Santa Cruz lanza un nuevo esquema de incentivos para reactivar su actividad petrolera

La presentación del programa “Más producción y trabajo en el sector hidrocarburífero santacruceño” busca generar nuevas condiciones para impulsar la actividad en Santa Cruz. La propuesta redefine la relación entre el Estado y las operadoras, orientando beneficios a partir de inversiones verificables y actividad incremental.

El acuerdo fue rubricado junto al ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, y representantes de las principales compañías que operan en la región. La iniciativa apunta a crear un marco técnico y administrativo más preciso para evaluar proyectos y establecer un esquema de incentivos condicionado al cumplimiento de objetivos productivos.

Según explicaron desde el Gobierno provincial, la prioridad es recuperar niveles de actividad en yacimientos que muestran declino y generar las condiciones para atraer nuevas inversiones. El esquema combina estímulos fiscales con un sistema de control técnico que busca asegurar que los beneficios dependan exclusivamente de resultados comprobables.

Regalías atadas a inversión

Uno de los aspectos centrales del acuerdo es la adecuación de las regalías en función del nivel de inversión efectiva. La provincia plantea que no habrá beneficios automáticos, sino que se otorgarán únicamente cuando las empresas presenten planes verificables que impliquen mayor actividad respecto de los compromisos ya asumidos.

Para acceder a condiciones más favorables, las operadoras deberán ejecutar proyectos que incluyan perforaciones adicionales, intervenciones sobre pozos existentes y reactivación de equipos. Cada iniciativa será evaluada técnicamente por el Ministerio de Energía y Minería a través de la Secretaría de Estado de Hidrocarburos.

La autoridad provincial podrá solicitar ampliaciones, ajustes o documentación adicional antes de la aprobación de los proyectos. El objetivo es garantizar que los beneficios estén vinculados al incremento real de la actividad y no a planes teóricos o compromisos ya incluidos en concesiones anteriores.

El foco de la recuperación de Santa Cruz

El programa dedica un capítulo específico a los yacimientos maduros, que constituyen la base de la producción en Santa Cruz y enfrentan desafíos crecientes por el declino natural y los mayores costos operativos. El Gobierno considera que estas áreas requieren una estrategia diferenciada para sostener su aporte a la economía provincial.

El esquema propone un conjunto de acciones orientadas a recuperar productividad mediante perforaciones adicionales, intervenciones sobre pozos existentes y la reactivación de equipos inactivos. Las operadoras deberán presentar propuestas fundamentadas técnicamente para definir la viabilidad de cada proyecto.

La identificación de los yacimientos que requieren intervención se realizará con criterios objetivos vinculados al nivel de declino, la antigüedad de los pozos y el desempeño histórico. De esa forma, la provincia busca priorizar las áreas donde la actividad incremental puede generar mayor impacto inmediato.

Nuevas áreas: Palermo Aike, D-129 y offshore

Además de los yacimientos maduros, el acuerdo contempla incentivos específicos para el desarrollo de nuevas áreas estratégicas, especialmente en segmentos no convencionales y offshore. Entre ellas figura Palermo Aike, considerada una de las formaciones con mayor potencial en la Cuenca Austral.

Otra área incluida en el esquema es D-129, ubicada en el Golfo San Jorge, que podría convertirse en un vector de desarrollo para la provincia si los programas exploratorios confirman el potencial estimado. El objetivo es diversificar la matriz productiva e incorporar tecnologías que permitan ampliar la frontera energética.

En paralelo, se establecen beneficios destinados al desarrollo offshore, un segmento que requiere niveles de inversión elevados y procesos exploratorios más complejos. Los incentivos estarán vinculados al avance efectivo de las actividades y a la presentación de programas de inversión acordes a la magnitud de estos proyectos.

Las pymes de la Cuenca del Golfo San Jorge sufren la caída del convencional.

Condiciones diferenciadas y plazos para acceder a beneficios

El acuerdo fija reglas particulares para cada tipo de producción. Para las áreas maduras, se establece una alícuota general del 12% o la posibilidad de una reducción de hasta tres puntos para la producción convencional, con vigencia entre mayo de 2026 y abril de 2027.

En contraparte, las nuevas producciones en proyectos no convencionales y offshore podrán acceder a una alícuota del 5%, con un horizonte de hasta diez años según las condiciones específicas de cada concesión. Este diferencial busca atraer inversiones a sectores que requieren mayores riesgos y plazos de maduración.

La aprobación de estos beneficios dependerá del cumplimiento estricto de los compromisos asumidos por las empresas. El Gobierno provincial mantendrá un sistema de control para verificar que las actividades prometidas se ejecuten en tiempo y forma.

Información estratégica y control técnico permanente

Otro eje del acuerdo es la obligación de las operadoras de presentar información detallada sobre sus planes de actividad. Los datos deberán incluir historiales de producción, programas de inversión, actividad incremental e información operativa relevante, todo con carácter de declaración jurada.

