La canasta de dólares de Vaca Muerta dejó una diferencia a favor récord, entre enero y mayo, ya que por ventas al exterior de petróleo y combustibles en los primeros cinco meses del año se alcanzaron los US$4.170 millones, que contrastan fuertemente con el descenso del 61,5% interanual en las compras del país en esos rubros,

El informe del Banco Central de la República Argentina llamado “Proyecciones de la balanza comercial 2024-2030”, no sólo ratificó el potencial energético exportador del país sino que la reducción de US$ 380 millones en el abastecimiento de gas natural licuado es indicativo de un nuevo punto de equilibrio entre el consumo, la tarifa y la producción nacional.

La performance energética en el saldo de divisas, sin que se haya concretado la estabilización macroeconómica, desregulación, futura salida del cepo y la sanción del RIGI, pendiente en la Ley de Bases, se convirtió en una señal más de que el negocio petrolero, en 2024, atraerá un récord de inversiones en Vaca Muerta, ya que se esperan más de US$9.000 millones, según los propios planes presentados por las petroleras.

Para este año se proyectan, en concreto US$ 9.050 millones en el upstream del oil&gas neuquino, la cifra más alta de la historia.

De tal modo, las empresas del sector superarían las cifras de inversión de 2023, que ascendieron a US$8.039 millones, y traspasaron el pico histórico en US$732,89 millones respecto de la suma prevista originalmente.

Infraestructura para Vaca Muerta

El presidente de la International Chamber of Commerce (ICC) en Argentina, Marcelo Elizondo, sostuvo que “las exportaciones de petróleo crudo de origen no convencional tendrán un gran desempeño en los próximos años, debido a que para este se espera una nueva infraestructura de transporte (gasoductos y oleoductos)”.

Agregó que contribuirá a sustituir importaciones y (especialmente) a desplegar el potencial exportador”.

Se basa en que las exportaciones totales de combustibles saltarán de US$ 10.400 millones en 2024 a US$ 36.700 millones en 2030.

Por eso es auspicioso que el valor de las exportaciones de combustibles y energía haya llegado a US$892 millones en estos cinco meses de tránsito hacia un cambio en las reglas de juego en el que los grandes jugadores, con YPF a la cabeza, ha puesto todas sus expectativas.

Saldo positivo

El incremento del 51,1% (US$302 millones) fue producto de una suba de 0,2% en los precios y de 50,5% en las cantidades, esencialmente debido a un incremento del volumen exportado de carburantes (59,6%) y de petróleo crudo (45,1%).

Pero también del lado de las importaciones, se disminuyeron -56,2% las cantidades y -13,6% los precios, principalmente por el retroceso de 30,9% en gas natural licuado y de 27,9% en gas natural gaseoso, de modo que el subrubro combustibles y lubricantes elaborados (US$392 millones) fue el que más bajó de todos los usos (US$ -603 millones).

A mayo se gastaron US$ 392 millones, o sea, un -61,5% interanual menos, contra 992 millones de dólares el año pasado y 1600 millones en 2022.

La merma en los precios, junto con la menor cantidad compradas en el exterior, del orden del -56%, permitió que el Banco Central haya ahorrado en este lapso un 13,6% más en divisas.

El comportamiento de las exportaciones en lo que transcurrió de 2024 resultó mucho más expansivo en petróleo crudo, que se convirtió en el subrubro de mayor crecimiento porcentual interanual versus los sectores exportadores de alguna significación).

Es así como las exportaciones de combustible y energía, en general, están representando en los primeros cinco meses de 2024 el 13,21% del total de las ventas al exterior de Argentina.

Superan, en la participación en el total, al material de transporte, los químicos, las maquinas y aparatos, las grasas y aceites, los pescados, los lácteos, las carnes y sus preparados y las semillas oleaginosas.

Hay que remontarse al 2007 y ver los años anteriores para encontrar porcentajes mayores en la torta de las exportaciones.

Entre los rubros con exportaciones de significación, combustibles y energía es el de mayor alza y supera a los demás -que crecen de modo relevante pero en menor proporción que el referido-; que son los cereales (49,1%), las oleaginosas (32,3%), las hortalizas y legumbres (26,8%) o los pellets y harinas (13,3%).

Ello, aun cuando las agroexportaciones tienen este año un alza inusual por la base de comparación en 2023, año de sequía -que hizo decrecer la producción-.