Vaca Muerta mueve los hilos del poder energético

La irrupción del shale volvió a alterar el reparto de poder en el mercado energético mundial. Ese cambio, que en Estados Unidos llegó de la mano del auge del Permian, también impulsó un proceso profundo en la Argentina, gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

El salto en la producción petrolera de los últimos años permitió atravesar crisis internacionales con un nivel de resiliencia inédito. En este marco, el consultor energético Daniel Gerold sostuvo que el país ingresó en una etapa donde la seguridad energética ya no depende únicamente del precio del barril.

En diálogo con Ahora Play, Gerold remarcó que la disponibilidad de shale no figuraba en ninguna proyección hace apenas dos décadas, pero su desarrollo transformó las posibilidades económicas del país y lo reposicionó frente a shocks internacionales.

Vaca Muerta y el nuevo equilibrio energético

Para Gerold, la clave está en observar el paralelismo con el proceso norteamericano. El consultor recordó que Estados Unidos, durante gran parte del siglo XX, dependió estructuralmente de las importaciones de crudo. La revolución del shale cambió todo.

“La irrupción del shale, que en Argentina es de Vaca Muerta y en Estados Unidos es de múltiples cuencas, el principal es Permian, hizo que un país históricamente importador hoy sea exportador neto y que se haya convertido en el primer productor del mundo. La Argentina no tiene esa escala, pero crece de forma sostenida e importante”, aseveró.

Ese crecimiento local comenzó a ser tangible a partir de 2021 cuando la explotación de recursos no convencionales se volvió rentable incluso con valores moderados del barril. Desde entonces, la rentabilidad solo mejoró, lo que consolidó un salto productivo decisivo.

“Desde 2021 el shale argentino es económico a precios razonables, y con valores más altos es aún más competitivo. A diferencia de crisis pasadas, como la de 1973, hoy el país no está mal parado. En la guerra de Ucrania, pese al dolor global, la situación fue mucho menos grave”, consideró.

Loma Campana llegó a los 100 mil barriles diarios.

Del déficit al superávit energético en tiempo récord

La comparación con el pasado cercano deja al descubierto la magnitud del proceso. En 2022, la Argentina registró un déficit energético de entre 4000 y 5000 millones de dólares, principalmente por las importaciones de GNL, gasoil y otros combustibles. Para el Banco Central, aquello implicó un drenaje de reservas que complicó toda la macroeconomía.

Gerold recordó incluso un diálogo directo con el entonces presidente de la entidad, quien le consultó cómo enfrentar la necesidad crítica de destinar 2000 millones de dólares mensuales a la importación de gas en pleno invierno. Según el especialista, la respuesta era tan simple como dura: no había alternativas, porque no importar hubiese significado un colapso económico.

Pero la historia cambió rápidamente. La construcción del Gasoducto Perito Moreno (exNéstor Kirchner), sumada al aumento de la producción en Vaca Muerta, permitió reducir importaciones en un 80% y fortalecer la balanza comercial del sector.

“El año pasado el saldo energético fue positivo en 7000 u 8000 millones de dólares. Es un cambio extraordinario en solo tres años, explicado por la caída de las importaciones y el aumento de las exportaciones de petróleo, propano, butano y algo de gas”, destacó.

Un recurso estratégico, pero no inmune a los efectos globales

Aunque la Argentina esté mejor posicionada, Gerold advirtió que la economía local igual deberá enfrentar las consecuencias de un ciclo alcista en los precios de los combustibles y los alimentos. Los aumentos internacionales del maíz y el trigo, señaló, podrían trasladarse con fuerza a toda la cadena productiva.

También subrayó que este contexto exige comprender que los precios locales aún no reflejan la totalidad del shock externo. Por eso, aunque la disponibilidad de shale mitigue parte del impacto, el país sigue siendo sensible a la volatilidad global.

Asimismo, manifestó que el Gobierno hoy cuenta con más herramientas para amortiguar estos golpes: mayor recaudación por retenciones, impuesto a las ganancias, regalías provinciales y un margen de maniobra fiscal ampliado por el superávit energético.

Vista sigue marcando el rumbo del shale.

Los efectos fiscales y la estrategia oficial

Gerold ponderó en que existe un beneficio concreto en recaudación, tanto para Nación como para las provincias productoras. Sin embargo, expresó dudas sobre el uso que el Gobierno hará de esos recursos.

“Hay un margen adicional y hay ahorros fiscales y de divisas que se están destinando a otros aspectos. Hay más recaudación por derechos de exportación, más impuesto a las ganancias y más regalías. Pero no estoy seguro de que el Gobierno utilice esto para compensar el shock”, subrayó.

Los nuevos ganadores del mercado energético

En lo que respecta al mapa global, Gerold reconoció que Estados Unidos atraviesa una situación privilegiada. Su consolidación como primer exportador mundial de GNL y su capacidad para abastecer a Europa le otorgan un peso estratégico enorme en el escenario internacional.

“Estados Unidos es uno de los grandes ganadores de esta situación. Su economía está sólida, produce volúmenes récord y exporta más gas natural licuado que Qatar. Además, tiene proyectos en expansión y abastece a toda Europa. El poder de Estados Unidos en materia energética es muy grande”, remarcó.