La autoridad provincial podrá solicitar ampliaciones o rechazar proyectos que no cumplan con los criterios establecidos. La consistencia y verificabilidad de los datos será determinante para otorgar beneficios y acompañar el avance de cada iniciativa.

Con este sistema, el Gobierno busca garantizar un equilibrio entre incentivo y control estatal, manteniendo el rol de supervisión sin afectar la dinámica de inversión. El objetivo es asegurar que los recursos públicos se destinen a programas con resultados concretos.

Impacto esperado: producción, empleo y desarrollo

El programa de Santa Cruz apunta a recuperar la producción hidrocarburífera en un contexto desafiante para las cuencas maduras. Entre sus metas figuran el aumento de la actividad en campo, la reactivación de equipos y el fortalecimiento del empleo directo e indirecto asociado al sector.

Las autoridades consideran que la recuperación productiva permitirá dar impulso a la cadena de valor hidrocarburífera, especialmente en servicios especializados y logística. A su vez, se espera que los incentivos contribuyan a sostener la presencia de operadoras y proveedores en la provincia.

Más allá de los efectos inmediatos, el acuerdo plantea una hoja de ruta basada en un análisis técnico y económico de mediano plazo. La provincia busca consolidar un modelo que combine incentivos, planificación y control como herramientas para transformar el potencial energético en más producción, inversión y trabajo.

Shell se va del offshore: el segmento entra en etapa de incertidumbre

El horizonte de la exploración offshore en el Mar Argentino sufre un nuevo golpe. Shell decidió devolver su bloque generando un clima de escepticismo sobre el potencial hidrocarburífero de las costas nacionales.

Con la Resolución 73/2026, la Secretaría de Energía de la Nación establece la extinción del permiso otorgado originalmente en 2019 para operar en la Cuenca Argentina Norte. Esta medida administrativa marca el fin de una etapa exploratoria clave para la industria.

Los motivos detrás de la salida de Shell

Según la normativa que lleva la firma de la secretaria María Tettamanti, las firmas Shell y Qatar Energy optaron por no avanzar al segundo período del permiso de exploración sobre el bloque CAN 107.

El área se encuentra ubicado en el ámbito costa afuera nacional y su adjudicación se había concretado durante la denominada Ronda 1. El retiro de estos jugadores internacionales refuerza la idea de que la ventana de oportunidad para el Mar Argentino se está cerrando. La industria ahora reevalúa sus estrategias de inversión global.

Amparada en la Ley 17.319, la resolución estipula que las áreas deben revertirse al Estado Nacional ante la renuncia de los permisionarios. Por ello, el Artículo 2° de la resolución ordena que el área CAN 107 sea transferida nuevamente bajo control estatal. Este procedimiento legal cierra formalmente el vínculo contractual con las petroleras privadas.

Shell reduce su presencia en la formación y crece el interés de YPF, Vista y otros jugadores regionales.

Cumplimiento de compromisos

A pesar de la salida definitiva, la Dirección Nacional de Exploración y Producción verificó que las empresas cumplieron con sus compromisos técnicos. Según el Informe 22275694 del 4 de marzo de 2026, las operadoras realizaron la totalidad de las inversiones comprometidas inicialmente. No se registraron deudas ni incumplimientos respecto a los planes de trabajo presentados oportunamente.

En términos financieros, las compañías abonaron el canon de exploración correspondiente al período fiscal 2025 por una suma millonaria. El pago total ascendió a 383.036.825 de pesos, que fueron acreditados en las cuentas recaudadoras del Ministerio de Economía mediante dos depósitos bancarios diferentes.

El primer desembolso superó los 267 millones de pesos en enero, mientras que el segundo pago se completó en septiembre de 2025. Asimismo, los informes técnicos concluyeron que no existen observaciones ambientales respecto a las tareas ejecutadas por las firmas privadas. El cumplimiento de las normativas de protección del ecosistema marino fue absoluto y verificado.

“Declárase la extinción del Permiso de Exploración de Hidrocarburos sobre el área CAN 107”, establece el artículo primero de la nueva normativa oficial. Esta declaración de la Secretaría de Energía subraya que la renuncia se enmarca en los procedimientos administrativos estipulados por la ley. La transparencia en la salida busca mantener la necesaria seguridad jurídica.

Shell avanza con la exploración offshore.

El futuro de la Cuenca Argentina Norte

La salida de Shell genera interrogantes sobre la viabilidad del offshore argentino. La Cuenca Argentina Norte había despertado grandes expectativas luego de comparaciones geológicas con el margen africano. Sin embargo, la falta de hallazgos significativos en los pozos recientes de la zona moderó las proyecciones.

Hay que marcar que el offshore requiere inversiones de riesgo extremo y largo plazo, los recursos no convencionales ofrecen retornos más inmediatos y previsibles. La industria energética parece priorizar hoy proyectos con menores costos de extracción y menor incertidumbre.

El primer antecedente negativo fue Argerich, que significó la gran apuesta de Equinor en Argentina. El pozo en el bloque CAN 100 no presentó indicios claros de hidrocarburos, pero sirvió para que la operadora recolectara información valiosa para los próximos proyectos.

