El CEO de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, advirtió que una prolongación de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán por más de tres o cuatro meses podría generar un riesgo sistémico para la economía global, debido al impacto sobre el suministro energético.

Durante su participación en CERAWeek en Houston, el ejecutivo explicó que la mayor preocupación no radica únicamente en el mercado de petróleo, sino en el abastecimiento de combustibles refinados, que enfrenta tensiones adicionales.

Según detalló, la situación se agravó por la decisión de China de restringir exportaciones de diésel, gasolina y jet fuel, con el objetivo de garantizar el suministro interno. Esta medida generó un escenario crítico en regiones como el Sudeste Asiático, donde el acceso a combustibles comienza a volverse insostenible.

Impacto en el comercio energético global

El conflicto en Oriente Medio ya provocó daños en infraestructura energética clave y afectó la circulación marítima en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado (GNL) a nivel mundial.

Las tensiones en esta vía de transporte llevaron el flujo de crudo y GNL a niveles cercanos a la paralización, encendiendo alertas en los mercados internacionales.

En paralelo, TotalEnergies reafirmó su estrategia de diversificación, con inversiones en electricidad, energías renovables y generación a partir de gas natural, impulsadas por el crecimiento de la demanda energética asociada a la inteligencia artificial.

En ese marco, la compañía firmó acuerdos de largo plazo para abastecer con energía solar a los centros de datos de Google en Texas, y también un contrato a 15 años para suministrar electricidad renovable desde su parque solar en Ohio.

Giro hacia el petróleo y el gas en EE.UU.

Sin embargo, en el mercado estadounidense, TotalEnergies decidió redirigir su estrategia. La compañía acordó reasignar cerca de 1.000 millones de dólares desde proyectos de offshore wind hacia el desarrollo de petróleo y gas.

La decisión se enmarca en el contexto de políticas impulsadas por el gobierno de Donald Trump, orientadas a fortalecer la producción de combustibles fósiles y limitar el avance de la energía eólica offshore.

Como parte del acuerdo, Estados Unidos reembolsará a TotalEnergies los fondos invertidos en concesiones eólicas, mientras que la compañía se comprometió a no desarrollar nuevos proyectos en ese segmento dentro del país.

En paralelo, la empresa invertirá cerca de 928 millones de dólares en 2026 para expandir el proyecto Rio Grande LNG en Texas, además de avanzar en el desarrollo de petróleo convencional en el Golfo de Estados Unidos y en la producción de shale gas.

Pouyanné remarcó que la energía eólica offshore no es actualmente la alternativa más competitiva en términos de costos en el mercado estadounidense, reforzando el giro hacia el oil & gas en un contexto de creciente incertidumbre energética global.