Rusia también aparece como un actor fortalecido, mientras que el sudeste asiático y Europa figuran entre los principales perdedores. Para América Latina, el impacto es dispar: algunos países exportadores como Brasil, Venezuela, Colombia y la propia Argentina emergen como beneficiarios relativos del shock global.

Baker Institute: por qué Vaca Muerta no despega como el Permian

Argentina convive con una paradoja energética: posee uno de los recursos de shale más competitivos del planeta, pero no logra consolidar un proceso de desarrollo pleno. Vaca Muerta es la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo no convencional. Aun así, continúa atrapada entre ciclos de inversión intermitentes, incertidumbre macroeconómica y tensiones regulatorias persistentes.

El informe Energy Insights 2025, elaborado por el Baker Institute, sostiene una conclusión categórica: si Vaca Muerta estuviera ubicada en Texas, ya estaría plenamente desarrollada. El documento atribuye esa afirmación a la combinación de geología favorable y menores riesgos regulatorios y políticos existentes en Estados Unidos.

El contraste con Texas y el Permian

Texas consolidó la revolución del shale por condiciones que trascienden la geología. El Permian Basin se expandió con rapidez por seguridad jurídica, financiamiento privado disponible, estabilidad contractual e infraestructura adecuada para evacuar producción.

En Argentina, el desarrollo energético choca con riesgos macroeconómicos estructurales. La volatilidad inflacionaria, el cepo cambiario, controles a las exportaciones y subsidios cruzados afectan la planificación. Los cambios frecuentes en impuestos y regulaciones complican inversiones a largo plazo.

La infraestructura también constituye un límite. Los proyectos de gasoductos y plantas de LNG requieren compromisos por 20 o 30 años. Las empresas evalúan riesgos políticos, acceso a divisas para repago de deuda y certeza contractual. Sin esos elementos, los avances se ralentizan.

Para especialistas internacionales, la productividad del shale neuquino ya se asemeja a niveles observados en cuencas estadounidenses. La diferencia crucial no está bajo tierra, sino arriba: estabilidad institucional y económica sostenida.

El potencial exportador de Vaca Muerta

El mercado mundial del gas vive transformaciones. La demanda futura de LNG se proyecta creciente, impulsada por Asia y la transición energética. Argentina podría ocupar un lugar relevante si acelera infraestructura y certidumbre para atraer capital.

El informe del Baker Institute señala que, ante elevados costos hundidos y horizonte extendido, la previsibilidad es determinante. Sin estabilidad, las inversiones se fragmentan o migran hacia proyectos de menor madurez temporal.

Las alternativas como el FLNG ganan terreno como esquemas menos expuestos a riesgo país. Su traslado entre cuencas y menores costos hundidos ofrecen flexibilidad ante eventuales cambios políticos o regulatorios. Varias compañías analizan trenes flotantes vinculados a YPF, Shell y ENI para reducir incertidumbre.

Sin embargo, incluso con avances tecnológicos y estrategias contractuales, la incertidumbre electoral pesa. Las legislativas de 2025 y la presidencial de 2027 definirán la continuidad de reformas y señales de largo plazo al mercado energético.

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Una ventana que podría cerrarse

El riesgo de perder competitividad frente a otros productores es real. Si no se reduce el riesgo país y no se consolidan instituciones estables, el capital global optará por jurisdicciones previsibles. En ese escenario, países con geología menos favorable pero mayor estabilidad podrían capturar inversiones destinadas a la transición energética.

El Baker Institute advierte que la oportunidad argentina es enorme, pero el tiempo es limitado. La ventana podría cerrarse si los avances no se concretan antes de que el mercado global se reconfigure con nuevos oferentes.

Vaca Muerta tiene geología probada y curvas de aprendizaje que permiten eficiencias crecientes. La demanda internacional existe y la infraestructura comienza a expandirse. Pero el factor decisivo será institucional: continuidad, estabilidad y reglas claras.

El IAPG alertó que Argentina puede quedar relegada en la competencia global

La industria hidrocarburífera llegó al Día del Petróleo con indicadores que muestran la transformación acelerada del sector en los últimos dos años. Durante el tradicional almuerzo organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), su presidente, Ernesto López Anadón, destacó los avances productivos y la consolidación del perfil exportador argentino. Sin embargo, dejó una advertencia clara: Argentina está en carrera, pero el resto del mundo también compite por financiamiento e inversiones.

El directivo celebró que la producción de petróleo haya superado por primera vez el pico alcanzado a fines de los años noventa, un hito que confirma la maduración del desarrollo no convencional. También remarcó que las exportaciones de crudo y gas atraviesan uno de sus mejores momentos, gracias al aumento de la producción y a la ampliación de la infraestructura de transporte.

Según expuso, la reducción del 45% en las importaciones de gas fue producto directo del crecimiento de Vaca Muerta y de la nueva capacidad del sistema troncal. Este proceso permitirá cerrar 2025 con un superávit energético superior a los 7.000 millones de dólares, cifra que podría triplicarse en pocos años si se mantienen las condiciones actuales.

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Un sector que se expande con infraestructura y nuevos proyectos

López Anadón dedicó buena parte de su exposición a enumerar los avances en infraestructura que hoy sostienen la curva de producción. Mencionó la ampliación del sistema de transporte de crudo de Oldelval, la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur y el nuevo puerto de exportación que acompañará su puesta en marcha. También destacó que dos proyectos de GNL avanzan en distintas etapas, uno impulsado por Pan American Energy y otro por YPF.