“El pozo EQN.MC.A.x-1 en el bloque CAN_100 fue completado de forma segura. Si bien se ha podido confirmar el modelo geológico, no se han encontrado indicios claros de hidrocarburos, por lo cual el pozo ha sido clasificado como seco”, destacaron desde la compañía.

Otro antecedente negativo

También hay que sumarle que, tras casi siete años de trámites administrativos, licitaciones internacionales y prórrogas técnicas, Tullow Argentina Limited, Pluspetrol y Wintershall Dea decidieron devolver el área MLO 114, luego de que las propias empresas desistieran de avanzar hacia la siguiente fase del proceso exploratorio.

Raia: el proyecto con el que Equinor expande su presencia en Brasil

La compañía Equinor inició la perforación de los primeros pozos productores e inyectores del proyecto Raia, uno de los desarrollos de gas natural offshore más relevantes de Brasil. La empresa confirmó que el avance marca una etapa clave hacia el inicio de operaciones previsto para 2028, consolidando a Brasil como uno de los destinos prioritarios dentro de su portafolio global de inversiones.

Veronica Coelho, country manager de Equinor en Brasil, destacó que el país sudamericano ocupa hoy un lugar central en la estrategia corporativa: “Brasil es el país donde más invertimos después de Noruega”, afirmó. Según la ejecutiva, Raia está diseñado para abastecer alrededor del 15% de la demanda interna de gas una vez que alcance su capacidad comercial.

El proyecto, que involucra una inversión total cercana a U$S 9.000 millones, prevé producir 16 millones de metros cúbicos de gas y 126.000 barriles diarios entre petróleo y condensado. Con esta iniciativa, Equinor refuerza su presencia en la zona del presal brasileño, donde ya opera el campo Bacalhau, actualmente en proceso de ramp-up.

Un proyecto de peso

La nueva campaña de perforación se está ejecutando con el drillship Valaris DS-17, que comenzó sus operaciones el 24 de marzo. El plan incluye seis pozos ubicados a unos 200 kilómetros de la costa y en profundidades cercanas a los 2.900 metros, lo que convierte a Raia en la operación de aguas ultraprofundas más exigente del portafolio de la compañía.

Geir Tungesvik, vicepresidente ejecutivo de Proyectos, Perforación y Abastecimiento, subrayó que Raia es hoy el mayor proyecto de Equinor en ejecución. “Estamos aplicando tecnología de clase mundial y décadas de experiencia offshore para avanzar hacia un inicio seguro en 2028”, sostuvo.

El primer pozo del proyecto Argerich fue realizado por el buque Valaris DS-17.

El desarrollo contempla la producción a través de un FPSO, encargado de procesar petróleo, condensado y gas. Este último será transportado por un gasoducto submarino de 200 kilómetros hasta la terminal de Cabiúnas, en Macaé, estado de Río de Janeiro. Según Equinor, el FPSO será uno de los más eficientes del mundo, con una intensidad de emisiones estimada en 6 kg de CO₂ por barril equivalente.

Un consorcio liderado por Equinor

Raia se ejecuta mediante una sociedad integrada por Equinor (35%), Repsol Sinopec Brasil (35%) y Petrobras (30%), combinando la experiencia técnica de las tres compañías en operaciones de aguas profundas.

Paralelamente, la empresa planifica nuevas actividades exploratorias en la cuenca Santos, incluyendo un pozo en el bloque S-M-1378 para 2027 y la evaluación de otro en el S-M-1617, ambos próximos a un descubrimiento anunciado por BP en 2023.

Equinor estima que el proyecto podría generar hasta 50.000 empleos directos e indirectos durante su ciclo de vida de tres décadas y convertirse en un pilar de la seguridad energética brasileña.

Comenzaron los estudios marinos para el proyecto Argentina LNG

Este fin de semana comenzó un estudio geotécnico en el suelo marino del Golfo San Matías, en el marco del proyecto Argentina LNG, una iniciativa estratégica que permitirá desarrollar infraestructura offshore para exportar gas desde la costa rionegrina hacia los mercados internacionales.

Los trabajos, que se extenderán durante aproximadamente 30 días, según informó YPF, se realizan a unos 6 kilómetros de la costa mediante una embarcación especializada equipada con tecnología de última generación. El análisis del suelo es un paso fundamental para determinar las condiciones técnicas en las que operarán las futuras unidades flotantes de licuefacción.

El estudio es llevado adelante con estándares internacionales y estrictas normas de seguridad y preservación ambiental. Las muestras extraídas serán analizadas en laboratorios especializados, permitiendo obtener información precisa para la planificación del desarrollo offshore.

Río Negro, plataforma energética al mundo

Argentina LNG es un proyecto de escala global que integra producción y transporte de gas, diseñado para potenciar los recursos de Vaca Muerta y consolidar a Río Negro como puerta de salida energética del país. En su etapa inicial prevé una capacidad de exportación de 12 millones de toneladas anuales, con posibilidad de ampliación a 18 MTPA.

