recursos naturales, el país podrá avanzar hacia procesos de integración industrial que permitan multiplicar la generación de valor agregado y empleo.

Tecpetrol sumó un perforador para Vaca Muerta.

Vaca Muerta y las perspectivas de inversión

En otro tramo de la presentación, el coordinador de Energía y Minería destacó el crecimiento de las inversiones en Vaca Muerta. Según expresó, los desembolsos actuales en la formación no convencional son aproximadamente un 50% superiores a los registrados tres años atrás.

Además, proyectó que el ritmo de expansión continuará durante los próximos años y estimó que las inversiones podrían volver a crecer entre un 50% y un 100% en el mediano plazo, impulsadas por el desarrollo de nuevos proyectos y la ampliación de infraestructura vinculada a la producción hidrocarburífera.

Las declaraciones fueron parte de la defensa oficial del régimen de incentivos y de la estrategia económica orientada a fortalecer la llegada de capitales para sectores considerados estratégicos por el Gobierno.

Críticas de la oposición

Durante el debate también surgieron cuestionamientos por parte de la oposición. El diputado nacional Martín Lousteau consideró que la iniciativa implica una selección de sectores favorecidos y cuestionó los criterios utilizados para definir las actividades incluidas dentro del nuevo esquema.

El legislador sostuvo que algunos de los proyectos anunciados en los últimos años ya estaban previstos con anterioridad a la implementación del RIGI. Desde su perspectiva, el régimen pudo haber acelerado determinadas decisiones de inversión, pero no necesariamente fue el factor determinante para su concreción.

Lousteau también manifestó reparos sobre la continuidad de mecanismos de promoción sectorial mediante beneficios especiales y planteó que el país debería avanzar hacia instrumentos más amplios y menos focalizados.

Se puso en funcionamiento la planta compresora Mercedes.

Qué industrias podrán acceder al Súper RIGI

La iniciativa apunta a sectores vinculados con la industrialización de minerales críticos, la fabricación de baterías, el desarrollo de hidrógeno verde, la producción de vehículos eléctricos y la elaboración de componentes para energías renovables.

También contempla actividades relacionadas con reactores nucleares pequeños y medianos, semiconductores, inteligencia artificial, paneles solares, turbinas eólicas y otros desarrollos tecnológicos considerados de frontera.

Para estos proyectos, el régimen propone una estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años. Entre los incentivos previstos se incluyen una reducción de la alícuota del impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada de inversiones, certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y una tasa unificada del 10% para contribuciones patronales.

Además, los quebrantos podrán deducirse sin límite temporal, mientras que los dividendos tributarán una alícuota del 7%, que descenderá al 3,5% luego de cuatro años. El proyecto también contempla exenciones de derechos de importación y exportación, la eliminación de restricciones operativas y un esquema progresivo de acceso a divisas que permitirá disponer del 100% de los dólares generados por exportaciones una vez transcurridos tres años de adhesión al régimen.

Proyecto Río Grande avanza con nueva campaña de perforación exploratoria de litio

El Proyecto Río Grande comenzó una nueva etapa con el lanzamiento de una campaña de perforación exploratoria correspondiente al programa 2026 de NOA Lithium Brines. La iniciativa busca profundizar el conocimiento técnico del salar y acelerar el camino hacia futuras definiciones de inversión en base al litio.

Las primeras tareas incluyeron la movilización de equipos y la preparación logística en campo. Según el cronograma previsto por la compañía, las perforaciones comenzarán durante el próximo mes, marcando un paso relevante dentro del calendario operativo diseñado para este año.

El objetivo principal de esta fase es obtener nueva información técnica para avanzar con el Estudio de Prefactibilidad (PFS), documento clave para evaluar la viabilidad económica y operativa del proyecto, cuya presentación está proyectada hacia fines de 2026.

Nuevos pozos para evaluar el potencial del litio

El plan contempla la ejecución de nuevos pozos exploratorios en sectores cercanos a perforaciones realizadas previamente. Esa estrategia permitirá comparar resultados y ampliar la base de datos disponible sobre el comportamiento geológico e hidrogeológico del salar.

Los trabajos estarán enfocados en analizar parámetros hidráulicos dentro de acuíferos profundos con presencia de salmuera, un recurso central para el desarrollo de proyectos de litio. Esa información resulta esencial para proyectar futuras etapas productivas con mayor precisión.