Para el titular del IAPG, el otorgamiento de permisos de exportación de gas por 30 años constituye un cambio estructural. Según dijo, desde la década del ’90 no se emitían autorizaciones de esa duración, un factor clave para sostener inversiones de largo plazo en un mercado que exige previsibilidad y estabilidad regulatoria.

En paralelo, celebró el trabajo de la Secretaría de Energía para reinstalar los mercados mayoristas de gas y electricidad, y la incorporación del Enargas en la revisión de mecanismos para ampliar las redes de transporte. Ambos procesos, afirmó, buscan corregir las distorsiones acumuladas y preparar el sistema para un ciclo de expansión exportadora.

Sin embargo, aclaró que estos avances requieren continuidad y una política energética que priorice la competitividad del sector frente a otros polos globales, en especial aquellos con costos más bajos y condiciones más estables para invertir.

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Un crecimiento que moviliza empleo, proveedores y grandes volúmenes de insumos

El presidente del IAPG marcó que la ruta hacia los 1,5 millones de barriles diarios de petróleo y la duplicación de la producción de gas implica un desafío monumental. Según el estudio del instituto, será necesario movilizar entre 20 y 30 millones de metros cúbicos de áridos, 3 millones de metros cúbicos de cemento y hasta 6 millones de toneladas de acero.

Además, se requerirán entre 120.000 y 170.000 kilómetros de ductos, junto a un parque de 20 a 30 millones de caballos de potencia en equipos. Solo la fase de perforación y completamiento demandará, en el pico de actividad, hasta 36.000 trabajadores, mientras que los proyectos de construcción necesitarán entre 180.000 y 240.000 operarios.

López Anadón recordó que la industria funciona sobre una cadena de valor extensa que abarca 10.000 empresas proveedoras, de las cuales el 78% son pymes que emplean a más de 220.000 personas. Entre 2019 y 2021, estos proveedores facturaron en promedio 4.000 millones de dólares anuales, lo que refleja la magnitud del sistema productivo que sostiene la expansión energética.

Para el directivo, la ecuación es clara: el mercado interno está abastecido, por lo que cada incremento en la inversión solo se justifica para sostener proyectos de exportación. Desde los pozos hasta los ductos y la logística marítima, toda la cadena apunta a consolidar a Argentina como un proveedor estable de energía.

La planta de tratamiento de TGS

Competencia global, costos altos y la urgencia de financiamiento

Además de reconocer el avance de la actividad, López Anadón planteó tres desafíos centrales: el financiamiento internacional, los costos operativos y la necesidad de sostener condiciones competitivas a escala global. Recordó que el sector deberá invertir entre 20.000 y 30.000 millones de dólares anuales para cumplir las metas productivas, cifra que solo puede alcanzarse con acceso a capital externo.

El titular del IAPG destacó el rol del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para financiar proyectos de infraestructura, como Vaca Muerta Oil Sur. Pero advirtió que el resto de las inversiones requerirá esfuerzos adicionales y marcos regulatorios consistentes, que no desvíen a las empresas de su objetivo principal: desarrollar recursos de manera eficiente.

También remarcó que, pese al aumento de fracturas y a las mejoras en eficiencia, Argentina aún opera con costos superiores a los del Permian, el principal polo petrolero de Estados Unidos. Señaló la rigidez laboral, la carga impositiva y los costos de importación como factores que encarecen la actividad.

Según enfatizó, la competencia no solo es interna. El mundo está desarrollando proyectos similares, por lo que cualquier demora o medida que genere ineficiencias puede relegar a Argentina en una carrera donde el tiempo es un factor crítico.

Una advertencia final para no perder la oportunidad

El mensaje de cierre de López Anadón fue directo: Argentina tiene recursos y decisiones recientes que fortalecen su posición, pero debe evitar exigencias que no correspondan a la actividad, así como superposiciones regulatorias que generen incertidumbre o costos adicionales.

Aseguró que perder tiempo en esta etapa equivale a perder oportunidades de crecimiento económico, en un contexto donde las inversiones globales están altamente disputadas y donde los países competidores avanzan con marcos estables y estrategias claras.

El Día del Petróleo dejó así un mensaje contundente: la industria está en carrera, pero necesita condiciones firmes para no quedar relegada en un escenario global competitivo y dinámico.

Chevron llevará la producción de El Trapial a 30 mil barriles diarios

Chevron reafirmó su compromiso con Argentina y, en particular, con el desarrollo de El Trapial, uno de sus activos clave en la Cuenca Neuquina. Según explicó Ana Simonato, Country Manager de la empresa, la meta es alcanzar una producción de 30 mil barriles diarios, frente a los 25 mil actuales, en un escenario donde la competitividad y la eficiencia son factores determinantes.

En el marco de la Argentina Oil & Gas (AOG) 2025, Simonato destacó que el rol de Chevron a nivel global está vinculado a mantener activos que brinden su máximo potencial y estén alineados con la estrategia de la compañía. “Lo que buscamos es incrementar el valor, y para eso hay que ser agresivos en tecnología, diversos en las operaciones y no depender de una sola área”, aseguró.

Estrategia y condiciones para sostener un activo

Durante su intervención, la directiva detalló qué aspectos debe cumplir un proyecto para permanecer en el portafolio global de Chevron. En primer lugar, debe estar alineado con la estrategia corporativa. Luego, demostrar un potencial sostenido que garantice competitividad y generación de valor.