“Río Negro está llamado a ser protagonista de la nueva etapa energética de la Argentina. Con Argentina LNG vamos a transformar nuestros recursos en exportaciones, en divisas para el país y en una plataforma que proyecte nuestra energía al mundo desde el Golfo San Matías”, sostuvo el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, al referirse al avance del proyecto.

Planificación, inversión y futuro

El inicio de este estudio geotécnico representa un nuevo avance dentro de una planificación ordenada y estratégica que posiciona a la provincia en el centro del desarrollo energético nacional.

Con pasos firmes y previsibilidad, Río Negro consolida un rumbo claro para transformar sus recursos en crecimiento, empleo y oportunidades para las próximas décadas.

Cómo son los buques que instalarán las monoboyas del VMOS

La empresa noruega DOF Group ASA será la encargada de instalar las monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y escribir un nuevo capítulo en la industria hidrocarburífera de la región. El proyecto consolidará a Punta Colorada como un verdadero polo exportador.

La elección de DOF no es casual. La compañía, con sede en Noruega, cuenta con una extensa trayectoria en servicios offshore y en operaciones complejas en aguas profundas. Su flota incluye embarcaciones diseñadas para tareas de instalación, anclaje y soporte, claves para proyectos de infraestructura vinculados al petróleo y al gas.

Dentro de este esquema, dos buques cumplen un rol central en el despliegue previsto para el VMOS: el Skandi Hera y el Skandi Patagonia. Ambas unidades forman parte del portafolio de la empresa y fueron seleccionadas por sus capacidades técnicas y operativas, que permiten afrontar trabajos de alta exigencia en entornos marítimos complejos.

Las características de los gigantes noruegos

El Skandi Hera pertenece a la categoría de buques AHTS, especializados en manejo de anclas, remolque y apoyo a plataformas. Construido en 2013, posee una eslora cercana a los 94 metros y una potencia que le permite desarrollar tareas de gran porte. Su capacidad de tracción y su equipamiento lo convierten en una pieza clave para operaciones offshore.

Según datos técnicos de la flota de DOF, el Skandi Hera cuenta con una fuerza de tiro superior a las 300 toneladas, además de sistemas de posicionamiento dinámico que garantizan estabilidad durante maniobras delicadas. Estas características resultan fundamentales para la instalación y el mantenimiento de estructuras como las monoboyas del proyecto.

Por su parte, el Skandi Patagonia es un buque multipropósito con perfil submarino, diseñado para trabajos de buceo, inspección y soporte técnico. Fue construido en el año 2000 y combina capacidades de remolque con equipamiento para tareas bajo el mar, incluyendo campana de buceo, grúas y sistemas de posicionamiento.

Con una eslora de más de 93 metros y capacidad para alojar a casi 60 personas, el Skandi Patagonia está preparado para operaciones prolongadas. Su diseño le permite intervenir tanto en instalaciones como en tareas de mantenimiento, lo que amplía su valor estratégico dentro de proyectos de largo plazo como el VMOS.

Un aliado con visión global

La instalación de monoboyas es una etapa crítica para habilitar la carga directa de petróleo en buques de gran porte, reduciendo costos logísticos y mejorando la competitividad de las exportaciones provenientes de Vaca Muerta.

Desde el punto de vista operativo, la combinación entre el Skandi Hera y el Skandi Patagonia permite cubrir distintas fases del proyecto. Mientras uno se enfoca en el posicionamiento, anclaje y remolque, el otro aporta soporte técnico, inspección submarina y asistencia especializada durante el montaje.

Este esquema integrado busca minimizar riesgos y optimizar tiempos. En proyectos offshore, cada jornada cuenta, y contar con embarcaciones versátiles reduce la necesidad de sumar terceros actores. Para DOF, además, implica consolidar su presencia en el mercado sudamericano y ampliar su cartera de contratos.

Además, la participación de una firma con experiencia global también aporta previsibilidad al desarrollo del VMOS.

Equinor redobla su apuesta por el offshore

El acuerdo entre Vista Energy y Equinor marca el retiro de la compañía noruega de Vaca Muerta. La transacción incluyó la participación no operada del 30% de Equinor en Bandurria Sur y su participación no operada del 50% en Bajo del Toro. Sin embargo, la empresa aseguró que su licencia offshore no está afectada por esta operación.

El monto total de la transacción se valora en aproximadamente 1.100 millones de dóalres. La transacción tiene una fecha efectiva del 1 de julio de 2025; los intereses devengados se incluirán y pagarán al cierre.

“Estamos materializando el valor de dos activos de alta calidad que hemos desarrollado activamente, mientras continuamos optimizando nuestra cartera internacional”, afirmó Philippe Mathieu, vicepresidente ejecutivo de Exploración y Producción Internacional de Equinor.

“Esta transacción fortalece la flexibilidad financiera de Equinor mientras evaluamos oportunidades en nuestros mercados internacionales estratégicos, donde prevemos un crecimiento sustancial hacia 2030. Al mismo tiempo, mantenemos nuestra opcionalidad a través de nuestras posiciones offshore en Argentina”, agregó.