Con los datos que surjan de esta campaña, la empresa buscará optimizar los modelos hidrogeológicos y mejorar las estimaciones de recursos de litio, fortaleciendo así el respaldo técnico del proyecto y reduciendo incertidumbres propias de la etapa exploratoria.

Apoyo técnico y proyección de crecimiento

La campaña fue revisada y aprobada por una consultora privada especializada, que además participa en la elaboración del balance hídrico del salar. Ese acompañamiento externo apunta a reforzar la calidad técnica de los estudios en curso.

La misma firma también trabaja en la preparación del Estudio de Prefactibilidad, considerado uno de los hitos más importantes para el futuro inmediato de Río Grande. Este documento permitirá dimensionar costos, infraestructura requerida y proyecciones de producción.

El avance del proyecto se inscribe en el crecimiento sostenido que muestran los desarrollos de litio en Argentina, especialmente en salares del norte del país. Con nuevas campañas de exploración y más información estratégica, Río Grande busca consolidarse como una apuesta relevante dentro del sector.

Litio: por qué Argentina debería evitar competir con China en baterías

El mercado global del litio muestra una fuerte concentración en pocos países y una expansión acelerada de la demanda, impulsada por la transición energética. Argentina comienza a consolidarse como uno de los principales protagonistas de cara a la próxima década.

De acuerdo con el análisis de Ernesto Díaz, vicepresidente de Rystad Energy para Latinoamérica, el país tiene condiciones para posicionarse entre los mayores productores mundiales junto con Australia hacia 2030.

“Los datos recientes sobre producción global de litio dejan algo claro: el mercado ya está altamente concentrado y dominado por pocos actores, con Australia, Chile, China y Argentina liderando la oferta. Al mismo tiempo, la expansión proyectada de capacidad muestra que el crecimiento vendrá principalmente de operaciones upstream”, señaló.

El dilema sobre la cadena de valor

En paralelo al crecimiento de la producción de litio, se abre un debate central sobre el modelo de desarrollo que debería adoptar Argentina. La discusión gira en torno a avanzar en la industrialización o consolidar su rol como proveedor de productos procesados.

En ese sentido, Díaz plantea que la decisión debe basarse en criterios de competitividad y no en aspiraciones industriales que podrían implicar mayores riesgos.

“En este contexto, surge una pregunta clave para Argentina: ¿debería avanzar hacia la integración vertical y competir en la fabricación de componentes de baterías, o consolidarse como proveedor competitivo de carbonato e hidróxido de litio?”, advirtió.

“Mi visión es clara: Argentina debería profundizar su posicionamiento en la producción de litio grado batería, en lugar de intentar competir aguas abajo con China”, agregó.

Ventajas comparativas y enfoque productivo

El análisis destaca que Argentina cuenta con ventajas estructurales dentro del denominado “triángulo del litio”, lo que le permite competir en costos y calidad de recursos. Esto refuerza la idea de priorizar el desarrollo del segmento upstream.

El desafío, según el especialista, pasa por escalar la producción, mejorar la eficiencia y capturar valor en el procesamiento químico del mineral, donde existe una demanda global sostenida.

“Argentina forma parte del triángulo del litio, con recursos de clase mundial y costos competitivos. La prioridad debería ser escalar producción, mejorar eficiencia y capturar valor en el procesamiento químico, donde ya existe demanda global sostenida”, explicó.

Las barreras para fabricar baterías

Uno de los puntos centrales del análisis es la dificultad de avanzar en la fabricación de baterías. Se trata de una industria que requiere no solo inversión, sino también un ecosistema productivo complejo y altamente integrado.

La cadena de valor incluye desde la producción de cátodos hasta la fabricación de celdas, con fuertes vínculos con la industria automotriz y un alto nivel de desarrollo tecnológico.

“La fabricación de cátodos, celdas y baterías requiere ecosistemas industriales integrados, proximidad a fabricantes de autos, escala, tecnología y know-how acumulado. China no solo domina capacidad, sino toda la cadena de suministro”, sostuvo.

Ampere Lithium quiere explotar el litio de Mendoza.