A esto se suman tres elementos clave: un régimen regulatorio estable, que dé previsibilidad y salvaguarde la inversión; la posibilidad de generar alianzas con gobiernos y otras operadoras; y finalmente, el know-how técnico que permite ejecutar los desarrollos de manera eficiente.

“Estamos cómodos en Argentina. La oportunidad está en seguir trabajando con las provincias y el gobierno nacional, siempre con la mirada puesta en hacer las cosas mejor cada día”, remarcó Simonato.

La ejecutiva también subrayó que desde 2024 comenzaron a darse condiciones más favorables para la inversión, aunque aclaró que el desafío sigue del lado empresarial. “El entorno regulatorio debe ser más predecible y a más largo plazo. Es fundamental respetar las inversiones y asegurar costos competitivos para Vaca Muerta, además de mantener políticas de libre mercado”, afirmó.

Vaca Muerta y la experiencia del Permian

Uno de los puntos centrales de su exposición fue la comparación entre Vaca Muerta y la cuenca del Permian, en Estados Unidos, donde Chevron tiene una vasta experiencia. Para Simonato, la formación neuquina presenta ventajas geológicas claras, aunque enfrenta retos de escala y maduración.

“Vaca Muerta es fabulosa. La calidad de la roca es incluso mejor que en Permian, pero es más compleja. La diferencia está en la escala: Permian lleva más de 20 años de desarrollo y cuenta con una enorme competitividad y zonas de perforación que le otorgan volumen. Sin embargo, Vaca Muerta ha crecido muy rápido y está aprendiendo del Permian”, explicó.

La Country Manager enfatizó que el futuro de la cuenca neuquina depende de la capacidad de todas las empresas de trabajar juntas. “Cuando pienso en escala, pienso en colaboración. Debemos ser competitivos en todos los escenarios, porque el precio del barril no lo podemos predecir. Las alianzas son estratégicas para crecer de forma sostenible”, sostuvo.

En este sentido, señaló que el momento actual exige decisiones firmes. “Estamos en una etapa clave. La oportunidad de desarrollo está, pero debemos enfocarnos en cómo hacemos las cosas mejor cada día, con eficiencia y responsabilidad”, agregó.

Chevron y el objetivo de 30 mil barriles en El Trapial

Dentro de la estrategia local, El Trapial ocupa un lugar central. Se trata de un activo que Chevron busca potenciar en línea con sus criterios globales de rentabilidad y sostenibilidad. “Vamos a ser una compañía de 30 mil barriles en El Trapial. Hoy estamos en 25 mil, pero el potencial nos permite crecer”, aseguró Simonato.

El proyecto no solo apunta a incrementar la producción, sino también a consolidar la presencia de Chevron en una región estratégica para la seguridad energética de Argentina. Con más de un siglo de historia en el país, la empresa refuerza su plan de largo plazo mediante la adopción de tecnología avanzada, la promoción de asociaciones estratégicas y un diálogo constante con autoridades locales y nacionales.

“El desafío está en seguir siendo competitivos y garantizar que cada barril que producimos agregue valor, tanto para la compañía como para el país. Eso requiere reglas claras, respeto a las inversiones y un trabajo coordinado entre todos los actores de la industria”, concluyó Simonato.

“La diferencia de costos entre Vaca Muerta y Permian es de un 35%”

La inauguración de la Argentina Oil & Gas (AOG) 2025 en Buenos Aires tuvo como protagonista al secretario de Coordinación de Energía de la Nación, Daniel González, quien planteó un mensaje directo: la industria debe trabajar en conjunto para cerrar la brecha de competitividad del 35% que separa a Vaca Muerta del Permian, en Estados Unidos.

Con un auditorio colmado por autoridades nacionales, provinciales, sindicales y empresarios, González aseguró que la energía sigue siendo un sector clave para el futuro del país, pero advirtió que el éxito no está garantizado. “Yo no soy de los que creen que estamos condenados al éxito. Tenemos la suerte de contar con un ecosistema energético más robusto en la Argentina, pero debemos aprovecharlo con inteligencia”, remarcó.

Competitividad y contexto internacional

En su análisis, González puso en perspectiva el escenario global. Recordó que el consumo de petróleo y gas continúa en aumento, aunque con tasas de crecimiento más moderadas. A eso se suman la volatilidad en Medio Oriente y una mayor oferta mundial que estabilizó el precio del barril de petróleo en torno a los 65 dólares.

“El precio del barril a 65 dólares llegó para quedarse, y nadie puede producir más barato que eso. Las consultoras pueden estimar cifras mayores, pero lo cierto es que tenemos que pensar en términos de competitividad”, sostuvo el funcionario.

Según explicó, la capacidad de ajuste del mercado estadounidense sirve como espejo. “En Estados Unidos, los equipos de perforación en Permian bajaron en los últimos años. No debería sorprendernos que en la Argentina también haya ajustes en los niveles de actividad, porque lo que necesitamos es una industria sana y sostenible”, agregó.

El desafío de Vaca Muerta frente a Permian

El secretario detalló que una operadora internacional comparó los costos de desarrollo entre ambas cuencas y encontró que en Vaca Muerta resultan un 35% más altos que en Permian. Lejos de verlo como un fracaso, González planteó que es una señal de que la formación neuquina está jugando en la liga más competitiva del mundo.

“Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío. Somos una industria joven y nos estamos comparando con la más eficiente del planeta. Eso implica que, con esa diferencia del 35%, las inversiones deberán ser aún más grandes para sostener el crecimiento”, indicó.

La clave, subrayó, es el acceso a capitales. “Ese es el mayor obstáculo para Vaca Muerta. Ahora que ya exportamos petróleo y avanzamos hacia el GNL, tenemos que demostrar que podemos jugar en las grandes ligas”, señaló.

Logística, impuestos y trabajo: un esfuerzo compartido

González enfatizó que la brecha de costos no se explica por un único factor, sino por una combinación de elementos. “Los componentes logísticos, impositivos, de mano de obra, de competencia y de escala se reparten de manera pareja. Todo está vinculado. La supuesta falta de competitividad, en realidad, no es tan grande”, dijo.

Para reducir esa diferencia, el funcionario insistió en la necesidad de un trabajo articulado: “La única manera de solucionarlo es estando todos en el mismo barco. Nación, provincias, sindicatos y operadoras tenemos que discutir en serio la competitividad. No hay futuro energético para Vaca Muerta si no lo abordamos como un desafío común”.

La Calera es uno de los bloques top de Vaca Muerta.

Vaca Muerta y el rol del convencional

En su mensaje, el secretario también defendió la importancia del sector convencional. “No hay futuro para Vaca Muerta sin la supervivencia del convencional. La formación no podría exportar sin esa base de producción. Esta discusión abarca a toda la industria, porque necesitamos un desarrollo equilibrado”, afirmó.

Sobre el marco regulatorio, González recordó que la ley de hidrocarburos en el pasado hablaba de autoabastecimiento, mientras que ahora la Ley Bases apunta a un esquema de mercado más libre. “Este gobierno no piensa que debe decirle al sector privado cómo hacer las cosas. Nuestro rol es generar condiciones para que crezca, con reglas de juego estables y previsibles”, señaló.

Estabilidad macroeconómica y reglas claras

El funcionario aprovechó la inauguración de la AOG para enviar un mensaje de confianza a las empresas: “Estamos para acompañar al sector, ordenando la macroeconomía, bajando la inflación y reduciendo subsidios. La forma de generar condiciones es con reglas claras y estabilidad”.

Admitió que aún existen tensiones financieras. “Al día de hoy tenemos un atraso del 30% del mes pasado. Es cierto que tenemos que pagar lo que se debe, pero también es importante entender el contexto. Siempre habrá algún grado de atraso, pero trabajamos para que no sea más grande y para que la industria tenga previsibilidad”, aseguró.

Asimismo, González destacó el carácter estratégico de la energía para el futuro del país. “Tenemos una de las industrias más pujantes, que supo reinventarse gracias a Vaca Muerta. No estamos condenados al éxito, pero sí tenemos la posibilidad de alcanzarlo si trabajamos juntos”, aseveró.

Los pozos de Vaca Muerta son un 65% más productivos que los del Permian

Vaca Muerta se ha consolidado como uno de los grandes polos de producción no convencional del mundo, pero el desafío de la competitividad frente a otras cuencas, como el Permian en Estados Unidos, sigue vigente. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el CEO de Pan American Energy (PAE), Marcos Bulgheroni, compartieron su mirada sobre la brecha de costos, la productividad y el camino para cerrar esa distancia.

Ambos ejecutivos coincidieron en que la roca madre ofrece una roca de altísima calidad y una producción que ya supera a su competidor texano en varios aspectos, pero advirtieron que aún hay espacio para mejorar la eficiencia operativa y optimizar los costos de servicios e insumos.

Vaca Muerta gana en roca, pero pierde en velocidad

En este sentido, Bulgheroni destacó que el Permian sigue siendo el espejo con el que miden sus operaciones. “La forma que nosotros nos medimos es siempre vis a vis el Permian, porque es el otro gran desarrollo de shale no convencional fuera de Estados Unidos y Canadá”, señaló.

Según sus datos, en promedio, los pozos de Vaca Muerta son un 65% más productivos que los del Permian. “Acumulan alrededor de un millón de barriles, versus seiscientos mil en Permian”, precisó. Sin embargo, reconoció que los tiempos de perforación y completación todavía están por encima de la competencia norteamericana.

“En el Permian, para terminar y completar un pad de cuatro pozos se requieren 200 días; en Vaca Muerta estamos en 234. Hemos mejorado, en 2018 el promedio de perforación era de 35 días, hoy estamos en torno a 27, según Rystad Energy, pero todavía tenemos que mejorar”, sostuvo el CEO de PAE.

Vaca Muerta tiene un problema con los costos.

La batalla por bajar los costos de servicios

Horacio Marín puso el foco en un punto sensible: el costo de los insumos y servicios provistos por grandes compañías internacionales. “Lo primero que hay que bajar es el precio que nos cobran las compañías internacionales en servicios y materiales, las grandes, no las PyMEs. El problema está arriba”, afirmó.

Para ilustrarlo, contó un ejemplo concreto: “Una herramienta que en Estados Unidos cuesta diez mil dólares por día, en Argentina nos la cobraban treinta y cinco mil. Fui directamente a ver a los CEOs de las tres compañías más grandes y les dije que hasta acá llegamos. Bajaron a un promedio de entre veintidós y veinticuatro mil”.