Equinor está presente en el país desde 2017, ingresando a Vaca Muerta mediante un acuerdo de exploración conjunta con YPF en el activo Bajo del Toro y luego ampliando su cartera en 2020 con la adquisición de Bandurria Sur. La participación de Equinor en la producción de esta área promedió 24.400 barriles de petróleo equivalente (boe) por día en el tercer trimestre de 2025. Bajo del Toro, que aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo, aportó 2.100 boe netos por día.

Luego de Argerich, el offshore busca una nueva etapa.

El corazón de las operaciones de Equinor

En 2019, Equinor sumó ocho licencias de exploración offshore a su cartera en la Cuenca Argentina Norte y en las cuencas australes de Malvinas y Austral. La evaluación del subsuelo está en curso para determinar el camino comercialmente más atractivo para la cartera offshore. Actualmente no existen compromisos de perforación en las licencias.

“Esta es una decisión impulsada para incrementar el valor de nuestra cartera internacional y para agudizar nuestro enfoque en Argentina”, señaló Chris Golden, vicepresidente senior para Estados Unidos y Argentina en Exploración y Producción Internacional de Equinor.

El antecedente en el Mar Argentino

Argerich significó la gran apuesta de Equinor en Argentina. El pozo en el bloque Cuenca Argentina Norte (CAN)-100 generó grandes expectativas en la industria hidrocarburífera para encontrar un nuevo polo productivo, pero los resultados no fueron los esperados.

Es que en junio de 2024, el pozo no presentó indicios claros de hidrocarburos, pero sirvió para que la operadora recolectara información valiosa para los próximos proyectos.

“El pozo EQN.MC.A.x-1 en el bloque CAN_100 fue completado de forma segura. Si bien se ha podido confirmar el modelo geológico, no se han encontrado indicios claros de hidrocarburos, por lo cual el pozo ha sido clasificado como seco”, destacaron desde la compañía.

Los especialistas estimaban que había un 20% de probabilidades de encontrar petróleo en el proyecto Argerich. El número era bajo, pero elevado en los valores que se manejan dentro de la exploración offshore.

Asimismo, la perforación de este primer pozo en aguas profundas fue un hito en la historia de la exploración costa afuera en la Argentina.

Ahora, Equinor apuntará todos sus cañones a la exploración de sus áreas en el Mar Argentino teniendo en cuenta que el offshore es su core bussiness.

Offshore en Argentina: entre el potencial geológico y el desafío político

La exploración offshore se consolida como uno de los principales ejes de discusión dentro de la industria energética global. Según un informe reciente de la Universidad Austral, los márgenes continentales siguen siendo áreas críticas para garantizar seguridad energética, atraer inversiones y sostener la transición ordenada hacia matrices más diversificadas, especialmente en países con fuerte dependencia de hidrocarburos.

En ese contexto, el Atlántico Sur volvió a posicionarse como una de las regiones más prometedoras para la exploración de hidrocarburos. La reactivación de licencias en Argentina, Uruguay y el sur de Brasil consolidó un corredor geológico que, pese a sus distintos niveles de madurez, concentra expectativas técnicas, estratégicas y políticas dentro de la industria regional.

Del lado sudamericano, la Ronda Argentina Costa Afuera 1, lanzada en 2018, marcó el inicio de una nueva etapa exploratoria. A partir de 2019, las operadoras priorizaron la adquisición de sísmica 2D y 3D en las cuencas Austral, Malvinas Oeste y Argentina Norte, configurando la mayor base de datos marina del país.

Entre 2019 y 2025 se relevaron cerca de 35.000 kilómetros de sísmica 2D y más de 40.000 kilómetros cuadrados de sísmica 3D. Empresas como TGS, PXGeo y BGP lideraron las campañas, trabajando para operadoras internacionales y nacionales como ExxonMobil, TotalEnergies, Shell, Equinor, YPF y Tullow Oil.

El primer hito operativo de esta etapa fue el pozo Argerich.x-1, perforado en 2024 por Equinor junto a YPF y Shell. Se trató del primer pozo en aguas ultraprofundas de la Argentina, con 1.500 metros de columna de agua y 4.000 metros de profundidad total, utilizando el drillship Valaris DS-17.

Aunque el resultado no fue comercialmente exitoso, la operación aportó información geológica clave para calibrar los modelos exploratorios. En la industria, este tipo de resultados no implica el descarte del área, sino una etapa necesaria de aprendizaje dentro de cuencas prácticamente vírgenes desde el punto de vista exploratorio.

Luego de Argerich, el offshore busca una nueva etapa.

Una pausa que es técnica, no estratégica

Tras la finalización del pozo Argerich y de las campañas sísmicas comprometidas, la información pública sobre offshore disminuyó de forma notable. Sin embargo, esta baja exposición mediática no refleja una paralización de la actividad, sino una fase de interpretación técnica que demanda tiempo, rigurosidad y análisis integrado de grandes volúmenes de datos.

