El potencial exportador de Vaca Muerta sumó este jueves un nuevo hito estratégico para la industria energética regional. Las principales productoras de hidrocarburos que operan en la cuenca —YPF, Vista Energy, Shell Argentina y Equinor— concretaron un acuerdo comercial de enorme escala con la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) de Chile. El entendimiento involucra transacciones por US$ 12.000 millones y garantiza una demanda sostenida para el petróleo neuquino durante los próximos ocho años.

El pacto establece que las compañías enviarán su producción directamente a través del Oleoducto Trasandino (Otasa), infraestructura clave que une los yacimientos de Neuquén con la Región del Biobío y que permite a las petroleras colocar el crudo argentino en el exterior con mayor rapidez, eficiencia y previsibilidad.

El convenio también ratifica la creciente valoración del crudo Medanito y del shale oil producido en Vaca Muerta. Las refinerías chilenas adaptaron sus procesos para procesar estos petróleos ligeros y de bajo contenido de azufre, un factor que impulsa la competitividad de la cuenca y fortalece los ingresos para la provincia de Neuquén.

Las cuatro operadoras de Vaca Muerta

YPF, Vista Energy, Shell Argentina y Equinor, las cuatro empresas involucradas, subrayaron que la iniciativa consolidará la seguridad y estabilidad del suministro hacia Chile, gracias a una conexión continua por oleoducto que reduce tiempos, costos y riesgos logísticos.

El anuncio formal se realizó este jueves: ENAP y las operadoras firmaron contratos de suministro con vigencia hasta junio de 2033 para garantizar un abastecimiento estable de crudo proveniente de Vaca Muerta. Según lo acordado, estos volúmenes cubrirán aproximadamente el 35% de la demanda anual de petróleo de la estatal chilena.

El transporte se realizará mediante el Oleoducto Trasandino, una obra de más de 400 kilómetros construida en la década del 90. Esta infraestructura permaneció inactiva durante 17 años y retomó sus operaciones en 2023 luego de un profundo proceso de rehabilitación para volver a enviar petróleo hacia las instalaciones de ENAP en Hualpén, en la Región del Biobío.

Los contratos firmados, resultado de más de dos años de negociaciones y pruebas operativas, representan el acuerdo comercial más grande en la historia de ENAP, con un valor proyectado cercano a los US$ 12.000 millones. Para dimensionar su envergadura, el intercambio comercial anual total entre Chile y Argentina ronda actualmente los US$ 8.000 millones.

Un acuerdo de futuro

La entrada en vigencia de estos contratos mejora la seguridad energética chilena, optimiza la cadena logística binacional y disminuye la dependencia del transporte marítimo, habitualmente afectado por condiciones climáticas adversas o congestión portuaria. Además, permite acceder a un crudo más limpio por su bajo contenido de azufre, algo valorizado desde el plano ambiental.

El acuerdo también se alinea con el reposicionamiento logístico que busca desarrollar ENAP, ya que posibilitará la exportación del crudo de Vaca Muerta a través del Terminal Marítimo de San Vicente, en Talcahuano. De este modo, se refuerza la proyección de este punto como un nuevo hub del Pacífico para la salida del petróleo argentino.

“Este es un hito de gran relevancia y coherente con las definiciones estratégicas adoptadas por ENAP, en línea con el plan proyectado hacia 2040. Este acuerdo mejora la competitividad de la compañía y brinda mayor seguridad energética, ya que podremos fortalecer la producción de combustibles esenciales para la industria, el transporte y la vida cotidiana”, afirmó el gerente general de ENAP, Julio Friedmann.

El directivo destacó también que el transporte por oleoducto reduce significativamente los tiempos de traslado y los costos financieros asociados, al mismo tiempo que mantiene plena vigencia la capacidad de importación marítima internacional de ENAP, lo que aporta flexibilidad ante eventuales contingencias que puedan surgir en los envíos provenientes de Argentina.