Riesgos y costos de la integración vertical

El avance hacia una integración vertical también implica mayores niveles de inversión y riesgos asociados a la volatilidad del mercado y a los cambios tecnológicos. Esto podría afectar la competitividad del país en el mediano plazo.

En este sentido, el especialista advierte que una estrategia de este tipo podría desviar recursos de los segmentos donde Argentina ya tiene ventajas consolidadas.

“Integrarse verticalmente implica inversiones significativamente mayores, ciclos de retorno más largos y mayor exposición a riesgos tecnológicos y de mercado. Para Argentina, esto podría diluir el foco y reducir la competitividad”, afirmó.

La ventana de oportunidad en el upstream

El crecimiento de la demanda global de litio abre una oportunidad concreta para expandir la producción en el corto plazo. La necesidad de abastecimiento inmediato refuerza el rol de los países productores en la cadena global.

En contraposición, los segmentos downstream aparecen más saturados y con mayor competencia, lo que limita las posibilidades de ingreso para nuevos actores.

“La demanda de litio está creciendo rápidamente y necesita oferta confiable hoy. Hay una ventana clara para capturar valor expandiendo producción upstream, mientras que downstream está más saturado y competitivo”, indicó.

Galar Lithium invertirá 200 millones de dólares en el Salar del Hombre Muerto.

Una estrategia pragmática para el desarrollo

El planteo de Díaz no descarta la industrialización, pero propone abordarla de manera selectiva, a través de alianzas estratégicas y mejoras en la calidad del producto. Esto permitiría avanzar sin asumir riesgos excesivos.

El foco, en este esquema, debería estar en mejorar la infraestructura, garantizar estabilidad regulatoria y atraer inversiones que potencien el desarrollo del sector.

“Esto no implica renunciar a industrialización, sino priorizar la mejora en calidad, el desarrollo de infraestructura, la estabilidad regulatoria y la atracción de inversión extranjera, con integración selectiva”, aseguró.

Con el RIGI, Rio Tinto invertirá US$251 millones para ampliar Fénix

El Ministerio de Economía de la Nación oficializó, mediante la Resolución 431/2026, una nueva adhesión de un proyecto minero al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La empresa Minera del Altiplano, subsidiaria de Rio Tinto, obtuvo el aval oficial para su plan de inversiones denominado “Expansión Fase 1B”, que busca ampliar la capacidad productiva del yacimiento Fénix, ubicado estratégicamente en el Salar del Hombre Muerto, dentro de la provincia de Catamarca.

La resolución firmada por Luis Caputo destaca que estos incentivos aportan certidumbre y seguridad jurídica a los inversores extranjeros y nacionales. El objetivo prioritario es garantizar la prosperidad económica mediante el incremento de exportaciones de mercaderías y servicios, favoreciendo la creación genuina de empleo en regiones estratégicas.

Las metas de producción de Rio Tinto

El proyecto de Minera del Altiplano contempla una expansión significativa en la producción de carbonato de litio. Según el documento oficial, la capacidad instalada pasará de veintiocho mil quinientas toneladas anuales a un total de treinta y ocho mil toneladas. Este incremento de nueve mil quinientas toneladas refuerza el perfil exportador.

Para alcanzar estos objetivos, el plan de inversiones asciende a un total de doscientos cincuenta y un millones de dólares estadounidenses. Los activos computables incluyen la construcción de una nueva Planta de Adsorción Selectiva y una Planta de Carbonato, además de infraestructura clave para el procesamiento del mineral extraído.

El RIGI aprobó dos nuevos proyectos.

El Ministerio de Economía, en su resolución, detalló la justificación oficial del régimen para este tipo de desembolsos industriales: “El RIGI tiene como objetivos prioritarios incentivar las Grandes Inversiones nacionales y extranjeras a fin de garantizar la prosperidad del país, fortalecer la competitividad de los diversos sectores económicos e incrementar las exportaciones”.

Infraestructura y desarrollo de proveedores

La obra civil no se limita exclusivamente a la extracción en el salar catamarqueño. El proyecto incluye la perforación de nuevos pozos de salmuera y la instalación de tuberías complejas. También se prevé la edificación de instalaciones auxiliares para apoyar la operación y administración de la nueva producción proyectada.