Las compañías ingresaron en una etapa donde se definen decisiones estratégicas y económicas de largo plazo. Antes de fines de 2026 vencerán los primeros períodos exploratorios de la ronda offshore, momento en el cual las operadoras deberán decidir si avanzan hacia una segunda fase con nuevos pozos o si revierten sus áreas.

En paralelo, el proceso exploratorio estuvo acompañado por un esquema inédito de participación pública. Entre 2021 y 2024 se realizaron consultas tempranas y audiencias públicas que involucraron a empresas, ONGs, universidades, cámaras empresarias, sindicatos y ciudadanos, generando un debate sin precedentes sobre la actividad offshore.

Los resultados evidenciaron una fuerte polarización. Mientras los sectores productivos destacaron el impacto en empleo, divisas, soberanía energética y desarrollo tecnológico, los sectores críticos enfatizaron los riesgos ambientales, la pesca, el turismo y la desconfianza institucional respecto al control de impactos.

Este proceso derivó en la emisión de Declaraciones de Impacto Ambiental que habilitaron proyectos bajo un marco regulatorio homogéneo. Sin embargo, también quedaron áreas pendientes, como el bloque MLO-122 de Tullow Oil, que aún no cuenta con una definición administrativa final sobre su continuidad.

En contraste, ExxonMobil y Qatar Petroleum devolvieron formalmente varias áreas en Malvinas Oeste durante 2024, reflejando la dinámica normal de una exploración de frontera, donde no todos los proyectos avanzan hacia etapas de perforación o desarrollo.

Shell y una nueva oportunidad para el offshore.

Producción, logística y el espejo regional

Mientras la exploración offshore avanzaba en el norte, el sur argentino recuperó protagonismo con el proyecto Fénix, operado por TotalEnergies en la Cuenca Austral Marina. Entre 2023 y 2024 se perforaron tres pozos de desarrollo que hoy aportan cerca de 10 millones de metros cúbicos diarios de gas al sistema nacional.

Con este aporte, la producción offshore representa aproximadamente el 20% del gas del país, considerando también los históricos yacimientos Carina y Vega Pléyade. Este desempeño reafirma la capacidad técnica y operativa de Argentina para sostener proyectos marinos de escala relevante.

No obstante, el país aún carece de una cadena de suministros específicamente desarrollada para abastecer proyectos offshore de gran magnitud. La logística, los servicios especializados y la infraestructura portuaria siguen siendo uno de los principales desafíos para capitalizar futuras inversiones.

En este sentido, Uruguay aparece como un ejemplo regional de planificación. Con bloques adjudicados a compañías majors, marcos regulatorios estables y compromisos de perforación asumidos, el país logró posicionarse como un actor avanzado dentro del margen atlántico sudamericano.

APA Corporation y Chevron ya anunciaron actividades sísmicas y compromisos exploratorios entre 2025 y 2027 en aguas uruguayas, lo que anticipa un nuevo ciclo de exploración activa en la región. En paralelo, el sur de Brasil reactivó su Cuenca de Pelotas mediante rondas licitatorias permanentes.

Del otro lado del Atlántico, Namibia consolidó descubrimientos comerciales que reforzaron el interés global por este sistema conjugado. Ambos márgenes comparten una historia geológica común desde la apertura del Atlántico Sur, lo que fortalece el atractivo exploratorio del corredor regional.

YPF descartó que tenga negociaciones abiertas con Petrobras.

Una frontera que exige continuidad

El potencial energético del offshore argentino permanece intacto. La información sísmica, los datos de pozo, la experiencia operativa y los avances regulatorios conforman una base sólida para una nueva etapa exploratoria, siempre que exista continuidad institucional y visión estratégica a largo plazo.

Explorar el Atlántico Sur no implica únicamente una apuesta hidrocarburífera. Representa una oportunidad para fortalecer la soberanía energética, el desarrollo tecnológico, la formación de recursos humanos y la integración industrial, en un contexto donde la energía sigue siendo un factor central para el crecimiento económico.

La ventana de oportunidad está abierta. Convertir el conocimiento acumulado en progreso concreto dependerá de sostener políticas estables, reglas claras y una planificación que trascienda los ciclos políticos. En esa ecuación, el offshore argentino sigue siendo una de las cartas más relevantes del tablero energético nacional.

Del Mar Argentino a Brasil: el plan de TotalEnergies para dominar el gas y salir a exportar

Mientras Vaca Muerta concentra la mayor parte de la atención del sector energético, el desarrollo del Mar Argentino se consolida como una pieza clave para fortalecer la matriz gasífera con eficiencia, escala y competitividad. En ese escenario, el consorcio liderado por TotalEnergies logró un avance decisivo en la Cuenca Austral.

El desempeño offshore posicionó a la petrolera francesa como el principal proveedor de gas natural del país, con capacidad no solo para abastecer el mercado interno sino también para proyectar excedentes exportables hacia la región.

Los registros oficiales de la Secretaría de Energía confirman una mejora sostenida en la producción de gas natural frente a las costas de Tierra del Fuego. Entre enero y noviembre de 2025, el promedio diario alcanzó los 21,5 millones de metros cúbicos (MMm3/d).

