Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) abrió esta semana los Sobres B de la Ronda N°1/2026 del Plan Exploratorio Neuquén, y ahí quedaron expuestas las cartas de cada oferente. Entre las 17 propuestas presentadas para ocho áreas, la industria comprometió en conjunto más de 420 millones de dólares en trabajos de exploración. El dato es una muestra más del potencial de Vaca Muerta.

El dato no es menor si se piensa que apenas 10 empresas se disputaron esos bloques, algunos de ellos todavía sin certeza geológica. Es plata que las compañías ponen sobre la mesa antes de saber si el área realmente va a producir, apostando a que la Cuenca Neuquina siga dando sorpresas como las de los últimos años.

Ahora empieza la parte menos visible del proceso: GyP tiene que evaluar la consistencia técnica de cada oferta, convertirla en Unidades de Trabajo y cruzarla con el bono ofrecido y la regalía incremental. Esa cuenta va a determinar quién se queda con cada bloque, y no siempre gana el que puso más plata en total.

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La oferta que se despegó del resto

Si hay una propuesta que marca la escala de esta ronda, es la de Patagonia Energy por Corralera Noroeste. La empresa comprometió una inversión exploratoria de U$S 78,7 millones, casi el doble de lo que ofreció Geopark por la misma área y muy por encima del promedio general de los sobres abiertos.

Lo llamativo es que Patagonia Energy no acompañó ese número con el bono más alto: ofreció U$S 22,1 millones al Tesoro provincial, una cifra similar a la de Geopark, que apostó menos en el terreno exploratorio. La diferencia entre ambas ofertas queda toda del lado del trabajo comprometido en el subsuelo.

El resto del mapa de ofertas

El resto de las propuestas también arma un mosaico interesante. PCR fue la más constante de toda la ronda: presentó ofertas por tres áreas distintas —Águila Mora Noreste, La Tropilla I y Santo Domingo II— con inversiones exploratorias siempre en el rango de U$S 17,7 a U$S 19,3 millones, sin grandes saltos entre una y otra.

Phoenix-Continental, la sociedad que armaron Phoenix Global Resources y Continental Resources tras la compra del 50% de la primera por parte de la segunda, fue la que más áreas cubrió: presentó ofertas en seis de los ocho bloques. Pero sus montos de inversión exploratoria, de entre U$S 9,7 y U$S 18,9 millones, quedaron siempre por debajo de los de sus competidores directos en cada área.

En La Tropilla I, la sorpresa vino de Patagonia Resources, que ofreció U$S 20,9 millones en exploración, la cifra más alta para ese bloque, acompañada además por la regalía incremental más alta de toda la ronda: 16%. Fue la única oferta que combinó ese nivel de inversión con esa concesión adicional al Estado provincial.

Por su parte, JPM Energía propuso U$S 26,1 millones por Pampa de las Yeguas II NE, un monto intermedio que quedó por debajo de Ingeniería Multipiping pero por encima de la mayoría de las ofertas de Phoenix-Continental. Y Selva María Oil fue la única que se presentó por Chasquivil Sur, con US$16,8 millones en exploración y la mayor participación de GyP ofrecida en toda la ronda, del 15%.

JPM Energía y Central Puerto desembarcan en Vaca Muerta.

Cuando la pyme iguala al gigante

Lejos de la escala de Patagonia Energy, otras dos ofertas llamaron la atención por otro motivo: Ingeniería Multipiping y Bentia Energy, dos nombres poco habituales en las rondas de Vaca Muerta, comprometieron inversiones exploratorias casi idénticas a las de jugadores mucho más conocidos.

Ingeniería Multipiping ofreció U$S 34 millones en trabajos exploratorios por Pampa de las Yeguas II NE, exactamente lo mismo que propuso Geopark para Corralera Noreste. Bentia Energy, por su parte, comprometió U$S 32,7 millones por Santo Domingo II, apenas por debajo de esas dos cifras.

Lo que separa a estas empresas de las más grandes no es el compromiso de trabajo, sino el resto del paquete: ambas ofrecieron bonos bajos, apenas U$S 0,5 millones, y regalías algo más altas que el piso del 15%. Es una forma distinta de competir, sin la billetera de un jugador consolidado.

 

Lo que sigue después de los números

Ahora el expediente pasa a la etapa de análisis integral, donde GyP mide cada propuesta contra el Pliego de Bases y Condiciones. La apertura de los sobres no adjudica nada por sí sola, y la provincia todavía tiene que revisar la capacidad técnica y financiera de cada oferente antes de definir ganadores.

Ese informe de pre-adjudicación va a llegar al Directorio de GyP, que tiene la última palabra sobre qué empresa se queda con cada bloque. Recién ahí se sabrá si el monto exploratorio más alto, como el de Patagonia Energy, terminó pesando más que el resto de las variables.

En paralelo, GyP ya trabaja en la Ronda N°2/2026, enfocada en la ventana de gas de Vaca Muerta, con convocatoria prevista para noviembre. Otra oportunidad para que pymes y gigantes vuelvan a medir fuerzas en el terreno exploratorio.