Sin embargo, Marín explicó que cuando esa misma herramienta llega a Vaca Muerta, el costo se reduce a dieciocho mil, pero aparece lo que él denomina “costo argentino”. “Ahí incluye provincia, municipio, aduana… todo. Eso hay que trabajarlo en la mesa de productividad para ser competitivos frente a Estados Unidos. Si no lo logramos, con el LNG quedamos afuera”, advirtió.

Inversiones y estrategia a largo plazo

En materia de inversión, Bulgheroni aseguró que PAE mantendrá su compromiso: “Seguiremos invirtiendo en nuestro core business. Los últimos 15 o 20 años venimos promediando 1.500 millones de dólares anuales. Mucho depende del precio del crudo. Me gustaría que el Brent esté en 100 dólares por 50 años, pero trabajo con lo que tengo”, afirmó.

Marín, por su parte, subrayó la magnitud del plan de YPF: “Invertimos 5.000 millones de dólares al año. Cuando a partir del año que viene produzcamos 180.000 barriles, vamos a pasar a 7.000 millones, sin contar el LNG, que lo tenemos afuera de la compañía. YPF será una empresa de más de 10.000 millones de dólares de inversión anual”.

El CEO de YPF enfatizó que el flujo de ganancias se reinvierte constantemente. “A partir de 2028, con los dos proyectos de LNG, YPF tendrá cash flow positivo y empezará a pagar dividendos. Para 2030, si se cumple el plan, no tendremos deuda y facturaremos más de 30.000 millones de dólares”, afirmó.

En paralelo, destacó que la estrategia de negociación con las compañías de servicios cambiará: “Vamos a ir a una cosa más fuerte para tener mejores costos. Más cantidad, menos precio”.

Cómo es el primer equipo autónomo de fractura

Halliburton y Coterra Energy tienen el primer equipo de fractura autónomo en Permian. Siendo parte de la plataforma inteligente de fracturamiento ZEUS de Halliburton, el servicio Octiv Auto Frac permite automatizar la ejecución de etapas con solo presionar un botón.

En este marco, el vicepresidente de Mejora de Producción de Halliburton, Shawn Stasiuk, sostuvo: “Octiv Auto Frac cambia las reglas del juego en cuanto al rendimiento en completaciones. Este servicio garantiza que la automatización brinde una ejecución consistente de fracturas en cada etapa, mientras ofrece a nuestros clientes el control que exigen sobre sus activos. Octiv Auto Frac es el primer sistema que cumple con esta promesa”.

Este servicio complementa la plataforma ZEUS, que incluye unidades de bombeo eléctricas y el sistema de monitoreo de fracturas Sensori. Antes de esta tecnología, las decisiones sobre el fracking se tomaban manualmente durante el proceso de bombeo.

Un equipo al servicio de fracking

En este sentido, Coterra puede personalizar el servicio Octiv Auto Frac para ejecutar automáticamente diseños según especificaciones precisas, optimizando así todo el proceso de punciones. El lanzamiento inicial de este servicio resultó en un aumento del 17% en la eficiencia por etapa.

Impulsada por estos resultados, Coterra amplió el uso de Octiv Auto Frac en sus programas de completación ejecutados por Halliburton en Permian.

El director ejecutivo de Coterra, Tom Jorden, afirmó: “Coterra sigue enfocado en maximizar la eficiencia y explorar nuevas oportunidades para mejorar nuestras operaciones. La implementación de automatización inteligente en las etapas de fractura nos ayuda a ejecutar las etapas de forma consistente y nos brinda mayor autonomía y control sobre el proceso de completación”.

En diciembre de 2024, Halliburton también lanzó Intelli, una suite de servicios de diagnóstico e intervención con registro en pozo por línea eléctrica, diseñada para mejorar la colaboración con los clientes, ofrecer mayor comprensión del pozo, aumentar la producción, prolongar la vida útil de los activos y reducir los costos operativos.

La espada de Damocles de Vaca Muerta

Si algo caracterizó a Vaca Muerta a lo largo de su historia es superar barrera y establecer nuevas normas de producción. Ahora, el shale tiene un nuevo objetivo: bajar los costos unitarios. El primero en levantar la bandera fue Horacio Marín, quien alertó que perforar un pozo en la Cuenca Neuquina sale 35% más caro que en Permian.

Ese diagnóstico fue uno de los tantos temas que se abordó en la cuarta edición del Vaca Muerta Insights que organizaron LMNeuquén, Más Energía y Econojournal en la ciudad de Neuquén. El evento se transformó en un clásico de la industria y permite trazar una hoja de ruta para el desarrollo del shale argentino.

El reclamo de Marín contó con el respaldo de los popes de las compañías que operan en Vaca Muerta. Vista, Tecpetrol y Capex fueron algunas de las operadoras que analizaron los factores que afectan la competitividad de la región.

“Escuché que decían que Argentina no es competitiva por el costo laboral. No es el costo laboral, son los costos unitarios. Hacer un pozo en Vaca Muerta es un 35% más caro que en Permian. Esto nos hace no competitivos, y vamos a trabajar para cambiarlo”, sostuvo Marín.