El dato marca una suba relevante frente a los 17,7 MMm3/d del mismo período de 2024, lo que implica un crecimiento interanual cercano al 21,5%. Al mismo tiempo, se profundizó la concentración operativa en manos del consorcio encabezado por TotalEnergies.

En 2024, la empresa chilena ENAP —cuyos activos pasaron este año a Petrolera Santa María— explicaba una producción de 2,1 MMm3/d. Hacia el cierre de 2025, ese aporte descendió a 1,6 MMm3/d. Como resultado, el consorcio elevó su participación del 88% al 92,5% del total de la producción offshore de la cuenca.

Este salto estuvo impulsado por la puesta en marcha plena, en enero de 2025, de los tres pozos submarinos del Proyecto Fénix. La iniciativa demandó una inversión superior a los US$700 millones y permitió alcanzar un plateau productivo que la compañía prevé sostener durante todo 2026.

TotalEnergies avanza en su parque eólico de Tierra dle Fuego.

TotalEnergies y su visión de futuro

De acuerdo con las proyecciones de TotalEnergies, el aporte de gas desde Tierra del Fuego se ubicó entre 22 y 24 MMm3/d durante los picos de consumo invernal, garantizando el suministro del sistema en momentos críticos. Para el próximo año, la estrategia estará enfocada en optimizar y preservar esos niveles.

Luego del fuerte desembolso en infraestructura offshore, el ciclo 2026 estará dedicado principalmente a tareas de mantenimiento preventivo y técnico, con el objetivo de asegurar la integridad de las instalaciones y la continuidad operativa.

Sin embargo, el futuro del offshore no se limita a la producción actual. En el frente exploratorio, el consorcio avanzará con el procesamiento y análisis de la sísmica adquirida durante 2025 en el bloque MLO 123. El proyecto, compartido con Equinor e YPF, será determinante para evaluar el potencial de recursos en aguas profundas y asegurar nuevos desarrollos más allá de Fénix.

En paralelo, la filial local de TotalEnergies acelera la incorporación de energías renovables a sus operaciones. Para comienzos de 2026 está prevista la inauguración de un parque eólico de 10 MW en Ushuaia.

La iniciativa apunta a electrificar las plantas de tratamiento de gas que reciben la producción offshore, reduciendo la huella de carbono y alineando las operaciones locales con los objetivos globales de sostenibilidad del grupo.

Un antecedente clave se concretó en mayo de este año, cuando la compañía inauguró una Línea de Alta Tensión (LAT) de 43 kilómetros en Vaca Muerta, que conecta la planta Aguada Pichana Este (APE) con la red nacional. El proyecto demandó una inversión de US$33 millones.

Gracias a esa obra, la empresa logró electrificar sus operaciones con energía renovable proveniente del parque solar Amanecer, en Catamarca, tras sumar una inversión adicional de US$11 millones, con una reducción significativa de emisiones.

Harbour Energy se consolida como el quinto productor de gas en Argentina y proyecta un crecimiento sostenido con foco en Vaca Muerta y la Cuenca Marina Austral.

La alternativa de expansión regional

Más allá de la solidez técnica, el crecimiento de la producción está condicionado por variables de mercado y marcos regulatorios. Sergio Mengoni, director general de Total Austral y country chair en la Argentina, señaló recientemente que la expansión depende de la demanda local y, especialmente, de la apertura de mercados externos.

Total fue pionera en abril de 2025 al concretar exportaciones firmes de gas argentino hacia Brasil a través de Bolivia. Sin embargo, para consolidar este corredor, Mengoni remarcó la necesidad urgente de revisar los costos de transporte en los países de tránsito.

“Es clave y urgente que los países con ductos ya amortizados reduzcan sus pretensiones de tarifas, para lograr un esquema de ganar-ganar en toda la cadena”, sostuvo el ejecutivo. Hoy, los peajes en Bolivia y Brasil son hasta cuatro veces más altos que en la Argentina para trayectos equivalentes.

Desde la mirada de la compañía, una reducción de esos costos permitiría liberar recursos para nueva infraestructura y mejorar la competitividad del gas argentino frente a otros proveedores globales.

TotalEnergies mantiene una posición dominante en el país, con una producción cercana a los 38 MMm3/d sumando la Cuenca Austral y su participación en Vaca Muerta. Ese volumen equivale a casi un tercio del gas producido en la Argentina y le permitió consolidarse este año como el principal productor nacional, por encima incluso de YPF.

Para habilitar proyectos de la escala de Fénix, la empresa sigue de cerca el proceso de desregulación económica. La posibilidad de girar dividendos a partir de los resultados de 2025 es vista como una señal clave.

La libre disponibilidad de divisas y un esquema fiscal competitivo son condiciones centrales para que la Argentina pueda desplegar su potencial exportador estimado en 100 MMm3/d hacia los mercados regionales y globales.

