Durante el primer semestre, Tango Energy consolidó un giro que viene marcando desde hace meses: el mercado externo ya explica el 56% de sus ventas de petróleo, contra un 44% que se queda en el país. Hace apenas un año esa proporción era otra.

En 2025, en el mismo período, la compañía todavía vendía mayoritariamente hacia adentro: 74% al mercado interno y apenas 26% al externo. La empresa reacomodó su cartera de clientes y, con eso, buscó blindarse un poco mejor frente a los vaivenes de precios del barril de crudo.

Según los resultados presentados por la empresa en la CNV (Comisión Nacional de Valores), el segundo trimestre de 2026 confirma la tendencia: 55% de exportaciones y 45% de mercado interno. No hay estacionalidad rara ahí, es simplemente la foto de una estrategia que la compañía viene sosteniendo trimestre tras trimestre desde el año pasado.

YPF y Trafigura, los nombres que sostienen el negocio

Puertas adentro, la ecuación comercial de Tango Energy tiene pocos protagonistas pero bien definidos. En el mercado doméstico, las ventas de petróleo se concentran en las grandes refinadoras del país, con YPF y Trafigura como los compradores de mayor peso. No hay una dispersión enorme de clientes: la compañía apuesta a contratos grandes con pocos actores.

Ahí aparece un dato que llama la atención: toda la exportación de la petrolera, sin excepción, se canaliza a través de Trafigura. La compañía suiza no compite con nadie en ese segmento porque, directamente, es la única vía de salida del crudo de la compañía hacia el exterior.

Esa concentración en un solo canal exportador puede leerse de dos maneras. Por un lado, simplifica la logística y la negociación comercial de la petrolera. Por el otro, la deja con menos margen de maniobra si en algún momento esa relación con Trafigura cambiara de condiciones.

Un cambio de reglas con Vista que lo explica todo

Nada de esto se entiende sin mirar lo que pasó con Vista Energy. Las enmiendas al Joint Operating Agreement y al Farm-Out Agreement firmadas entre ambas compañías redujeron el porcentaje de crudo retenido por Vista, que bajó del 40% al 20%. En números simples: la compañía que dirige Pablo Iuliano se quedó con más barriles propios para vender.

Esa mayor participación neta se tradujo en un salto de producción del 14% en petróleo durante el semestre, comparado contra igual período de 2025. Y ese crudo adicional, en gran parte, terminó yendo hacia afuera, lo que explica buena parte del crecimiento del mercado externo en la torta de ventas.

El impacto también se ve en la facturación. Los ingresos por ventas del semestre llegaron a $106.689 millones, un 69% más que un año atrás, con un precio promedio de 70,9 de dólares por barril, 8,8% arriba del semestre anterior. Más volumen, mejor precio y más exportación: la combinación que explica el salto.

El plan de Tango Energy detrás del giro exportador

En el segundo trimestre puntual, el precio promedio subió todavía más fuerte: US$76,6 por barril, un 25,2% por encima del mismo trimestre de 2025. Los ingresos de ese período treparon 104%, hasta $58.451 millones. La combinación de mayor producción propia y mejores precios internacionales potenció el resultado comercial.

Todo esto ocurre en paralelo a otro proceso: el cambio de control accionario que llevó a Tango Energy S.A.U. a controlar el 99,99% de la compañía tras la salida casi total de los accionistas minoritarios en mayo de 2026. La reestructuración financiera del año pasado y la nueva estrategia comercial parecen ir de la mano.

La compañía opera en Río Negro, Neuquén y Mendoza, y además avanza en el desarrollo de recursos no convencionales junto a Vista y a Unconventional Resources S.A. (URSA), aunque ese frente todavía está en etapa de planes piloto para 2027 y 2029.