El titular de la empresa de mayoría estatal agregó que las diferencias son impactantes: “Los costos que pagamos son mucho más altos que en Estados Unidos. Hay herramientas que son 300% más caras. No podemos permitir estas diferencias si queremos competir globalmente”. Por ello, YPF ha tomado medidas concretas, como entablar diálogos con proveedores internacionales y locales para reducir los costos operativos.

Mejorar la competitividad en Vaca Muerta

En la misma línea, Ricardo Ferreiro, presidente de E&P de Tecpetrol, destacó la importancia de abordar esta problemática rápidamente: “La velocidad del desarrollo de Vaca Muerta estará determinada por la capacidad de reducir los costos y aumentar la competitividad. Sin eso, los objetivos de producción para 2030 serán difíciles de alcanzar”.

Adolfo Storni, presidente de Capex, coincidió con esta visión y advirtió sobre los efectos de la inflación de costos en dólares: “La inflación de costos en dólares está golpeando mucho al negocio”. Además, mencionó que los costos operativos y las condiciones contractuales son factores clave al evaluar inversiones en proyectos de hidrocarburos en Argentina.

Ferreiro también subrayó que los tiempos de entrega de materiales son más largos y los precios están más competidos: “El mercado de provisión de materiales está mucho más constreñido. Esto hace que los costos sean más altos y que debamos actuar rápido para ser competitivos”.

Un análisis detallado de las diferencias entre Vaca Muerta y otras cuencas internacionales, como Permian en Estados Unidos, evidencia que los costos no solo dependen del precio del petróleo o las herramientas, sino también de las regulaciones locales y las barreras logísticas. En este sentido, Ferreiro añadió: “Si queremos alcanzar nuestras metas de producción, debemos garantizar que los costos no sean un obstáculo, incluso en escenarios de precios bajos del petróleo”.

 

Tenaris sumó un nuevo set de fractura en Vaca Muerta.

 

Las oportunidades para Argentina

Matías Weissel, Chief Operating Officer de Vista, hizo énfasis en la importancia de generar condiciones atractivas para los inversores: “Es clave mostrar cómo operamos en Argentina y garantizar que las empresas puedan convertir sus ganancias en moneda dura. La llegada de más jugadores será fundamental para fortalecer el sector”.

Weissel también habló sobre las estrategias diferenciadas según los segmentos de servicios: “No es lo mismo una herramienta direccional que la arena local. Cada compañía debe tener una estrategia adaptada a las particularidades de cada segmento. Eso será clave para generar competitividad en un mercado global”.

El ejecutivo subrayó que la exposición de Argentina en el mercado global depende de crear un entorno confiable para las inversiones extranjeras: “Es difícil incrementar la exposición si no se pueden transformar las ganancias en una moneda fuerte y tener disponibilidad para cumplir obligaciones internacionales”.

Otro punto clave mencionado por Weissel fue la necesidad de seguir educando a inversores y compañías de servicios internacionales sobre las particularidades del mercado argentino: “Esto no es filosofía, es fundamental explicar cómo se opera en Argentina, las reglas de juego y las dinámicas del entorno para generar confianza”.

Un futuro prometedor pero desafiante

A pesar de los obstáculos, los líderes de la industria coincidieron en que Vaca Muerta tiene un enorme potencial. Marín destacó que YPF es “la compañía latinoamericana que más pozos realiza actualmente” y subrayó la importancia de creer en las capacidades de la empresa: “Somos tan grandes como Halliburton a nivel mundial, pero debemos reconocer nuestro propio valor y actuar en consecuencia”.

Ferreiro cerró su intervención enfatizando la urgencia de mejorar las condiciones: “El desarrollo de Vaca Muerta no puede esperar. La competitividad no es solo un objetivo, es una necesidad para garantizar el crecimiento sostenido de la industria”.

Otro aspecto relevante es la necesidad de infraestructura para optimizar la cadena de suministro. Desde la logística para el transporte de arena hasta la disponibilidad de equipos de alta tecnología, todos los eslabones deben alinearse para garantizar un desarrollo eficiente. Marín señaló: “La logística sigue siendo un desafío. Es indispensable contar con infraestructura moderna para reducir los costos y los tiempos operativos”.

El consenso entre los ejecutivos es claro: reducir los costos y optimizar los procesos será clave para que Vaca Muerta se mantenga como un referente global en energía no convencional. Si bien los desafíos son significativos, la oportunidad de consolidar a Argentina como líder en el sector está al alcance de la mano.

“Tenemos las herramientas y el talento humano para superar estos desafíos. Solo necesitamos alinear esfuerzos y comprometernos con un objetivo común. Vaca Muerta tiene todo el potencial para transformar la matriz energética del país y posicionarnos como un jugador clave en el mercado global”, aseveró Ferreiro con optimismo.

Chevron prevé un aumento del 10% de la producción de Permian

Chevron tiene como objetivo aumentar la producción de Permian en un 10% este año, ya que la segunda mayor empresa de Estados Unidos sigue en camino de alcanzar 1 millón de barriles día de la principal zona de esquisto en 2025.

La producción de la compañía en la cuenca alcanzó un récord trimestral de 867.000 bpe/d en los tres últimos meses de 2023.

Chevron tiene previsto seguir aumentando su cartera de pozos perforados pero no terminados en la cuenca. Su producción en el Pérmico se reducirá ligeramente en el primer semestre antes de recuperarse y situarse en torno a los 900.000 b/d a finales de año.