YPF y Eni explorarán un bloque a 200 km de las costas de Uruguay

YPF y Eni firmaron un acuerdo para explorar conjuntamente el bloque OFF-5, ubicado en aguas profundas a 200 km de la costa de Uruguay. Con una extensión aproximada de 17.000 km2 y una profundidad máxima de agua de 4.100 metros, el OFF-5 se encuentra en una zona considerada estratégica por su potencial geológico.

Estudios recientes indican similitudes con la cuenca Orange sobre el margen africano, en Namibia, donde se han realizado importantes descubrimientos de petróleo y gas. Ambos márgenes compartieron la misma evolución geológica antes de la separación continental, lo que, sumado a las similitudes observadas luego de la apertura del Atlántico, abre un importante potencial exploratorio en el Margen Americano.

“Este acuerdo con Eni nos permite dar un paso hacia la exploración offshore. Incorporamos conocimiento global y capacidades que nos posicionan para aprovechar oportunidades en una región con gran potencial, reafirmando nuestra visión de crecimiento y liderazgo en proyectos innovadores”, afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.

Mediante el acuerdo suscrito, Eni Uruguay Ltd. adquiere una participación del 50% en el bloque OFF-5 y asumirá la operación tras el cierre de la transacción, sujeta a la aprobación de las autoridades uruguayas.

Este entendimiento refuerza el compromiso de ambas compañías con el desarrollo energético en la región y marca un paso importante en la cooperación internacional para proyectos offshore. Además, YPF y Eni firmaron recientemente un contrato para avanzar con la ingeniería de la etapa más grande del proyecto Argentina LNG, consolidando una relación estratégica que combina experiencia global y capacidades locales para impulsar el desarrollo energético en la región.

YPF y ENI, un vínculo estratégico

El avance en Uruguay se suma al trabajo conjunto que ambas compañías desarrollan en el país. El mes pasado, YPF y Eni firmaron en Buenos Aires el contrato de ingeniería de la etapa más relevante del proyecto Argentina LNG, que apunta a construir la mayor planta de licuefacción del país.

Ese documento define el diseño técnico y operativo de una iniciativa que prevé una inversión total estimada de 40.000 millones de dólares. De esa cifra, unos 25.000 millones se orientarán a la construcción de la terminal de licuefacción y la infraestructura asociada, mientras que otros 15.000 millones financiarán el desarrollo de tres bloques de gas húmedo en Vaca Muerta. El contrato representa un paso técnico previo a la Decisión Final de Inversión (FID), que se espera para el primer semestre de 2026.

El esquema de alianzas en torno al proyecto también registró un avance en noviembre, durante la feria energética ADIPEC 2025. En ese ámbito, YPF y Eni firmaron un “Framework Agreement” con XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de ADNOC, la petrolera de Abu Dhabi.

ADNOC proyecta una expansión global con un plan de inversión récord hasta 2030

La petrolera estatal de Abu Dhabi, ADNOC, anunció que ejecutará un ambicioso plan de inversión de US$150.000 millones entre 2026 y 2030. La firma busca fortalecer sus operaciones actuales, acelerar el crecimiento de nuevas unidades de negocio y responder a la creciente demanda global de energía en un contexto de transición y expansión internacional.

La decisión fue respaldada por la junta directiva durante una reunión en la que también se revisó el avance de sus proyectos estratégicos.

En ese encuentro, la compañía confirmó un importante incremento en sus reservas de hidrocarburos. Las existencias de petróleo pasaron de 113.000 millones a 120.000 millones de barriles estándar, mientras que las reservas de gas natural aumentaron de 290 a 297 billones de pies cúbicos estándar.

Este salto consolida a ADNOC como uno de los actores centrales en la seguridad energética global y refuerza la capacidad del emirato para sostener su nivel de producción en las próximas décadas.

El grupo energético también destacó el avance logrado en sus concesiones de exploración no convencional, donde logró atraer nuevos socios internacionales para acelerar el desarrollo de recursos que requieren métodos avanzados de extracción.

El potencial de ADNOC

Según los datos presentados, Abu Dhabi cuenta con un potencial estimado de 160 tcf de gas no convencional y 22.000 millones de barriles de petróleo de características similares. Estos proyectos buscan apoyar la autosuficiencia gasífera del país y atender la demanda creciente de mercados internacionales.

Otro punto relevante fue la revalorización del brazo global de inversiones de la compañía, XRG, cuyo valor empresarial pasó de US$80.000 millones a US$151.000 millones desde su lanzamiento en noviembre del año pasado. Esta unidad se dedica a identificar oportunidades en sectores como productos químicos, gas natural y energías renovables, con la meta de construir un portafolio global diversificado que reduzca la dependencia del emirato de los ingresos petroleros tradicionales.

Además, la junta aprobó la creación de una nueva operadora para el desarrollo de la concesión offshore Ghasha, un proyecto estratégico que apunta a producir 1,8 billones de pies cúbicos estándar de gas por día junto con 150.000 barriles diarios de petróleo y condensados.

Con esta decisión, ADNOC avanza en uno de los desarrollos más relevantes de su agenda energética a mediano plazo, consolidando su posicionamiento como un proveedor clave para los mercados internacionales.