Un componente esencial es la construcción de una planta compresora de gas natural en Olacapato, provincia de Salta. Esta instalación permitirá ampliar la capacidad de transporte de los gasoductos La Puna y Fénix. Dichas obras son vitales para asegurar el suministro energético constante que requiere la producción de litio.

Respecto al impacto en la cadena de valor, la empresa se comprometió a que el sesenta por ciento de su inversión en proveedores sea local. Esta cifra supera ampliamente el mínimo del veinte por ciento exigido por la ley vigente. Así, el Ministerio de Economía busca potenciar la industria nacional.

Beneficios fiscales y horizonte productivo

La adhesión al RIGI otorga a Minera del Altiplano beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios de gran relevancia para la viabilidad financiera. El Ministerio de Economía aprobó un listado de mercaderías que podrán importarse bajo franquicias especiales. Estas medidas buscan reducir los costos de capital y acelerar la ejecución productiva.

El cronograma de obras estipula que la construcción del proyecto finalizará en noviembre del año 2026. Sin embargo, se prevé que el inicio de las operaciones comerciales ocurra en julio de ese mismo año. Para entonces, la firma deberá haber acreditado el cumplimiento de los montos mínimos de inversión.

Rio Tinto reactiva Fénix: la ampliación del proyecto de litio avanza bajo el RIGI

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Comité Evaluador del Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) dio luz verde a la ampliación del proyecto de litio Fénix, operado por Rio Tinto en el Salar del Hombre Muerto, en Catamarca.

La iniciativa implica una inversión de 530 millones de dólares destinada a expandir la capacidad productiva del yacimiento. El plan prevé sumar 9.500 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio.

De acuerdo con las cifras oficiales, la obra generará 1.143 empleos durante la fase de construcción y otros 504 puestos en la etapa operativa, entre directos e indirectos. Además, el aporte proyectado en exportaciones asciende a 165 millones de dólares por año.

El peso del RIGI en la decisión empresaria

Las declaraciones del entonces CEO de Rio Tinto, Jakob Stausholm, dejaron en claro el rol del RIGI para avanzar con esta inversión. “Para nosotros, el RIGI fue un factor muy importante para tomar la decisión de invertir significativamente en la Argentina. Le da al inversor protecciones y estabilización por 30 años respaldadas por mecanismos de arbitraje internacional. Con esa certidumbre podemos mantener el momentum y protegernos de la macroeconomía”, señaló.

El ejecutivo también destacó el cambio en el clima macroeconómico interno: “Vemos que la economía se estabilizó; las reformas mejoraron la situación y la inflación está cayendo dramáticamente. Eso permite equilibrar los libros y generar confianza en que las cosas seguirán mejorando”.

Sus palabras sintetizan la valoración que la compañía hace del nuevo esquema regulatorio y de la estrategia oficial para atraer inversiones de gran escala.

 

Un proyecto con historia en Catamarca

Fénix no es un desarrollo reciente. Rio Tinto opera en Catamarca desde hace casi tres décadas, y el Salar del Hombre Muerto se consolidó como uno de sus activos clave en América del Sur.

La operación actual ronda las 32.000 toneladas anuales de carbonato de litio, un volumen que crecerá de forma significativa con la expansión aprobada.

El yacimiento está ubicado en Antofagasta de la Sierra, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, dentro de una de las zonas con mayor concentración de salmueras de litio a nivel global. A esa escala se suman los proyectos Olaroz (Jujuy) y Rincón (Salta), lo que convierte a la empresa en el operador de litio con mayor presencia territorial en el país.

Producción, pausas y reactivación

La fase 1A del proyecto concluyó en 2024 con un resultado concreto: más de 10.000 toneladas adicionales de carbonato de litio ese año.

En cambio, la fase 1B, de magnitud similar, fue suspendida en septiembre de 2024 por la caída sostenida del precio internacional del litio. En ese momento, los trabajos tenían un 75% de avance.

La reactivación llegó gracias a dos factores: la estabilización gradual del mercado global del litio y, sobre todo, el marco de previsibilidad que brindó el RIGI. En 2024, la producción combinada de Fénix y Olaroz alcanzó 44.115 toneladas de carbonato de litio y 4.541 toneladas de cloruro de litio, un crecimiento del 20% interanual pese al escenario adverso.