Rincón de Aranda se posiciona como uno de los activos clave en la estrategia de crecimiento de Pampa Energía. La compañía busca trasladar toda la curva de aprendizaje obtenida en Sierra Chata y El Mangrullo para trasladarla a la ventana petrolera de Vaca Muerta. Pampa quiere que el bloque sea su nueva nave insignia en el shale oil.

Desde marzo, la compañía liderada por Gustavo Mariani y Horacio Turri completó la fractura hidráulica y conexión de la Plataforma N.º 2, lo que marcó el inicio de una etapa de aceleración productiva. El bloque ya produce más de 6000 barriles diarios, todos transportados por ducto, lo que elimina la necesidad de camiones y reduce de manera considerable los costos logísticos.

Producción en crecimiento

La planta de producción temporal (TPF), instalada en el bloque, tiene una capacidad de tratamiento de 20.000 barriles diarios. Esto permite proyectar un crecimiento acelerado en la segunda mitad del año. “Estamos depurando el agua y monitoreando el rendimiento. Todo marcha como esperábamos”, comentó Gustavo Mariani ante inversores.

Horacio Turri detalló que ya se perforaron cinco plataformas, tres de ellas fracturadas. Solo la Plataforma N.º 2 está conectada actualmente. En los próximos días se sumarán la N.º 3 y la N.º 4. El objetivo es cerrar 2025 con seis de las siete plataformas activas.

La producción se irá escalando mes a mes. Actualmente, el bloque genera más de 6000 barriles diarios. Para agosto o septiembre, Pampa estima alcanzar los 12.000 barriles por día. Y hacia fin de año, la meta es llegar a los 20.000. “Todo está funcionando bien. La curva de crecimiento es clara y sustentable”, señaló Turri.

La inversión estimada para alcanzar esos volúmenes es de 460 millones de dólares. De ese total, 360 millones se destinarán a perforación y terminación, y 100 millones a instalaciones de superficie e infraestructura.

Bajada de costos: de USD 24 a USD 5

Uno de los puntos más destacados del desarrollo es la fuerte reducción en el costo de extracción por barril. En la etapa inicial, con transporte en camión, ese costo llegaba a USD 24. La conexión al oleoducto La María Chica Norte bajó el número a unos USD 8.

La próxima etapa, que consiste en conectar el sistema a la red troncal de Vaca Muerta, permitirá reducir aún más los costos. Turri anticipó que podrían llegar a USD 5 por barril, lo que pondría a Rincón de Aranda entre los desarrollos más eficientes de la cuenca neuquina.

“Esa mejora es clave para la competitividad del proyecto, incluso en escenarios de Brent moderados”, explicó el ejecutivo.

 

 

Cada pozo en Rincón de Aranda tiene una producción inicial (IP) estimada de 1600 barriles por día y una producción total recuperable (UR) proyectada entre 1,2 y 1,3 millones de barriles. El costo por pozo hoy se sitúa entre USD 16 y 17 millones.

Sin embargo, la compañía espera reducir esos costos a entre USD 14,5 y 15 millones por pozo una vez que se consolide el modelo de desarrollo tipo fábrica, hacia fines de este año. “Estamos optimizando cada etapa y sumando tecnología”, sostuvo Mariani.

Pampa también contabiliza las líneas de flujo desde el pozo hasta la planta en el CapEx, lo que eleva el número respecto de otras compañías, pero otorga mayor precisión. “Algunos muestran costos de USD 12,5 millones por pozo, pero sin contar esa infraestructura. Nosotros preferimos mostrar el gasto completo”, aclaró Turri.

Próximos hitos en Vaca Muerta

En este momento, Rincón de Aranda tiene un pozo perforado y terminado (Plataforma N.º 5), y se están perforando las plataformas N.º 10 y N.º 11. También hay dos plataformas (N.º 7 y N.º 8) que fueron perforadas hasta el aterrizaje en Vaca Muerta, pero sin completar el tramo horizontal.

La estrategia busca evitar interferencias entre perforación y terminación, especialmente en pozos vecinos (padre-hijo). En junio se perforará un pozo DUC, mientras que en septiembre y noviembre se completarán las plataformas N.º 10 y N.º 11.

El punto de equilibrio del proyecto, incluyendo infraestructura, está por debajo de los USD 40 por barril Brent. Este número incluye tanto costos operativos como inversión en líneas de flujo, que no siempre se contemplan en los modelos de otras petroleras.

Con una estrategia de desarrollo escalonada, foco en eficiencia y reducción de costos, Rincón de Aranda se perfila como uno de los bloques de shale oil más prometedores de Pampa Energía. La compañía ya comenzó a mostrar resultados y avanza con metas claras para 2025 y 2026.

“Estamos construyendo un desarrollo competitivo, sostenible y rentable. Rincón de Aranda es clave en nuestra hoja de ruta en Vaca Muerta”, concluyó Mariani.