La empresa empezó el año con 12 plataformas de perforación y tres sets de fractura en Permian.

“Añadiremos un cuarto equipo de fracturación hidráulica a mediados de año, pero al mismo tiempo nos estamos volviendo más eficientes”, declaró Mike Wirth, CEO de Chevron, añadiendo que la inflación se ha moderado en la región.

Chevron ha previsto una inversión de unos 5.000 millones de dólares este año, frente a los 4.000 millones de 2023.

“Estamos en el nivel de capital que creo que va a ser necesario para alcanzar” el objetivo de 1 millón de bpe/d, dijo Wirth.

La producción mundial de Chevron aumentó a más de 3,1 millones de bpe/d el año pasado, impulsada por un aumento del 14% en Estados Unidos.

La producción neta de EE.UU. aumentó un 34% en el cuarto trimestre con respecto al año anterior, principalmente como resultado de la adquisición de PDC Energy, que añadió 266.000 bpe/d, así como de Permian.

La empresa aumentó el dividendo trimestral un 8pc hasta 1,63 $/acción.

“En 2023, devolvimos más efectivo a los accionistas y produjimos más petróleo y gas natural que en cualquier otro año de la historia de la empresa”, declaró Wirth.

El año pasado, Chevron acordó la compra del productor independiente Hess por 53.000 millones de dólares en acciones, con el fin de afianzarse en Guyana, país sudamericano productor de petróleo en pleno auge. Actualmente está respondiendo a una petición de la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. (FTC) para obtener más información sobre el acuerdo. El cierre de la operación está previsto para mediados de año, según Wirth.

Los beneficios del cuarto trimestre, de 2.300 millones de dólares, fueron inferiores a los 6.400 millones del mismo periodo del año anterior. Los resultados incluyeron 1.800 millones de dólares de cargos por deterioro de la actividad de exploración y producción en Estados Unidos, así como 1.900 millones de dólares de obligaciones de desmantelamiento en el Golfo de México.

La producción de shale estadounidense aumentará más de lo previsto

El shale de Estados Unidos, que representa la mayor parte del crecimiento de la oferta de petróleo de los países no pertenecientes a la OPEP+, registrará un aumento de la producción mayor de lo previsto para este año.

Varios productores importantes aumentaron sus previsiones de producción tras anunciar una producción fuerte o récord en el segundo trimestre, mientras que la Administración de Información Energética (EIA) elevó su previsión de aumento para 2023 en su último informe mensual.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) también espera que el fuerte aumento de la producción de Estados Unidos lidere una oferta mundial récord este año.

Varios grandes productores de petróleo estadounidenses, entre ellos Chevron y ExxonMobil, registraron una producción récord en el segundo trimestre, lo que ha llevado a aumentar las previsiones de producción.

Chevron informó una producción récord de shale en Permian, que aumentó un 11% en el segundo trimestre de 2023 en comparación con el periodo del año anterior.

“La sólida ejecución ha dado lugar a una producción récord en la cuenca de Permian este trimestre”, declaró Mike Wirth, presidente y consejero delegado de Chevron.

La producción mundial neta equivalente de petróleo de Chevron aumentó un 2% con respecto al trimestre anterior, debido principalmente a una producción récord en Permian de 772.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bpd).

El otro supergrande estadounidense, ExxonMobil, logró una producción trimestral récord en Permian y Guayana en el segundo trimestre.

“La producción ha aumentado un 20% interanual en Guyana y el Pérmico”, declaró Darren Woods, presidente y CEO de Exxon.

ConocoPhillips, por su parte, también logró una producción récord en el segundo trimestre, impulsada por la producción en Estados Unidos.

“Hemos alcanzado una producción récord y hemos aumentado nuestras previsiones de producción para todo el año por segundo trimestre consecutivo”, declaró Ryan Lance, presidente y CEO.

Ahora se espera que la producción para todo el año sea de 1,80-1,81 millones de bpd, frente a la previsión anterior de 1,78-1,80 millones de bpd.

La producción de petróleo de Pioneer Natural Resources en el segundo trimestre se situó en el extremo superior del intervalo previsto.

“La fuerte productividad de los pozos y la alta eficiencia de las operaciones respaldan nuestra capacidad para aumentar las previsiones de producción para todo el año, al tiempo que reducimos las previsiones de capital para todo el año mediante una reducción deliberada de la actividad”, declaró Rich Dealy, presidente y director de Operaciones.

Ahora se espera que la producción total para 2023 oscile entre 697.000 y 717.000 bpd, un aumento de 22.000 bpd en el punto medio en comparación con las previsiones iniciales para 2023.

La producción de Occidental Petroleum en el segundo trimestre, de 1,218 millones de bpd, superó el punto medio de las previsiones en 42.000 bpd, y la empresa elevó las previsiones de producción para todo el año a 1,21 millones de bpd.

“Los logros técnicos de nuestro equipo nos han posicionado para un sólido segundo semestre de 2023, lo que nos da confianza para elevar las previsiones de producción de petróleo y gas para todo el año”, declaró la presidenta y CEO, Vicki Hollub.

El operador de oleoductos Enterprise Products Partners está recibiendo mensajes optimistas de los productores sobre la actividad, dijo Tony Chovanec, vicepresidente de Fundamentals and Supply Appraisal, en la llamada de resultados del segundo trimestre del operador de midstream.